martes, 14 de febrero de 2017

Truco para dejar un nacimiento del pelo irregular y natural con fibras capilares

Las fibras capilares, en mi caso, me han supuesto unos maravillosos dos años en los que he podido disimular genial la alopecia (areata + psoriasis) porque básicamente mi sistema inmunológico me había dado tregua hasta ahora, pero supongo que dentro de nada tendré que desempolvar mi viejo parcial de clips (aunque me imagino que me haré uno nuevo, porque aunque sea de pelo europeo, dos años sin usarlo es muchísimo tiempo y no lo he lavado, por lo que igual la próxima vez que lo moje se queda hecho una marañota).

Cuando se tiene un tipo de alopecia difusa de patrón androgenético femenina, el uso de las fibras es como cuando nos maquillamos para realzar la luminosidad de nuestro rostro o agrandar los ojos con rímel y sombras (que se puede hacer). Simplemente es un cosmético que, aplicado de manera estratégica, consigue que nuestro pelo esté tupido y se vea totalmente cubierto. El problema es que, al igual que cualquier maquillaje, se elimina con un lavado (o nadando).

El problema está en las personas en las que la alopecia está más avanzada o en los hombres que las utilizan para disimular como alternativa a una prótesis capilar o a que la naturaleza siga su curso y raparse. En estos casos (como es el mío ahora), necesitan una cantidad de fibras capilares bastante más elevada, y el problema es que aunque seamos cuidadosos con el dosificador (que para el que no lo sepa es como un salero grande), especialmente si vamos con prisas por la mañana, nos puede quedar un buen manchurrón justo en la línea de implantación del cuero cabelludo en nuestra frente. En las mujeres es fácilmente justificable, como me ha pasado mil veces a mí y alguna amiga un poco meticona ha advertido que "tengo manchas de tinte en el cuero cabelludo, y debería darme ahí con un algodón empapado en alcohol o lavarme más o algo". En los chicos esto quizá no es tan fácil de "explicar", a no ser que te inventes que estás pluriempleado como deshollinador por la noche...

Total, que tengo un truco, y la verdad es que no sé cómo no se me ha ocurrido antes... Y es que cuando me caen fibras capilares en exceso justo ahí delante, si las aparto con una brocha de maquillaje a veces es peor, pues las retiro en exceso, me las esparzo por la frente sin querer y me tengo que volver a echar de nuevo con el correspondiente desperdicio del producto... Así que la mejor opción que hago es dar un golpe de secador durante dos segundos. Sí. El mismo secador de pelo, a baja potencia, y en dos - tres segundos todo el exceso que se ha adherido justo en los pelitos de la frente (abuelillos) y el comienzo del pelo (donde tengo una pelada del tamaño de una moneda de 20 céntimos en el lado derecho, por cierto), retrocede gradualmente hacia atrás y me deja el frontal mucho más natural. O sea, queda sombreado y tupido por la fibra, pero no un pegotorro delante.

Espero que este truco os sirva de utilidad! ¡A lo mejor tenéis que practicar un poco hasta que le déis el aire justo, pero vamos, que no cuesta mucho pillarlo!

Ah, en este otro post hace unos años os comenté que lo mejor para limpiar las fibras capilares que caigan accidentalmente en nuestra frente, nariz o mejillas (sobre todo a mí en  toda la tocha, porque soy una mujer a una nariz pegada), con un disco de algodón empapado en agua micelar (ojo, importante agua micelar, no agua normal) y se quitan en un pispás.

Y en este otro, de cara al verano (aunque la verdad es que falta bastante para eso), os explico como tunear las fibras capilares para que sean resistentes al agua lo máximo posible (con fotos ilustrativas de una servidora, oigan)...

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