jueves, 18 de diciembre de 2014

Truco para limpiar bien la base de la prótesis capilar (restos de adhesivo): Fairy

El otro día oí comentar a una clienta algo muy interesante (ella es personal sanitario): "No por tener un acceso ilimitado a la información significa que tengamos conocimiento". Y tiene más razón que un santo.

Personalmente leo muchos artículos y publicaciones relacionadas con la profesión que ahora gestiono (sector de la belleza), pero aunque hay gigas y gigas de información en internet sobre peluquería / posticería y belleza, cuando tengo alguna duda importante paso de foros y de blogs (no sabes quién está detrás), se lo consulto directamente a una persona que está formada y lleva ejerciendo la profesión varios años (la teoría es básica, pero la experiencia es un grado). Lo mismo con la salud. A mí últimamente me duele el estómago por nervios. Hasta que no me hice la ecografía no supe que era una hernia, pero consultando por internet esa sintomatología podía ser de todo, desde indigestión hasta un cáncer.

Ahora me lo pienso dos veces antes de publicar según qué tipo de información técnica en este blog. Sé que a muchas personas les ayuda bastante, pero a otras les hace la picha un lío: es inevitable, con esta sobrecarga de información y de jerga técnica, que no sepas por dónde te da el aire. Una clienta nos preguntó si teníamos pelucas con cutícula, que ella había leído en internet que era mejor pues no se enredaba tanto como las demás. La cara de mi compañera era un poema. Y yo pensaba que se estaba quedando conmigo. Al final, lo que pasó es que había confundido el término cutícula con remy. Lógico. Son palabros que no se utilizan en el día a día a no ser que te dediques a esto.  Por cierto, si quieres saber qué significa cabello remy, lo puedes leer aquí.

Este post no es un llamamiento para que lavéis la prótesis junto con los cacharros ni la metáis en el lavavajillas ni nada por el estilo. Ni se os ocurra. Tampoco es un jabón que sea bueno para el pelo.

El truco surge porque muchas personas llevan prótesis pegada a la cabeza durante días y semanas (sobre todo chicos), incluso conocemos algún caso puntual que recambia los adhesivos una vez al mes. El problema es que por la transpiración de nuestro cuero cabelludo y calor corporal el adhesivo se derrite, y se forma una amalgama entre nuestra grasa capilar, las células muertas de la piel, pegamento y sudor.

Este truco, insisto, está orientado a las personas que por el motivo que sea hacen los mantenimientos más espaciados, para que la base del sistema quede mucho más limpia de cara a que las cintas de doble cara o el pegamento líquido se adhiera mejor.

Importante: haz tu rutina como siempre, despégala pulverizando disolvente específico y sigue las pautas paso a paso. Una vez que hayas limpiado el adhesivo de la base, justo antes de lavarla con el champú que uses (o bien champú hidratante o bien protector del color), limpia la base con un poco de fairy. Sobre todo si es una prótesis de poliuretano o de micropiel.  Inmediatamente termines con el Fairy aclara perfectamente (no enjabones el pelo, solo la base frotando ligeramente con las yemas de los dedos, sin arañar ni estrujar) y lava con tus cosméticos habituales.

Con Fairy, ¡adiós a la grasa!

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