jueves, 16 de julio de 2015

Soy calva pero no me atraen los calvos: el derecho a elegir con quién nos liamos

Este post está inspirado en un genial artículo de la revista online Weloversize: Soy gorda pero no me gustan los gordos. Este párrafo resume el manifiesto de una manera más que elocuente:   "Muchos creen que, para las gordas, follar  hacer el amor es como ir de compras, que la mayoría de veces nos tenemos que conformar con lo que nos cabe y no con lo que nos gusta.  Pero que no, chiquines, que no, que en esto del ligar,  sí podemos elegir". Aunque el sobrepeso no sea vuestro problema -y sí la alopecia femenina, por eso obviamente estáis en este blog- os recomiendo que os lo leáis de pies a cabeza porque se puede extrapolar punto por punto.
Bueno, con Guardiola y Varufakis hago una excepción jijiji.
Un inciso. Y quiero remarcarlo bien para que no quepa la más mínima duda: un chico con prótesis capilar, ante mis ojos y ante los ojos de cualquiera que no sepa que la lleva, NO ES un chico calvo. Y aunque lo supiera, me daría exactamente igual porque lo que proyecta es una imagen de chico u hombre con cabello. Lo mismo si  se ha injertado pelo o si utiliza fibras capilares para redensificar la zona. ¿O es que si te gusta físicamente una persona la vas a rechazar porque se haya operado la nariz o se haya puesto una prótesis en el mentón? O lo más habitual: ¿vas a rechazar a alguien por sus implantes dentales?  Por supuesto los chicos que deciden pasarse la maquinilla, lucir calvicie con orgullo y olvidarse del tema pueden ser extremadamente atractivos, de hecho, sabed que a muchas mujeres les pone una cabeza rapada más que cualquier otra cosa  (o a lo mejor no son guapos, pero tienen otras virtudes como la inteligencia, el sentido del humor, ser muy buenos amantes y muy buenas personas). Sin embargo, lo que me ha pasado desde siempre -y sé que les sucede a otras personas- es que un chico calvo no me atrae, mientras que unos kilos de más, unos diente algo torcidos, una nariz aguileña o cicatrices de acné no me han importado nada si el chico me gustaba en conjunto.

Pero, la otra cara de la moneda, queridas, tal y como sigue el artículo de Weloversize es que "ellos también pueden elegir". Y tienen todo el derecho del mundo. En esta revista online hablan mucho de Tinder y de otras Apps de Dating. Personalmente me considero fuera de mercado porque me veo más casada que otra cosa, y además, en mi época solo existía Meetic y poco más así que no tengo ninguna experiencia de rechazo online reciente. Sí que hice un experimento "sociológico" en el año 2007. Conocí a un chico por internet, no sé si fue en MySpace. Él me mandó una foto y no era ningún Dios del Olimpo desde luego. Tenía el pelo largo estilo Heavy Metal, algún kilillo de más. Fofisano que se dice ahora. Era muy majo así que creo que le di mi Messenger (no recuerdo bien la historia, o si fue por webcam o algo así). Yo en esa época estudiaba en la Universidad y tenía muchísimo tiempo libre. Chateamos unas horas y me confesó que llevaba un implante coclear para poder oír (algo digamos más aparatoso que un audífono moderno, ya que se coloca en quirófano y va implantado en el cráneo). La verdad es que relacionamos siempre la sordera con la vejez, aunque mucha gente nace con ese problema. Podría ser la razón de su pelo largo, ahora que lo pienso. Yo no iba con intención de ligar ni nada, quería ver cómo reaccionaba sobre la alopecia femenina y la verdad que contarme lo de su problema de audición me lo había dejado en bandeja.

Bueno, la cosa es que yo le dije que se me caía mucho el pelo y que estaba probando varios tratamientos. Su reacción fue, en parte, tal y como ya me esperaba: me preguntó si se me había caído mucho o poco, si la medicación funcionaba, si "seguramente es por estrés y cuando te tranquilices se te pasa, que las chicas no os quedáis calvas", y ya el remate fue que me pidió fotos del antes y del después para qué sé yo, hacer una evaluación de daños y analizar si le compensaba o no seguir conociéndome a pesar de mi fea alopecia femenina o algo por el estilo. Mi intención no era ligar ni echarme novio, era más curiosidad que otra cosa, pero esta reacción le podía haber hecho mucho daño a una chica con alopecia que sí quisiera tener algo más con él. No recuerdo si le bloqueé directamente o si le puse cualquier excusa para desconectarme y posteriormente eliminarle de la lista de contactos. A partir de ese día, nunca más se supo.

Pero sí es cierto que la conversación me marcó. De hecho, todavía me acuerdo de la anécdota. Primero pensé: "Vaya un tío superficial, ¿qué se habrá creído? ¡El también tiene lo suyo!". Respecto a mi complejo por la alopecia, en ese momento pensé que era mejor llevarlo totalmente en secreto pues el miedo al rechazo planeaba sobre mi cabeza.  Luego, por otra experiencia posterior pensé -y pienso- que es mejor contarlo: siempre y cuando tengas confianza con esa persona. No a la primera de cambio después de dos revolcones, pero tampoco dejarlo pasar durante meses o años... Si lo haces con naturalidad el interlocutor no lo tomará como algo tan tan tat horrible. Si para ti es un trauma espantoso que te limita absolutamente a hacer cualquier cosa en tu vida (trabajar, estudiar, salir de casa, socializar...) lo que proyectas no es que tienes alopecia (eso es lo de menos) sino la palabra  PROBLEMÁTICA más grande y llamativa que el cartel de Welcome to Fabulous Las Vegas. En lugar de conseguir que la otra persona se convierta eventualmente en tu apoyo y confidente, va a huir sin mirar a atrás como de la peste negra, ¡y más sabiendo cómo son los hombres, que no les gusta complicarse la vida para nada!

Para rematar, este otro párrafo de Weloversize no puede explicarlo mejor:

"Apelamos a la supuesta superficialidad de una persona como excusa para sentirnos mejor ante este rechazo, y no tiene por qué. A no ser que seas demisexual  de esos que dicen que se enamoran sólo y únicamente del interior de las personas, sin tener en cuenta sexo ni nada… entonces no seas hipócrita ¿Acaso no funciona así el Tinder? Vas eligiendo o descartando posibles parejas según sus fotos… blanco y en botella, ¿no? A ti también te atrae más un tipo de persona u otro según su físico, a todos nos pasa, a todos nos gustan más unos rasgos que otros, unos olores, unos comportamientos… ¿y eso nos hace superficiales? Es pura ciencia. Y es lo más aceptable del mundo".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Da igual si él es calvo si le sucedió luego de conocerle ó se quiere hacer el injerto ó si se pone protesis.... Pero a mi tampoco me agrda mucho, me gusta más el pelo. Pero claro también tengo en cuenta que la mujer calva pone trabas para que conozca alguien y no se escape jajajajaja

Tocará el que toque y ya está no hay que sufrir. Y en mi caso yo no hubiera dado fotos del antes y después, lo que faltaba si esque la gente s emete en tò.

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