viernes, 17 de febrero de 2017

Alopecia y autoestima: Los milenials y la falta de tabú respecto a la alopecia androgenética

Es una noticia que se publicó hace algunas semanas en ABC News, o sea que no es actualidad 100%, pero que me ha llamado mucho la atención por la parte que me toca, pues al nacer en los 80 soy una considerada milenial.

Esta es la noticia original en inglés: http://www.abc2news.com/news/more-millennials-dealing-with-hair-loss#

¿Qué somos los milenials? Básicamente los nacidos entre 1980 y el año 2000, también conocidos como Generación Y, con el objetivo de describir a los adolescentes de los años 90, quienes hemos crecido muy influenciados por internet, redes sociales y los mass media (sobre todo por la MTV).

Al margen de esto, en el reportaje de ABC hablan de una chica que se llama Diana Damian, que a la edad de 32 (supongo que nacida en 1984 ó 1985) experimentó efluvio post parto. Inicialmente empezó con remedios caseros que veía en Youtube y con productos cosméticos anticaída, hasta que decidió ir a un dermatólogo porque nada le hacía efecto.

Su dermatóloga, la Dra Candance Thorton Spann, explica que no hay pruebas científicas que avalen una mayor incidencia de la alopecia de tipo androgenético entre los milenials y la generación anterior, pero sí considera que los nacidos entre 1980 y 2000 que padecemos cualquier tipo de caída de pelo no lo consideramos un tabú... "En esta generación no se "ocultan" bajo pelucas, sino que les preocupa encontrar respuestas y soluciones a su caso, lo cual hace que consulten más al dermatólogo".

Según Diana Damian: "Sufrí mucho por ansiedad y depresión, especialmente cuando te das cuenta de que tu pelo se está cayendo, y el estrés solo lo pone peor". "Lo que comes y dejas de comer también puede marcar la diferencia", apostilla la Dra Spann. Ya que hay muchas causas conocidas que pueden provocar este problema en mujeres jóvenes, como las hormonas, el sistema inmunológico, tiroides, estrés, dieta etc...

"La tendencia estos días es descartar que se trate un problema de déficit nutricional, porque atiendo a muchas mujeres que han dejado de comer carne, el pelo está hecho de proteínas así que tiene sentido que si no estás ingiriendo suficientes proteínas no te va a crecer bien", explica.

Los tratamientos varían entre los suplementos nutricionales y la cirugía, aunque según esta doctora existe una dieta de tres pasos (de su invención, me imagino) que está arrojando buenos resultados (a saber... Yo he estado años sin probar la carne, y años que la he comido, pero en ningún caso ha marcado diferencia respecto a mi problema de areata).

Por otro lado la doctora Spann dice que la alopecia androgenética masculina sí está relacionada con los niveles de testosterona. Nos ha jodido mayo...

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Bueno, pues ahora mi opinión personal. Evidentemente este reportaje forma parte de una campaña de prensa que han lanzado desde la clínica o entorno de la doctora Spann para promocionar su "dieta de 3 pasos que está arrojando resultados". Es de perogrullo que si tus pacientes están desnutridas, a nada que le metas un buen cocido entre pecho y espalda el pelo volverá, eventualmente, a crecer. Pero esto pasa con los milenials, con la generación X, con la generación del baby boom y con todo pichichi, ya sea hombre, mujer o un suricato.

Sí es cierto que el enfoque sobre los milenials y el tabú respecto a sus problemas de alopecia es algo curioso como "gancho" o "click bait" (que es cebo en inglés), ya que no estamos hablando de un tema muy recurrente que es la alopecia, sino que le damos un punto de actualidad y quizá algo de lo que no se había tratado antes en prensa, aunque no se apoya en ningún estudio sociológico.

No es que hayan sacado estadísticas de entre sus pacientes milenials, sino que según la opinión de la doctora, la gente joven que acude a su consulta es más proactiva respecto a buscar las respuestas y una solución que quizá una señora de 60 años, con la típica alopecia difusa desde que le vino la menopausia y que se resigna con una peluca para verse mejor, porque de toda la vida si te faltaba pelo te encasquetabas la peluca en la cabeza y no se plantean nada más allá de eso (ni medicarse ni cirugía).

En mi experiencia personal y profesional, sí, es cierto que los jóvenes estamos acostumbrados a buscar todo en internet, a comprar cosas por internet y a estar en contacto a través del facebook o del twitter entre nosotros, lo cual nos hace perder habilidades sociales. De hecho es muy habitual ir a un restaurante y ver que la gente está más pendiente del móvil que de sus amigos, familiares o incluso de su pareja. Reconozco que entre semana me cuesta centrar la atención en los demás comensales sin comprobar si tengo algún email o whatsapp del grupo del trabajo, pero los fines de semana (al menos los sábados desde por la tarde y todo el domingo) procuro desconectar total.

¡Si estamos acostumbrados hasta a consultar en Google cuándo es el cumpleaños de nuestra propia madre! Lógico que si se nos cae el pelo lo primero que busquemos es "alopecia femenina", o si necesitamos una peluca pongamos en Google "Tienda de pelucas en Madrid".

No conozco a nadie de mi edad que no tenga al menos un teléfono móvil smartphone, una tablet y un ordenador portátil (o quizá móvil y tablet o móvil y portátil). Es más, desconfiaría mucho de quien pudiendo tenerlo elija prescindir de ello... Me parecería excesivamente excéntrico (pero en el sentido de ser un bicho raro, no de ser "especial"). Pero de ahí a que no haya tabú... Creo que se equivoca y mucho. Hay más tabú ahora respecto a la alopecia, sobre todo la masculina, que hace veinte o treinta años, porque estamos viviendo bajo la tiranía de la imagen: cuerpos perfectos y eternamente jóvenes, cincelados en el gimnasio y si usas más de una talla 38 tienes que ir "esquivando harponazos". Por no hablar del pelazo, tanto en hombres como en mujeres (aunque desde que en los años 90 se democratizaran las extensiones, la verdad es que los melenones de la mayoría de Instagramers tienen truco).

Así que precisamente ahora el tabú y la presión social es mucho más intenso. Sobre todo respecto a los hombres. En los años 60 el típico macho ibérico español, bajito, peludo y con entradas era muy varonil (baboseando a suecas y alemanas en Benidorm como en las películas de Ozores). Ahora cuanto más depilados (a mí no me mola que se depilen enteros como un nenuco), más aseados (por suerte), más perfumados (por suerte), más fitness y con más pelazo mejor.

Por lo que, queridos míos, a vosotros con la alopecia os pasa como a nosotras con las tallas. Que si no tienes una melena cual Victor Mature en la película Sansón eres un loser (ya sea genética, postiza u operada), y si no entras en una talla 34 del Zara con una 100 de sujetador eres una morsa de la Antártida.

He dicho.















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