viernes, 17 de julio de 2015

El post del viernes: arreglar un arañazo / rozadura en el coche con esmalte de uñas

No queda ni tan mal. El otro día me confié y me di un buen rozón contra la columna del garaje. Cuando todavía vivía con mis padres, me las forraron de cartón y goma espuma para evitar disgustos (más que nada porque no tenía coche propio y se lo cogía prestado). Siempre he sido torpe para maniobrar, lo reconozco. El otro día me confié y juro que ha sido el primer percance que he tenido en años. El primer rozón es el que más duele, los otros se encajan con más resignación. Para colmo la aleta ya estaba abollada (segunda mano).

Mi seguro no es a todo riesgo así que para ahorrar taller, me puse a buscar soluciones caseras por ahí. Probablemente los que tengáis conocimientos de chapa y pintura os estáis echando las manos a la cabeza y tenéis toda la razón: utilicé un pintauñas cosmético para disimularlo. Esto es como si alguien se compra un tinte en el mercadillo y se lo echa en la cabeza. En este caso el resultado no ha sido tan chapucero, y he de decir a mi favor que la rozadura está en la aleta justo encima de la rueda (no sé si se llama guardabarros o algo así). Si no te agachas y te fijas no te das cuenta de que es una ñapa. Aparte en esa zona se me ensucia mucho de polvo, salpicaduras, barro... Lo cual no es muy glamouroso, pero disimula más.

En este tutorial podéis ver cómo se arregla un rayón con el mini bote de pintura formato pintauñas (en el vídeo se usa un producto específico para carrocería, yo cogí un esmalte Deliplus que tenía por casa).También hay unos rotuladores gordos, que son más cómodos de aplicar: https://www.youtube.com/watch?v=wCfr2Czxc00

Lo que se suele hacer en estos casos es acumular "percances" y al final de año (cuando se termina la cobertura a todo riesgo) repararlo todo de golpe (chiste malo).

Bueno, si el truco os puede sacar de un apuro, fenomenal. Jamás he tenido ningún accidente (toco madera) pero desastre con el coche soy un rato largo. Una vez lo metí en el box para lavarlo con la pistola de agua a presión y cuando terminé de mojarlo entero me di cuenta de que una de las ventanillas estaba bajada. El asiento del copiloto se quedó a ronchones por el jabón.

En otra ocasión, esto fue hace por lo menos 10 años, llegaba tarde a una reunión y me puse tan nerviosa que tuve que parar un coche patrulla, poner voz de idiota, y pedirles que me lo terminaran de aparcar. Era la berlina de mi padre y a pesar de tener un hueco hermoso fui incapaz de meterlo bien. La última liada - no es la primera vez ni la última que me pasa- es que lo dejé en una zona que no conocía y al volver no lo encontraba, así que pensé que me lo habían robado. Qué agobio. Justo cuando iba a llamar a la policía identifiqué un portal y lo encontré. ¡Ufff qué susto!





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