jueves, 4 de diciembre de 2014

Desestigmatizar la alopecia femenina y la posticería, ¿realidad o ficción? (OPINIÓN)

Esta mañana estaba redactando un tema de una premier de una película, y como en la inmensa mayoría de estos eventos,  la posticería (léase flequillos, extensiones, rellenos de todo tipo) es muy habitual (bueno, en realidad no solo en alfombra roja, es indispensable en el mundo del espectáculo). De repente un término se me ha venido a la cabeza poco menos que una epifanía: desestigmatizar.

No sé si es por la privación de sueño, el estrés o el cansancio acumulado, pero lo he sentido como una especie de vocación, una llamada interior a gritos: romper tabúes.

Pero no, esa transgresión sería más utópica que la isla de Tomás Moro. No se puede normalizar lo que a muchas personas les supone un complejo tan importante que puede conllevar a trastornos psicologicos (y también psiquiátricos) y les impide hacer vida normal (no porque sea algo que condicione su movilidad o les limite físicamente de ninguna manera).

Si consideramos la alopecia como una condición que afecta a cientos de miles de hombres, mujeres y niñ@s en la sociedad (no es una enfermedad en sí, pero sí puede ser síntoma de algo subyacente más grave, por lo que es importante consultarlo siempre con un médico) que podría ser también considerado como "defecto" físico (algo que nos afea, aunque hay chicas que están más guapas rapadas) que se "desvía" de los cánones de belleza occidentales (como pasa con la gordura, que si no estás mazao eres un looser), ¿por qué tanta vergüenza?

¿Por qué ese pánico al rechazo? ¿Por qué no asimilarlo? ¿Tenemos que vivir escondidas en el armarito del baño? ¡Me niego! ¡Mi culo no cabe en ese armario ni en ningún otro, necesito un vestidor completo con tocador para mis zapatos sin estrenar!

Aceptarnos a nosotras mismas tal y como somos físicamente (aunque nos preocupe nuestra imagen, ya que intentar mejorarla es legítimo) no significa hacer proselitismo (tampoco estoy incitando al orgullo alopécico, simplemente normalizarlo) ni tampoco significa represión. Habrá personas más celosas de su intimidad que no deseen compartirlo con nadie (ni con su pareja), y habrá otras que se sientan más "liberadas" de comentar con su círculo de amistades, familia o compañeros de trabajo que debido a un problema de poco cabello utilizan, qué sé yo, extensiones.

El otro día vino una clienta que lleva fundas en los dientes: blancos y perfectos. Esas sonrisas tan lustrosas e igualadas son, generalmente, postizas. Aunque sé de buena tinta que habrá gente que ni se entere (bueno, técnicamente son de su propiedad porque estoy segura de que las ha pagado). ¿Por qué no va a poder lucir esos maravillosos dientes y mejorar sustancialmente su imagen? Vamos a extrapolarlo así: ¿Será mejor ir con los dientes torcidos o amarillos, y si nos preocupa nuestra boca no reírnos? ¿Es preferible ir por la vida con claros evidentes, despeinada, desaliñada, amargada y acomplejada? Veo el resultado y lo veo bien: una señora con fundas perfectas en los dientes (ojo, no significa que todo el mundo se dé cuenta).

En los años 90 se pusieron de moda las extensiones. A principios de los 2000 el boom de las inyecciones de bótox y los rellenos de ácido hialurónico (bueno, reconozco que hay gente a la que se le va un poco la mano para mi gusto, al igual que tampoco llevaría una peluca a lo Tina Turner). Los aumentos de pecho, injertos de pelo y liposucciones están a la orden del día. ¿Y creéis que es motivo de avergonzarse? ¿Qué tiene de malo? ¿Que se burlan? ¿No se burlan de los "cuatro ojos" en el recreo? ¿Qué hacemos? ¿Obligamos a las ópticas que venden lentillas que sean clandestinas? (Una señora llamó para preguntar si mi tienda estaba a pie de calle o arriba, en un piso. No quería que nadie la viera por la zona, ni mucho menos entrar. No, no era actriz, ni cantante, ni un cargo público. Es alguien que necesita ayuda para atajar su manía persecutoria. Una cosa es que seamos discretos y otra, paranoicos).

El otro día estuve con una amiga de paso por Madrid. Vive en Alemania, pero va a pasar su mes de vacaciones con la familia.  Sabe que llevo postizo y que me queda bien. Su cara de alucine cuando se lo conté no es algo que se pueda fingir, al menos con ese grado de espontaneidad. Antes yo era una persona muy reservada y celosa de mi intimidad respecto al "tema" (oh, sí, podía hablar largo y tendido con mis amigas más cercanas sobre sexo, sobre "juguetes", sobre la regla y sobre hongos vaginales, pero de postizos y alopecia imposible, terminantemente prohibido desahogarse). Bueno, la cosa es que me dijo, - ¡Qué guapa te veo, qué bonito tienes el pelo! + ¡Gracias! ¡Es nuevo!  Y ya. Pasamos a hablar de nuestros proyectos (mucho más interesantes, por supuesto).

Hay muchas chicas que no tienen ningún problema con su alopecia, que no necesitan ni quieren llevar nada (si acaso un pañuelo en verano por el sol). Son así, son ellas mismas, se aceptan y no quieren cambiar. Esa es la clave. Nada de proselitismos ni de represión. Somos así. Vale que nuestro pelo biológico no es lo mejor del mundo pero se puede mejorar (si tú quieres), ¿merece la pena eclipsar absolutamente todo lo demás por ese tema? ¿Por qué no ver los flashes de la vida desde una alfombra roja?

Bonnus track: "La vida es una tómbola" (película 20 Centímetros)



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola ágape! Me encanta tu blog y lo leo siempre que puedo.Me gustaría preguntarte cómo te diagnostican la alopecia areata difusa, si te hacen algún tipo de prueba o te lo dicen a ojo (como cuando te dicen que es AGA sin mirarte siquiera.Yo llevo sufriendo por el pelo desde los 19 cuando tuve una caída brutal en verano, iba dejando pelos en todos lados. Terminé ese verano con la mitad del pelo más o menos pero como tenía mucho no se veía algo desesperante.Poco a poco e fui obsesionando con el tema y fui leyendo por ahi y supuse que lo mío era AGA, mi madre y mi abuela también son de pelo pobre. El dermatólogo básicamente paso de mi y me mando minox.En Octubre de 2012 decidí ir a un homeóopata ya que mi madre insistió,como también tengo DS decidí probar.Hice dos ciclos de dos meses con tratamiento homeópatico y los resultados fueron buenísimos, la dermatitis me la mejoró por completo y el pelo se me recuperó una barbaridad, lo teníamucho más fuerte y la caída era muy poca. He estado muy bien durante todo un año( también he seguido con minox aunque solo me lo he echado siempre por la zona de arriba). Este año he tenido problemas de ansiedad y mi estado de ánimo está bastante por los suelos y el problema del pelo ha vuelto a aparecer,he tenido mucha caída en los meses octubre y noviembre ( estacional supongo) y ahora me vuelvo a ver el pelo bastante mal. Lo mío es difuso aunque se me nota bastante la raya, pero más o menos esta todo igual.Mi ds también ha empeorado en el cambio d estación y supongo que habrá influido. Leyendo lo de la areata difusa he pensado que podría ser mi caso pero no quiero ir al dermatólogo para que no me haga ni caso jaja. Estoy otra vez con homeopatia y la caida esta bastante mejor. Lo que comentas de las uñas a mi no me pasa, y la ds me suele afectar casi siempre al cuero cabelludo, muy rara vez en la cara ( si eso alguna roncha en la frente). Si noto como sensibilidad en el cuero cabelludo a veces, como cuando tienes pelo a contrapelo, pero hasta el momento nunca me ha salido ninguna calva.Peerdón por la retaíla.Gracias por tu blog, ayudas mucho! Cristina

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola! Si con homeopatía te recuperaste de forma objetiva, dudo que sea AGA (entiendo que el placebo pueda mejorar un poco el pelo, e incluso frenar ese % de caida debida a ansiedad, pero no una mejoría muy sustancial como el minoxidil). Lo siento, pero no creo en la homeopatía. En la fitoterapia sí, ya que el 90% de los fármacos modernos sintéticos proceden de las plantas (o incluso más). La homeopatía es básicamente agua y supuestamente con una resonancia del principio activo al agitarla... pero bajo el microscopio no hay átomos de ese principio activo, es agua...
Probablemente en tu caso, se deba a una DS que tenga origen en el estrés y la ansiedad (a mí me pasa, a más nerviosa más problemas de estómago, me los provoco).
Mi problema de alopecia siempre ha sido en apariencia AGA; y era lo más lógico pensarlo por el patrón de caída, edad, síntomas... pero ahora es muy obvio que se trata de lo contrario: psoriasis en las uñas, psoriasis en algunas zonas de la piel, aunque la caída es difusa he tenido calvitas despobladas... y porque me he recuperado sola de manera inexplicable (por no tomar no tomaba ni vitaminas), aunque ahora no es mi mejor momento para el pelo :)
Con la clínica, el patrón, las lesiones en la piel y en las uñas, además de un antecedente muy claro y directo en la familia de areata (mi padre), el diagnóstico que más me convence es este. Tengo la receta para tratarme con cortisona y me niego. Prefiero seguir con mi pelo tal y como está :) La prueba más fiable, por supuesto si la pagas, es una biopsia. Yo ya no tengo ningún interés en hacerla (considero que es una prueba super util, pero también super invasiva en mi caso que es bastante claro). Yo creo Cristina que tu problema estará principalmente en las DS, que en muchas ocasiones son por los nervios :)

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