lunes, 10 de noviembre de 2014

La paradoja de las pelucas, las prótesis capilares y los zapatos :)

Tengo un vicio inconfesable, ¡lo reconozco! Utilizo zapatos todos los días para salir de casa: para trabajar, para mi tiempo de ocio, ¡incluso tengo específicos para practicar deporte, y unos cuantos pares de sandalias! De hecho, a veces compro zapatos, botines o botas (sobre todo de tacón, me chiflan) y me los pongo una vez o ninguna. Sé que tengo por ahí cajas sin estrenar. No, no soy la Carrie de Sexo en Nueva York, pero a veces el consumismo y la compra por impulso me puede: tengo muchos más de los que necesito para el día a día.

Es más, apodo cariñosamente a mi novio "Señor Imelda Marcos", pues él, a pesar de ser un chicarrón del norte curtido en una comarca rural de apenas 800 habitantes (en verano) duplica su colección de zapatos respecto a la mía: Pitillos, Clarks, Geox, Tommy, Ferragamo, Dampierre, los que se conocen como pisamierda pero no me acuerdo de la marca, dos o tres tipos de náuticos según temporada, botas...

A veces me da por reflexionar sobre estos detalles tan nimios y pienso: ¿te imaginas usar el mismo par de zapatos durante todo un año? Sin importar si llueve, si vas al gimnasio, el calor en verano, la nieve o el hielo en invierno, el barro... Seguramente en vuestro armario contáis con tres o cuatro pares por estación, ¡te imaginas ir con sandalias en enero sin ser un Carmelita!

Mi abuela me contaba que durante la guerra civil y la posguerra no tenían ni para zapatos. Ella heredó los de un familiar fallecido, que le quedaban muy grandes y encima ¡desparejados! Cada pie tenía un color diferente. A medida que sus hermanos pequeños crecían (sobre todo a esas edades, a los 5 ó 6 años), agujereaban la puntera para liberar los dedos y extender su uso.

Quizá me pongo un poco extremista pensando que usar el mismo par de zapatos todo el año, hoy por hoy, no es calidad de vida (ni de higiene). De hecho, si sólo tuviera uno y por cualquier motivo se me rompieran debido al uso o estuvieran muy sucios, ¡me daría bastante apuro ir así!

En mi caso particular, llamadme loca pero cuando me aburro del diseño  o se me rompe la suela debido al desgaste, ¡tengo varias opciones de recambio inmediatas! Abro el armario y ahí están, en mi zapatero colgante. No tengo que ir a una tienda ni pedirlos online a Zalando :) 

Paradójicamente, todo esto no se aplica ni a las prótesis capilares ni a las pelucas. Es tabú, a pesar de ser "complementos" que usamos día tras día, a veces siete a la semana o durante 24 horas. Para mí, salir de casa sin nada en la cabeza -siempre desde mi opinión subjetiva- es como ir descalza o en pelotas.

Por experiencia PERSONAL -y también profesional- lo primero que piensas cuando adquieres tu primer sistema o peluca es: "tiene que durar como mínimo un año" o "voy a estirar su uso lo máximo posible". Antes prefería comprar tres vestidos (siguen sin estrenar), dos bolsos (que apenas uso), un collar (ahí está, colgado en el joyero muerto de la risa) y cuatro pares de havaiianas (bueno, sí que me las pongo bastante) que una prótesis de repuesto o una peluca extra por lo que pudiera suceder.

Una vez, accidentalmente, se me atascó un generoso mechón en las tenacillas automáticas Miracurl que quedó prácticamente reducido a cenizas. Claro que los señores de Babyliss, por si os ha sucedido lo mismo, no estaban pensando en protésicas como base de mercado :)

No es un alegato al consumismo, ni es publicidad encubierta ni nada por el estilo. Es simplemente contextualizar algo que no podríamos ni siquiera plantearnos en cualquier otro aspecto de nuestra vida cotidiana: todo el año usando los mismos zapatos, la misma camiseta (también para dormir) o las mismas bragas :) ¡Con la ilusión que me hace a mí estrenar cositas nuevas!

2 comentarios:

karol dijo...

hola guapa
yo soy al revés,tengo los zapatos justos ,pero siempre he usado todo tipo de postizos y me encantan .Hace 3 meses me diagnosticaron alopecia androgenetica femenina y he cambiado mis postizos por fantasticas pelucas ,ya tengo 6 y todas diferentes, jejeje.
un saludo

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola Karol
Pues bien que haces, en realidad es un complemento más y en otras épocas de la historia llevar peluca era exclusivo del estatus social más alto :)

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