lunes, 13 de abril de 2015

Coaching "Living la vida acomplejada": ¿es que las calvas tenemos que conformarnos al buscar pareja?

En realidad la frase del título está sacada de contexto. La original, que he tomado prestada de la boca de una amiga es: ¿Por qué se creen que las gordas tenemos que conformarnos siempre con las parejas?

Os pongo en antecedentes, así nos enteramos todos de qué va la copla. Mi amiga es muy simpática, divertida, generosa, pelazo, con muy buen gusto para vestir y arreglarse (una chica coqueta, lo contrario a mí), imparte clases en la universidad (lo cual significa que es una persona independiente), pero tiene un problema con su físico (no usa la talla 38 precisamente) y sus conquistas amorosas. Después de dejarlo con el que era su novio de siempre, desde los 16 años, o sea, media vida juntos literal (todo el mundo creía que se iban a casar y tener hijos pronto) no ha tenido mucha suerte en "el amor". No obstante, dado su espíritu aventurero por viajar y ver mundo, sus inquietudes intelectuales, su trabajo y otras actividades en las que está enfrascada relacionadas con el baile, parece una persona feliz y realizada. Pero no. Bajo su caracter optimista, risueño y afable, hay una mujer que sufre por encontrar a su maromo. Y a pesar de ser alguien a la que considero una persona muy pragmática e inteligente, ¡la chulean cosa mala! Hacen con ella lo que les da la gana, y en lugar de mandarles a la mierda sin contemplaciones, sufre y se deja hacer. Nos ha pasado a TODAS.

La última ha sido a causa de liarse con un chico que tiene novia. La churri estudiando un master en Estados Unidos, él, mientras, en Madrid living la vida loca (qué típico). Así que mi amiga y este personaje han estado viéndose de manera frecuente, en tórridos encuentros clandestinos donde se han entendido muy bien bajo las sábanas, y a veces salen juntos algunos findes con más amigos comunes. Hace poco, en Semana Santa, coincidieron durante un botellón en casa de no sé quién, y gracias a los calores de la borrachera ella se arrimó más de lo normal, demasiado. Es una de las ventajas que tiene la segunda mitad de la veintena, vives por tu cuenta y cambias el  banco del parque por beber en el sofá, la litrona de kalimotxo por una hendricks con rodaja de pepino (o la copa de Marqués de Riscal cuando llegas por la noche del trabajo, oh sí, oh sí). Lo paradójico es que entonces nadie quiere organizar fiestas en su casa, porque se mancha. Bueno, que me enrollo más que las persianas. Este amigo con derecho a roce, en lugar de dejarse querer o arrimar la cebolleta, se mostró totalmente esquivo y más frío que un iglú con las ventanas abiertas. Pero no se quedó ahí la cosa. Le pidió a uno de sus colegas -más borracho todavía- que le escoltara. Este otro chico tenía la función de hacer de pantalla, de manera que si mi amiga trataba de insinuarse o tan siquiera de acercarse, se metía en el medio cual firewall y le facilitaba la maniobra de evasión (más bien de cobarde). Al final ella se le encaró (a su rollete no, al otro), y éste le respondió lo siguiente: "Sé quién eres y qué haces aquí. Fulanito nos ha pedido que le protejamos de la gorda que le acosa".

¡La gorda que le acosa! Como es lógico, mi amiga se marchó a casa. Su ex amante, ajeno a la confesión, le sigue enviando mensajes de vez en cuando como si tal cosa. Ella, de momento, ha optado por ignorarlos (que sepamos). Le hemos sugerido -más bien ordenado- que elimine su número de la agenda de contactos y se olvide, pero por alguna extraña razón lo ha dejado enfriar así tal cual. Personalmente creo que en esas situaciones en las que se falta tan descaradamente al respeto -aunque vayas pedo-, lo mejor es zanjar la historia. Quizá lo que no quiere reconocer mi amiga es que se ha quedado muy pillada y muy dolida.

Cuando nos lo contaba, pronunció indignada la frase que he citado arriba, una especie de código social perverso no escrito por el que las personas con sobrepeso tienen que conformarse con salir o tener sexo con alguien de su misma condición física o con otro "defecto" que lo compense. ¡Qué sé yo! ¡Gordas con cojos! ¡Gordas con bajos! Porque una chica rellenita, o una chica con alopecia, no tiene derecho a comerse a un modelo de Calvin Klein o a un chulazo de anuncio si él consiente y a ella también le apetece. De cara a la galería ha de limitarse a hombres con una determinada condición física, tanto si le gustan como si no, para equilibrar esa supuesta balanza. Y si te pasas de la raya o la historia sale a la luz pública, entonces te conviertes en "la gorda que acosa", o en "la amiga fea que le acosa", en "la de los dientes feos y torcidos que acosa" o en "la calva que acosa". Pero aún puede ser peor, cuando la pareja es feliz y funcional (cada uno con sus cadaunadas) y los amigos o conocidos murmuran: "Hay que ver, con lo mona que va esa chica siempre y su novio es un gordo / calvo / manco / escriba aquí lo que sea". O al contrario, con trasfondo machista: "Con lo bueno que está ese tío, ¿cómo puede salir con esa gorda / calva / fea / vieja, ¡que se vaya conmigo, hombre, que yo soy más guapa / joven / mejor / escriba aquí lo que sea!".

Y no seré yo la persona que tire la piedra y esconda la mano. Porque sí he pertenecido a ese grupo cruel y mezquino cuando siempre me he referido despectivamente a la novia (ahora esposa) de uno de mis ex como "esa que parece un cantante de copla travesti". Está mal. Me arrepiento y lo retiro.

Lamentablemente, cuando se tiene un complejo y la autoestima muy baja debido a la alopecia, un dardo venenoso que nos viene a la cabeza en forma de pensamiento recurrente es este, ¡y lo sabes!: "Como tengo poco pelo, se me cae o soy calva, significa que me tendré que conformar con chicos de una determinada apariencia física, ya que he perdido el derecho de pernada y de ser exigente con el aspecto del prójimo, por mucho que a mí me gusten los chicos muy altos, guapos, de pelo largo y ojos azules".

Y digo yo: ¿por qué tenemos que limitarnos así? ¿Porque tenemos un defecto físico respecto a nuestro pelo? A mí me importa un carajo que los demás piensen que soy fea, guapa, calva, peluda, baja, gorda o flaca. Porque la belleza es relativa y está en los ojos del que mira. Este ex amante de mi amiga será todo lo alto, atractivo y atlético que queráis, ¡pero es un engreído, un hipócrita y un mentiroso de mierda! ¡Un tío que sólo vale para pasar el rato echando polvos, y por tanto ya lo ha dado todo!

Cuando pensamos eso de nosotras mismas, esa frustración por "no merecer a alguien físicamente atractivo" nos estamos comportando exactamente igual que la panda de impresentables superficiales, ¡nos medimos con el mismo rasero, nos agobiamos por no pasar por el aro!  Está claro que a nadie le amarga un dulce, y que a todos nos han dado calabazas, pero afortunadamente el tiempo pasa y nos hace madurar. Al final valores como la integridad, el respeto, la inteligencia, el sentido del humor y la confianza prevalecen sobre la dureza de los abdominales en una pareja. Y si no piensas así, entonces tienes un problema. Bueno, en realidad no, puedes presentarte al casting de Mujeres y Hombres y Viceversa ;-)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Comentanos en otro post sobre ese grupo de hombres y mujeres que tiene tela jajajajaja

Eso pasa de siempre que un mazizo con maziza, un delgao con delga, un gordo con una gorda y sino... Empiezan a criticar que donde va con "ese cayo".

Es una pena porque pueden encajar las dos personas perfectamente pese a algunas diferencias pero bueno....

Ese modelo de calvin klein creo que solo es exclusivo para modelos o tipazos, si no se es altita, bonita y con pecho no hay nada que hacer.

Esto que dices de la calvicie yo tambien lo pense, que por tener este defecto ya no podia exigir mucha guapura.... Porque estar conmigo es casi hacerme un favor. Enfin la moral queda por los suelos...

Anónimo dijo...

Lo suscribo todo, pero esto:

... la integridad, el respeto, la inteligencia...

Sin ánimo de ofender, e independientemente de que tu amiga sea flaca, gorda o un ángel de Raticulín,

1) liarse con un tío sabiendo que tiene novia no es ni íntegro ni respetuoso,

y

2) arrimarse en público al tío con novia con el que estás liada no es muy inteligente.

Publícalo, anda. Si vamos a hablar, vamos a hablar.

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Creo que si una persona está casada o tiene novia y le es infiel de manera reincidente, la responsabilidad es de la persona que tiene el compromiso, ¿no? ¿O también se comete alguna especie de delito moral de complicidad?

Blog de Alopecia Femenina dijo...

@anónimo 1: tristemente, es así, existe una especie de código social perverso no escrito, como pongo más arriba, sobre que las gordas con gordos, los cachondos con cachondas, los bajos con los bajos, y si te sales del tiesto ya eres raro, ¡o quizá tienes tantísimo dinero que las más guapas y guapos se te arriman como moscas a la miel, algo así como un amor a primera visa!
Pero lo maravilloso es que conozco muchas parejas que rompen tabúes. Sin ir más lejos, una pareja formada por una chica que mide 1.80 y un chico que no llega a 1.70, ¡y tan felíces! Pero por supuesto que les critican, sobre todo cuando ella se pone tacones ajajajaja.
Respecto a la alopecia, está claro que si buscas un rollo de una noche lo que prima es la apariencia física. Pero también hay mujers que se sienten especialmente atraídas por hombres totalmente rapados!! Así que todos tenemos nuestro mercado!!

Anónimo dijo...

En mi opinión quien se lía con un emparejado sí hace mal. No es ningún delito, pero está mal. Y si como dices el tío es infiel reincidente y ella lo sabe, entonces además de estar mal es suicida: ya sabes el respeto que le merecen sus parejas pero te pones a su merced voluntariamente.

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Desde mi punto de vista, la persona que se lía con alguien casad@ / con novi@ (y lo sabe, este matiz es importante), en algunas ocasiones se hacen mal para sí mism@ (es el caso de mi amiga, empezó como un rollo sin compromiso y se ha pillado). Está mal para ellos mismos porque pueden salir malparados, o también "corneados" (los infieles suelen reincidir). Pero no es algo que podamos juzgar en base a "hacer eso está bien" o "hacer eso está mal". Lo de juzgar hay que dejárselo a los profesionales en los juicios ;-)

Aitana dijo...

A ver no hay que juzgar pero sí que se puede analizar y llamar a las cosas por su nombre. Si ella no sabe si él tiene novia o mujer es diferente pero si lo sabe debería abstenerse. Porque esa relación no se lleva a cabo sin el consentimiento de los dos, al igual que a la novia de este chico no le hará gracia que él le ponga los cuernos, a tu amiga tampoco le gustarà que algún día le pusieran los cuernos. Es decir, no hay que hacer lo que no te gusta que te hagan. Si él quiere engañar a su novia o mujer él sabrá, pero al menos una misma no tiene que participar, sabiendo que por ello podría romper una relación y herir los sentimientos de la otra mujer.... Con la de chicos solteros que hay no existe excusa válida. Así como le gusto ése también le pueden gustar otros y encima teniendo relación sentimental con otra no querría nada serio con ninguna más así que también es perder el tiempo o dejarse usar y tirar la verdad... Aunque el amor sea ciego a veces hay que sacarse la venda :)

Y nada, que espero que ella encuentre un día a su media naranja.

Pd: no soy la anónima que comentó este post, soy otra.

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola Aitana!
Yo en ese sentido soy totalmente liberal, es decir, la responsabilidad es siempre de la persona que engaña :-)

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