lunes, 30 de noviembre de 2015

¿De qué tipo de pelo estaba hecho el traje original de Chewbacca?

Por fin dentro de tres semanas se estrena en cines el episodio séptimo del universo Star Wars: "El Despertar de la Fuerza". Uno de los personajes más icónicos y entrañable es desde luego Chewbacca. Una especie de cruce entre perro lanudo y abominable hombre de las nieves o big foot. Aparece en el episodio IV (La Guerra de las Galaxias) como copiloto en la nave de Han Solo.

Precisamente este personaje está inspirado en el perro que tenía George Lucas, un alaska malamute gigante de nombre Indiana (y ahora ya sabéis por qué años más tarde el arqueólogo más famoso del cine se llama Indiana Jones...). Precisamente cuando iba en coche, Indiana se sentaba en el asiento del copiloto, y al ser tan grande mucha gente lo confundía con otra persona.

El diseño del personaje es obra del dibujante Ralph McQuarrie. George Lucas le encargó el boceto y le pidió que se inspirase en un lémur, en un mono gigante (a mí personalmente me gusta pensar que tiene algo de Planeta de los Simios), y por supuesto, en su querido alaska. Aparte, Chewbacca deriva de la palabra rusa "sobaca" que significa perro.

El encargado de materializar el traje y la máscara fue Stuart Freeborn, un experto en caracterización, modelado y efectos especiales de esa época (todo un mérito contando con que en los 70 la animación por ordenador estaba absolutamente en pañales por no decir que no existía). Y no se trataba de fibra sintética sino que eligió pelaje de yak (un tipo de bisonte) y piel de conejo sobre una base de lana mohair (cabra de angora o también conocido como vellón).

El actor original, Peter Mayhew, fue elegido porque medía más de dos metros de estatura. El resultado era espectacular, pero pasaba un calor infernal dentro del traje durante la grabación. A finales de los 90, en previsión del rodaje del episodio III (La venganza de los Sith), se sofisticó de tal manera que llevaba incorporado un sistema de refrigeración por dentro. ¡Menos mal!

domingo, 29 de noviembre de 2015

Síntomas de un alto nivel de estrógenos, ¿cómo detectarlo?

Que conste que este post no tienen ninguna pretensión de sustituir la opinión de un médico ni nada de eso. Simplemente hablo de mi experiencia personal...

1) Cuando hace siete u ocho años estaba obsesionada con conseguir un diagnóstico sobre mi problema de alopecia, y me gastaba todo el dinero que tenía (y más que me daban mis padres) en ir a consultas médicas de difeferentes especialidades como dermatólogos, endocrinos, ginecólogs etc.. (ahora me doy cuenta de que me salía más a cuenta pagar 50€ / mes de un seguro), en un análisis de sangre el nivel de estrógenos estaba por las nubes. Pensé que mi problema podría deberse a un SOP por dominancia de estrógenos, pero al repetir los análisis no volvió a suceder. Podría haberse tratado de un pico puntual, pero estaban totalmente desbocados, alcanzando niveles de embarazo sin estarlo. Eso me dejó con la mosca tras la oreja.

2) Hace poco descubrí la web del fisioterapeuta Xebi Verdaguer, que relaciona el exceso de estrógenos con dos síntomas muy habituales en las mujeres: tener diarreas durante la regla, o lo que sí es mi caso: un exceso de histamina que me produce alergias y rinitis aunque no estemos en primavera. Por suerte no he tenido nunca un ataque de estornudos y cagalera al mismo tiempo... ¡Toco madera!

Antes de tener perros desconocía que también era alérgica a ellos. Imaginad el percal en una casa rodeada de naturaleza (polen, etc) en la que convivimos animales humanos y no humanos (perros y gatos). Estaba enganchada a los sprays de oximetazolina (respibien, utabon etc...) desde el verano, aún tomando antihistamínicos (obalix, no confundir con obélix) a diario. A finales de septiembre dejé las pastillas y evidentemente fui a peor. Sin embargo, no todos los días sufría la misma intensidad de alergia aunque estuviera expuesta a los mismos alérgenos, era como si respondiera a un ciclo. Y lo que es más curioso: en el trabajo (no polen, no perros, no gatos no vegetación) tenía episodios de rinitis / sinusitis iguales o peores que estando en mi casa. Así que, el problema, además de ser obviamente exógeno, tenía un detonante que habitaba en mi interior. ¿Los estrógenos, quizá?

3) La semana pasada no aguantaba más y volví al médico (sí, soy de esas personas hipocondríacas pero con pánico a la bata blanca por si me ven algo "malo"). Me recetó un inhalador que me produjo una reacción y se me puso el morro como si hubiera conectado el limp plumper al aspirador del coche. Aunque tampoco sé al 100% si fue por eso o por algo que comí. A los dos días mi cara estaba normal, y me cambió la medicación por otra cosa: mometasona. Me dijo que tenía que darme dos inhalaciones en cada fosa nasal al día, y en poco tiempo estaría mejor. Dedicí inhalar sólo una vez por fosa, y obvio al principio no pasaba nada. Dos o tres días después, de la noche a la mañana, desaparecieron de golpe todos los síntomas de la alergia, rinitis, sinusitis, moqueos, sensación de presión en las sienes y dolor de cabeza al tumbarme boca abajo. Hoy es domingo y llevo desde el viernes sin usarlo, porque me encuentro estupendamente, incluso restregando mi cara por el lomo de uno de mis gatos (mansito), y pasando varias horas en compañía de los perros. Quizá el fármaco es acumulativo y dura lo que dura, o quizá es que por otro lado el DIM (un inhibidor natural de estrógenos) está siendo efectivo por fin para mi rinitis alérgica.

En episodios anteriores os hablé de qué es el DIM, y hace más de cinco meses que lo tomo de manera disciplinada, al menos 200 mg a diario. Se trata de extractos de brócoli (y otras coles) que ayudan al cuerpo a deshacerse de estrógenos activos para transformarlos en otros metabolitos "buenos".

Podría ser que el eje del mal formado por el exceso de estrógenos e histamina está llegando a su fin, si mi intuición no me falla y el DIM está actuando naturalmente como barrera (obvio el inhalador a base de mometasona enmascara los síntomas, y he de esperar algunos días más a que se pase su efecto, aunque me raya que sea un esteroide y pueda funcionar como precursor de estrógenos). Le conté algo sobre estos temas al médico y la verdad es que no tenía idea de lo que le estaba diciemdo (no sobre la histamina-estrógeno, sino sobre el DIM). Otra de mis teorías (en principio descartada por el médico, aunque no 100% imposible porque cosas más raras se han visto) es que mi organismo, de la noche a la mañana, se haya acostumbrado a los alérgenos y lo que apenas unos días antes me ponía malísima, ahora no me afecta.

El DIM es un extracto natural que en España sólo se encuentra en tiendas de suplementos para aumentar el rendimiento deportivo, y quizá en algún herbolario, pero no es algo que esté tan extendido como el aceite onagra, la valeriana y la equinácea (antes lo consideraban magufadas, pero ahora bien que se vende hasta en las farmacias). Siempre me ha gustado leer sobre el uso tradicional de las plantas medicinales (soy como "La yerbas" jaja).. Ahora por ejemplo estoy barajando incorporar cúrcuma a mi dieta (2 gr / día), pues parece ser que la curcumina es más potente que el DIM. Y cápsulas de boldo, que es depurativo para el hígado (el hígado se deshace del exceso de hormonas, y por lo tanto hay que mimarlo mucho, paradójicamente tomar la píldora para regular las hormonas de manera artificial lo machaca). 

Después de todo este coñazo que os he dado con mis historias, he encontrado un artículo en internet sobre qué otros síntomas hay si sufres un exceso patológico de estrógenos (aparte de rinitis e intestino):
  • Crecimiento inusual del vello facial
  • La infección en la vagina
  • Los períodos son irregulares
  • Los pechos duelen
  • Fibromas benignos en el seno
  • Abortos involuntarios
  • La sequedad en la vagina
  • La piel es seca en general
  • Hinchazón
  • Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)
  • La pubertad a una edad temprana
  • PMSing
  • Estéril
  • Sudores nocturnos
  • Irritable en la naturaleza
  • Los períodos de los últimos días
  • La menopausia es tardía
  • La endometriosis
  • Baja de la tiroides

En Madrid he localizado a un fiosterapeuta, Daniel Sanz, que también es experto en nutrición y habla sobre el exceso de estrógenos en una entrevista publicada en la revista Mia. Es director del centro Fised, donde me imagino que a lo mejor pas  consulta. Me había planteado ir a Barcelona a que me hicieran el estudio de los estrógenos, pero igual primero pido cita en Madrid que me pilla mucho más cerca :-)

Podéis leer el reportaje aquí: http://www.mujeresreales.es/salud/articulo/demasiados-estrogenos


Fuentes:

http://www.mujeresreales.es/salud/articulo/demasiados-estrogenos
https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/druginfo/meds/a602024-es.html
http://lasaludi.info/altos-niveles-de-estrogeno.html
http://www.mujeresreales.es/salud/articulo/demasiados-estrogenos









viernes, 27 de noviembre de 2015

El post del viernes: cómo hacer dulce de membrillo sin azúcar y sin esfuerzo (para vagos)

A mi suegra le encanta el dulce de membrillo (una barra gelatinosa color cobre que se puede comer con queso fresco o con pan, seguro que lo habéis probado). Era la merienda por antonomasia de los niños que se han criado en los 60 y yo diría que hasta principios de los 90. A mi madre no le gustaba nada (creció en los 60, le salía por las orejas) así que a mí no me lo daba, pero muchos niños de mi clase se lo comían loncheado en el bocata. En campamentos nos lo ponían mucho. Es energético, barato, la fruta es nutritiva, contiene fibra y además la cantidad exagerada de azúcar (50-50) lo podía conservar durante meses sin problema. A pesar de ser puro dulce, los niños de esa época no estábamos tan ceporros de gordos como los de hoy. Vale que se merendaba membrillo, nocilla, bollycaos o incluso pan con aceite y azúcar (o con vino, en la época de mis abuelos), pero estábamos todo el día con la bici, los patines o jugando en el parque, así que nos movíamos (y nos daba el aire) mucho más que los chavales de ahora. Y no había locales de fast food en cada esquina.

Total, que mi suegra es muy fans del dulce de membrillo y me explicó cómo se hace. "Mira, primero los lavas a conciencia. Los pelas. Sacas el corazón y los cortas en daditos. Una vez limpios se pesan y en una cazuela los pones con azúcar 50-50%. Esperas unos 30 minutos a fuego medio-alto a que empiece a pocharse y a derretirse el almíbar. Y después con una cuchara de palo y a fuego lento estás DOS horas dando vueltas para hacer la "masa" y que no se pegue. Después lo cuelas bien por el pasapurés y se deja reposar en un molde con forma de lingote hasta que se endurece".

Dos horas. Sí. WHAT THE FUCK.

Este otoño, como casi todo el mundo que vive en pueblos con árboles frutales, he acumulado varios kilos de esta fruta en casa (tengo un par de árbol-membrillo en el huerto). La mayoría los he regalado porque son de cultivo ecológico, y sé que hay gente que le encanta y lo ha hecho con la termomix (aunque no queda tan rojizo sino más bien amarillo). Yo no la  tengo (ya me gustaría, peeeeero €€€), así que he buscado unas cuantas recetas de las que he hecho un re-mix para poder hacer dulce de membrillo casero con el mínimo esfuerzo, y además, sin azúcar.

1) Olvídate de pelar y cortar. Además, el membrillo tiene una carne más dura que el morro del Challenger. Lávalos bien bajo el grifo con un estropajo para retirar la pelusita y restos de tierra o de suciedad que haya en  la piel. Si no quieres desperdiciar tanta agua, mételos en el lavavajillas (obvio sin jabón) en el ciclo rápido con agua caliente.
2) Mételos en una olla o cazuela (en mi caso he utilizado dos ollas grandes porque tenía bastante fruta) y cubre con agua. Llévalo a ebullición durante 40-45 minutos depende del tamaño que tengan.
3) Escurre y deja enfriar. La fruta estará blandita y podrás retirar las pieles y desmenuzarla de manera sencilla. Si los compras en un supermercado no tendrás el problema de encontrarte con gusanos (llevan pesticidas), pero si son orgánicos, hazlo uno por uno para retirar los trozos que estén malos o picoteados por los pájaros, no vayas a hacer compota de membrillo con bicho (aunque por otra parte tendría más porcentaje de proteína, lo que no mata, engorda).
4) Vuelve a poner el puré en una olla o cazuela.
5) He pasado de usar azúcar y he añadido sirope de ágave hasta que me ha gustado el sabor. Ve probando hasta que consigas el dulzor que prefieras (más dulce o más ácido). El sirope tiene una textura similar a la miel. Vuelve a ponerlo al fuego medio-bajo otros 10/15 minutos más, y da vueltas de vez en cuando para que no se pegue. Otra alternativa es usar estevia en polvo (evita los edulcorantes artificiales como la sacarina).
6) Como no lleva azúcar, no va a cuajar, así que he usado polvo de agar agar. Es un alga con propiedades similares a la gelatina, pero es totalmente vegetal, no lleva cartílago, colágeno ni tendones de vaca.
7) Una vez que saques la mezcla de membrillo pésalo y ponla en una batidora de vaso (o si no tienes, después de pesarlo, pasa la batidora de mano de toda la vida). Yo tengo batidora de vaso y en 30 segundos lo tienes hecho una pasta muy fina (papilla).
8) Por otro lado calcula 2.5 gr de agar-agar por cada medio kg de membrillo, para que la textura sea un poco más durita que la gelatina. Disuelve el agar-agar en vaso de agua caliente (no hirviendo) dando vueltas durante 3 minutos antes de echarlo a la batidora. Vuelve a batir un poco para que se mezcle todo muy bien. ¡Se me olvidaba! Hay que llevarlo a ebullición de nuevo otros 2 ó 3 min más.
9) Pasa la papilla de la cazuela al molde y espera a temperatura ambiente a que se enfríe. En mi casa como hace un frío de cojones que pela, no tarda nada.
10) Mete en la nevera durante 24 horas para que se solidifique la gelatina lo máximo posible ¡y ya está! El color no queda tan rojizo porque no lleva azúcar pero está muy rico y es mucho más sano.

Hay otra versión aún más rápida que es usar la olla express, en lugar de hervirlos 45 minutos. Me da miedo usar la olla por si explota, y además, he perdido la válvula en la última mudanza. 

De estar media hora (mínimo) pelando y troceando más dos horas dando vueltas, a intervenir en la receta como máximo durante 30 minutos va un trecho y el resultado, aunque no es igual que el dulce tradicional, está bien. Se puede usar en taquitos para ensalada, cocinar carne de cerdo con membrillo como guarnición, o hacer un carpaccio de membrillo con solomillo de ternera y una reducción de vinagre tipo perez ximenez, loncheado en canapés de cebolla caramelizada, mousse de queso, con sobrasada etc.. ¡hay muchas opciones! En raras ocasiones como carne, pero a mi novio (y a todos) se le conquista por el estómago así que suelo encargarme de las recetas más elaboradas (él va tirando de microondas). La cocina despierta mi lado creativo, aunque obviamente no tengo tanta paciencia como las amas de casa de hace treinta años.  Importante: al no llevar azúcar no lo puedes conservar durante meses, procura consumirlo todo durante 8-10 días como máximo!!!  Si prefieres usar azúcar para que sea inmortal, tienes que hacer el  almíbar aparte y no echar agar-agar, en esta web lo explican: secocina.com/recetas/dulce-de-membrillo

Ps. También se vende hecho en el supermercado, incluso en versión light y versión untable. Hay una marca (Santa Teresa, creo) que no lleva conservantes ni nada. Eso sí que es rápido y fácil, jeje.

Fuente de la imagen: ask.fm


jueves, 26 de noviembre de 2015

Seis meses lavándome el pelo con agua dura (mucha cal)

La verdad es que el pelo me crece muy rápido y cuando me lo corto es porque quiero sanear las puntas o me he aburrido de llevarlo largo. Hacía años (siete concretamente) que no me daba un corte tan radical, teniendo el pelo ya a media espalda. La razón es que hace seis meses me estoy lavando el pelo mínimo dos veces por semana con el agua de mi ducha: más dura que la ley. Esto significa que tiene mucha cal. No nos abastecemos de un canal públicos sino de una bolsa freática de agua en el subsuelo. Aparte de cal tiene arsénico. A mí también me chocó mucho cuando me lo dijeron, pero es totalmente potable. Todas las aguas subterráneas son así. El sabor es un poco más intenso y no es transparente sino un poco turbia.

Total, que después de seis meses, probando con diferentes cosméticos profesionales para aportar hidratación, sérums y aceites he tenido que prescindir de más de 20 cm de pelo porque la víspera de cortármelo me había salido una rasta. Sí, literalmente. En la nuca además. Por la noche me lo había lavado y por pereza seguramente no estaba bien desenredado. Me metí a la cama tal cual y entre lo seco que estaba, los restos de tinte (ya sólo tengo un poco en las puntas) y el roce con la almohada al día siguiente no había Dios que meteriera un peine. Así que me lo corté directamente. Ahora llevo un long bob con la parte delantera más larga, y con las fibras capilares voy tirando. Aunque me ha salido una calva nueva en la coronilla y no me siento muy cómoda. Las fibras capilares para alopecia difusa - androgenética van fenomenal, pero cuando tienes una zona sin pelo es otra historia, no se adhieren tanto.

El parcial que tengo reservado a mi medida es de pelo europeo castaño medio y de unos 40 cm de largo, contando con que es un cabello premium y que ahora me sobran 20 cm  no lo quiero cortar (y por tanto no puedo ponérmelo todavía). Tendré que esperar mínimo 8 meses y no sé si me van a dar tregua las calvas, ¡esperemos que sí!

La ceja sí se ha repoblado, pero ahora tengo una zona como de medio centímetro del párpado izquierdo sin pestañas. Como tengo muchas lo disimulo (rímel, eyeliner), en el peor de los casos me veo con las blinkies (unas pestañas postizas para alopecia en los párpados, como por ejemplo la universal).

En fin, seguiremos informando...

martes, 24 de noviembre de 2015

Coaching livin' la vida acomplejada: vivir con miedo a la alopecia

Esta noche he dormido fatal. He tenido una especie de pesadilla con la que se podría hacer un guión para un cortometraje. De hecho, creo que ver tantas películas, series y leer tantas novelas me ha "amueblado" la forma de soñar con una línea argumental organizada en presentación, nudo y desenlace (incluso a veces con historias paralelas que complementan la trama principal).

En el sueño he sentido muchísmo miedo y agobio. Gran parte lo recuerdo borroso y confuso pero sí puedo describir los detalles clave más impotantes. Me encontraba paseando por el barrio en el que me crié, en concreto por la calle de mi abuela, muy cercana a la casa donde viven mis padres. Anque tuviera el mismo cuerpo que ahora como adulto (en los sueños a veces me desdoblo y puedo verme desde fuera), esa zona estaba igual que cuando era una niña pequeña: un amplio descampado donde ahora hay bloques de pisos. Un parque de columpios de hierro con suelo de gravilla, y algunos comercios que hace años cerraron, como el de electrodomésticos que tenía videoclub (venta cruzada de principios de los 90, lo mismo te vendían una tele o un aparato de vídeo que te alquilaban las películas). También una tienda de pienso para animales y otra de congelados que echaron el cierre antes de cambiar de siglo.

Estaba sentada en el descampado, en un bordillo de granito. A mi espalda estaba el videoclub, y miraba justo a la acera de enfrente, donde había unas oficinas de Telefónica (ahí estaba el rótulo luminoso con el logo antiguo verde de Telefónica), y un kiosko de prensa. Ahora me parece que hay una tienda Movistar, aunque hace años que ni me fijo. El kiosko desapareció de la noche a la mañana. En su lugar han puesto una marquesina de autobuses.

Bueno, justo oigo que me suena el móvil, pero lo que tenía en el bolsillo no era mi Samsung sino un juguete en el que yo creo que no había pensado ni recordado durante los últimos 20 años. Se trata de un juego de pescar pececitos que giran sobre una pequeña peana. Los peces tenían un metal en la boca y también incluía unas cañas en miniatura con un imán. Lógicamente funcionaba dando cuerda, y la base era pequeña como un CD. Estaba diseñado para poder llevarlo en la mochila y jugar en el recreo o estando de viaje. He encontrado en Google una versión más actual, la mía era bastante más cutre.

Al abrir el juguete por la mitad, justo donde está el mecanismo de los imanes, apareció un móvil antiguo, en concreto el modelo Ericsson T10 en color negro. Descolgué el teléfono y era mi madre. Su voz se escuchaba muy lejos y el sonido tenía algunos segundos de desfase, como las llamadas al extranjero de hace años. Me dijo que tenía algo importante que contarme pero que no era buena idea hacerlo por teléfono. Inisití en que me lo dijera. Entonces nombra a mi novio y me explica que ha tenido un accidente de coche, y que está grave en el hospital. Me pongo muy nerviosa y le pregunto si va a ponerse bien. Mi madre responde que los médicos están haciendo todo lo posible, y eso me tranquiliza un poco. Así que le hago esta otra extraña pregunta, no sé por qué razón: "¿Y Yo? ¿Yo iba con él en el coche?" Me responde que sí, que precisamente me llamaba por eso, porque he muerto. Al principio estoy incrédula y le pregunto si está segura, que si habían tratado de reanimarme por lo menos. "No han podido hacer nada, estabas ya muerta cuando ha llegado la ambulancia". Entonces me entran muchas ganas de llorar de la rabia. Es una sensación rara la de llorar tu propia muerte. Y también algo curioso: la persona que te ha dado la vida te llama para decirte que estás muerta.

Ahora trato de buscarle la gracia, y esa situación tan surrealista era como el típico sketch del teléfono del humorista Gila, pero en macabro.  Al poco, la voz de mi madre se pierde y cuelgo la llamada. Me doy cuenta, estando dormida y dentro del sueño, que no era nada coherente poder pasear por mi barrio de principios de los años 90 estando en 2015. Y que seguramente se trataba del limbo o del más allá. Me consuelo pensando que no está tan mal recuperar el barrio de mi infancia. Aunque era una gran putada no poder volver a mi casa de Madrid jamás.

Me he despertado a las cinco de la mañana con el corazón a mil por hora y totalmente desorientada. Reconozco que he sentido pánico de "estar muerta", pero un gran alivio cuando me he dado cuenta de que todo se trataba de una pesadilla. Mi novio estaba sentado en la cama mirando la pantalla de su móvil. Me ha dicho que llevaba desvelado desde las cuatro de la madrugada cuando me he puesto a gritar "No".

Hacía tiempo que no experimentaba esa sensación de miedo auténtico. Y no soy de las personas que se pasan todo el día rayadas por la muerte. Supongo que con catorce o quince años te da por pensar en eso, pero no es algo que hoy por hoy me obsesione para nada. Todos nacemos, crecemos, a veces nos reproducimos. Y todos morimos. Es algo natural. Aunque mejor no saber ni cómo, ni cuándo ni dónde. Quizá hoy. Quizá mañana. Quizá dentro de cien años. No somos nadie. Estamos expuestos a miles de peligros: enfermedades, accidentes, a morir de forma violenta a manos de otra persona... Desde la Edad Media la idea de que somos seres mortales está muy arraigada en nuestra conciencia occidental: Carpe Diem. Mememto Mori.

Esta reflexión no tiene nada que ver con la alopecia,  pensaréis. Pero yo sí lo creo, y mucho: vivir con el miedo de una tontería tan grande como tener más o tener menos pelo en la cabeza nos quita precisamente de eso. Nos quita tiempo de vivir. De vivir el hoy y el ahora.

Hay una frase de Blade Runner que viene "al pelo": Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Eso es lo que significa ser un esclavo. Somos esclavas del pelo. Y creo que ya es hora de liberarse. Liberarse o morir en vida, perder para siempre esos meses o años sintiéndonos fatal por la alopecia. Porque el tiempo, aunque lo deseemos, nunca vuelve. Y hay algo que siempre me había parecido una exageración pero que a medida que voy haciéndome mayor (ya 30 tacos) va cobrando mucho sentido. Y es que todos los ancianos coinciden en que ayer mismo eran tan sólo unos niños. Pero ahora, en el ocaso de sus vidas, sienten que se les ha pasado en un abrir y cerrar de ojos.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Cómo arreglar el estropajo en una peluca sintética rizada (o cómo permanentarla ya de paso)

Este truco no creo que lo vaya a compartir en  el blog comercial porque es muy hardcore. Aquí sí me atrevo por varias razones: 1) Es mi blog personal y escribo un poco lo que me sale del bolo (como dice Mercedes Milá). 2) Muchas lectoras tienen bastante experiencia y maña llevando peluca, no es lo mismo liarse la manta a la cabeza con tu primera y única pieza que cuando ya tienes el culo pelado de usar pelucas y prótesis capilares. 3) Es una pena que las pelucas sintéticas tengan una vida útil tan corta porque el concepto es maravilloso: no se despeinan casi nada ni tras el lavado, no se oxida el color, no se ponen foscas por la humedad o días de lluvia y  algunas tienen un brillo característico que a mucha gente le encanta (cosa que no entiendo, siempre he preferido la fibra mate y casi el 90% de las pelucas sintéticas lo son, pero hay personas que demandan exactamente lo contrario, cuanto más brille más les chifla).

Hace poco compartí el truco para eliminar el frizz en las pelucas sintéticas de pelo liso, pero también hay gente que las lleva rizadas, onduladas, con tirabuzón... ¡Y también tienen derecho!

Necesitarás:

1) Un cepillo para desenredar, si puedes hacerte con uno clon del tangle teezer o el original, mejor.
2) Bigudíes de alambre forrados de espuma. Conocidos en jerga peluqueríl como churros. Los podéis ver en la foto de arriba a la izquierda (naranja). 
3) Si tienes una vaporeta o cacharro que limpie al vapor, estupendo. Si no, una plancha de ropa.
4) Guantes de jardín o de trabajo para no quemarte. Evita las manoplas del horno, necesitas movilidad.
5) Tijeras que corten pero que no las tengas mucho cariño (por supuesto que no sean para cortar papel o para cortar pelo humano, las de cocina valen).
Ojo: La peluca ha de ser de fibra resistente al calor hasta 180 grados (casi todas las pelucas para gente joven lo son. Si usas kanekalon desgraciadamente no se puede hacer con vaparo a altas temperaturas, tendrías que poner la máquina al mínimo e ir probando mientras rezas para que no se derrita la fibra sintética). 

Paso a paso:
1) Cepilla a fondo la peluca, elimina enredos si es que tiene. Aprovecha para cortar 2-3 cm de las puntas que estén ya super tazadas. No te preocupes si no la igualas perfecta, con los rizos no se notará.
2) Separa el pelo en mechones y ponle los bigudíes para marcar más el rizo. Si quieres cambiar el look aprovecha para hacer los rulos más gordos o viceversa. Para hacerlo puedes llevar la peluca puesta en tu cabeza y así calcular la altura y la direccionalidad que les quieres dar. Una vez que termines, coloca la peluca en un soporte con forma de cabeza fin fijo a la mesa. Si no tienes soporte, usa un almohadón viejo y asegúrate de que no se mueve.
3) Calienta la vaporeta o la plancha, llénala hasta arriba de agua. Cuando esté a punto, aplica vapor en el pelo. Ten cuidado de no quemarte las manos (usa guantes). Observa cómo se comporta la fibra, obvio si oyes el crujido característico de plástico quemándose baja la temperatura. Nunca lo hagas con la peluca puesta sobre tu cabeza a no ser que tengas una buena excusa para explicar al médico de urgencias...
4) Asegúrate de que rocías todos los churros con vapor caliente al menos en tres o cuatro pasadas.
5) Deja secar durante toda la noche en un soporte tipo percha para pelucas.
6) Al día siguiente retira los churros y aplica mascarilla para peluca sintéticas en seco, en plan sérum, para que le aporte lubricación (el pelo sintético no hidrata). Lubricantes Durex Play no funcionan, tiene que ser específico para pelucas. Lo podéis encontrar como sérum para peluca sintetica o como mascarilla.
7) Obvio si tienes una peluca sintética lisa con fibra resistente al calor y ya te has aburrido de ella, puedes utilizar este truco para hacerle una permanente en casa. Irreversible, claro.

viernes, 20 de noviembre de 2015

El post del viernes: la pizza "demigrante" que no es pizza (alternativas a las bases)

Estoy pensando en hacer otra sección del blog con recetas de pizzas demigrantes, como dicen en Forocoches. Además de la tarta de chocolate a base de alubias rojas en lugar de harina refinada (ojo con los gases), hay unas recetas que quiero compartir hoy, en el post del viernes:

PIZZA CON BASE DE TORTITA DE MAÍZ MEXICANA
Aunque la base sea más bien sosa y super fina, el truco es poner los mejores ingredientes: un buen tomate casero, un buen queso, así como otras cositas de calidad: puse puntas de espárragos verdes, setas silvestres, rodajas de calabacín ecológico y migas de bacalao.

Truco: mientras preparas y cortas los ingredientes, mete la tortilla en el horno para que se dore un poco, si no, se quedará blanda y correosa por el tomate. Precalienta el horno a 180ºC, mete la tortilla 5-7 minutos. Saca, añade los ingredientes y vuelve a meter otros 5 minutos más justo para que se gratine.


PIZZA CON COLIFLOR COMO BASE

Es otra guarrindongada pero no sólo "cuela" a la vista sino que está rica y crujiente. Consiste en hacer una plasta con coliflor desmigada (importante tener una batidora de vaso y picarlo como si fueran cubitos de hielo, a toques). A mano se puede hacer con un rallador de queso (aunque cuesta).

Compra una coliflor baby y en crudo redúcela a papilla. Mezcla con clara de huevo (o con un huevo entero) y con queso rayado light. De esta manera conseguirás hacer una especie de plasta. Colócalo sobre un papel de horno y dale forma de torta base para pizza. Mete al horno a 180º durante 20 minutos para que vaya cogiendo colorcillo. Una vez que esté horneada, añade los ingredientes (en este caso elegí pimiento asado, aceitunas negras y atún). Mete otros 5-7 min para que se gratine. Como la base ya lleva queso, no es necesario que añadas más encima, aunque puedes ponerle un poco de mozzarela para que se derrita.

Truco: no hagáis una pizza grande para 2-4 personas sino pizzitas individuales, ya que es fácil que se desmorone la masa. 

Desde luego esta pizza es 100% libre de glúten, y también apta para colarles coliflor a los niños sin que se enteren de lo que comen. Aunque seamos honestos: a mí como adulto tampoco es que las coles me emocionen (si acaso el brócoli y no siempre), por eso estoy tomando suplemento DIM.



PIZZA SOBRE PAN PITTA

Esta también es para vagos y además ideal porque salen individuales. Si invitas a amigos a comer o vas a dar una fiesta en casa, esta receta es sencilla y steorprenden. Compra pan de pita del supermercado y córtalos por la mitad para sacar dos bases pequeñas. Hornea primero unos minutos para que se dore, añade los ingredientes y vuelve a meter en el horno 5 minutillos para que se doren. Por ejemplo una receta es poner espinacas, cebolla caramelizada, piñones y un queso suave como la mozzarela.



martes, 17 de noviembre de 2015

Truco para esparcir mejor las fibras capilares tras aplicarlas en la raya

Mi brocha es como la #3. Foto: irune84@blogspot.com
Hasta hace cosa de una semana me entretenía bastante en la rutina de maquillaje y aplicación de fibras capilares. No sé qué me pasa estos días, estoy como de mal humor, cuando suena el despertador pienso... ¡Diossss! Y me cuesta levantarme. Me ducho, me seco el pelo sin peinarme (lo llevo tan corto que no se me enreda casi nada), me embadurno la cara de CC Cream (una lectora me recomendó la de marca Dell y me va de maravilla, gracias) me echo fibras capilares así a lo puto bruto como si estuviera aliñando una ensalada y cojo lo primero que veo seco en el tendedero.

Que yo me ponga las fibras capilares como si no hubiera un mañana tiene un pase, porque las compro en grandes cantidades. Pero eso no es normal ni se debe hacer. Además, una gran parte se va por el desagüe y es un desperdicio, por no hablar del chocho que dejas en el lavabo (fibras por todas partes).

Antes, hasta hace un par de días, usaba un cepillito para cejas de manera que una vez que estaban aplicadas distribuía mejor las fibras por la raya. No hay que dejarlo todo tapadorro como si te hubieran pintado la cabeza. Se tiene que ver el cuero cabelludo solo que lo justo y necesario como en cualquier cabeza normal. Aquí hablo de en el caso de las chicas, con los chicos que llevan el pelo cortito o muy corto que no se vea el cuero cabelludo no pasa nada, de hecho normalmente se peinan así.

Aunque la técnica del cepillo para cejas me ha dado buenos resultados, tiene una pega, y es que es más lento. El otro día agarré una brocha de marca Sigma para aplicar el colorete, ligeramente viselada, y me puse a dar toquecitos a las fibras capilares que estaban cubriendo la raya. Como cuando te empolvas la cara. En cosa de 20 segundos (como mucho) lo tenía perfectamente distribuído todo.

Pues nada, os invito a que probéis este truco. Eso sí, ¡aparta la brocha para no usarla con colorete después!

lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Cortarse el pelo hace que se engrose y que se caiga menos?

Muchas personas (entre ellas yo misma, el otro día me corté casi 20 cm de pelo y es una gozada) sienten que cuando se pelan sustancialmente su problema de caída les da tregua unos diítas, pero en realidad se trata de un falso mito por estos motivos:

1) Casi siempre que se corta el pelo en una peluquería, se lava la cabeza. En este proceso, la mayor parte del cabello que se tenía que caer se desprende y va a parar al desagüe.
2) Además del hecho de cortar con la tijera, la peluquera te va a peinar los mechones con un peine finito (que se llama peine de corte por cierto). Esto hace que el porcentaje remamente de pelo que no se haya desprendido durante el lavado, finalmente se caiga debido al constante peinado. Esto no significa que te vayan arrancando el pelo ni nada de eso por el amor de Dios, simplemente se arrastra con suma suavidad y ni te enteras.
3) En el caso de las mujeres, cuando nos cortamos el pelo en una peluquería o salón de belleza, aprovechamos para que nos hagan un peinado mediante brushing (que sí, que la plancha será maravillosa y lo que queráis, pero a mí nunca me queda el pelo tan bien como cuando acabas de salir de la peluquería). La técnica de brushing se hace con un secador (boquilla fina) y un cepillo redondo. Al darte el estilismo te lo va a cepillar en profundidad, así que si acaso quedara algún pelo en fase telógena aguantando cual numantino, lo más seguro es que se desprenda.
4) Al sanear el cabello cortas esa parte fea de puntas abiertas donde está más afinado por el roce, oxidación, calor... Que también era más poroso y menos disciplinado (se enfosca más). Al retirarlo, nos quedamos con el tramo más sano, que es ligeramente más grueso y tiene mejor aspecto (la cutícula está más sellada per natura). No significa que el pelo se fortalezca ni engorde, sino que te quitas de encima lo peor y te quedas con lo mejor. Al final sales ganando, desde luego. Yo soy de esa teoría.
5) El pelo tiene un peso determinado, cuando lo aliviamos, la raíz puede adoptar un mayor volumen. Un pelo muy limpio y recién cortado se va a ver más frondoso y más voluminoso que si lo dejamos demasiado largo, estropeado y además está apelmazado por el minoxidil o por la grasa. Además, una peluquera experta en alopecia femenina tiene que asesorarte sobre qué estilo te va a disimular más la falta de densidad (o incluso qué color elegir) así como qué te va mejor a la cara. La cosa no es cortarnos el pelo porque es mejor así, sino cortarlo porque nos vamos a ver más guapas y además ¡nos quitamos un peso de encima! ¡Todo ventajas! 

viernes, 13 de noviembre de 2015

El post del viernes: las claves para comer sushi "like a pro"

El sushi me chifla. Pero el sushi bueno. Hace tres meses me sentó fatal el nigiri descongelado típico de los sushi take away, y no he vuelto a comerlo fuera de casa. Lamentablemente es un vicio carete, y ahora que estoy haciendo acopio de muebles (¡gracias rastro Remar!) si quiero darme un gusto hago mi propio sushi. Como es lógico, al principio me salía un poco churro hasta que pillé el truqui, pero ahora ni tan mal. Y lo mejor es que controlas los ingredientes que compras y "la frescura" del pescado que te llevas a la boca.

Reconozco que no congelo nunca el pescado porque hay una gran diferencia respecto al sabor. No sé hasta qué punto el anisakis es tan fácil de contraer. Sólo conozco a una persona que le ha pasado. Ahora me entra la paranoia de si el problema que tuve en agosto fue por sushi contaminado (a la mañana siguiente estuve echando hasta la primera papilla, creo que simplemente me sentó mal). En las franquicias todo lleva varios días ultracongelado antes de vender (al menos el pescado, luego en algunos establecimientos lo montan a mano con arroz y alga nori). Aparte lo que me sentó mal fue el calamar y estaba ya cocido.

Total, que si os gusta el sushi bueno, como alternativa a pegaros un homenaje de 50 euros mínimo el cubierto en un buen restaurante (que también), podéis aprender a hacerlo en casa. No va a ser 100% igual de bueno, pero sí lo más parecido. Y es entretenido. Yo es que soy muy friki para estas cosas. No me pidas que te guise unas patatas con chorizo, pídeme unos temaki de atún rojo macerado en aceite de sésamo.

En 20minutos, que también son muy frikis en el buen sentido de la palabra, han publicado un artículo sobre buenas maneras a la hora de comer sushi, sobre todo en presencia de japoneses o en un restaurante. Nunca sabes si vas a viajar a Japón y te invitan a comer. Aunque bien es cierto que en los restaurantes que hay en España ya están curados de espanto. Lo mismo sucede en los restaurantes españoles por el mundo, seguro que les han pedido cocinar exquisitas paellas de marisco con salsa barbacoa, o se han bebido el caldo de limón que acompaña a las mariscadas para lavarse los dedos.

1) Se puede comer con la mano. Mira, esto sí lo había leído pero no estaba segura de si era algo bien visto en todas partes o no. Si eres torpe con los palillos, antes que usar cubiertos (me sangran los ojos cada vez que veo a alguien comer sushi con cuchillo y tenedor) es preferible echar los dedazos, sin remordimiento. Es más, el sushi es una comida originariamente para comer así. Esto sucede también con las croquetas en España o con los canapés. Inciso: lo de partir las croquetas o la tortilla en nuestro plato con cuchillo y tenedor es odioso. Llamadme pija pero me chirría muchisimo. Con el canto del tenedor sobra y basta para separar los trocitos si no te cabe una croqueta o un buñuelo entero en la boca. Porfa-please.

2) Soja, mejor poca. Es cierto. Aunque a mí me encanta la soja, pero mata el sabor del pescado. Sé de mucha gente que no es muy fan del salmón o de la palometa cruda pero sí de la salsa de soja así que se preparan un tanque para sumergirlos y macerarlos. Bueno, si vas a comer sushi en un restaurante muy exclusivo, es más educado que uses poca cantidad.  Siempre que vayas a mojar una pieza de nigiri en soja, hazlo por la parte del pescado, porque el arroz absorbe mucha cantidad y se desmenuza. Esto es como con las prótesis capilares: menos densidad es más. Menos soja es más.

3) Dar la vuelta a los palillos. Esto tampoco lo sabía, nunca te acostarás sin aprender una cosa más. La punta de los palillos es la parte que nos llevamos a la boca (aunque también es de mala educación chuparlo porque sólo están para empujar los trozos de comida dentro, pero a veces es inevitable que entren en contacto con nuestros labios o lengua, máxime cuando los occidentales tenemos la inercia de usar cubiertos #toelrato). Cuando necesites coger trozos de sushi de la bandeja común para servir en tu plato, da la vuelta a los palillos y pínzalos con la parte de atrás, la ancha que no te llevas a la boca. Es mucho más higiénico desde luego.

4) No mezclar el wasabi en la soja. Esta mala costumbre sí que me gusta hacer, jeje. Lo que no especifica el diario 20 Minutos es exactamente cómo comerlo, si hay que mojar levemente las puntas del palillo para untarlas en el pescado, o si es al revés, pasar el pescado sujeto con los palillos por el wasabi. En cualquier caso, creo que no voy a poder resistirme a seguir haciéndolo. Y total, últimamente como sushi en mi casa. Mi novio es más de pueblo que las amapolas, y mis gatos me observan inquisidores pero sólo están pensando en la delicia que no van a comer. De hecho nunca jamás dejéis un plato de pescado crudo laminado sin vigilancia, ni siquiera dos minutos, en una casa donde hay gatos. Han aprendido hasta a separar las valvas de los mejillones al vapor, son mucho más inteligentes que los perros. Y sigilosos. Y unos jodidos gourmets.

5) De un bocado. Es más, puedes intuir la categoría del sushi de un restaurante por su tamaño. Si los makis o nigiris son tan descomunales que no le cabrían ni a Julia Roberts en la boca, la persona que los ha hecho tiene menos de chef japonés que yo de Rapunzel. Pero si tienes que comerlo en dos bocados no pasa nada, sujetas el otro trozo con los palillos (nunca lo vuelvas a dejar en tu plato). Tampoco se puede cortar con un cuchillo ¡jamás! Si acaso puedes tratar de partirlo sólo con los palillos. De todas maneras está pensado para poder comer de una vez. Sé que a muchas personas esto les puede parecer snob, pero seguramente si les invitan a comer al Ritz o a Horcher no se les ocurriría mojar pan en la salsa. O igual sí.

6) El jenjibre nunca se come junto con el sushi. Esto lo he visto muchas veces, lo ponen encima del alga nori como un toppping, y para dentro. En realidad el jenjibre "limpia" la boca entre un tipo de sushi y otro para evitar mezclar sabores. Algo así como el sorbete de limón que ponen en las bodas entre el pescado y la carne. A mí personalmente no me gusta y no lo tomo (hablo del jenjibre encurtido, el sorbete me encanta jeje). Otra cosa que no sabía es que para los uromaki que están recubiertos de huevas de pescado y no se pueden meter en soja porque se deshacen, se puede usar como de "esponja". Mojar la lámina de jenjibre en soja y pasarlo por encima del uromaki para "aliñarlo" con la salsa. La verdad es que eso no se me había ocurrido nunca. Qué curioso.

7) El orden importa. Esto sucede también en nuestra gastronomía. Los entrantes y los primeros platos suelen ser más ligeros (generalmente verduras, ensaladas, cremas, pero también arroces o legumbres) y para los principales dejamos la carne o los pescados.  De hecho en casa de mis padres (bueno, en realidad en todas) el día que toca cocido se pone de primero la sopa con los garbanzos, y de segundo (o todo junto), la carne que se había cocinado junto a la legumbre, a veces también  con chorizo o morcilla. Con el sushi es exactamente lo mismo: primero los pescados más suaves y para finalizar, los más grasos como el salmón.

Hay una curiosidad en la comida china (obvio no tiene mucho que ver con el sushi) y es que para ellos el plato más "fuerte" y que pone "el broche de oro" en los banquetes (como por ejemplo en las bodas) es el arroz. O sea, te puedes poner ciego a pato laqueado o a cerdo con salsa de ostras de primeras, pero luego hay que comerse el arroz sí o sí. Si no, no es una fiesta. Pasa un poco como con el cordero aquí en Navidades. A mí eso sí que me parece la matanza de los inocentes.

8) Palillos en el plato o cruzados para terminar. Esto es algo muy importante a la hora de comer en un restaurante japonés, aunque sea económico, para no volver locos a los camareros. En la mesa cada comensal dispone de un pequeño soporte (normalmente a la derecha) para apoyar los palillos. Se llama akhasi. Déjalos ahí cuando no los uses, pero todavía no hayas terminado de comer. Por ejemplo mientras bebes o te sirves la bebida. Así no mancharás el mantel ni la mesa. Si los dejas apoyados en el plato, significa que has terminado y que pueden retirártelo. Por eso es importante que adquieras esta sencilla costumbre.


Fuente: http://blogs.20minutos.es/la-gulateca/2015/11/12/10-cosas-que-hay-que-saber-para-comer-sushi-correctamente/

jueves, 12 de noviembre de 2015

Proteger el pelo de las pelucas y de las prótesis capilares EN INVIERNO

Ya sé que os he bombardeado a post este verano con los trucos y los cuidados del pelo (postizo) durante el buen tiempo, pero cuidar y mantenerlo en invierno es igual de importante e incluso más. ¿Por qué? Porque la gente cuando llega el otoño se relaja, y el frío es especialmente dañino (sobre todo los contrastes de temperatura).

Qué se recomienda en el invierno: HIDRATAR al máximo también. Un pelo seco es mucho más vulnerable a los climas fríos. No porque no salga el sol debemos escatimar en mascarilla o en sérum, todo lo contrario. Es más, si está seco, va a encresparse más con la humedad si llueve o llovizna / chirimiri, algo habitual en otoño. 

Si usas una peluca de pelo artificial también puede deteriorarse por el frío aunque sea plástico, pero hay acondicionadores específicos para pelucas sintéticas. Funciona como un lubricante y genera una capa protectora para mejorar la elasticidad y la suavidad.

No salgas a la calle con el pelo húmedo de la peluca o de la prótesis. Es un poco exagerado pero en ciudades con temperaturas extremas (bajo cero) el pelo se puede llegar a escarchar. A veces sucede que la base está totalmente seca pero de medios a puntas queda mojado y el frío lo daña muchísimo.

Evita ponerte gorros, sombreros o turbantes encima de cualquier peluca (por el roce). Si notas frío en la cabeza, es preferible colocarte un cap de nylon debajo o bien si es muy gélido el biruji por tu zona, un gorrito oncológico de dormir de fibra de bambú (es finita y no hace bulto pero conserva bien el calor). No es lo mismo pasar una quimio en invierno viviendo en Málaga que en Burgos. Otra opción son las cintas antideslizantes de velcro, que tienen un tejido similar al terciopelo y son muy calentitas. Muchas clientas de oncología deciden meter sus orejas por dentro de la peluca. Es algo que no se aconseja para nada pues pierden sujeción, pero oye, ¡así no se te quedan frías!

No es necesario lavar la peluca tan frecuentemente como en verano, pero ojo, hay que lavarla. Al menos una vez cada ocho días si no duermes con ella. Si es sintética, con que se lave cada 15-20 puestas es suficiente (en verano cada 10-12, por el sudor). Para desenredar, lo idóneo es usar un peine tipo tangle teezer, y eliminar los nudos o los enredos de forma rápida, suave y sin pegar tirones ni romper el pelo.

En cualquier caso, hay que hidratar igual el cabello tanto en verano como en invierno, aunque puedes prescindir del protector solar como es lógico (pero en la piel de la cara no, es mejor prevenir que lamentar melasmas). Aunque a mucha gente le entristece el invierno por el frío, hay que verlo por el lado positivo: las cintas de doble cara y el adhesivo duran mucho más tiempo pegados :-)

martes, 10 de noviembre de 2015

¿Qué es mejor utilizar mascarilla sin aclarado o con aclarado?

Aplicado al mantenimiento de prótesis capilares o a pelucas de pelo natural. Pues depende. Como todo en esta vida, todo depende. Después de tres años, la respuesta desde el punto de vista de hidratar bien una peluca o una prótesis capilar desde sus inicios (o sea, el primer lavado): Mascarilla con aclarado.  Estos cosméticos están formulados para que selle la cutícula desde el interior, y cuando aclaramos retiramos el exceso de producto. Por tanto va a nutrir de manera más intensa que lo usemos desde el primer lavado de nuestra peluca o de nuestra prótesis capilar.

La mascarilla sin aclarado crea una película por fuera del cabello, y te va a ayudar a desenredar y a controlar el encrespamiento si el cabello está muy seco o muy estropeado, pero no aporta una hidratación en profundidad.

Desde luego no es lo idóneo para usar como producto en exclusiva desde el primer día, ya que no lo estamos nutriendo bien del todo. Es como usar un sérum, quizá un poco más concentrado.

Lo recomendable es:
1) Tras cada lavado aplicar suavizante acondicionador o mascarilla durante 10 ó 15 min que requiera aclarado. Se puede alternar acondicionador - mascarilla.

2) Tras el lavado, con el pelo en húmedo, es recomendable echar sérum o un poco de mascarilla sin aclarado (una cantidad mínima de mascarilla ya que la fórmula es más grasa). El sérum sin aclarado normalmente es una fórmula más ligerita.

3) Si tu pelo está procesado o permanentado, el aceite de argán en las puntas (o de medios a puntas) es un plus, ya que además de hidratar lo protege. Con el argán controlamos también el encrespamiento cuando hay mucha humedad en el ambiente.

Aunque parezca mucho lío de botes y de pasos a seguir, más vale ser disciplinados con la cosmética a lamentarnos...

¿Cuándo se recomienda usar mascarillas intensivas o sérums sin aclarado?

Cuando el sistema o la peluca está ya más reseca, porosa y desgastada, como coadyuvante a la mascarilla o al acondicionador que sí requiera aclarado.

Para desenredar el cabello con más facilidad si estamos pasando unos días en la playa o piscina.









domingo, 8 de noviembre de 2015

Cómo salir del paso si se te olvidan las fibras capilares en la maleta

Siempre que voy de viaje se me olvida algo. Matemático: si no es el pijama es el cepillo de dientes o las bragas. Estuve en plan comando un fin de semana (tenía la boda de una amiga fuera de Madrid) porque sólo llevaba un par de bragas puestas. Y no quise darles la vuelta, me parece más higiénico ir duchada pero sin nada, ¡es comodísimo! Hace poco estuve un par de días fuera, me habían invitado a una entrega de premios. Salí de casa con el bolso de viaje (me gusta ir ligera de equipaje) pero con esa incómoda sensación de ¡oh, seguro que se me olvida "algo"! Deshice mis pasos hasta el dormitorio y ahí estaba mi maravilloso Kindle muerto de la risa encima del edredón.

Pero no fue hasta que me tocó acicalarme para ir al evento cuando me di cuenta de lo que de verdad importaba: me había olvidado de coger la bolsa de recarga de fibras capilares. Comprobé con cara de pánico cómo el bote estaba más vacío que Urgencias una tarde de sábado en agosto, con las que quedaban no me alcanzaba ni para tapar media calva. ¿Y ahora qué? Con una areata del tamaño de una moneda de 20 céntimos en la parte derecha de la cabeza (que se transparenta aunque me peine con la raya del lado contrario), y una coronilla que no se acaba de recuperar del todo...

Por suerte soy una mujer de recursos, y este es el apaño:

Miré en el neceser de maquillaje y efectivamente llevaba conmigo el lápiz para rellenar cejas (las tengo cada vez más despobladas, en unos meses acabaré como Marlene Dietritch). Se trata de un tono marrón grisáceo mate y la mina es bastante dura, pigmenta lo justo para rellenar con efecto sombreado. Consejo de maquillaje para cejas: si las tienes morenas como yo, utiliza un lapicero más claro para rellenar (nunca jamás negro, endurece mucho la mirada, de hecho ni lo fabrican a no ser que te las pintes con eyeliner). Si eres rubia o tienes el pelo castaño clarito, elige un tono más oscuro para definirlas.

Me pinté literalmente la calva, la coronilla y ya de paso maquillé un poco más la raya, afinándola. La cosa es que tuve que sacarle punta como siete veces en un lapso de 3 minutos, hay que ver lo que desgasta rellenarse la cabeza, si tuviera que hacerlo a diario no ganaría para comprar maquillaje de cejas.

Después, cogí el peine que dan siempre de regalo en los hoteles, que es muy finito, y me puse a cardar como si no hubiera un mañana para disimular un poco más los trazos. Al final me vine arriba y me empecé a dar brochazos de sombra de ojos pero... HORROR, aunque no lo parezca mucho sobre el párpado móvil, era ligeramente satinada, lo cual en el pelo queda fatal, como si te lo has untado de brillantina en plan años 90.

Último paso: fijar el invento. Casi nunca suelo utilizar laca, y por lo tanto no recuerdo la última vez que metí un bote en el neceser. Piqué en la habitación de mi amiga a ver si ella por casualidad tenía (ya era casi la hora de cenar y las tiendas estaban cerradas). Por suerte llevaba consigo un bote tamaño mini de la marca Deliplus, y seguramente estaba caducado. Si bien Deliplus tiene unos cosméticos muy buenos calidad-precio (mi última adquisición es el pintalabios cremoso marsala que es divino por sólo 4€)  la laca morada es más mala que pegarle a un padre con un calcetín sudado. De hecho creo que ya no la comercializan (por suerte). Es como barnizarse la cabeza con un olor penetrante que eclipsa cualquier otro (y alucinógeno al inhalarlo, seguro). Más que residuos en el pelo lo que deja es "el grumo". Aunque ya os digo que a mi amiga le acompañaba en el neceser desde hacía años. Pero era justo lo que quería, un efecto armadillo a prueba de colisión de hadrones para que no se pudiera intuir el truco de cabeza maquillada.

La parte positiva es que de todo se aprende, así que ahora llevo una recarga en bolsa de fibras capilares en el bolsillo interno del neceser, nuvecita sin abrir, por si las moscas :-)




viernes, 6 de noviembre de 2015

El post del viernes: receta tarta pedorra de chocolate (con alubias en lugar de harina)

Esta es la tarta que hice el día de Halloween y me produjo unos gases tan espantosos que pasé la tarde en la cama, en posición fetal, pensando que iba a morir porque estaba rota por dentro. Al final sólo eran gases. Qué dolor. No obstante, hay otras dos personas que la han probado, les ha gustado mucho tanto la textura como el sabor (tipo brownie) y no han experimentando ningún problema de aerofagia extreme. Es cierto que las personas que padecemos problemas autoinmunes tenemos el intestino delicadillo por norma general.  Por eso aprovecho hoy para compartir la receta. La leí en una web de dietas pero no lo encuentro, y de todas maneras no la seguí al pie de la letra sino que hice mi propia versión en plan cocina free style.

Lo que váis a necesitar: 

250 gr de alubias rojas (yo las compré ya cocidas en bote, si no, tenéis que dejarlas en remojo toda la noche y después hacerlas en la olla que es más rápido). Se usa alubias rojas (o negras) porque tienen un puntito de dulzor en comparación con las blancas. Ahora bien, si puedes conseguir alubias azuki, mucho mejor. En esta tarta sustituimos la harina blanca refinada por la legumbre. Aunque el aporte calórico es similar, tiene mucha fibra y los carbohidratos son de absorción más lenta: evita picotazos de insulina.

1 tableta de chocolate cacao puro (os recomiendo que tenga mínimo 70% cacao) de 125 gr (la tableta entera, que suele ser fina).

2 huevos medianos

2 claras de huevo (las venden embotelladas y pasteurizadas en carrefour o mercadona).

3 cucharadas soperas de salvado de avena, esto es opcional.

Sirope de ágave (en lugar de azúcar, yo lo pongo a ojo, es ir probando hasta que os guste el dulzor).

Opcional: muesli o nueces troceadas. Yo usé muesli de bolsa para desayuno.

1 yogur (en mi caso utilicé uno griego que había por casa, probablemente unos días caducado, queda mejor porque lleva nata y es cremoso).

Levadura tipo royal.

2 cucharadas de aceite para lubricar el molde o margarina.

Paso a paso: 

Fundir el chocolate al baño maría, o si no, en el microondas. Mezclarlo con el yogur griego para hacer una crema ganache (se nota que veo top chef jejej).

Si tienes tiempo y ganas, separa las yemas y monta las 4 claras al punto de nieve y reserva. Si no, te puedes saltar este paso.

Pesa 250 gr escurridos de alubias rojas en una báscula digital y machaca con un tenedor. Si no tienes báscula en casa, ten en cuenta que normalmene los tarros de alubias son de 400gr escurridos, así que un poco más de la mitad.

Añade 3 cucharadas soperas de salvado de avena al puré de alubias, una vez esté todo mezclado, incorpora la ganache de chocolate, las yemas previamente batidas y el sobre de levadura (yo usé medio, no quería que subiera mucho la masa). 

El truco del almendruco es mezclarlo todo en una batidora de vaso, así queda una pasta muy fina.

En este momento lo endulcé con sirope de agave, que tiene una textura tipo melaza, hasta que me gustó el sabor (probando con el dedo, no queda otra, aunque también podéis utilizar una cucharita, que es más fino). Si pones chocolate con azúcar en lugar de cacao puro, no le añadas mucho dulce más.

Para finalizar, mezcla toda la masa con las claras al punto de nieve, con movimientos envolventes de cuchara, para que aporte ese toque esponjoso de mousse. Si no has montado las claras, bate los huevos con un tenedor y los añades en el paso anterior junto con la levadura.

Opcional: añade trocitos de nueces o cereales al final. Yo puse muesli de la caja del desayuno, que también incluye chips de chocolate. 

Engrasa una fuente tipo Pirex o un molde de silicona con el aceite de oliva / margarina. Precalienta el horno a 200 grados durante 10 minutos. Mételo con calor arriba y abajo durante 20 minutos más. Pincha con un palillo en el centro a ver si está hecho (probablemente no), apaga el horno y déjalo dentro otros 15 min más para que se termine de hacer con el calor residual.

El truco del palillo es el siguiente: si pinchas y sale sucio (con pegotillos de chocolate) es que sigue crudo. Si por el contrario sale totalmente limpio, significa que has hecho un perfect y la tarta está ya cocinada.

Deja que se enfríe en el mismo molde o en una rejilla de repostería si eres cocinillas y la tienes en casa. Espera a que esté templada o fría para comer.

¡Espero que la disfrutéis y que no os pase como a mí! ¡Bon apetit!

jueves, 5 de noviembre de 2015

Esponja de konjac para psoriasis facial

Esponja de Konjac
Hace unas semanas empecé un experimento sobre la piedra de alumbre y la psoriasis, pero dejé de hacerme fotos de la evolución porque pasé por alto un detalle importante: sólo tenía una lesión, no dos para comparar cuál de las zonas psoriásicas se recupera más rápido... Podéis leer el post aquí: http://alopeciafemenina.blogspot.com.es/2015/09/piedra-de-alumbre-como-remedio-para-la.html

Bueno, al hilo de todo esto, me he comprado una esponja konjac porque hace unos meses tuve un brote de psoriasis facial (en el lateral de la cara pero sobre todo en la oreja derecha). Tuve suerte de que no fue demasiado aparatoso, pero, más vale prevenir que lamentar...

¿Qué es el konjac? Se trata de una planta cuyo contenido principal es el glucomamano, es decir, una fibra esponjosa muy rica en vitaminas y minerales. De hecho las que sois fans de Dukan habréis comido muchos fideos de konjac, con una textura muy similar a los espaguetis pero un contenido calórico minimísimo. Son bastante insípidos aunque con tomate triturado y un poco de ajito la verdad es que mejoran mucho.

También se aplica a la cosmética desde hace como unos 100 años en Corea y en Japón. A Europa ha llegado un poco más tarde, pero es un gran fichaje. Se trata de una esponjita con textura tipo celulosa que viene guardada en una bolsita húmeda. Una vez que la desprecintas hay que sumergirla en agua templada y cuando terminas de usarla, se cuelga para que se seque completamente (y se pone dura).

Es importante humedecerla bien antes de usar porque si no es como pasarse una piedra pómez por la cara. Usarla de manera rutinaria (mañana y noche) es beneficioso para la piel porque tiene un efecto exfoliante suave y supuestamente te la nutre con sus vitaminas y minerales. Lo que sí es cierto es que después de cuatro días usándola noto la piel más suave y supuestamente más luminosa, pero seguro que es por las hormonas de la ovulación más que nada. ¿Cómo se usa? Muy sencillo. La mojas con agua templada, escurres bien el exceso y te la pasas por la cara con movimientos suaves y circulares durante 1 ó 2 minutos.

Hace años me la compré en Mercadona pero me duró poquito, se me deshacía a cachos, seguramente la usaba mal o coincidió que tenía algún defecto. No sé si las siguen vendiendo allí, creo que fue una campaña puntual. La que tengo me la compré en una empresa de productos profesionales de peluquería, la estaban promocionando y como por suerte me sale más barato... El PVP ronda los 4-5 euros depende de marcas.

El problema básicamente de las psoriasis es que las células de la piel se reproducen en exceso y más rápido, llevar una rutina de exfoliación diaria en la cara seguramente va a ayudar a que no se acumulen escamas. Lo comparto aquí por si a alguien le interesa probarlo, aunque también está muy recomendada para personas que tienen la piel grasa con tendencia a sufrir acné.

En este vídeo os lo explican mejor que yo: https://www.youtube.com/watch?v=HIV3vTIpFMU

Fuente: http://bazarnatural.bligoo.cl/esponja-konjac-limpieza-facial-profunda-y-natural
Fuente: http://www.azucenamoralesmakeup.com/la-maravillosa-esponja-konjac-%C2%A1%C2%A1must-have/



miércoles, 4 de noviembre de 2015

Gatos con peluca

Sí, ya sé que esto es más para el post del viernes, pero no me he podido resistir a esta recopilación de gatos con peluca....

Podéis ver más en: http://www.buzzfeed.com/mathewguiver/cats-wearing-wigs#.rmLPGmkdL

martes, 3 de noviembre de 2015

¿Cómo se puede teñir una peluca sintética?

Sí. Pero no se puede aclarar el tono. La fibra sintética no deja de ser plástico, y para aportarle el color característico que llevan las pelucas sintéticas se realiza con procesos industriales, y se encapsula en la fibra. Por eso por mucho que la laves no se pierde el tono (eso sí, exponerla al sol directo durante horas sí puede alterarlo, y con el paso del tiempo, de los años, también).

Si tenemos una peluca rubia que no nos gusta o nos hemos cansado del color (o para proyectos de Cosplay por ejemplo) la podemos oscurecer de castaño o de caoba.

O quizá queremos matizar una peluca rubia que tire a dorado o a amarillento o a cobrizo, también se puede, a pesar de que sea fibra sintética.

El truco está en usar espumas de mantenimiento de color. Se trata de un aerosol (como la espuma fijadora de toda la vida) que aportan  pigmento en el pelo por fuera, y lo usan mucho las señoras para retocarse las raíces en lugar de teñirse muy a menudo. También se utiliza como mantenimiento, para dar más intensidad al color. Obviamente se quita con un lavado, y por las características de la fibra sintética (que no es nada porosa) mejor no tocarse mucho con los dedos porque mancha un poquito.

Yo conozco por ejemplo la marca Salerm, pero hay muchas más. En el caso de Salerm, se aplica en húmedo, y luego se seca como de costumbre (el calor hace que selle mejor, pero claro, no estamos haciéndolo sobre pelo natural sino sobre fibra de pelucas sintéticas).

Entonces, para oscurecer, se puede usar la gama de los castaños (evitad negro). Y para matizar, hay espumas en gris perla que camuflan el amarillo de las canas oxidadas. Ojo, esto también estropea la fibra a medio plazo, así que lo recomiendo para alguna peluca sintética que ya hayáis usado un tiempo y os aburra el tono, para cambiar de look unas semanas hasta que tengáis otra. O bien para aplicarlo de manera ocasional, pero no lo hagáis a diario.

Luego ya nivel cosplay hay chicas muy apañadas que tiñen sus pelucas con aerógrafo y pintura acrílica. Pero eso se hace más bien con colores fantasía para disfrazarse.



domingo, 1 de noviembre de 2015

Ya es posible fabricar pelo sintético con una impresora 3D

Hoy ha amanecido soleado y con buena temperatura, a pesar de estar ya en noviembre. Voy a salir un par de horas a la que es mi actividad  prioritaria de fin de semana: barrer la calle, recoger hojas, hacer montones, meterlas en bolsas de jardinería y esperar a que en cosa de unas pocas horas todo vuelva a cubrirse de hojas otra vez. Es como una condena rollo Día de la Marmota. Pero qué bonito es el otoño, con sus tonalidades ocres y la luz por la tarde.

Anoche me quedé en casa entre terribles sufrimientos, y me perdí la cena de Halloween. A medio día hice una tarta de chocolate, pero en lugar de usar harina refinada añadí salvado de avena y alubias rojas cocidas. Esta receta la vi en una página web de comida dietética (no recuerdo en cuál, si lo supiera la enlazaría, la he estado buscando en Google y no la encuentro). Comí una pequeña porción, pero me produjo unos gases y retortijones brutales. Tuve que meterme en la cama, en posición fetal, a las ocho de la tarde. Por unos minutos pensé que tenía algo grave y debía llamar a urgencias a que viniera alguien a remolcarme, por las tremendas punzadas. No recordaba gases tan horriblemente dolorosos. Pero hoy estoy como una rosa :-)

Lo más Halloweenesco que hice, encontrándome tan mal, fue contar con la compañía de uno de mis gatos, Mansito, que es totalmente negro (como el de las brujas). Si ya era un gato dócil y cariñoso, desde que lo llevé a castrar se ha convertido en una dulce y delicada princesita. Me ronroneó, me amasó un buen rato (apunta maneras de fisioterapeuta, salvo que a veces saca las uñas) y me lamió los dedos (considera que los humanos no estamos lo suficientemente aseados y nos ayuda en nuestra rutina de higiene). Luego se quedó dormido a mi lado como un ovillito de lo más achuchable. A eso de las 2 de la madrugada me despertaron porrazos, y me lo encontré haciendo carreras y saltando como un cafre por el pasillo para cazar una polilla. Sigue teniendo su puntito salvaje después de todo.

¿Y por qué os suelto todo este rollo? Pues la verdad, no lo sé, estoy en plan attention whore. Bueno, lo importante, he encontrado una noticia sobre impresión 3D de fibra sintética: 

En la publicación digital Tech Times publican que el investigador Chris Harrison ha patentado una nueva técnica para poder imprimir fibra flexible (aunque no demasiado fina, pero todo se andará). Dentro de unos años la impresión 3D se usará para prácticamente todo, incluídas las pelucas sintéticas. Al tiempo.
Aquí podéis ver el vídeo presentación de su tecnología (inglés):


http://www.chrisharrison.net/index.php/Research/3DPrintedHair






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