miércoles, 18 de febrero de 2015

Alopecia femenina y dismorfofobia / trastorno dismórfico corporal: Síndrome de Dorian Gray

Imagen: eldiario.es
Dismorfofobia:  El trastorno dismórfico corporal (TDC) (anteriormente conocido como dismorfofobia) es un trastorno somatomorfo que consiste en una preocupación importante y fuera de lo normal por algún defecto percibido en las características físicas (imagen corporal), ya sea real o imaginado. Si dicho defecto existe, la preocupación y ansiedad experimentada por estas personas es excesiva, ya que lo perciben de un modo exagerado.

---------------------

En ocasiones los problemas de alopecia femenina en etapa inicial se pueden diagnosticar erróneamente como trastorno dismórfico o dismorfofobia y se recomienda ir al psicólogo. Ojo, esto no significa que obsesionarse con un defecto físico que no existe no pueda suceder con la alopecia.

Evidentemente una persona con dismorfofobia sí necesita terapia psicológica (por ejemplo las chicas excesivamente delgadas que se ven gordas y dejan de comer), pero cuando es por caída de pelo aguda o de una posible alopecia androgenética femenina (que es lenta y progresiva en comparación con las de índole autoinmune) entramos en un terreno "un pelín" pantanoso...

De hecho, suele pasar mucho a las chicas con una cantidad de pelo impresionante (mucho más de lo común) que notan pérdida de densidad. Si antes su coleta era del grosor del antebrazo de Conan pero ahora tienen una mata totalmente normal (e incluso abundante, pero ya no exagerada). Bien es cierto que con los años igual que nos salen arrugas, bolsas en los ojos o papada se pierde un % de pelo (el recuento folicular no es igual a los 18 años que a los 40 en una cabeza sana sin alopecia), pero si esta pérdida de densidad ha sucedido en tan sólo unos meses o unas semanas, no es un proceso de envejecimiento digamos normal.

Cuando a un profesional de la salud le consultan por alopecia y la paciente tiene una melena en apariencia muy sana - incluso muy abundante- generalmente se hace una anamnesis médica y la prueba del tirón. Si no hay una caída significativa (en caso de AGA por ejemplo la caída es bastante baja en relación a la falta de regeneración) pueden plantearte que visites a un psicólogo. Esto a mí personalmente -y seguro que a todas- nos ha sentado como un tiro en el culo, jejeje, por tres motivos:

- Tú sabes que has perdido pelo, de eso estás totalmente segura. No lo has soñado. Incluso se cae más.
- Sientes que tu problema no se ha tenido en cuenta para nada y te lo tomas como algo personal.
- Te da miedo (bueno, más bien pánico) de que ya sea demasiado tarde cuando se note y por lo tanto empiecen a tomarte en serio (y te encuentres en un punto de no retorno).

Si además tus hormonas están revolucionadas y no soportas ni que te tosan, y por tanto acarreas una situación de angustia, saldrás de la consulta o de la clínica con una incómoda sensación de luz de gas (que te tomen por loca, vaya), y seguro que más cabreada que una mona :)

En muchas ocasiones es complicado diagnosticar según qué tipo de alopecia cuando no hay unos síntomas muy evidentes de la misma, o son confusos (aunque sí exista un problema). Y todas sabemos que depende de la consulta a la que vayas (o del médico que te toque) se le dará más o menos importancia a este tema, y depende de los protocolos se pedirán muchas pruebas, pocas o ninguna (la alopecia "jode" pero no mata).

Lógicamente si vas a una consulta en la que el dermatólogo tiene además la especialidad de tricología o centra su carrera en alopecias, vas a sentirte más respaldada que si vas a una consulta de la Seguridad Social en la que se tratan enfermedades más graves como el cáncer de piel por ejemplo. Pero tampoco es cuestión de público vs. privado ni mucho menos. En otros posts he escrito -y no me cuesta nada volverlo a repetir- que uno de los médicos de cabecera (medicina de familia) que me tocó de casualidad al cambiar el horario por motivos de trabajo se preocupó muchísimo por mi caso y me hizo un seguimiento genial.  En otras ocasiones pagas 90 ó 100€ (ó 50€ mensuales si es por aseguradora) para que te vea un dermatólogo privado y sales a los dos minutos de su consulta igual que entras. Si acaso unas vitaminas y tira millas.

Mi consejo personal como "superviviente" de areata (o sea, que me da igual la alopecia, sigo adelante con mi vida como si nada. Convivimos juntas) pero también mi consejo profesional (todas las semanas consultan chicas para comprar peluca y de la mata de pelo que tienen no les cabe literalmente ninguna en la cabeza) es bueno que os lo planteéis de la siguiente manera objetiva: "Sé que todavía tengo bastante pelo pero la pérdida ha sido importante y tengo miedo de que vaya a más o de que sea un síntoma de un problema hormonal grave o autoinmune o incluso alguna reacción a algo que he tomado o una infección"...

Otros consejos que pueden ser de utilidad en estos casos...

1) Lo más importante cuando detectáis (ojo, teniendo todavía buen pelo) que habéis perdido densidad o que se cae mucho, es acudir a un profesional de la salud (médico general, dermatólogo, endocrino, ginecólogo) y explicarle la situación con serenidad y sin perder las buenas maneras (eso fomenta un ambiente hostil y lógicamente que la otra persona se ponga a la defensiva o intente quitarse el marrón de encima cuanto antes, de hecho cuando se trabaja de cara al público todo esto de la alopecia se ve de otra manera).

2) ¿A dónde no acudir de primeras? A un centro pseudomédico de estos de laser, tratamientos de masajes, ozonos, vitaminas y demás. Primero vete al médico. Tampoco pases por la farmacia, ya que la línea entre la botica y la parafarmacia en muchos establecimientos no es que sea delgada, es que no existe directamente. No es raro ver en farmacias a comerciales de champú anticaída disfrazados con bata blanca para hacer análisis capilares gratuitos. De hecho recuerdo precisamente la discusión que tuve con una de ellas.

NO vayas a ningún centro de extensiones, peluquería o posticería sin un diagnóstico médico o sin que te hayan puesto tratamiento. ¿Por qué? Pues porque la cosmética "anticaída" es golosa y lucrativa.  Pagar 60 euros por una caja de ampollas revitalizantes es como tratar de curarse un herpes labial con maquillaje (te lo gastas en unos zapatos y mejor). Por otro lado: cualquier extensión que quieras o que quieran colocarte para aportar volumen generará cierta tracción, y si tu caída es por efluvio, tu alopecia no está estacionada o es por cualquier problema sin tratar, el peso (por mínimo que sea) hará que se caiga todavía más.

Una vez que sepas lo que puede estar pasando por supuesto que puedes consultar sobre soluciones estéticas, cirugía  o hacerte algún corte de pelo que aporte volumen y te favorezca más, así como jugar con mechas y coloración para conseguir un efecto óptico de tener más cantidad pelo. El tinte no afecta para nada a la alopecia siempre y cuando no sea por lesiones o infecciones / problemas en la piel.

Por otro lado, sí, lamentablemente el pelo con la edad ya no es tan abundante ni maravilloso que en la niñez y además en ciertas épocas del año (otoño sobre todo) se producen cambios que provocan más caída (es algo natural, se recupera). Por eso es fácil que algunas personas sin tener un problema realmente grave (cierta pérdida, pero dentro de lo normal) se obsesionen con el aspecto de su cabello al igual que hay mujeres que tienen fijación por rellenarse con ácido hialurónico y parecer una muñeca chochona.

Cuando existe un problema en nuestra psique que distorsiona la imagen que tenemos de nosotras mismas: niñas delgadas que se ven gordas, señoras con labios como para anunciar Óscar Mayer que no pueden parar de rellenar más, actores o cantantes con bótox hasta en el cartílago de las orejas, chicos tan musculados que no pueden mover ni el cuello pero siguen ciclándose y machacándose en el gimnasio... etc etc... es muy importante que un profesional de la salud mental valore el caso y pueda ayudarte a tener una visión ni mejor ni peor sino REAL de ti misma. De hecho, como con todo, es esencial pillarlo a tiempo porque al igual que un catarro mal curado puede terminar en pulmonía, un cierto trastorno dismórfico puede degenerar en depresión, TOC, aislamiento social, delirios y neurosis. 

Fuentes: wikipedia

No hay comentarios:

Compártelo:

|

También te interesaría leer...

Blog Widget by LinkWithin