martes, 29 de marzo de 2016

¿Cómo saber escoger los cosméticos que debemos usar en una prótesis o peluca?

No existe una única respuesta a esta pregunta. Hay tantas como experiencias. En muchos otros posts he hablado de mis productos favoritos, los que utilizo tanto en casa (para mí misma) como en el trabajo, aunque con varias diferencias, ya que gracias al curro tengo acceso a marcas más especializadas que no vas a encontrar en el Mercadona de tu barrio.

Mea culpa: en muchos posts he recomendado muchas marcas, como Garnier, Aussie, Salerm o TAHE, por nombrar algunas que me vengan a la memoria ahora. No sé ni lo que comí ayer como para acordarme de todo lo que escribo... Pero estas recomendaciones son precisamente consejos que no tienen por qué extrapolarse al 100% de los mortales que use prótesis capilar o peluca. Si utilizas una mascarilla y notas que no hidrata suficiente o que no deja el pelo tan bien como otra por mucho que te la haya recomendado yo, tu vecina, tu prima o Rita la Cantaora, ¿por qué empecinarse en usarla hasta que se termine el bote, cuando se trata de una peluca o de una prótesis? Si no va bien, no va bien, hay que cambiarla (y cuanto antes, mejor).

La industria cosmética, sobre todo la división de cuidados para el cabello, es inmensa. Si todos tuviéramos el mismo tipo de pelo habría cuatro productos contados. Pero existen miles de opciones para todos los gustos, bolsillos, modas y preferencias. Inclusive en muchas ocasiones la formulación de un producto a otro es idéntica salvo en un pequeño detalle, pero el departamento de marketing de turno ya se encargará de crear esa necesidad nueva.

Muchas mujeres, entre las que yo me incluyo, nos sentimos atraídas por las novedades en cosmética y maquillaje como las urracas por los objetos brillantes. Pero sabemos (aunque no queramos reconocerlo) que cada temporada te meterá por los ojos algo nuevo. Hace unos años se puso de moda la queratina y el aceite de argán (que es bueno, por cierto). Que si las proteínas de seda, el germen de trigo, que si los extractos de cojón de mico flores para un rubio más luminoso, que si las siliconas y los detergentes son más malos que el demonio... Todo esto no sólo responde a una necesidad de tener bonito y cuidarnos el pelo -que existe-, probablemente el 60 ó 70% se trata de marketing de producto.

Personalmente sigo en Youtube a muchas videoblogueras que te cuentan su experiencia con diversos productos (en mi caso me centro en el maquillaje).  Cosméticos que he querido comprar y probar, algunos me han encantado (ya no uso otro colorete que no sea Orgasm desde hace años) y otros que me han ido fatal (así a bote pronto varios eyeliners, bases de maquillaje y contornos). ¿Significa que esos productos eran fraudulentos o malos? NO, en absoluto. Significa que a mí no me encajaban.

Respecto al cabello. Las personas que no necesitan ningún tipo de aplique postizo tienen unas necesidades específicas en su pelo: graso o seco, lacio o fosco... etc etc, hay cientos de productos que lo corrigen y mejoran, por no decir miles de cosas. No sólo me refiero al champú y a las cremas (cosmética) también al utillaje o "herramientas" como tenacillas, planchas, cepillos específicos etc... PERO  las personas que hemos llevado o que llevamos actualmente posticería nos encontramos con tres factores importantes a tener en cuenta:

1) La necesidad específica que puede tener ese pelo que llevas en concreto. Si usas cabello que ha sido procesado, es más fácil de manejar al principio porque está parcialmente descamado (pero a medida que pasa el tiempo, no es tan sencillo). Hay pelos procesados que son una maravilla, mientras que el virgen, con la cutícula intacta, le puede dar por ponerse fosco o no brillar en absoluto. Normalmente los que manipulamos pelo sabemos rasgos comunes del cabello de modo genérico. Cuando digo "manipulamos" pelo me refiero a trabajar varias piezas distintas cada día: lavado, estilado, tinte, hacer permanentados, etc.  Por ejemplo, el cabello indio, por lo general, es ondulado y poroso (tira a seco), pero tiene buena flexibilidad y el tacto es suave (si está bien hidratado). El cabello chino es más duro, grueso y tieso, cuesta teñirlo (cutícula más cerrada). En cambio el europeo... Pues el europeo es casi perfecto, pero tiene sus peros: es demasiado fino (si eres bruta, lo partes). Cada cabello tiene su propio ADN, a no ser que tengas dos pelucas y cada una confeccionada con la melena de una gemela univitelina idéntica, no se van a comportar 100% de la misma manera anque tendrán rasgos comunes inherentes a la raza o proceso químico si lo lleva.

2) Nuestra ubicación geográfica, no es lo mismo vivir en Ciudad Real (ambiente seco) que en Barcelona. La humedad ambiental influye en cómo nos queda el pelo. No es lo mismo vivir en una zona en la que hace mucho frío en invierno (bajo cero) a estar en Málaga, con temperaturas más suaves. No es lo mismo vivir en una zona en la que suele estar siempre total o parcialmente nublado, que en donde pega el sol a todas horas. No es lo mismo vivir en Madrid, que tiene agua blanda, a vivir y lavarnos el pelo en una ciudad con agua mucho más dura (cal). Todo esto influye, y por lo tanto, todo esto es lo que hay que tener en cuenta. Además con estas cosas siempre nos acordamos como de Santa Bárabara cuando truena, no te das cuenta de lo buena que es tu agua hasta que te toca vivir una temporada en Barcelona (por poner un ejemplo), sin descalcificadora, sin hervir previamente el agua, sin usar cosméticos apropiados, y al final te salen rastas. Un cosmético que te va
bien con agua blanda (un sérum por ejemplo), puede que con agua dura no haga absolutamente nada.

3) La necesidad general  de cualquier peluca o prótesis capilar, que en definitiva es pelo postizo: no sanea (no crece) y no tiene glándulas sebáceas (grasa), por lo que está desprotegido. La grasa no es una secreción que produzca nuestro cuerpo para fastidiar. Tiene una función fisiológica: crea una película que protege el cabello.  En el caso de las prótesis o pelucas, el pelo no crece, pero roza con nuestra ropa, con las sábanas o con nuestra piel, así como el uso del secador o la plancha, lo reseca y lo afina. Se afina porque se produce un desgaste en la cutícula, y al no crecer no regenera. Observa en cualquier chica de pelo largo o muy largo cómo es su coleta: tiene el pelo más fino en las puntas que en la parte de arriba. Por lo que no nos vale cualquier producto cosmético para la melena. Ha de ser específico, probablemente no vale ni el que recomienda Isasaweis en su canal (que igual de pura casualidad va de perlas, todo es probar), ni el que te regala tu prima porque ha pillado un 2x1 en el Sephora, ni el que te recomiendo yo para agua dura si la de tu pueblo es muy blanda. No sé si me explico.

Entonces, siempre que quieras probar un champú o una mascarilla tres cosas:

1) Habla con el establecimiento / fabricante que te haya vendido la prótesis o la peluca. Ellos saben qué va mejor o peor para la prótesis o pelucas, porque son productos que en el día a día utilizan para manipular sus prótesis y sus pelucas.

2) Si no disponen de cosméticos para su venta pero tampoco dan asesoría postventa (recomendar qué hacer con ella) lo cuál es raro pero puede ser, prueba con cosmética que contenga silicona y evita los sulfatos irritantes (detergentes) en el champú que uses para lavar la prótesis o la peluca. ¿Cómo saber qué es una silicona? Busca entre sus ingredientes palabros con sufijo en -one u -ona. Los champús sin sulfatos irritantes no incluyen SLS ni SLES entre sus ingredientes.

Además, agénciate un sérum para usar en seco (con silicona) y si todavía lo notas deshidratado, un aceite (el argán suele ir de maravilla, pero asegúrate de que sea o de que contenga argán, a veces los puedes encontrar en mercadillos o por internet sin etiqueta y no sabes lo que te echas. El aceite de coco como mascarilla prelavado es muy bueno pero no protege el pelo (usar sólo antes de lavar). Nunca eches aceite ni sérum ni mascarilla en la base de las prótesis ni de las pelucas.

3) Si una cosa te funciona, ¿para qué cambiar si tienes mucho que perder y poco que ganar? Es decir, no me malinterpretéis, es genial probar cositas nuevas. A mí me hace ilusión estrenar hasta una mascarilla. De hecho, parte de mi trabajo consiste en experimentar con novedades del mercado.  Pero cuando tienes una peluca o una prótesis y usas un champú / mascarilla que te hidrata y te la deja de maravilla, hacer un cambio puede que no le siente igual de bien al pelo. Otra cosa es que llegue un momento en el que a pesar de tus mimos y cuidados esté seco. Porque como depende del ADN que tenga, igual un champú que iba genial con la peluca del año pasado no termina de maridar bien con la nueva. En ese caso seguro que hay muchas cosas nuevas por descubrir y mejorar. Pero si te está yendo bien, carajo, es mejor que los experimentos se hagan sólo con gaseosa!

Bueno, en definitiva esto son simplemente mis consejos y recomendaciones, estoy en un plan pasota total de sentar cátedra. Lo ideal siempre es que consultéis con los proveedores, os pueden aconsejar con conocimiento de causa. Cuando tratan de venderte la moto y presionarte para que te gastes una cantidad indecente de dinero (como Richard Gere en Pretty Woman) en catorcemil potingues de manera indiscrimiada, eso se nota. Pero cuando tratan de asesorarte de la mejor manera posible, es un valor añadido a todo lo demás. Con un fondo de neceser de tres o cuatro frascos (champú, mascarilla, sérum y argán), si son cosméticos efectivos, vas que te matas :-)














No hay comentarios:

Compártelo:

|

También te interesaría leer...

Blog Widget by LinkWithin