lunes, 14 de septiembre de 2015

Qué cosas me animan cuando estoy de bajona

No me canso de repetir que por suerte el tema de mi alopecia ha pasado a ser la última cosa en la que me preocupo cada día. Bueno, miento, me agobia un poco el hecho de poder perder también las cejas y las pestañas, pero, es algo en lo que procuro no pensar. Hace unos años (tampoco tantos), mi pelo era lo que más quebraderos de cabeza me daba por encima de cualquier otra cosa (os podéis imaginar cómo había vaciado y simplificado mi vida para llegar a ese extremo). Se convirtió en una obsesión mañana, tarde y noche. A veces me gustaría poder viajar en el tiempo con un escobilla de water para encontrarme con mi yo del pasado. ¿Y por qué con una escobilla de water y no con un almanaque de apuestas deportivas? Pues para que cada vez que abriera la boca y me quejase del pelo, ZAS! Escobillazo al canto (para espabilar).

Ahora me tiene que venir la regla (¡eso espero!) y la verdad es que si de normal no soy una persona súper optimista, cuando menstrúo me siento la tía más desgraciada del mundo.  Y eso que tengo las mismas preocupaciones durante todo el mes, pero estos días me siento muy triste. Hormonas, supongo. Ojalá sintetizaran oxitocina en spray al igual que han hecho con la feromona facial de los gatos (se llama feliway, la tengo en casa pero a mí me huele como a aceite de girasol rancio).

Mentiría si dijera que cuando estoy de bajona, sobre todo "esos días", el dulce no me anima.  Y por un lado es cierto que cuando me entra la ansiedad por los hidratos y el azúcar si me como un buen bollo me calma. Pero al poco tiempo viene el sentimiento de culpa, así que es peor el remedio que la enfermedad.

Sin embargo hay otras cosas que, aunque al estar desanimada me cuesta horrores ponerme a hacer, cuando lo consigo me siento mucho mejor, y me alegro de haberme esforzado. A ver, cuando estás mal lo único que quieres es quedarte tirada en la cama o en el sofá. La última vez me obligué a hacer limpieza a fondo de mi cuarto y a ordenar los armarios.  Así, cuando terminé, me sentía mucho más agusto con mi entorno y más cómoda. Puse sábanas limpias, fregué los cristales de la ventana, barrí, aspiré, fregué y abrillanté. La limpieza es algo que me aburre sobremanera, así que me puse de fondo capítulos viejos de Pesadilla en la Cocina.

También esos días en los que todo es un asco y me rayo mucho más de lo que acostumbro, aunque sé que evidentemente no voy a salir (como mucho bajo al patio), me maquillo para estar en casa. Puede parecer una horterada (en cierto modo lo es), pero no me pinto para nadie más (para colmo suelo ponerme chándal) sino para verme mejor. Además, siempre que estoy así, paso muy mala noche (tengo pesadillas recurrentes con los exámenes de bachillerato y que no he estudiado nada) o porque no he pegado casi ojo. Te levantas con cara de huevo cocido y cuando te miras al espejo es el peor momento del día. Un poco de bbcream, corrector en la ojera, raya en el ojo, rímel transparente, colorete para tener un aspecto más saludable y por último cacao o brillo de labios. No tardas ni cinco minutos en total, el resultado es muy natural pero te ves con mucha mejor cara.

Otra cosa que me cuesta horrores pero luego me hace sentir mucho mejor (paz mental) es el deporte. Paradójicamente cuando peor estoy anímicamente más procuro moverme. Aunque sólo sea dar vueltas a la manzana y que me persigan los perros del vecindario. Después de veinte o treinta minutos a trote cochinero, me siento mucho mejor. Tengo una amiga que cuando está de resaca va a clases de spinning extreme al gimnasio. Vamos, tiene que ser terrible. Pero es la única manera de que se le pase el dolor de cabeza y las naúseas. Yo soy mucho más conservadora respecto a pasar la resaca: botella de 2 litros de agua, ibuprofeno 1mg y a perrear (de tumbarse sin hacer nada, no a bailar).

La lectura me evade muchísimo. Últimamente me ha dado por leer bastante (bueno, que la conexión a internet en mi casa vaya a pedales ayuda). No es que me anime, pero para mí el hecho de enfrascarme en un libro que me interese me resulta mucho más evasivo que ver la tele o una película. Me absorbe literalmente durante horas. Y eso me evita darle vueltas al coco. Estoy mirando ebooks (soy de los pocos amantes que quedan del papel) y no sé qué hacer. A mi padre, lector empedernido desde que era un chaval, se lo regalamos hace un par de años  y está encantado. Yo no sé si voy a poder acostumbrarme a la tinta digital.


No soy una persona muy social, pero a veces si estoy muy mal (aunque me cuesta horrores hacer planes) ver a mis amigas del alma me ayuda, o al menos hablar con ellas un buen rato. Charlar de cualquier cosa menos de lo que me preocupa, así puedo distraerme un poco.

Desde hace un tiempo estoy tomando un suplemento de triptófano, pero creo que a mí no me hace efecto. O quizá no es suficiente en mi caso...

Pues eso, para mí: hacer limpieza, maquillarme, el deporte y la lectura es lo que más me funciona cuando quiero animarme. ¿Y a vosotras?




6 comentarios:

MARIAN dijo...

A mi ayudar ayudar no me ayuda nada, cuando viene el bajón dejo pasar la marabunta y ya está, pero para prevenir esos días el deporte, correr en concreto es lo que más endorfinas me da. Y para el bajón de "esos días" unas cápsulas de aceite de salmón q me recomendó la ginecóloga ( hace unos años se vendían sin receta ahora q ya estoy en la pre-menopausa ya no me pasan esas cosas por lo que no se si se seguirán vendiendo...) se llaman Preladius, y disminuye bastante el síndrome premenstrual.
Me ha hecho mucha gracia lo de viajar en el tiempo con la escobilla, no se como pudiste venirte abajo con tu sentido del humor, pero tampoco te tortures pensando en el pasado q ahora se nota que eres una persona estupenda, divertida y trasmites mucho optimismo así que a seguir así.
Besitos

Anónimo dijo...

A mi cuando me da el bajón solo me quita el mal rollo el cine. No una peli en casa, no. Una buena sesión de cine en mega pantalla gigante con mi cigarrillo electrónico.... Y salgo nueva.

Elena dijo...

Hola! A mi me ayudan muchas cosas, y menos mal, sino ya me habría vuelto loca, porque tengo unos bajones tremendos. Otras veces tengo ganas de comerme el mundo y hablar con todos, pero en esos dias terribles, me siento super deprimida y sin ilusión por nada. Me gusta mucho la pelicula "Desayuno con diamantes", Holly le comenta a Paul, que a veces tiene dias rojos que son horribles, y él le dice que como van a ser rojos, que serán negros. Ella dice, no, los dias negros es cuando te engordas o algo asi, los dias rojos es cuando tienes miedo y no sabes porque.
Pues esta sensación a veces tambien la tengo yo, de repente, siento miedo y no se porqué, una sensación tambien de desamparo y de falta de vinculo con el mundo.
No se, tal vez porque en estos años me he quedado muy sola, ya paso de los 30 y de repente, te das cuenta que ya todos van a su bola, no les importas, y cada uno tiene su vida. Como mucho puedes verles para tomar un café una vez al mes. Pero mis necesidades afectivas y mi necesidad de una conexión emocional no se cubre con eso. Es mas, luego me siento mas vacia, porque al final, son pequeñas dosis que te dejan con ganas de mas. Supongo que la unica solucion a estas edades es echarse novio, pero en ese aspecto tengo muy mala suerte, en fin..
Bueno, a lo que iba, que me lio hablando, las cosas que me hacen sentir bien en esta epoca tan dificil de mi vida son, limpiar, en general siempre me ha gustado limpiar, aunque cuando ya llevo muchas horas pues me canso, pero me hace sentir bien, mientras limpio, no me como el tarro y me relaja, y me siento muy bien con el resultado, me resulta cómodo y placentero estar en un ambiente ordenado y limpio, me calma.
Otra cosa es, cocinar, me relaja mucho y me hace sentir mejor, una receta que me guste o probar nuevas recetas que nunca habia hecho. Se me da bastante bien, y me siento bien con los resultados y mi estomago tambien, jeje
Otra cosa, leer, siempre me ha gustado, desde pequeña, me encantaba ir a las bibliotecas, librerias. Para otras chicas se emocionan entrando por ejemplo en una tienda de ropa, pues a mi la ropa no me llama, yo me emociono entrando en una libreria y ver tantos libros, me gustaria leerlos todos. Por eso, suelo leer bastante. Me hace sentir mejor y me relaja.
Tambien me hace sentir mejor, salir a caminar, me gusta mucho caminar, a veces con musica y otras veces me gusta oir el gentío para sentirme mas conectada con la gente. Cuando estoy estresada a veces voy a caminar y me hace sentir mejor y al estar mas cansada, me relajo, hay que liberar la energia, ese es muchas veces el problema, sino sacamos esa energia, tenemos un exceso, que al final nos perjudica.
Otra cosa, pues es llorar, siempre he sido muy llorona, porque soy muy sensible, necesito sacar las cosas malas que me suceden con las lagrimas. A veces cuando pasa mucho tiempo y no he llorado y siento que lo necesito, y cuando al fin lloro, me siento super super bien.
Tambien ver una buena pelicula tipo comedia romantica, una serie tipo the big bang theory,programas como masterchef, el jefe infiltrado, pesadilla en la cocina, o estos de reformas de casas o de vestidos de novias que ponen en el canal divinity.
Con todo eso me siento mejor. Incluso una conversación de 10 minutos en una tienda con una dependienta simpatica me hace sentir mejor o tambien ver la risa de un niño. En realidad hay cientos de cosas que me hacen sentir mejor, soy muy sensible y aunque ser asi tiene muchas desventajas, como que siento las cosas malas mas profundamente que otras personas, tambien soy capaz de apreciar mas las cosas buenas.
Lo unico que estoy aprendiendo y que es necesario para mi, es aprender a tener un equilibrio. Siempre habra cosas que me hagan daño debido a mi extrema sensibilidad, pero tengo que compensarlo con las cosas buenas, y aprender a canalizarlo y no darle tantas vueltas ni obsesionarme tanto :)
Un saludo! Me encanta tu blog, es genial!


Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola!
Muchas gracias por vuestros comentarios. Me encantaría llegar a un momento en el que mi estado de ánimo fuera PLANO, es decir, obviamente ponerme muy contenta si pasa algo bueno o preocuparme / entristecerme si sucede algo objetivamente malo (porque para mí antes cualquier chorrada me parecía el fin del mundo, y por supuesto en un mundo en el que yo era siempre la víctima de todo). Pero esos días rojos como decía Holly Golightly en los que tienes miedo y no sabes por qué... UFF los tengo bastante miedo porque a veces sí que me pasa, y no tengo razones de verdad para estarlo. El trabajo de momento bien, con mi pareja bien, vivo como quiero y como me da la gana... Obviamente no es todo felicidad absoluta pero tampoco es un valle de lágrimas. Odio esos días en los que me siento mal y de verdad que no tengo derecho a estar así y menos de amargarles a los demás!!!

Elena dijo...

Ese siempre ha sido mi problema, que cuando yo me sentía mal, cargaba mi amargura con los demás, en especial con mi familia, que al fin y al cabo, no se lo merecian porque eran los que mas me querían.
Pero a veces cuando las personas somos tan sensibles, nos afecta todo tanto y tenemos tanto dolor en nuestro interior, que necesitamos sacarlo, exteriorizarlo, porque si se queda dentro nos destroza. El problema es la forma de sacar el dolor, ya que la mejor forma no es desahogarse con tus seres queridos. Ahora tal vez con la madurez, intento solucionar las cosas por mi misma, haciendo cosas que me hagan sentir bien o distrayendome, sin cargar a los demás con mis problemas. Cada dia cuento menos las cosas malas a la gente y ya no me hago la victima. En el pasado, me ponia en el papel de victima diciendo que todos me querian fastidiar, que no salía de ahí, y no me daba cuenta que cuanto mas fuera de victima, mas debil parecía y la gente me trataba peor. He tenido verdaderos dramas con amigas por lo mal que me trataban y la falta de respeto, pero en vez de poner soluciones y mandarlas a la mierda, seguia aguantando haciendome la victima, con lo que ellas me trataban peor y me criticaban mas, ya cuando coges la fama de tontita debil no hay quien la quite. Al final mande a la mierda a todas y estoy tan feliz,sola pero tranquila, yo no me queria a mi misma y aguantaba cosas que no tenia que aguantar, y luego lo peor, que todo lo que me hacian estas petardas o los chicos lo cargaba con toda mi familia. Ahora ya no aguanto maltratos, si trato bien a los demas, me merezco el mismo trato, sin victimismos ni tonterias, actuando y poniendo soluciones, no quejandose
Ahora intento tener paciencia con los dias malos, abrazar a mi niña interior que a veces tiene miedo y se siente desamparada. Los dias malos no sabes porque llegan, es como una tormenta que lo revuelve todo, pero como ya se sabe, despues de la tormenta llega la calma. Y despues de un dia malo, un dia bueno se disfruta el doble
Un saludo!

Blog de Alopecia Femenina dijo...

EXACTO!!! Elena estoy al 100% contigo, esa es la actitud!! Ojalá todos los días fueran buenos, pero si nos pasa algo es mejor dejarse de victimismos o de machacar al prójimo porque al final consigues justo lo contrario...

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