viernes, 18 de diciembre de 2015

El post del viernes: cómo ordenar bien y mejor

Siempre he sido un poco desastre para ordenar mi habitación y mis cosas, en especial la ropa (que se amontona en una silla). Me encanta el orden pero es algo que me supera, de hecho puedo dedicar dos o tres horas a dejar la casa niquelada, pero a los pocos días está igual y no soy consciente de cómo se ha podido desordenar de nuevo. Ojalá fuera como esas personas que no importa lo que hagan ni el momento del día, todo lo tienen colocadito perfecto y nunca jamás han perdido de vista nada. Como mi padre, que es una especie de Sheldon Cooper. De él he heredado muchas cosas buenas (aunque también la areata), pero lo que es el orden no. Mi madre es muy cuidadosa también. No sé a quién he salido, la verdad, menudo desastre.

Lo raro es que con los estudios (con los apuntes de la universidad especialmente) siempre he sido muy metódica y organizada, lo tengo todo clasificado en archivadores por asignatura. Incluso todavía conservo cuadernillos del colegio. También lo soy para hacer copias de seguridad y catalogar toda la información del trabajo con el ordenador, sobre todo en excels (oh, Dios, me encantan los excels) y en carpetas / subcarpetas. Recientemente he descubierto un CRM muy sofisticado con una opción gratis (algo limitada, pero me vale), así que según importe todos los datos el 31 de diciembre, voy a poder organizarme aún mejor. Hasta mi gestor reconoce que administrar los archivos digitales y presentarlos se me da muy bien, no así con las facturas en papel, claro, que se las meto a presión en una carpeta todas arrugadas y amontonadas tal cual sin clasificar.

En mi casa siempre hay ropa en la silla, la cama sin hacer, siempre hay tazas o platos en el fregadero, algún libro a medio leer pululando por ahí, cartas, papeles y especialmente en mi baño frascos o maquillaje por doquier. No sé cómo lo hago para revolucionar todo en cosa de cinco minutos. Y recogerlo me da mucha pereza. Para 2016 me he propuesto tener una casa Pinterest (a ver, dentro de mis posibilidades, la estoy decorando poco a poco), pero con lo desastre que soy no sé si voy a ser capaz de tenerlo todo perfectamente ordenado siempre. Y mi novio es muchísimo más desordenado y desastre que yo, así que formamos una pareja explosiva, como el demonio de Tazmania.

Hace poco descubrí el libro de la japonesa Marie Kondo, que se dedica al coaching para poner orden en tu casa. Sé que hay personas que no les importa ordenar, incluso les resulta entretenido (o placentero), pero yo lo odio y si lo hago es por obligación (y porque me gusta verlo organizado). Kondo ha vendido más de cuatro millones de libros en todo el mundo, su obra se ha traducido a 30 idiomas y es una de las 100 personas más influyentes de 2015 según la revista Time.

¿En qué consiste el método Kondo? Pues en primer lugar en deshacerse de todo lo que no te haga falta y te ocupe sitio en casa. Para esto hay un truco: las mudanzas. Todavía hay cajas que no he abierto de mi último traslado (hace más de seis meses, tiene delito), y no he echado de menos nada. Es más, puse algunas cosas en un armario "por si acaso", pero todavía no me ha hecho falta ni abrirlo. Tenemos demasiados trastos, ropa y complementos... Y en mi caso, demasiados electrodomésticos y componentes electrónicos que no uso, verbigracia la licuadora. Hace unos zumos impresionantes pero limpiarla a fondo es un puto dolor. O sin ir más lejos, la televisión (que todavía está en la caja muerta de la risa).  Kondo, antes de publicar sus libros, era aficionada al katazuke (por favor no confundir con bukake), término japonés que significa limpiar y ordenar. Con 19 años (ahora tiene 30) ya era profesora de perfeccionamiento de esta disciplina, y no daba abasto, tenía lista de espera. Al final, lo que tiene éxito desde luego es especializarse en algo poco común, para poder destacar entre los demás. Clases de ordenar tu casa cuando lo habitual es contratar a una asistenta, ¡quién se iba a imaginar que iba a ser un must! Ya estoy buscando su libro (La Magia del Orden) para comprarlo, a ver si hay suerte y se me pega algo.

Por otro lado, ayer leí otro artículo sobre Gretchen Rubin, periodista de New York Times que se ha convertido en la escritora de libros de autoayuda con más éxito: su fórmula para conseguir ser feliz es tan sencilla que ha causado sensación entre la clase media-alta del mundo desarrollado. Aunque personalmente hasta ayer no sabía ni que existía.

Bueno, su truco más básico pero efectivo, es empezar el día haciendo la cama (yo la hago precisamente por la noche, antes de meterme en ella). Según la autora: La felicidad es un objetivo noble, y hacer la cama es una actividad muy prosaica. ¿Por qué aumenta la felicidad de manera efectiva?”. En su opinión, se trata de un hábito poderoso por dos razones. En primer lugar, es una costumbre rápida y fácil, pero marca diferencia. Todo se ve más ordenado, es más fácil encontrar cualquier cosa y el dormitorio resulta más pacífico. Ya he empezado a hacerlo esta mañana.

“Para la mayoría de las personas, el orden exterior contribuye a la calma interior”, asevera Rubin. En segundo lugar, explica, adoptar cualquier decisión –no importa lo que sea– provoca satisfacción. El simple hecho de proponerse un cambio y lograrlo nos hace más felices. “Debido a que hacer la cama es una de las primeras cosas que hago en la mañana, empiezo el día sintiéndome eficiente, productiva y disciplinada”, concluye.

Su libro se llama "Objetivo: Felicidad" (Editorial Urano). Y es un superventas desde 2011.  De hecho hay grupos de fans que se hacen llamar "Grupos de la felicidad": organizan reuniones para poner en práctica los consejos del libro, y trabajar juntos objetivo por objetivo.


Rubin también ha redactado los 12 mandamientos de la felicidad, que podéis leer aquípero básicamente se resumen en dos: localizar aquellos hábitos que minan nuestro bienestar, y tratar de cambiarlos por otros mejores (con su guía). Aunque hay algo que me ha sorprendido (no suele ser habitual en libros de autoayuda) y es la importancia de evitar comer azúcares y carbohidratos para ser plenamente feliz. Porque en definitiva actúan como una droga: subidón durante un par de horas y luego viene el bajón (mono).

Bueno, son dos lecturas interesantes de cara a ordenar nuestros propósitos de año nuevo, ¿verdad? 


http://www.metroscubicos.com/articulo/decoracion-y-hogar/2015/03/02/la-magia-del-orden-en-el-hogar-y-en-tu-vida

Fuentes: http://www.20minutos.es/noticia/2510970/0/marie-kondo/japonesa-pone-orden/casas-medio-mundo/

Esta mujer tiene el secreto de la felicidad.  http://goo.gl/x9fM6Y

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