viernes, 4 de diciembre de 2015

El post del viernes: usos alternativos para la beauty blender

Foto: agustocontuimagen.com
Bueno, en primer lugar no tengo la Beauty Blender original, sino una "copia" bastante premium de la marca Better que compré en una parafarmacia. Me costó algo menos de 10€. La BB de marca está rondando los 18-20 y la verdad es que dicen que es una pasada. Como no tenía idea de si me iba a ir bien (porque siempre he odiado los triángulos esos de látex que chupaban más maquillaje del que te extendían por la cara) y no sabía si la iba a utilizar a diario o una vez nada más, opté por la de imitación. Desde luego cuando se me estropée y necesite otra iré directamente a la original. En bazares tenéis la imitación lowcost por 1€, pero por lo que he leído en algunos blogs sobre maquillaje, se cuartean y se deshacen muy rápido.

¿Qué es este producto? Según mi novio es una nariz de payaso que utilizo para disfrazarme en el baño. Pero en realidad, se trata de una esponja de maquillaje con forma de lágrima o huevo puntiagudo. El material es muy suave, blando pero firme a la vez. Hay que humedecerla antes de usar para que "aumente" su tamaño, y sirve para extender la base de maquillaje por la cara pero también para otras muchas cosas que he descubierto. Así que aunque te gastes entre 10 y 20 euros, tienes bastantes accesorios en uno. No lleva látex así que es apta para pieles sensibles. Personalmente me gusta más cómo me extiende el maquillaje por la cara que con la brocha de base. Y no es que no tuviera una buena brocha precisamente. La mía es de pelo natural, de MAC (me costó sobre los 40€), será que no la sé utilizar pero me quedo con la beauty blender de lejos. Deja la base super difuminada, homogénea y perfectamente fundida, sin que se noten cortes. En lugar de echar maquillaje en la esponja, lo que hago es aplicarlo primero en la cara (un poco en la frente, otro poco en las mejillas y otro poco en la barbilla) para después extenderlo. Con la parte puntiaguda de la BB llego a las zonas menos accesibles como la ojera, las aletas de la nariz etc...
Importante: no es cosa de usar la esponja para extender ni restregar, como mejor queda la base de maquillaje es si lo distribuyes a pequeños toquecitos. El efecto es tipo aerógrafo.

He ido probando y aparte de dejar la base de maquillaje fenomenal, tiene otros usos que me gustan mucho: difuminar el corrector de ojeras. Me encanta y lo prefiero al pincelito. Con su parte puntiaguda, después de aplicar la base, embadurno un poco de corrector (es en crema) y voy difuminando poco a poco. Cuando usaba el pincel sintético específico siempre tenía que acabar con la yema del dedo para integrarlo con el resto del maquillaje (el corrector es un tono más claro porque a veces se me forman bolsas y lo necesito así). Ahora con la beauty me sobra.

Colorete: ya sea en polvo o en crema, el resultado es mucho más natural para mi gusto si uso la BB.  Y mira que tengo varias brochas para colorete (en sintéticas o naturales) y estuve tentada de comprarme una yachiyo (no son muy baratas que digamos), pero ahora uso exclusivamente esponja.

Iluminador: más de lo mismo. Tengo el Touch Eclat de YSL que está fenomenal, pero he de confesar que utilizo mucho más uno de Essence de 2.49 euros de la edición limitada sobre la última película de Crepúsculo jijiji, anda que no tendrá años. El Touch Eclat viene con su pincelito incorporado, pero el de Essence es en polvo compacto. Me gusta más cómo queda con la parte puntiaguda de la blender. Así que ya tenemos cuatro utilidades: extender base, corrector, colorete e iluminador.

La quinta aplicación más es que, como se usa en húmedo, puedes untarla en polvos compactos para aplicarlos en la cara como si fuera maquillaje en "crema". Y la textura de la esponja permite extenderlos de manera muy suave por la cara. Eso sí, si utilizáis maquillaje fluído, recomiendo que los polvos compactos os los déis en seco con brocha o borla como siempre. Este truco es para maquillarse sólo con los polvos en lugar de echar la base líquida.

Por último pero no menos importante, la uso para borrar gazapos. Si me mancho de rímel o me paso tres pueblos al pintarme la raya del ojo, uso su piquito o puntita para borrar como si fuera una goma. Antes hacía el truco del gupillón (el peine redondo de las pestañas) que también borra muy bien ese tipo de manchas, pero es mucho más desagradable cepillarse la cara, sobre todo las zonas aledañas a los párpados que son mucho más finas y sensibles.

Ahora en vez de meter en el neceser de viaje la brocha para la base, el pincel sintético para el corrector, la brocha del colorete y la brocha viselada para el iluminador, sólo necesito esta esponja: 4 en 1.  Aunque está diseñada para trabajar en húmedo, también funciona muy bien en seco. A veces la he llevado en el bolso cuando salgo de fiesta por si tengo que retocarme y funciona igual de bien sin mojarla (aunque si voy piripi el maquillaje me da igual, ya sabéis eso de salir de casa como la princesa Letizia y volver como Amy Winehouse). 

Sólo una pega: hay que lavarla a diario, mientras que las brochas no. Yo lo hago siempre por la noche (lo reconozco, no todos los días, a veces se me olvida). A la mañana siguiente ya está seca. La original incluye una peana para colgarla. Yo la dejo en un portavelas ;-)

Actualización:
En este vídeo hay más trucos y explica de manera sencilla cómo es mejor usarla. Lo de rodarla por la cara no lo había hecho nunca así que hoy lo pruebo.
https://www.youtube.com/watch?v=EjeLxH3eIVY


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