jueves, 17 de marzo de 2016

¿Clips o cinta de doble cara? Ventajas y desventajas de raparse la cabeza...

Reconozco que no soy el mejor ejemplo y calladita estoy más guapa. Pero cuando decidí pasarme la cuchilla por la cabeza no tenía mucho menos pelo que ahora. Podía haberlo disimulado con fibras capilares o con un parcial de clips perfectamente. Peeero necesitaba "cortar por lo sano", rasurar todo aquello que tanto me atormentaba y acomplejaba, en definitiva: sentirme liberada. Y por eso me encerré en el baño que mis suegros tienen en el garaje, y con una cuchilla desechable me convertí en "Rappel".

¿La sensación con mi primera prótesis pegada? Una maravilla las primeras horas. Después me di cuenta de que usar pegamentos requiere responsabilidades y planificarse, y ser mañosa y cuidadosa. No era mi caso, pero bueno,  así a ensayo-error fui aprendiendo. ¿Me arrepiento de haberme afeitado la cabeza y de haber estado así unos años? No. ¿Me gustaba usar prótesis capilar pegada? Sí. ¿Me costó mucho habituarme a hacer los mantenimientos, pegarme, despegarme y limpiarla aunque a veces fuera tedioso y en ocasiones exasperante, sobre todo en verano? No demasiado. ¿Recomiendo que todo el mundo que esté acomplejado agarre la cuchilla como yo y lo haga? DEPENDE.

No seré yo la persona que anime a una chica con la rayita ancha o la típica androgenética difusa a que se pase la maquinilla y se ponga una prótesis o una peluca con adhesivo o con cinta de doble cara, habiendo alternativas menos drásticas (de las que puedes dar marcha atrás si te arrepientes). Pero como dicen en mi pueblo: que cada palo aguante su vela. Hay que tener bien claro que todos somos responsables de nuestros actos y debemos asumir las consecuencias de nuestras decisiones.

Estos consejos y reflexiones son a nivel personal, como usuaria de prótesis. A nivel profesional es todo mucho más simple o cuadriculado (al menos mi método de trabajo, en cada sitio tienen sus propias normas). No se afeitan cabezas si no se es mayor de edad y si no se firma la hoja de consentimiento informado. Al igual que nadie realiza ningún tratamiento estético, perforación, tatuaje ni retoque de cirugía plástica si ese documento no se firma. ¡Ni siquiera te sacan una muela del juicio contrariada! Es una garantía de que la persona está totalmente decidida y, aunque tratemos de disuadirla, su deseo es que le pasemos la cuchilla. Pero también es cierto que en cuatro de cada cinco casos, a la hora de rubricar la autorización, cambian drásticamente de opinión y prefieren probar antes otras alternativas. Personalmente creo que rasurar ha de ser siempre el último recurso cuando nos referimos a posticería femenina.

Ventajas de afeitarse total o parcialmente la cabeza:

Utilizar prótesis con adhesivos permite materiales más finos, indetectables y más livianos, con un resultado más realista, así como mayor versatilidad en el peinado sin tener que disimular clips o contornos que eventualmente asomen por alguna parte. En el caso de las pelucas, si son pegadas permiten moños altos, coletas y mayor libertad. Aunque no necesariamente tienen que ser adhesivas, también las hay de succión (ventosa) o de silicona antideslizante. Agarran que se matan y sin gota de pegamento.

Hay una regla matemática: cuanta más superficie rasurada más tiempo aguanta la pieza pegada. Si te afeitas uno o dos dedos de contorno no esperes que se mantenga más de cuatro o cinco días. Si lo colocas en todo el frontal, puedes estar con ella puesta hasta seis semanas (lo cual no es higiénico ni aconsejable, pero el adhesivo está preparado para aguantar carros y carretas, sobre todo si es acrílico).

Mayor libertad y seguridad a la hora de practicar deporte, natación, actividades al aire libre, para jugar al teto extreme etc...

Inconvenientes: 

Sí, sé que tienes menos pelo que el año pasado, y todavía menos que hace dos y que cuando tenías quince años. Es normal que a medida que pasa el tiempo, si padeces AGA, cada vez sea más fino y escaso. Pero sigues teniendo pelo, en el caso de las mujeres el patrón es difuso, hay poco pero hay pelo. Si te pasas la cuchilla creéme cuando te digo que incordia, escuece y pica. Y en muchas situaciones (sobre todo en el trabajo) no te puedes poner a rascarte la cabeza cual mandril desesperado, ¡ni mucho menos hacerlo con la capucha de un bolígrafo! (Recuerdo que uno de los directores de la empresa en la que estaba usaba las tapas de los Bic para sacarse cerumen, pensaba que nadie le veía pero resulta que los despachos eran acristalados).

Los adhesivos y disolventes suponen gastos extra, y también deterioran más rápido la base y el cabello (necesitas más recambios). Nunca recomiendo una prótesis capilar de pelo europeo si vas a "aliñarla" con pegamento. ¿Para qué gastarte más de cien euros en una botella de Vega Sicilia gran reserva si la vas a mezclar con coca cola? ¡Para eso bebe vino de caja, que te da lo mismo!

Eso sí, hay personas que o bien son extremadamente cuidadosas o extremadamente sibaritas, o ambas cosas. En ese caso ya no me meto, cada cual que se gaste como quiera sus dineros...

La Ley de Murphy es muy clara: si algo puede salir mal, saldrá mal. Bueno, tampoco hay que ser tan agoreros, pero soy de las personas que opina que siempre es mejor ponerse en lo peor, y tener un plan B.

Una vez tuve que ir a la calle a hacer un recado con media cabeza afeitada tipo mohicano debajo de un sombrerito. Ahora lo pienso y me descojono me parece hilarante, pero reconozco que pasé un rato un tanto agobiante. No recuerdo exactamente qué tenía que hacer con tanta urgencia, pero tuve que salir de esa guisa. Nunca sabes qué puede pasar. Por este motivo no sólo tengas una prótesis en casa. Ten al menos una de repuesto y una peluca completa, ¡por si las moscas!

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