martes, 13 de septiembre de 2016

Hacer el Camino de Santiago con una prótesis capilar fija (adhesiva)

Copio y pego tal cual de otro blog porque creo que esto es de interés general:

Hemos recibido un email muy interesante y especial. Elena, una de nuestras clientas, nos narra su experiencia haciendo el Camino de Santiago ¡con una prótesis capilar adhesiva! Aunque muchos de nuestros clientes son deportistas de élite, bailarines profesionales e incluso de la brigada paracaidista, ¡la gente todavía no cree que los adhesivos y sistemas de hoy nos permiten una mayor libertad y tranquilidad a la hora de mantener el cabello postizo bien sujeto!

Compartimos la historia de Elena porque nos cuenta con mucha naturalidad cómo se organizó y cómo tuvo que "escoger" los cosméticos y cuántos mantenimientos hacía. Pero no sólo por eso. El Camino de Santiago es un viaje como ningún otro, en el que el deporte y lo espiritual se hacen uno, y en el que las personas tienen la oportunidad de conocerse más a fondo. Elena se dio cuenta de que los límites respecto a esta aventura y su pelo ¡sólo estaban en su mente!

Compartimos su "Camino de la Prótesis":

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Y es que en el Camino de Santiago me he encontrado con días de calor extremos, mucho dolor de pies, alguna ampolla, cansancio voraz, chinches… pero la prótesis no se ha quejado ni un solo momento. Desde Burgos hasta la Catedra lde Santiago, más de 490km, y tengo claro que no sólo volvería andar durante esos 20 días, sino que dedicaría el doble, o el triple…

Productos que he llevado/cargado:
o Bote de disolvente C22: usando los típicos botecitos para rellenar, ahorramos peso y espacio.
o Champú y Acondicionador Salerm21: he preferido llevarme los botes a mitad, ya que había usado en casa y
por lo que pudiera pasar…
o Tiras de doble cara + pegamento líquido Walker Tape: el rollo lo tenía a la mitad y el pegamento viene en botecito de 15ml, así que
genial.
o Toalla microfibra Decathlon 42x55cm: compré una con pelito, se seca rápido y ocupa muy poco.
o Alcohol + bastoncillos.
o Tijeras pequeñas + cuchilla.
o Secador: este es el mayor inconveniente, ya que preferí llevarme un secador grande que es el que uso
habitualmente en casa y eso supone unos cuantos gramos de más, pero era la mejor peinada del albergue ;)
o Aguja e hilo: como para el tema de las ampollas es necesario en el botiquín, matamos dos pájaros…
o Protector térmico (Stylius, Mercadona).
o Garnier Fructis Aceite Milagroso.

 Planificación: hemos dormido todos los días en albergues por lo que privacidad -1564845. Éstos disponen de las
comodidades básicas del peregrino pero en muchos casos algunos de ellos cuentan con baños privados con lavabo y
bañera, que a media tarde suelen estar vacíos. La frecuencia ha sido de cada 5-7 días, en función de las posibilidades
y de lo que sudara, ya que llevé coleta.

Debo añadir que mis mantenimientos eran de entre 20-30 minutos, sólo secaba el frontal y usaba tanto cinta de doble cara en
el frontal, como pegamento líquido para reforzar. El resto lo llevo sujeto con clips.

 Conclusión: si soy sincera, llevar prótesis era algo que me preocupaba desde que salí de casa y que se me olvidó el
primer día de etapa. La gente no va a juzgarte por llevar una prótesis o por llevar una bufanda en mitad de agosto,
cada uno sabe lo que lleva encima. Me he bañado en todos los ríos que he encontrado, en todas las charcas, duchas,
mangueras… Y en ningún momento la prótesis ha supuesto un problema, sino más bien una parte de mí que me
define y me demuestra que los límites nos los ponemos nosotras mismas al negarnos a disfrutar de experiencias por
miedo al qué puede pasar. No sé mi prótesis pero yo volveré de nuevo algún día, muy pronto.

¡Buen Camino!


Fuente y fotos de post: http://bit.ly/2cWcRCj

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