viernes, 3 de julio de 2015

El post del viernes: personajes malos malísimos que me encantan :-)

Hoy necesito un post que me alegre la vista, porque... ¡Vaya semanita llevo! Me duele todo el cuerpo, hasta el pelo. Creo que es porque me ha dado una insolación o algo así, ¡y lo que te rondaré morena! Este fin de semana para colmo tengo que desatascar una alcantarilla.


Este es mi ranking de los personajes (y actores, claro) que, no sé si por el morbo insano que despierta su papel de malvados, o simplemente por guapos, más me gustan:

1) Madd Mikkelsen en Hannibal.  Es culto, atractivo, elegante ¡y cocinillas! ¿Qué más se puede pedir? Bueno, que no sea psicópata, pero si siempre nos empeñamos en cambiar a nuestras parejas, ¡luego no nos podemos quejar si las relaciones nunca nos funcionan!  (obviamente esto es broma).



2) Aidan Gillen en Juego de Tronos (Petyr Baelish - Littlefinger). Es un cabronazo, sí, ¡pero me gusta más que Jamie Lannister, últimamente convertido en todo un pusilánime! Quizá por el bigotillo y su esbeltez me recuerda un poco a Cary Elves de "La princesa prometida", pero en diabólico. Bueno, cosas mías.



3) Cillian Murphy en Red Eye. Dicen que la película es bastante mala (a mí no me lo pareció, la verdad). Este chico que descubrí en la primera de Batman dirigida por Christopher Nolan (hacía el papel de antagonista, El Espantapájaros) se encuentra sobre la línea que separa el no saber si te encantan sus facciones simétricas, sus labios carnosos color fresa y sus ojos azul aguamarina, o si por el contrario toda esa perfección te da miedo cual Good Guy de carne y hueso. Yo no lo tengo tan claro...
SPOILER: la traqueotomía a lo bruto con el boli bic, que le afecta a las cuerdas vocales, da mucha risa.



4) El Gobernador de The Walking Dead (David Morrissey). Me parecía aún más atractivo desquiciado y con el parche, lo confieso. Quizá me recuerda un poco a Stephen Moyer (Bill) en True Blood. Desde luego el desarrollo de la trama respecto a ambos personajes va en caminos paralelos. Al principio se muestran al espectador con buenas intenciones (en apariencia) y, al final, se convierten en unos hijos de perra personajes conflictivos, con profundas luchas internas. Pero en el fondo seguro que era un buen chaval.



5) Steve / Jimmy en "Shameless" (Justin Chatwin). Esta serie me enganchó hace unos meses, y ya por fin la he terminado (hasta la próxima temporada, que se estrena en enero). Steve / Jimmy es el novio de Fiona Gallagher, la protagonista. Tiene carita de hobbit. El personaje también esconde un lado oscuro, pero sabe hacerse querer. No es el típico actor guaperas que levanta pasiones como Sam Heughan en Outlander, pero me gusta, porque tiene ese puntito canalla y misterioso al mismo tiempo... A mí es que me va la marcha.



5) Michael C. Hall en Dexter. Vale que también sea un psicópata descuartizador, pero al contrario que  Hannibal, por lo menos este médico forense de la policía metropolitana de Miami tiene un código de honor. Que no es matar por matar, vaya. Y sé que no soy la única a la que Dexter le pone. Además, la culpa es de los de vestuario, ¿para qué eligen esas camisetas de algodón tan petadas si no es para provocar al personal?



6) Paul Spector (Jamie Dornan), el estrangulador de The Fall. Que conste que yo ya seguía The Fall ANTES de que eligieran a Dornan para protagonizar 50 Sombras de Grey. De hecho, viéndole dar caña a Dakota, a veces da la sensación de que va a rematar la faena y a cortarle un mechón de pelo como trofeo, igual que en la serie norirlandesa.



Y por último, personajes que objetivamente son muy guapos y muy atractivos pero que a mí no me gustan (y sé que llevo la contraria a miles y miles de personas): Ian Somerhalder en Crónicas Vampíricas, Ed Westick (Chuck Bass) en Gossip Girl y, por último, Rubén Cortada en "El Príncipe".

Feliz fin de semana, ¡id por la sombrita!

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