domingo, 17 de enero de 2016

Por qué la silicona es BUENA para prótesis capilares y pelucas, y quizá no tan buena para tu pelo biológico

Desde hace unos tres o cuatro años la industria de la cosmética ha cambiado mucho, no sólo sus fórmulas sino la estrategia de comunicación con sus clientes y prospects. Ahora sabemos mucho más respecto a la composición que tiene cada producto, sobre todo desde el prisma de qué no es presuntamente bueno, como el debate sobre parabenos, siliconas, sulfatos...

Hoy vamos a hablar de las siliconas, esas grandes amigas mías (y deberían serlo de todos los usuarios de prótesis capilares y pelucas de pelo natural), aunque últimamente están siendo un poco vapuleadas. Muchas personas me dicen: "Si esta mascarilla lleva parabenos o siliconas ya no la quiero". Lo de los parabenos lo puedo entender, ya que son conservantes que podrían aumentar el riesgo de padecer ciertos tipos concretos de cáncer y asma, según el CSIC (si rechazas los parabenos porque son cancerígenos y mainstream pero fumas, jamás haces deporte o te pones ciega a comida rápida es para darte palmaditas en la espalda, maja. Es más, el simple hecho de vivir en Madrid dentro del cinturón de la M-30 ya es un riesgo más grave para la salud debido a los altos niveles de contaminación).

 Para no sembrar una  paranoia innecesaria sobre estos productos de uso tan habitual, la Agencia Española del Medicamento se encarga de que ningún cosmético que esté en el mercado de nuestro país sea dañino o un potencial riesgo para la salud. Y no son  para nada laxos ni permisivos. Esto lo sé de primera mano porque hay que pasar todos los filtros con los adhesivos, disolventes y protectores que se fabrican fuera de nuestro país, especialmente para los de fuera de la UE (los adhesivos Walker Tape Ultra Hold por ejemplo se elaboran en Estados Unidos).

En primer lugar, antes de rechazar algo "de oídas" es mejor saber de qué se trata y tener nuestra propia opinión no cuñada. La silicona es un compuesto químico, generalmente derivado del petróleo (aunque hay algunas vegetales), que actúa sellando la cutícula de nuestro cabello (recordemos que cada pelo al microscopio es como la corteza de un árbol) para que tenga un aspecto más brillante, sedoso y flexible. Pero no sólo eso, normalmente las mascarillas o sérums contienen varios componentes entre los que destacan agentes hidratantes que penetran entre "las escamas", y la silicona es lo que sella o los atrapa en el interior para que sean más efectivos. Aparte de eso, también aporta "cuerpo" y "peso", por lo tanto evita el encrespamiento.

¿Por qué es bueno usar siliconas en las prótesis capilares y las pelucas? Pues porque no sanean (no crecen), y no disponen de glándulas sebáceas así que toda la nutrición o hidratación que aportemos ha de ser exógena (externa, mediante cosmética). La silicona nos facilitará el desenredado y crea una película que protege el tallo piloso de los roces, el desgaste, las fuentes de calor, así como nos ayuda a que esté más nutrido (evita que los agentes hidratantes se evaporen tan rápido).

Entonces, si las siliconas ayudan a que el pelo se vea en mejores condiciones, ¿por qué ahora son el demonio y las meten en el mismo saco de los parabenos y los sulfatos? Pues porque un uso muy frecuente de ciertos tipos de silicona no soluble al agua puede, a largo plazo, acumularse en nuestro cabello creando una barrera fija que impide que los otros compuestos (aceites, proteínas etc) lo hidraten. Por lo que al principio el pelo está muy bonito y todo es jauja, pero al cabo de varios meses (o años) sucede un efecto rebote: pelo quebradizo, opaco, seco, con tendencia al encrespamiento etc etc...  No todos los tipos de silicona provocan este problema, por supuesto.

Por tanto, ¿qué tipos de silicona hay en el mercado? ¿Cuáles son las buenas? A ver, si estamos aplicando cosméticos con silicona en nuestras prótesis capilares, extensiones o pelucas da un poco igual,  porque normalmente se lavan una o dos veces por semana como máximo, no siete, así que el riesgo de posibles efectos negativos en relación a sus beneficios a corto-medio plazo en el pelo es irrelevante. Además, los sistemas capilares y las pelucas (cuando se usan a diario, no dos horas a la semana) normalmente se reponen una o dos veces al año, por lo que ni te darías cuenta. Si aún así quieres aplicar sólo las "mejores siliconas" para prevenir cualquier atisbo de daño en el pelo, estas son las "más mejores" del mundo mundial:

Las siliconas solubles al agua se eliminan en el lavado (pero también su efecto se va perdiendo con los cepillados, viento, roces, lluvia, sudor etc), normalmente incluyen el prefijo PEG si os fijáis en los ingredientes, pero hay algunas que también son solubles y no lo llevan: Lauryl methicone copolyol, Hydrolyzed Wheat Protein, Hydroxypropyl Polysiloxane, Behenoxy Dimethicone Sparingly, Dimethicone Copolyol y Cetyl Dimethicone Copolyol. Con este grupo (además de las PEG-) el riesgo es muy bajo por no decir nulo.

¿Y cómo identificar las siliconas entre los ingredientes de la mascarilla? Esto es fácil, fíjate en sus sufijos principales: -cono, -cone y -oxane.

Desde mi opinión manipulando cientos de piezas entre prótesis capilares, extensiones y pelucas (probablemente ya tres ceros después de tres años y pico): siliconas SÍ.  En tu pelo biológico ya no me meto, cada cual elige lo que le parece, le funciona mejor o le aconseja su vecina del rellano, pero en el cabello postizo permíteme que insista, como dice Matías Prats: Siliconas SÍ. 

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