viernes, 22 de julio de 2016

El post del viernes: lecturas de verano para quedarse clavado en la tumbona


Siempre digo que un verano sin Dan Brown, no es verano. Toda la vida he sido aficionada a la lectura, desde muy cría. De hecho cuando conseguí el carnet de la biblioteca de adultos, con 12 años, un nuevo mundo se abrió ante mis ojos. Devoraba libros de todo tipo, hasta los evangelios apócrifos me había leído. Más tarde, en la universidad, lógicamente tenía que leer mucha bibliografía académica; lo que los profesores y catedráticos marcaban en su programa. Generalmente ensayos. Así que durante la carrera dejé aparcado mi afán por las novelas ligeras comerciales. Leía bien pocas, y contra todo pronóstico mis gustos no se sofisticaron. Si me das a elegir entre lo nuevo de Stephen King y cualquier obra literaria de un premio nobel como Saramago, no me lo pienso. A mi favor diré que no me gusta la música reguetón.

Cuando empecé a trabajar, lo hice por la puerta grande. No me refiero a que con veintipocos años me ofrecieran un puestazo ganando un pastizal, más quisiera, sino que el día que mi turno terminaba a las 8 horas me iba muy contenta a casa, ¡me quedaba tiempo libre! Normalmente llegaba por la noche o de madrugada, y me ponía a ver la tele, películas o series. Leer, aunque fuera el último bestseller de moda, requería más esfuerzo intelectual que languidecer delante de una pantalla.

Después me fui aburguesando. Mis contratos de trabajo, pero sobre todo las condiciones, mejoraron sustancialmente, así que volví a reconciliarme con mis amigos de papel. Hasta que monté un negocio, y fue como volver a mis orígenes. Había días que estaba tan agotada, sobre todo mentalmente, que no podía concentrarme ni en la tele. Me iba directamente a la cama a dormir.

Este último año sí he podido conciliar mejor vida laboral y personal. Así que he vuelto a leer como mínimo durante una hora cada día, y los fines de semana sin ningún control. Por suerte, cuando un libro me engancha, puedo leerlo del tirón, sin parar ni a la hora de comer ni en el wc. Especialmente disfruto leyendo en el váter. Manías. A otras personas les da por hablar por teléfono mientras.

¿Qué recomiendo para disfrutar de la lectura mientras te churrascas en la piscina o playa? Los siguientes títulos a mí me han encantado, espero que os gusten mis recomendaciones. Como véis, no soy excesivamente cultureta.

1) La trilogía del Basajaun, de Dolores Redondo. Novelas policíacas protagonizadas por Amaia Salazar. Trepidantes. No podrás parar de leer un libro tras otro. ¡¡¡A mí casi me da un síncope el año pasado cuando terminé el tercero y no había más páginas que pasar!!!
2) María Dueñas. El tiempo entre costuras o La Templanza. Ideales para los amantes de la novela romántica de época. Tengo pendiente leer Misión Olvido.
3) La historiadora, de Elisabeth Kostova. Novela histórica sobre el mito de Drácula. Es denso, pero las descripciones son tan minuciosas que te termina atrapando casi desde el principio.
4) Dan Brown: cualquiera. Son divertidos, ligeros, entretenidos, intrigantes... Mis amigos culturetas le aborrecen, pero creo que los han leído a escondidas, igual que los de 50 sombras...
5) Sí, he leído la saga 50 Sombras, la trilogía según Anastasia y la precuela según Grey (4 libros en total). Qué queréis que os diga, sí, son entretenidos, hasta divertidos, pero están al nivel de Crepúsculo. Lo de excitantes o no... Es relativo. Si queréis literatura erótica de calidad leed "La historia de O", "El amante", "Las edades de Lulú" o incluso "Justine" (Marqués de Sade). De hecho, menos mal que tenía un libro electrónico, porque me habría dado mucha vergüenza que se viera la portada al leerlo en público. No porque pensaran que soy una especie de pervertida o algo así, eso me da igual, sino porque "50 Sombras" se ha convertido en lo que "la macarena" al pop español jeje. Es como comparar Monty Python con los Morancos a lo que literatura erótica se refiere.
6) Noah Gordon / Ken Follet. Cualquiera. Incluso libros de sus inicios como "El médico" o "Los pilares de la tierra". Son novelas históricas de enganche total.
7) Serie Outlander de Diana Gabaldón. Novelas históricas muy bien ambientadas, protagonizadas por una enfermera de la IIGM capaz de viajar en el tiempo. Mitología celta, intrigas palaciegas, aventuras y hombres sexys con falda sin ropa interior. ¿Qué más se puede pedir?
8) Por descontado: Stephen King o Anne Rice, si te gusta el misterio sobrenatural.
9) Stieg Larsson y Camila Lackberg. Novelas policíacas que te dejan el culo pegado al asiento de manera literal. Lástima que Stieg se suicidara.

Libros que me haya leído literalmente del tirón en un día o dos: "La chica del tren" de Paula Hawkings (está bien, me gustó, pero tampoco me pareció la obra maestra del año), "Diario de una mujer pública" de Valerie Tasso (me encanta esta autora, me he enamorado de su forma de pensar literalmente), y así que recuerde a bote pronto: "Historias de la palma de la mano", de Murakami.

Ahora mismo estoy leyendo el único libro de Dan Brown que me faltaba: "El símbolo perdido", sobre la masonería y los padres fundadores de EE.UU. Me están esperando en el Kindle "Lestat" de Anne Rice, "Más peligroso es no amar" de Lucía Etxebarría y "Juego de Tronos": más vale tarde, pero me quiero leer todos los libros en inglés. Creo que hay cinco, de momento.

Por supuesto hay muchos otros autores recomendables como Juan Gomez Jurado, Almudena Grandes, Reverte, Ruiz Zafon... Por no hablar de los grandes clásicos como Victor Hugo, Clarín, Joyce, Pardo Bazán o Rosalía de Castro. Pero bueno, digamos que en verano me apetecen lecturas más frescas que La Regenta (que sí es una obra maestra, y no la del Tren, según mi criterio...).

No hay comentarios:

Compártelo:

|

También te interesaría leer...

Blog Widget by LinkWithin