viernes, 12 de septiembre de 2014

El post del viernes: cultivar cosas en casa (DIY huertos urbanos)

Es algo que se ha puesto muy de moda, eso de tener un balcón y terraza con tomatitos cherry en lugar de geranios. No son muy decorativos, pero bueno, nutritivos sí.

Este último año por causas de fuerza mayor tuve que mudarme a una casa sin balcón, sin terraza, sin galería y sin perrito que me ladre, pero antes tenía un pisito con una gran balconada y espacio habilitado con jardineras. En mi caso, probablemente era por seguir la moda agro-hipster, porque sólo me salió un tomate que se comieron mis conejos (tenía mascotas asilvestradas que vivían sueltas ahí) y no quiero ni pensar la de agua que desperdicié allí.

En breve organizaré ya la mudanza definitiva (o al menos eso espero), y estamos busca que te busca con una gran terraza, o azotea privada.  Hace poco vi un blog de un chico (me parece que Microsiervos) que había montado un mini huerto totalmente domotizado: riego, ph de la tierra, % de humedad etc, etc. Lo ha montado con una Raspberry PI y lo controla desde su smartphone. Eso me recuerda a las plantaciones de lechuga de Panasonic, realmente fascinantes.


Mi nivel de afición por las nuevas tecnologías no es tan intensa, así que voy a limitarme a lo de toda la vida: cajón de tierra y riego cuando toque o si acaso lo veo seco. Y a ver lo que sale. Mi intención a medio plazo (cuando nos mudemos por fin) será empezar a cultivar lo básico: patatas, ceolleta, lechuga y ajo, por varias razones:

- Cebolleta y ajo son esenciales en la cocina española. Muchas veces se me acaba, y vivir en una ciudad como Madrid no es muy de "vete a pedirle un ajo a la vecina". Sobre todo si estás en una zona dormitorio donde no sabes ni cómo se llama el vecino de al lado.

- La patata es muy agradecida  y se cultiva bastante fácil. No requiere riego excesivo.
- La lechuga es básica de cualquier ensalada. Es un must. Como el pan (otro día hablaré del pan casero que hago cuando estoy de humor, ¡y sin amasar!).

En estos cuatro casos, no hay que comprar semillas, vale con el culo. Me explico. De la lechuga no te comes el tallo ni el rabito plano que tiene (troncho, concho, el pie, los nervios, el culo... no sé cómo se denomina técnicamente, pero es precisamente lo que no se come). Lo pones en la tierra, echa raíces  de ahí empieza a surgir otra lechuga. Cuando la cosechas, te comes todo menos el culo otra vez, la vuelves a plantar y hale:  lechuga inmortal. Además, crecen rápido, como en 2-3 semanas. También se puede hacer con las coles, el brócoli... Aquí tenéis el paso a paso: http://www.ycomo.net/jardineria/frutas-y-vegetales/1095-como-cultivar-lechuga-romana-fresca-a-partir-del-tallo-descartado#axzz3D6tV1WJg

Con la cebolleta, igual, basta con plantar ese tajo que tiene los tallos, y sale otra. El caso de la patata es el más paradigmático, ¿a quién no le ha echado raíces una patata en el frigo o en cajón de la verdura? Pues eso, partes una patata en dos o tres trozos, los entierras, y voilá.

Con el ajo es algo más complicado porque me parece que hay que meterlos en agua unos días antes de enterrarlos, pero no estoy muy segura.

Lo bueno, a excepción de la lechuga, es que no requieren un gasto de agua muy alto. Aunque si no te gusta la cebolla picante, más te vale que la riegues más.

Para montar el huerto urbano, puedes comprar un saco o varios sacos de tierra en cualquier vivero de tu ciudad (o en Leroy Merlin, que también tiene).  Yo voy a ser un poco más exquisita, ya que prefiero recogerla personalmente en el campo (con cierto conocimiento de causa respecto al tema de las arcillas y demás, voy bien asesorada). De esta manera me evitaré que la hayan fumigado o algo.

Para las jardineras, hay varias opciones. Yo recomiendo que sean cajones de madera para que drene tras el riego. También existen los sacos de cultivo vertical, muy buena idea si carecéis de espacio (aunque no sé si el sol llega bien a todo).

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