lunes, 6 de marzo de 2017

"Decido yo si tengo o no la regla" Píldora anticonceptiva y depresión (Weloversize)

Weloversize es una página que me encanta. Me encanta. Me encanta. La descubrí cuando tenía una talla 46 (bueno, me empeñaba en embutirme en la 44 pero iba más apretada que una chistorra). Ahora, después de los últimos ominosos meses, estoy entre la 36 y la 38. No sólo porque ya no me da por ponerme tibia a bollos, sino porque he conseguido hacer un cambio radical de hábitos de vida más o menos saludables. Digo más o menos porque hacer deporte "es bien", pero malcomer "es mal." Insisto en esto porque últimamente me he sorprendido a mí misma comiendo de pie. Sí, en la encimera de la cocina, deprisa y corriendo. He perdido además el interés por hacerme esos deliciosos guisotes, y por supuesto mi estómago ha encogido lo suficiente como para no estresarme, es decir, que ya no me entran esos ataques de hambre (sí, porque he sido adicta a la comida y a pegarme atracones).  En mi caso personal, no empecé a bajar de peso queriendo, sino por circunstancias que me rodeaban y me rodean...

... Aunque bueno, en realidad era mucho más fácil saltarme que rodearme. Ahora al volver a mi peso habitual me siento mejor, duermo algo mejor, ya no tengo dolores de tripa, ni de codos, ni de muñecas ni de rodillas. NO digo que todas debamos de tener el mismo cuerpo estandarizado ni cortado por el mismo patrón. El movimiento curvy me encanta, y yo misma lo soy, pues en la pasarela no veréis a nadie que lleve una talla 38 (34 máximo), y creo que el mensaje bodypositive es lo mejor para querernos y para dar ejemplo a todas estas niñas de 13 ó 14 años que empiezan a desarrollarse y a experimentar cambios en su cuerpo. Sin embargo, en mi caso particular, siempre he sido delgada o quizá muy delgada, tengo una constitución atlética y de huesos más bien finos. Por eso al ganar tanto peso por comer mal, me encontraba hecha polvo, tanto física como mentalmente.

Eso sí, no hagáis lo que yo he hecho, ahogar las penas en el running y en los smoothies de espinacas (no, no están buenos). Id a un médico endocrino o a un nutricionista primero.

Bueno, no sé por qué os estoy contando esto, si yo iba a hablar de la píldora anticonceptiva. La tomé durante años, por supuesto para el pelo (que al final ni modo, ya que lo mío no es un problema ginecológico sino autoinmune, podría haberme ahorrado tanta candidiasis y tanto lloro).

Esta chica cuenta su experiencia en Weloversize, pues vive en Alemania desde hace años y allí parece ser habitual que las mujeres tomen la píldora anticonceptiva durante su edad fértil. Podéis leer el post completo aquí: http://weloversize.com/vida-sana/salud/decido-yo-si-tengo-o-no-tengo-la-regla/

En resumen, esta chica desarrolló una dependencia emocional hacia la píldora anticonceptiva, pues su período de adaptación fue catastrófico ya que se pasó un mes deprimida a más no poder. Me pasó igual con Diane, y tuve que decidir entre ser persona o vegetar todo el día en el sofá con ganas de llorar. Es lo que pasa si incordias a las hormonas, que se rebelan...

Estos son los consejos de la autora del blog, que yo la verdad por experiencia propia suscribo palabra por palabra:

Así que chicas, pensaoslo muy bien antes de empezar a tomarla, haced las semanas de pausa, incluso periodos largos, años, sin ella. Un grano de más hoy puede ser una trombosis de menos mañana. Un cambio de humor hoy puede ser un estado depresivo permanente de menos mañana.

Y aquí mi post de DIane y depresión: http://alopeciafemenina.blogspot.com.es/2010/03/diane-35-y-depresion.html

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