viernes, 29 de enero de 2016

El post del viernes: smoothies a go go

La palabra smoothy está en boca de todos, es como muy trendy,  súper cool, y mucho más fitness que pasear un tanque de frapuccino con caramelo del Starbucks en la mano. Bueno, para los que os rechinen los anglicismos: Smoothy es puré de frutas y/o verduras, con una textura un poco más cremosa que los potitos de bebé. El primero que probé fue hace dos años, de fresa y plátano con hielo y más azúcar que un puñado de mazapanes. Y eso no es sano. O sea, el concepto sí lo es (porque al llevar la pulpa los smoothies contienen mucha más fibra que un zumo natural), pero en muchos sitios añaden dulce. Así que, como tengo una bendita batidora de vaso, desde entonces me los hago prácticamente a diario.

El verano pasado llené unos cuantos tápers de moras y fresas del bosque (salvajes), me comí la mayoría a puñados (uff, con las manchas de mora telita, nunca mejor dicho), pero congelé una pequeña parte que he ido añadiendo a modo cuentagotas a mis creaciones. Le dan un punto dulce muy rico (además de ser muy antioxidantes).

Mi favorito es el de fresa, mango, apio y kiwi. Es otra manera de comer verdura cruda (que es mucho más sano que cocinada, sobre todo las de hoja verde) sin "enterarte". Y en el caso de que no quieras ni siquiera percibir el leve sabor amargo o alcalino como consecuencia de mezclar fruta con verdura, añade un poco de estevia o de sirope de ágave: delicioso.

Aunque hay smoothies que llevan toda la huerta triturada, es preferible que tengan como máximo 3-4 ingredientes. En verano, en lugar de añadir un chorrito de agua (o de limonada natural), los hago picando hielo primero, y luego añado la fruta y la verdura. Muy refrescantes (aunque donde esté una cerveza heladita que se quite lo demás...)

En esta web tenéis 50 recetas: http://www.foodnetwork.com/recipes/articles/50-smoothies.html

Hay gente que le añade yogur, miel, leche vegetal (o de vaca), chocolate líquido (arghh, odio el chocolate con frutas) e incluso mantequilla de cacahuete (que son los smoothies más gochos).

Y luego está el smoothie de la Preysler. Yo ya no lo tomo porque sabe a culo no me gusta mucho su sabor, al principio vaya, pero cuando llevas cuatro días desayunando lo mismo le coges una tirria que te cagas. Aunque es una receta súper antioxidante y sana. Aquí lo tenéis:

http://alopeciafemenina.blogspot.com.es/2015/04/el-post-del-viernes-el-batido-de.html

Entre mis favoritos está el de mango, apio, fresa y kiwi por un lado. Frutos del bosque (moras y fresas salvajes) con tomate, por el otro (sí, yo tampoco me lo creía, pero el tomate resulta que es una fruta, no una hortaliza). Plátano, fresa y limón (el plátano espesa muchísimo, es mejor mezclarlo con frutas que tengan alto contenido en agua como la piña, sandía, fresas... para que no se  te forme una papillorra - engrudo intragable).  También hay otro bastante rico (aunque no lo parezca) que lleva manzana verde, melón, espinacas y hojas de menta fresca.  Mucha gente elige las combinaciones por el color: rojo con rojo  (por ejemplo fresas y tomate), naranja con naranja (mandarina, kaki y zanahoria), verde con verde (manzana, espinacas y menta),  pero hay otros trucos para saber combinar, y en el blog de www.cocina.es dan unas nociones interesantes:

http://www.cocina.es/2014/05/28/se-pueden-mezclar-frutas-y-verduras/

Ahora que soy "hortelana" (en proyecto, por supuesto), me he enterado de que hay frutas y verduras que pertenecen a la misma familia, por ejemplo: pepinos, calabazas, calacines, melones y sandía. O sea que un smoothie que lleve pepino, sandía y hierbabuena estará riquísimo sin que te deje regustillo a gazpacho (aunque no lo creas). Es más, puede ser un genial trampantojo para tus invitados a una comida o una cena como postre: falso gazpacho con almendras laminadas o macarons ;-)

Bueno, espero que este post del viernes os haya gustado, ¡yo creo que es la pera limonera!

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