viernes, 17 de febrero de 2017

Alopecia por quimioterapia: pelucas oncológicas de pelo natural o sintético, ¿qué comprar?

Cuando nos enfrentamos a un diagnóstico oncológico, sobre todo si es reciente, son miles de dudas las que tenemos, sobre todo cómo va a reaccionar nuestro cuerpo respecto a los fármacos. Lo importante es la salud, y respecto a nuestra imagen personal (pelucas oncológicas,   pelucas de pelo natural, posticería, maquillaje hipoalergénico...) siempre hay soluciones. Pero lo importante es que estés tranquila, relajada y que no te preocupes por tu cabello, ya que por suerte en todo hemos avanzado mucho y ahora las pelucas de verdad que no son tan horrendas como hace veinte años.

Una de las dudas más frecuentes es si es mejor comprar cabello sintético o cabello natural, y esto es lógico, no sólo por el tema del ahorro de dinero. Estas son las pautas, con sus ventajas e inconvenientes, para poder tomar una mejor decisión:

Pelo sintético: estas pelucas sintéticas (kanekalon o fibra resistente al calor por ejemplo) son ideales si no quieres trabajar mucho en el pelo. Recuerda que los estilismos y las tonalidades de las pelucas de fibra no se alteran, ni siquiera tras el lavado. Tampoco necesitan cuidados muy exhaustivos, puedes lavarla (normalmente en el sitio que la compres te darán las instrucciones o pautas paso a paso) cada dos o tres semanas. Si te gusta un estilismo muy trabajado (ondas, rizos, liso perfecto) o los rubios nórdicos, el cabello sintético es tu mejor aliado. Además, no importa si llueve o si vives en una zona de clima húmedo como Galicia, el cabello sintético no se bufa ni se encrespa. Bien es cierto que hay pelucas sintéticas con fibra resistente al calor, puedes utilizar secador o plancha, pero aún así no es muy bueno que abuses de esto, pues la peluca te duraría menos. No es la primera ni será la última vez que alguna clienta me ha planchado una peluca rizada y cuando la ha lavado, el rizo se ha convertido en ondas californianas (y no ha vuelto a su origen).

Probablemente te encuentres cansada tras los ciclos de quimioterapia, si la peluca está siempre perfecta y lista para poner en la cabeza  te verás mucho más favorecida con el menor esfuerzo. Además, son productos derivados del plástico, por lo que son mucho más baratos. De hecho muchas mujeres optan por utilizar dos o tres pelucas sintéticas que van alternando durante todo el tratamiento hasta que les vuelve a crecer el pelo en una largura que se sientan cómodas.

Pero también tienen algunas desventajas: el pelo sintético se estropea con el roce. Sobre todo en invierno por las bufandas, cuellos, jerseys de lana... Si el cabello es largo o muy largo, con el uso, se irán poniendo las puntas ásperas, mates y apelmazadas. Puedes ir "cortando" la peluca para sanearla, con el inconveniente de que si la cortas demasiado, podría perder el peinado. Si quieres un estilo corto o muy corto, ¡una peluca sintética será tu gran baza!

Pelo natural: obviamente una peluca de pelo natural es lo más indetectable del mercado, no sólo por el tacto sino por cómo refleja la luz, por el movimiento, y por el efecto cuero cabelludo (peinarte con raya como tú quieras) que llevan algunas marcas o modelos.  Además, si te gusta el pelo largo o muy largo, no te preocupes por el roce. Es cierto que las puntas se desgastan igual que en una melena biológica (sobre todo porque no sanea), pero te daremos pautas y te asesoraremos respecto a los cosméticos más adecuados para hidratar y nutrir este pelo. Si tienes el pelo castaño, moreno o cobrizo, ¡el cabello indio remy es ideal! Pues además de ser humano (vale, parece una obviedad pero mucha gente me ha preguntado si el pelo indio es de personas o no), es más económico que las pelucas de pelo europeo, e igualmente es domable, sedoso y bastante fino como el cabello que tenemos la mayoría de mujeres del Mediterráneo.

Sin embargo, una peluca de cabello natural, aunque te va a permitir mayor versatilidad a la hora de cambiar el peinado (e incluso el tono si deseas darle mechas, tinte o reflejos), también supone más trabajo. Porque cuando la laves, necesitarás volver a peinarla, al menos la zona de la raiz (para que marques la raya a tu gusto y estiles los mechones delanteros o el flequillo si lo lleva) utilizando secador, tenacillas o planchas al uso. Con los tintes sucede igual, se van aclarando con los lavados y necesitarás algún retoque cada 2-3 meses, especialmente si te toca llevarla en verano. También puedes dejar que se seque ella sola, y en el caso del pelo indio, suele ondularse un poco (lo cual siempre queda más natural). Por lo tanto, si deseas un largo de cabello que roce o sobrepase los hombros, y tener la opción de peinarte como te apetezca, así como invertir algo más de dinero en una peluca que te dure al menos todo el tratamiento de quimioterapia, las pelucas de cabello natural serían lo más indicado. Otra opción que te quite "trabajo", sobre todo si te encuentras cansada o desganada, es llevarla a tu peluquería de confianza para lavar y marcar cuando lo estimes necesario.  Normalmente las mujeres que van a esperar a que su cabello vuelva a crecer bastante largo (al menos hasta la barbilla) para prescindir de la peluca, se decantan por el pelo humano, ya que es más duradero y precisamente por no ser tan perfecto en las tonalidades cuando se tiñen, es más discreto.



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