jueves, 2 de febrero de 2017

Trucos para retirar una prótesis o peluca de nuestra cabeza sin dañarla

Creo que llevo escritos cienes y cienes de posts sobre técnicas, trucos y demás info respecto a la colocación con adhesivo de doble cara o pegamento líquido de una prótesis capilar, o peluca de pelo natural. Sin embargo, me parece que este es el primero en el que voy a dar pautas de cómo despegarlo o retirarlo de nuestra cabeza. Sí, parece una gilipollez pero es muy importante para la supervivencia de la prótesis capilar o de la peluca...

Empecemos: no es la primera vez ni será la última que alguien (en mi entorno laboral) protesta porque su peluca o prótesis capilar pierde pelo, normalmente del mismo sitio. Luego en el momento de valorarlo, para poder observar si hay algún problema en el anudado de la pieza o el sellado, se la arrancan a tirabeque ante nuestra atónita mirada. Ya no es sólo porque un tul tan fino se pela y se desgarra, la piel también sufre mucho cuando hacemos eso, podemos incluso sufrir una irritación que nos impida llevar adhesivos una buena temporada...

Por lo tanto, aunque parezca una chorrada, es importante seguir unas pautas a la hora de retirar de nuestra cabeza correctamente la pieza, para que el sistema sufra lo menos posible (sufrir sufre, pero no tanto) y sobre todo para no dañar nuestra piel.

Primero: disolvente específico para prótesis capilar o peluca. Sí, ya sé que es un gasto adicional, pero yo soy de las personas que piensan que a veces es mejor tener 10 euros menos en el bolsillo para comprar un disolvente que despegue la prótesis capilar o la peluca, y que gracias a este producto lo que es el sistema (que es más caro) dure mejor en buenas condiciones y no nos haga falta sustituirlo con tanta frecuencia.  En su defecto, se puede utilizar alcohol isopropílico, que es de rápida evaporación, pero es importante no empapar el pelo. Mi disolvente favorito, por su efectividad y porque cunde bastante, es el Disolvente Citrus C22. No digo que sea el mejor del mundo mundial ni el que haya que comprarse obligatoriamente. No. Pero es el que mejor veo que funciona, no sólo en mí misma cuando llevaba prótesis capilar o peluca, sino también como herramienta más de trabajo. Eso sí, la desventaja es que es aceitoso, y si lo usamos es porque vamos a lavar completamente la pieza. Si se utiliza y no se lava el cabello o la base, es contraproducente.

Por tanto, antes de retirar la peluca o el parcial, aunque notemos que se mueve y está prácticamente desprendido, conviene pulverizar un poco de disolvente C22 en las zonas adheridas y ESPERAR 1 minuto. Es sólo un minuto para que haga efecto. Otra opción es impregnar un bastoncillo de oídos e ir frotándolo con cuidado en el contorno del sistema (sobre todo cuando está muy pegado) hasta que podamos quitarlo con suma facilidad sin ejercer ningún tipo de tracción.

Una vez que nos hemos quitado la prótesis o peluca de la cabeza, sí, ya sé que dan ganas de ir arrancando la cinta de doble cara sucia o de limpiar los restos de pegamento directamente con las uñas como si se tratara de un rasca y gana. No. Esto también es una mala costumbre que debemos evitar porque los nudos sufren. Ya sé que con el ritmo de vida que llevamos, todos vamos como locos deprisa y corriendo a todas partes. Pero en serio, es mejor programar los mantenimientos de manera que tengamos tiempo de sobra para hacerlo con tranquilidad. Las prisas no son buenas consejeras.

¿Cómo limpiarlo? Pues lo ideal es volver a rociar con disolvente, C22 ó el que utilicéis. Esperar otro minuto (con C22 un minuto es suficiente) e ir retirando los restos de adhesivo con  paciencia y sumo cuidado. A veces hay pelitos que se quedan pegados accidentalmente entre la cinta y la base. Si tiramos casi seguro que los vamos a arrancar, y esos pelos por desgracia no se recuperan...

Una vez que esté la pieza sin el adhesivo en tiras de doble cara, impregna una toallita de bebé (o desmaquillante o lo que sea, no algodón, que deja pelillos) en disolvente y frota con suavidad en la base para que los últimos restos de pegamento se diluyan. Es importante que nos detengamos varios minutos en asegurarnos de que la base queda limpia, ya que si la notamos pegajosa en nuestros dedos, luego no va a volver a pegarse bien. En mi caso particular me gusta terminar de limpiar la pieza con alcohol isopropílico, ¿por qué? Pues porque el C22 es más bien aceitoso, y el alcohol retira tanto los restos de suciedad remanentes que pudieran quedar y la mayor parte de la grasa del disolvente.

Después de usar un disolvente o alcohol, se lava el cabello. Y al lavarla tenemos que prestar especial atención a las zonas donde lleva el pegamento, frotando con mucha suavidad (con las yemas de nuestros dedos) el champú  (idealmente agua tibia, no fría, no caliente). Lávala con dos jabonadas para asegurarte de que queda bien limpia y fresca. Ojo, cuando apliques la mascarilla, siempre de medios a puntas, no en la base. Si quedan restos de mascarilla o aceites en la base, también se debilitan los nudos (los lubrica) y además el adhesivo no pegará.

Por otro lado, ya sé que sobre todo las personas novatas están muy agobiadas respecto a la duración del adhesivo y se decantan por los acrílicos de primeras. Los adhesivos acrílicos son resistentes al agua y al sudor, pero es cierto que si los llevamos más de una semana colocados, se derriten por nuestro calor corporal y transpiración, y suelen dejar más residuos que las cintas de perfil más bajo. A no ser que vayas al gimnasio con frecuencia, piensa cambiar la cinta por una más suave al menos durante los meses más fríos del año. Al ser adhesivos más flojos (yo por ejemplo trabajo mucho con la cinta de doble cara 3M, pero hay más en el mercado), limpiarlos es tarea más fácil, por lo que el sistema o la peluca sufrirá menos en el mantenimiento.

Pues nada, ¡paciencia, que es la madre de la ciencia!

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