martes, 30 de septiembre de 2014

La muñeca Darling, con su kit de rizado permanente casero

Esta semana ha sido la de catastróficas desdichas porculeras.  De esas que no son realmente graves pero causan bastante trastorno. Después de pasarme mes y medio largo sin tarjeta de crédito porque me robaron el bolso (en el Corte Inglés, ojo, te esperas que te manguen la cartera en cualquier sitio menos ahí, que es como la catedral de los centros comerciales), por fin me llega y la bloqueo en la gasolinera (me cambiaron el PIN, no suelen robarme mucho así que no tenía ni idea de que había que solicitar la contraseña nueva). A eso, he de sumarle que me he tirado casi cinco días sin internet y sin teléfono, por una portabilidad en la que el router que me enviaron era defectuoso. Aprovecho para disculparme por si alguien ha tratado de llamar por teléfono. He estado incomunicada todo el viernes, sábado, ayer lunes y gran parte de hoy (el domingo también, pero no trabajo). Ahora parece que todo está OK con la conexión, toco madera.

Bien, como tampoco tengo mucho tiempo porque estoy metida en unos embolados que pa qué, el otro día me enviaron el enlace a este blog por email, en el que hablan de muñecas ochenteras que se comercializaron como alternativa a la Barbie.  De hecho, yo era usuaria de Chabel, y hablando con una amiga super friki (colecciona pullips y tal), resulta que Chabel es una adaptación de la muñeca Lika  Licca, que lo petó en Japón  y que se vendió muy bien en España en esa época (prácticamente le hizo sombra a la inefable Barbie).  Lamentablemente están descatalogadas.

Total, que me hizo gracia la muñeca Darling de Famosa, por su aspecto rollo vedette trasnochada, pulsé en el link que lleva a otro blog de internet,  y tenían un modelo ¡a la que le podías hacer un moldeado en casa! ¡Flipo en colores! ¡Si el líquido de la permanente es lo más tóxico que hay!

Aquí tenéis los accesorios. Rulos en miniatura, bol, aplicador, cepillo y peine. ¡Dios! Me encantan estas miniaturas, son tan cuquis.

Aquí las instrucciones, paso a paso:
Y aquí, la muñeca (un poco fosco, pero oye, es una permanente casera):



Yo tuve la Pocahontas trenzas de oro y una Sindy a la que el pelo se volvía rosa si lo mojabas. De tanto meterla en remojo en la bañera acabó medio calva y como un troll, ¿os acordáis?

Imagen: http://www.elperiodicodetudia.com/juguetes-que-te-hicieron-sonar-en-la-decada-de-los-60/



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