lunes, 9 de mayo de 2016

Pelo de ratón para rellenar cejas y pelucas de cabello de cadáveres, modas del siglo XVIII

Qué cejas más bonitas tenía / tiene Rafaela Carrá.
El canal Comedy Central España está promocionando la serie Another Period, una sitcom sobre una acaudalada familia colonial del siglo XIX en clave de parodia, y para generar expectación están publicando algunos artículos sobre curiosidades bizarres de la época. Hoy he leído algo en su web que me ha dejado bastante helada, porque si bien sabía que se vendía el pelo de los cadáveres, no tenía ni idea de que utilizaran pelaje de ratón para las cejas. 

Pelo de ratón en las cejas: 

Las cejas molaban mucho en el siglo XVIII, tanto, que si la mujer o el hombre no tenían suficiente pelo en ellas, recurrían a remedios caseros como adherir pelo de ratón sobre los ojos, y así dar una expresión a la mirada mucho más atractiva. A lo mejor viene de ahí el cuento de "La ratita presumida".

Pues sí, he buscado más información al respecto y no es que mezclaran sus cejas con pelos de rata como si de extensiones se tratara, sino que se elaboraban cejas postizas (completas) con la piel y el pelaje de los ratones. Según relata el zoólogo y etólogo británico Desmond Morris en su obra "La mujer desnuda", a finales del siglo XVIII se pusieron de moda las cejas definidas y suavemente arqueadas, pues eran signo de juventud y de virginidad. Muchas mujeres, en lugar de depilarse de esa manera, se rasuraban totalmente sus cejas biológicas y se colocaban las prótesis de cejas de ratón. Menos mal que poco después inventaron el lápiz de cejas...

Sobre la venta de cabello procedente de cadáveres, esto también era algo bastante habitual, aunque lo más preciado eran los dientes de personas jóvenes (sobre todo los fallecidos en combate, normalmente desvalijaban los cuerpos en los propios campos de batalla). Los dientes se utilizaban para hacer dentaduras postizas o "fundas" de la época. De hecho, en el siglo XVIII, los mayores proveedores de dientes eran los denominados "resurreccionistas": grupos de profanadores de tumbas que desenterraban cuerpos para venderlos a las universidades de medicina. Eso sí, las piezas dentales se cotizaban aparte (y bastante bien, por cierto). Aunque lo más fácil era extraérselos a los ajusticiados (normalmente ahorcados), ya que no solían reclamar los cuerpos.

En definitiva, esto de lucrarse de los cadáveres era algo normal, generalmente la propia familia que necesitaba dinero rápido tras el fallecimiento de su ser querido, o bien para el beneficio de resurreccionistas (huelga decir que no era un negocio legal, no es que las personas en vida se hicieran el "carnet" de donantes de dientes ni nada de eso).

En este interesante artículo podéis leer sobre los dientes de la batalla de Waterloo: http://www.elmundo.es/cronica/2015/06/16/557c1ad622601dc7408b4575.html

Sin embargo, aunque hoy en día las prácticas de los resurreccionistas nos parezcan no sólo antihigiénicas e insalubres sino inmorales, gracias a ellos (y sobre todo a los dueños de los cuerpos que fueron "forzados" a donarse a la ciencia) avanzó mucho el conocimiento médico en anatomía. Sobre todo en Inglaterra, pues los ataúdes se enterraban muy cerca de la superficie quizá por ese miedo de la sociedad victoriana -según un artículo del periodista Javier Pérez Campos- a ser sepultados vivos. Por este motivo se inventaron ingeniosos artilugios como las campanillas atadas con hilos a los dedos del cadáver, que sonarían si éste o ésta se despertaba. De hecho la expresión "salvado por la campana" viene de ahí (y no del Instituto Bayside precisamente jeje). Aunque para evitar que los resurreccionistas no dejaran títere con cabeza, literal, había vigilantes nocturnos.

Eso sí, a pesar de todo, los resurreccionistas tenían principios éticos profesionales: no robar las pertenencias con las que hubiera sido enterrado (joyas, relojes etc), probablemente por superstición. Las ganancias eran, aproximadamente, de 7 libras por cada cuerpo. Tampoco era demasiado dinero, a finales del siglo XVIII el salario promedio de un hombre en Inglaterra rondaba las 100 libras mensuales (gracias a la revolución industrial). Eso son más de 14 cadáveres ;-)

Bueno, que me he desviado mucho del tema principal. "Another Period", todos los viernes a las 22:15 en el canal Comedy Central :-)


Fuentes:
http://www.comedycentral.es/programas/treinta-y-tantas-navidades-un-especial-de-alex-clavero/5-modas-aterradoras-que-hoy-ya-no-existen/2/

https://www.facebook.com/mariaantonieta.farinelliy.barroco/posts/1443183859254585

https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0ahUKEwiNwPb6u83MAhVC1RoKHVMHAIAQFggkMAE&url=https%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fdescarga%2Farticulo%2F1195930.pdf&usg=AFQjCNFl6tv6l3pgO4np46vxN_5DW8v87A&sig2=TKyUjnrzfTkuRPgMHmsjug&cad=rja

http://www.ikerjimenez.com/reportajes/resurreccionistas-ladrones-de-cuerpos/

https://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol21num2/articulos/curiosidades/index.html

http://www.actitudfem.com/belleza/maquillaje/tips-y-consejos/que-pasaria-si-no-tuvieramos-cejas

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