martes, 30 de septiembre de 2014

La muñeca Darling, con su kit de rizado permanente casero

Esta semana ha sido la de catastróficas desdichas porculeras.  De esas que no son realmente graves pero causan bastante trastorno. Después de pasarme mes y medio largo sin tarjeta de crédito porque me robaron el bolso (en el Corte Inglés, ojo, te esperas que te manguen la cartera en cualquier sitio menos ahí, que es como la catedral de los centros comerciales), por fin me llega y la bloqueo en la gasolinera (me cambiaron el PIN, no suelen robarme mucho así que no tenía ni idea de que había que solicitar la contraseña nueva). A eso, he de sumarle que me he tirado casi cinco días sin internet y sin teléfono, por una portabilidad en la que el router que me enviaron era defectuoso. Aprovecho para disculparme por si alguien ha tratado de llamar por teléfono. He estado incomunicada todo el viernes, sábado, ayer lunes y gran parte de hoy (el domingo también, pero no trabajo). Ahora parece que todo está OK con la conexión, toco madera.

Bien, como tampoco tengo mucho tiempo porque estoy metida en unos embolados que pa qué, el otro día me enviaron el enlace a este blog por email, en el que hablan de muñecas ochenteras que se comercializaron como alternativa a la Barbie.  De hecho, yo era usuaria de Chabel, y hablando con una amiga super friki (colecciona pullips y tal), resulta que Chabel es una adaptación de la muñeca Lika  Licca, que lo petó en Japón  y que se vendió muy bien en España en esa época (prácticamente le hizo sombra a la inefable Barbie).  Lamentablemente están descatalogadas.

Total, que me hizo gracia la muñeca Darling de Famosa, por su aspecto rollo vedette trasnochada, pulsé en el link que lleva a otro blog de internet,  y tenían un modelo ¡a la que le podías hacer un moldeado en casa! ¡Flipo en colores! ¡Si el líquido de la permanente es lo más tóxico que hay!

Aquí tenéis los accesorios. Rulos en miniatura, bol, aplicador, cepillo y peine. ¡Dios! Me encantan estas miniaturas, son tan cuquis.

Aquí las instrucciones, paso a paso:
Y aquí, la muñeca (un poco fosco, pero oye, es una permanente casera):



Yo tuve la Pocahontas trenzas de oro y una Sindy a la que el pelo se volvía rosa si lo mojabas. De tanto meterla en remojo en la bañera acabó medio calva y como un troll, ¿os acordáis?

Imagen: http://www.elperiodicodetudia.com/juguetes-que-te-hicieron-sonar-en-la-decada-de-los-60/



viernes, 26 de septiembre de 2014

El post del viernes: cómo organizar las cremas y cepillos en el baño

Imagen: http://stylelovely.com/baballa
Estoy en plan redecorando mi casa con pequeños detalles. Lo de comprar muebles grandes lo dejo para la nueva. A este paso no sé dónde acabaremos, porque vamos contrarreloj. Con las especificaciones que exige cada uno no hay manera de dar con la ideal (bueno, haberlas háylas, otra cosa es que la hipoteca no se suba a la parra).

Pero, lo mejor de tener un costillo super pasota es lo siguiente. Me ha dicho: "¿Quieres tener la casa decorada exclusivamente a tu gusto? Pues te encargas tú de comprar los muebles, de trasladarlos y de montarlos. A mí no me hagas pasar los fines de semana en el Ikea". Esta noticia es maravillosa. Primero, estará todo totalmente a mi gusto, como si fuera mi propia casa y no compartida. Segundo, si nos separamos, se va a quedar más vacío que el Congreso de los Diputados la víspera de un puente.

Así que, tengo el nuevo catálogo de Ikea más sobado que el pasamanos del metro, y ya estoy haciendo mis cuentas y mis cábalas. Cuando lo vi en el buzón me hizo más ilusión que el día de Reyes. No tengo presupuesto ilimitado -más quisiera yo- ni quiero tirar la casa por la ventana (nunca mejor dicho). Pero tampoco voy buscando gangas, porque ya me he chupado años y años en pisos de estudiante  decorados básicamente con sillas gunde, mesas lack y las endebles estanterías bili.  Prefiero tener lo indispensable e ir completando poco a poco. Menos es más. Y aprovechando que mi madre está en plan minimalista total, me va a regalar un montón de cosas que se ha cansado de ver por casa. Incluida mi propia cuna.

En esta ocasión, para mi baño, vi en el blog de Baballa una idea que me encantó. Usar macetas de césped artificial de Tiger para el cepillo de dientes, pasta, cremas, peines, cuchillas, brochas...

Imagen: www.luz-city.com
Total, que he ido al Tiger de Marqueses de Urquijo pero ya no los tenían. Se ve que eran de la colección del año pasado. Pero, casualmente he pasado por el Maxichino donde compro el papel de embalar, y sí tenían macetas de bojs. Son unos setos redonditos en miniatura. Para que os hagáis una idea, son como en la foto de la izquierda. Al ser de plástico compacto sujetan mejor las brochas y no dan un aspecto tan "asilvestrado" como el césped.

Pues nada, poned un boj en vuestra vida :) Yo, mientras, sigo buscando un póster de Vigo el Cárpato para enmarcar y colgar en mi despacho, MOHAHAHAAHAH

jueves, 25 de septiembre de 2014

Cinco peinados para conseguir mucho más volumen: sencillos y rápidos

Sobre todo sencillos y rápidos, porque no es plan de tirarse tres cuartos de hora por la mañana para el dichoso pelo. De hecho, desde que llevo pieza estoy mal acostumbrada a dos / tres minutos de reloj.  Antes era un despliegue de medios impresionante: primero, lo tenía que lavar cada día, pues al mínimo atisbo de grasa, se apelmazaba la raíz y se transparentaba más cartonaje. Después fibras capilares, con cuidado para que no se apegotonasen sino que el resultado fuera muy natural. De hecho no usaba los dedos sino un pincel. Una vez que estaban a mi gusto, me peinaba, aplicaba laca y me aseguraba con un espejo de que no se abriera ni por los lados ni por detrás. Una vez en el trabajo tenía que estar pendiente de que cada pelo se mantuviera en su sitio. Y los días de lluvia / viento eran un festival :) Bueno, lo pasado pasado está, y ahora cuando lo pienso me hace gracia.

He recopilado unos peinados rápidos y fáciles con la finalidad de dar volumen.  No tienen que quedar perfectos, de hecho ahora se llevan así ligeramente desaliñados (mientres lleves le pelo limpio no pasa nada), como si te acabaras de dar un revolcón ;-)

 Eso sí, el proceso básico de lavado y secado es clave para conseguir buen volumen.

1) Si tienes el pelo grasiento o muy grasiento, no queda otra que lavarlo a diario. Tranquila, lavarse el pelo con frecuencia no produce alopecia. 
2) Utiliza un champú astringente, es decir, especifico para cabello graso.
3) Mascarilla o acondicionador sólo de medios a puntas. No lo apliques en la raíz, se apelmazará.
4) Aclara muy muy bien el pelo, no dejes residuos de champú ni de mascarilla.
5) Seca cabeza abajo (también puedes aplicar espuma específica para volumen).
6) Cuanto más largo lo dejes crecer, más pesará y menos volumen. Un corte a capas le dará cuerpo (pero no demasiadas capas o te quedará en nada).
7) Se puede teñir el pelo de manera que jugando con los matíces y colores en según qué mechones, aportemos más volúmen engañando a la vista (porque el pelo es el mismo).


Imagen: http://estiloybelleza.es/biblioteca/?cat=39
LA COLETA 

Una vez seco, carda la zona superior y haz un tupé. Sujétalo con horquillas invisibles (estas de aquí).
Sujeta todo el pelo en una coleta media alta. Ni muy alta (porque se verán los laterales pobres) ni muy baja. El resultado tiene que ser fresco y juvenil.

Ata el pelo con una goma forrada de tela (para que no lo tace) y enrosca  un mechón de la coleta para tapar la goma. Termina con unas horquillas invisibles para moño que sujeten bien el mechón (clávalas desde arriba).

Aplica laca, sobre todo que sea laca resistente a la humedad y que no deje residuos en el pelo.

Imagen: Kristen Stewart (la de Crepúsculo).

EL TUPÉ
Imagen: moldeatucabello.blogspot.com

Reconozco que ya es un peinado pasado de moda, pero esto me lo hacía mucho porque así se camuflan mucho mejor las fibras capilares que cuando llevas la raya bien marcadota como con escuadra y cartabón.  Es exactamente igual que la coleta, sólo que sin hacer la coleta. Sujea el "bump" o tupé  atrás  y adórnalo con un pasador, con peinetitas o con horquillas decorativas.

EL MOÑO DE BAILARINA DESHECHO. 

Imagen: http://trendyrness.blogspot.com.es
La base es el tupé con coleta, pero no demasiado volumen para no parecer la madrastra de la Cenicienta (tiene que quedar natural, es importante que el pelo esté limpio o se te abrirá mucho). Enrosca el pelo de la coleta alrededor de la goma y sujétalo con horquillas invisibles de moño (son realmente prácticas para moño jaja).  No te preocupes si el moño está un poco deshecho, así queda más natural y casual. Recuerda: el pelo tiene que estar como una patena, si no, no sale.

TRENZA BOHOCHIC DE COLA DE PESCADO
Imagen: http://www.cosascositasycosotasconmesh.com/2013/07/como-hacer-trenza-cola-de-pescado-paso.html
Vamos a usar el tupé de base (ligero volumen, no mucho tampoco). Esto es para chicas de pelo largo o muy largo. Las trenzas de lado se llevan mucho, sobre todo las de espiga. En este blog podéis aprender cómo. Si soy capaz de hacerlas yo, puede cualquiera que se lo proponga. 


MOÑO SENCILLO, PERO QUE PARECE PREMIUM

Fuente de la imagen: wikihow.com

Es uno de esos peinados que no se tarda nada en hacer, pero el resultado es genial, como si te hubieras pasado dos horas en la peluquería. Partimos de la base del tupé delante (discreto pero que dé volumen) y coleta más bien media-baja. Dividiremos la coleta en dos cabos y haremos dos mini moños de bailarina, procuraremos situarlos en diagonal. Déjalos ladeados, que está más de moda. Es sencillo y rápido. Importante: mejor para chicas de pelo largo y no muy capeado. Necesitarás dos gomas finitas y varias horquillas invisibles específicas para moño. Si tienes una boda, puedes decorarlo con alguna peineta o con florecitas secas. Te recomiendo la paniculata o la siempreviva, que son las que más usamos cuando peinamos a alguna novia. 



martes, 23 de septiembre de 2014

FAQ ¿Vas a llevar prótesis capilar o parcial por primera vez? Esta es la respuesta a las dudas más comunes

Fuente: cuantocabron.com
En primer lugar, lo más importante: no te rayes. Tú, relax.  Es decir, pasado el trago de que se te cae o ha caíódo el cabello (es duro, lo sé, pero hay que tratar de aceptarlo y seguir adelante con tu vida), tomar la decisión de llevar un sistema parcial o una prótesis capilar tendría que ser motivo de alivio e incluso de "ilusión" por el cambio, no echarte encima una preocupación más, o un agobio aún mayor del que ya tienes. Para eso, es preferible quedarte tal y como estás ahora :)

Es lógico y normal pasar por varias etapas. Primero, la toma de decisión. Tómate tu tiempo. Take it easy. No te estreses. Yo tardé un año en decidirme a llevar postizo pequeñito de clips, y dos años en afeitarme la cabeza y ponerme prótesis completa. Para estas cosas: cero presión. Si no es tu momento y te fuerzas o te fuerzan, lo terminarás rechazando de pleno.

Fuente: quickmeme.com
Segunda etapa: manía persecutoria y paranoia. Esto forma parte de creernos (de forma inconsciente) el centro del universo, aunque en algunas ocasiones sí es verdad que estamos bajo la mirada escrutadora de muchas amigas y compañeras de oficina, ¡parece que llevan rayos X incorporados! Pero, para tu tranquilidad, se ha avanzado mucho en posticería y apenas se nota, incluso para ojos entrenados. Si el sistema está bien planteado y estás asesorada, la transición se debe hacer poco a poco, teniendo en cuenta la cantidad de pelo biológico que tienes y el estado de tu alopecia: pero has de ser consciente de que vas a ir a mejor (sin generar un impacto tremebundo, pero, en definitiva, el cambio es a mejor). Cuando se hacen las cosas a matacaballo, venga rápido rápido, lo quiero para ayer, es lógico que el resultado no sea como te imaginabas. Busca, rebusca, consulta, prueba, despeja todas tus dudas y tómate tu tiempo. Mientras, es importante que te mentalices de esa mejoría. Si no la hubiera, ¡te quedas como estás y te ahorras la pasta!

Fuente de la imagen: www.memegenerator.es
De hecho, si te haces un cambio de look muy radical, aunque resulte paradójico, vas a desviar la atención. Ejemplo: eres morena y siempre llevas una melena lacia hasta los hombros, así que para la primera prótesis, decides un corte bob con mechas rubias. La gente se centrará en la obviedad:  -Te has cambiado de look +Sí, ¿no es evidente? -Pues te queda muy bien. Y punto en boca. En cambio, si te decantas por un sistema que sea lo más parecido a tu estilo, corte, color y peinado, puede haber -si las hay- ciertas suspicacias incómodas: -Te veo más guapa, ¿qué te has hecho? +Ummh, bueno.., nada, he ido a la peluquería. -¿En serio? Pero estás como distinta, de verdad, dime ¿qué te has hecho? ¿Es el tinte? +Bueno, ehhh... en realidad, me he puesto unas... extensiones, sí, unas extensiones de pelo natural, para dar así un poquillo de cuerpo a la melena. -¿En serio? ¿Cómo se sujetan? ¿A ver? Venga, ¡déjamelas ver! ¡Siempre he querido ponerme extensiones!

Esta segunda conversación es muy incómoda y desagradable, sobre todo si tenéis amigas o compañeras de trabajo petardas/cotillas. Por eso, a veces un cambio radical no está mal. Los hombres probablemente ni se den cuenta ni aunque llevaras una empanada gallega en la cabeza. Y esas mismas compañeras petardas seguramente al día siguiente estén cotilleando sobre Fulanita, de Administración, que se ha puesto tetas. Eso sí, es muy importante que ensayes y tengas en mente un pequeño guión para poder enfrentarte a preguntas incómodas y salir del paso. Anticiparte a estas situacione es clave. Y sobre todo, haz el cambio poco a poco. Si siempre lo llevas suelto, los primeros días hazte moño o coleta. Y viceversa. Poco a poco vuelve a tu look habitual. Lo de las lentillas de colores, cambiar la montura de las gafas (o cómprate unas gafas sin graduar y dices que eres hipster), estrenar ropa nueva (lo más llamativa a poder ser), también es una buena idea.

Tercera etapa: Ya diste el paso, ahora tienes que mantener a la criatura... ¿Qué dudas son las más habituales?

¿Cuánto te va a durar? Depende de lo que se utilice, de la manipulación, del tipo de pelo (no es lo mismo teñido de fábrica que sin teñir, ni es lo mismo chino que ruso). Es como si llevaras el mismo vestido 24 horas al día durante siete días a la semana, es lógico que termine desgastándose, cediendo por algunas zonas. Lógicamente si solo te la vas a poner de manera puntual, estará en buenas condiciones durante varios años.  Normalmente se recomienda cambiar la prótesis adhesiva cada 6-8 meses (también depende del tipo de base). Si es de clips, normalmente es mínimo una nueva cada año si le das un uso intensivo (yo llamo uso intensivo a utilizarlo como mínimo ocho horas al día) pero no duermes con ella. El roce que se produce al dormir es de lo que más desgasta.

¿Se mueve? ¿Se va a caer? No. Estamos mal acostumbrados a reirnos del pobre señor al que se le vuela el peluquín por la calle. No. Es un cliché. Si está bien colocado y el método de sujeción es el adecuado en tu caso (depende de la cantidad de pelo biológico que tengas debajo), no se tiene que mover prácticamente nada, incluso podrás nadar o subirte en el Dragón Khan.
Fuente imagen: dmodaenvzla.com

¿Cómo se peina? Una de mis clientas llevaba por lo menos diez años sin pisar una peluquería (tendría cuarenta como mucho). Cuando vino a colocarse el parcial, estaba muy contenta con el resultado, se veía mucho mejor. Pasó el tiempo y nos llamó con un tremendo cabreo porque era incapaz de que le cuadrara como el primer día tras lavarlo en casa. Vino otra vez, se lo explicamos paso a paso, lo colocamos y lo peinamos de nuevo tal cual, de manera sencilla y sin mucha técnica para que ella lo pudiera hacer sola. El resultado fue el  mismo. Le quedaba bien. Esto le hizo cabrearse todavía más. ¡Ahora iba a tener que comprarse un secador de mano y al menos un cepillo, porque en casa no tenía! De hecho, no lo necesitaba porque, según nos contó, su pelo era tan fino y quebradizo que prefería no peinarse, y que, en cuatro años, no había necesitado cortarlo (ella misma). Ni tanto ni tan calvo. No es necesario que seas peluquera profesional, pero tampoco puedes ser extremadamente dejada si vas a empezar a utilizar prótesis capilar o sistemas parciales. El truco es practicar en casa, hasta que le coges el tranquillo y lo adaptas a tu forma y estilo particular.  Eso sí, hay un error bastante común: dejarlo secar al aire toda la noche sin estilarlo, o peinarlo por separado en la cabeza de un maniqui. Así no hay manera de que se integre (se funda) bien con nuestro pelo.  Retira la humedad con una toalla, seca la base, colócalo sobre tu raíz también seca, marca la raya a tu gusto con un peine fino, peinalo junto a tu cabello. De esta manera te aseguras de que el estilismo se entremezcla con el tuyo. Para plancharlo u ondularlo con tenacilla, exactamente igual, tiene que estar ya colocado y mezclado con el tuyo. La señora se marchó sin pagar, por cierto.
¿Cómo lavarlo? Es lógico que la primera vez te agobies, pero no te preocupes, consulta con tu proveedor antes (normalmente las instrucciones se dan por escrito). Al principio síguelas al pie de la letra hasta que cojas confianza, y luego podrás omitir según qué pasos. Ahora bien, nunca hagas:  enjabonar con movimientos circulares, estrujar el pelo, lavarlo enredado, frotarlo con la toalla como si fuera la lámpara de aladino, peinarlo a cepillazo limpio mojado, ponerlo con la base húmeda etc.
¿Cada cuándo hay que cortar las puntas? No te preocupes ni te obsesiones por eso. La estilista te lo tiene que dejar "fusionado", es decir, no puede haber un escalón ni trasquilón en el que se aprecie la diferencia entre postizo y biológico. Ha de estar totalmente entremezclado para que, cuando crezca, si acaso se verá a capas muy desfilado. Se recomienda retocar las puntas cada 2 ó 3 meses, así que no te preocupes, no es algo de lo que tengas que estar pendiente cada semana.

Fuente imagen: troll.me
Lo importante es que te relajes y que un sistema sirva para que tu calidad de vida cambie a mejor. Yo he sido muy burra, y las prótesis no me duraban ni tres meses (acababan defenestradas por la zona delantera). Esa torpeza -y el poco cuidado- se reflejaba en gastar más, pero tenía -y tengo- una cosa muy clara: hacer vida normal y lo que me diera la gana. Si tenía prisa por salir de casa, le metía un chorro de isopropílico y catorce cepillazos.

¿Que quería bucear en la piscina o tomar el sol en la playa? Ni protector solar, ni gorro ni pañuelos ni historias: al agua patos (así acabé un verano, con el pelo rubio verdoso por el cloro). Se me rompe el amor de tanto usarlo jeje. Me negaba a pasar de estar agobiada por: "se me cae el pelo"  a la obsesión por: "mejor ni lo toco ni me muevo mucho para que no se me vaya a estropear el pelo".

Eso sí, en lugar de quince días a todo trapo de vacaciones en un resort a pie de playa, me conformaba con una semanita como mucho, porque se me iba más presupuesto de la cuenta entre adhesivos, disolventes y pelos nuevos cada poco tiempo, pero bueno, ¡que me quiten lo bailao!

domingo, 21 de septiembre de 2014

¿Qué significa soñar que se nos cae el pelo o que nos crece el pelo?

Esta noche he tenido una pesadilla. Cuando estoy estresada porque tengo mucho trabajo o por temas personales, los sueños son de lo más inquietantes (y no son los típicos de que te persigue el coco). Como también veo bastantes series o películas hasta que me quedo dormida, se organizan con un desarrollo totalmente cinematográfico: con personajes principales, secundarios, tramas paralelas y desenlaces. Sólo me falta ver "The End" antes de despertar. De hecho, cuando era pequeña y mi padre me mandaba a la cama, bromeaba diciendo que íbamos "al cine de las sábanas blancas".  Quizá, en el fondo del todo, mi vocación subconsciente es ser guionista. Pero, aún no he superado la etapa de sonambulismo ni de hablar o de pegar gritos dormida. Si a eso le sumamos que ronco cual mamut lanudo, dormir conmigo es un tanto desquiciante. Creo que debería consultar con alguna unidad del sueño a ver si aceptan estudiar mi caso :)

Noctámbulos. Edward Hopper 1942.
Bueno, al hilo del mal sueño de hoy, he pensado que, a pesar de que el pelo ha sido mi obsesión hasta hace unos años, no recuerdo haber tenido pesadillas sobre este tema jamás, si acaso puede que me acuerde de algún sueño puntual sin mayor importancia (no de esos horrorosos que te despiertas acelerada y sudando). 

En una ocasión soñé que se me caía todo el pelo de la cabeza, y en otra, estaba nadando en un estanque o piscina pero mi pelo era tan exageradamente largo y tupido que se enredaba en brazos y piernas, por lo que me impedía avanzar e incluso con riesgo de ahogarme si no me movía con cuidado. Lo que me resulta paradójico es que, durante los "peores años" de trauma con mi areata, que yo creo fue de los 20 a los 23 años aprox, nunca mi subconsciente se "atrevió" a soñar nada relacionado.

Sí seguía teniendo los sueños recurrentes de toda mi vida, que siempre están relacionados con el agua (y eso que nací y me he criado en una zona altiplana de interior, concretamente de secano jaja): mares en calma o embravecidos, tormentas en alta mar, inundaciones, oleaje, lagos, estanques, manantiales, ríos, barcos, lagunas, cascadas, bucear, playas infinitas, piscinas olímpicas...   Incluso una vez recuerdo que, en época de exámenes, veía que de las paredes de mi casa manaba agua, hasta que me llegaba prácticamente al cuello :)

Creo que precisamente el dolor tan profundo que sentía al ver mi pelo caer y caer hizo que mi subconsciente lo enterrara en el abismo, para darme tregua por las noches. No obstante, seguramente muchas de vosotras tenéis pesadillas por el incordio del pelo. Y he investigado un poco por ahí qué puede significar. Obviamente,  no habría que darle más vueltas de las que tiene: tienes una pesadilla con el pelo, porque tienes un pequeño trauma relacionado con la alopecia. Igual que una persona que  ha sufrido un accidente puede revivirlo mientras duerme y no tendría mayor explicación.

Pero, existen algunad explicaciones sobre el hecho de soñar con los pelos, que pudieran estar basadas en la mitología hebrea de Sansón. He encontrado en este otro blog una reflexión fascinante:

La actriz que actúa junto a Victor Mature
en Sanson (1949) es ¡Ángela Lansbury!
El cabello  aparece en el simbolismo de muchos mitos universales. Incluso históricamente su importancia simbólica queda clara: los reyes merovingios en Francia  no se cortaban el cabello porque creían que era una señal de su realeza otorgada por Dios. Freud asociaba el cabello y los sueños con la potencia sexual, y con la fuerza. Cortarse el cabello en sueños puede ser imagen de impotencia, pero a pesar de Freud, debemos recordar que el cabello que producía la fuerza de Sansón crecía en su cabeza, y ésta es el asiento de la mente. El cabello puede estar vinculado a nuestros pensamientos. Se trata de un símbolo de poder individual de reflexión que conforma y orienta nuestra voluntad y nuestra visión del mundo. La fortaleza, reside en nuestra capacidad de pensar, de percibir el mundo y de procesarlo por medio de nuestra conciencia.

Es curioso que en ese blog mencionen a los merovingios, pues dicen que son los descendientes biológicos de Jesús de Nazareth, el cual tuvo una hija póstuma, supuestamente. No lo escribo con ánimo de ofender ni de blasfemar (sobre todo por las lectoras creyentes). La antropología de lo sagrado me resulta fascinante, he sido una persona profundamente religiosa (perdí la fe casi de un día para otro, me pasó lo que a San Pablo cuando se cayó del caballo pero totalmente a la inversa).

Respecto a la interpretación de los sueños relacionados con el pelo, no he hecho mayor investigación que googlear un poco, y esto es lo que he encontrado:

¿Quien tiene sueños en los que uno se queda calvo?

"El sueño de la razón produce monstruos" - Goya
Soñar con perder cabello suele ser más frecuente en hombres que en mujeres. Sobre todo en hombres que han pasado la pubertad. Suele ser un sueño frecuente cuando hay cambios bruscos en el estado de ánimo. No te desesperes.
En líneas generales, soñar con quedarse calvo, o perder el cabello rápidamente suele traer significados negativos. Estás atravesando una mala racha y deseas por todos los medios que acabe.
Estos sueños tienen diferentes interpretaciones en personas que ya son calvas o han perdido mucho cabello.
Soñar con quedarse calvo cuando tenemos pelo suele darse en momentos en que la persona que están a travesando una situación problemática y angustiosa. También soñar con quedarse calvo suele interpretarse como miedo al envejecimiento.
Si en el sueño perdemos el cabello a mechones o se nos cae sin más al peinarnos suele producirse en determinados momentos de la vida en la que nos sentimos insignificantes ante los demás. Tenemos la auto-estima muy baja.
Si soñamos que tenemos entradas muy pronunciadas suele originarse cuando no queremos que llegue un determinado momento por miedo a la vergüenza o humillación, por ejemplo, miedo para hablar en una conferencia que se avecina.
Soñar con tener un pequeña calva se suele producir en personas con miedo al rechazo o al típico ¿ Qué dirán sobre mí ?
Soñar con ser completamente calvo o incluso no tener ningún vello en el cuerpo se origina en personas que están atravesando un grave problema.
Si eres calvo y sueñas con un champú anticaída o un tratamiento anticaída o de regeneración capilar que consigue el milagro de devolverte el pelo significa cómo te gustaba verte tu imagen del pasado. Una vuelta hacia el pasado. Estas preocupado y te gustaría conseguir esa ansiada cabellera.
Fuente: http://www.sueño.net/sonar-con-quedarse-calvo-o-con-caida-de-pelo/

Creo que, nuestra cultura occidental nos cala tan hondo hasta el subconsciente, y por eso, al  igual que muchas personas tienen sueños recurrentes con volar o que se les caen los dientes, soñar que perdemos el pelo (sin tener alopecia en la vida real) puede significar que nos sentimos impotentes o ninguneados, e incluso que tenemos algún complejo de inferioridad. Hay un mecanismo por el cual  nuestro cerebro interrelaciona conceptos, y los organiza según su lógica, pero esto no significa que tengamos que darnos cuenta de eso. Cada día, vemos anuncios en los que el pelo está totalmente relacionado con el glamour y con el hecho de ser más atractivos, así como somos conscientes de que en otras culturas, el cabello trata de ocultarse porque es un reclamo sexual. Es lógico que en momentos de bajona y de tensión, el cerebro se "desahogue" con sueños en el que se nos cae el pelo: ya no sólo es perder físicamente el atractivo, más bien la seguridad en nosotros mismos.  De hecho, esto no es extrapolable a todos los seres humamos ni en todos sus contextos: el componente cultural es la clave. Por ejemplo, existen varias sociedades tribales en África en las que el pelo es antiestético y tanto hombres como mujeres lo llevan siempre completamente rasurado. 

No obstante, los sueños "auspiciosos" han sido una pieza clave de la sabiduría popular (transmisión oral) y la base de decenas de mitos y leyendas (el ejemplo más paradigmático es la historia bíblica de José y los siete años de vacas flacas). Se han tenido en cuenta en absolutamente todas las culturas, como si los sueños estuvieran unidos en una especie de conciencia colectiva ya que son inherentes al ser humano y, en mayor o menor medida, nos preocupan (incluso los animales también sueñan).

Afortunadamente, hay muchos avances en neurociencia y los científicos conocen mucho más sobre la fisiología del sueño: son simplemente retales de la mente a los que damos demasiada importancia, ya que a veces son tan realistas e incluso pueden tratarse de experiencias más o menos lúcidas que recordamos en vigilia con mucha impresión. Pero normalmente se nos olvidan pronto.


De hecho, aparte del trabajo de Freud a principios del siglo XX, no sé si hay alguna otra eminencia de la psiquiatría que refute y haya desarrollado sus teorías en la actualidad.

Ojalá me pudiérais orientar sobre este tema, ya que como persona curiosa -y bastante friki- que me considero ser, el tema de la interpretación de los sueños también es algo que me gusta :)

viernes, 19 de septiembre de 2014

El post del viernes: pintalabios mágico marroquí ¡funciona!

Hola, caracola.


Belleza.facilisimo.com
Hace un porrón de años participaba en las reuniones semanales de grupos de amigos del colegio, algo similar a los boyscouts -pero sin ir al campo-. Nos dedicábamos básicamente a hacer servicio a la comunidad y a organizar eventos con trasfondo solidario: operación kilo, rifas benéficas y todo eso. Así que, cada viernes por la tarde, nos juntábamos al salir de clase en el taller de tecnología, y aunque debía tener un cariz religioso (porque el colegio era de monjas), debatíamos más bien sobre temas sociales que nos preocupaban, y tal.

La chica "catequista" era muy hippy y le encantaba viajar sola por ahí. Un día, tras las vacaciones de navidad, nos trajo un montón de souvenirs de Egipto y de Marruecos: saquitos de especias, aceites esenciales, pañuelos y pulseritas que compró en el zoco. Obviamente, por mucho "civismo" que pretendiéramos tener, nada más abrir la bolsa de regalos arramplamos con todo como gumias. Parecía el black friday.  No quedó nada, a excepción de una barra de labios muy fea de color azul, como una cera manley, que nadie quería.

Así que, como yo ya apuntaba maneras de friki, me la llevé a casa. Todavía era bastante peque (13 años o así) y aunque no tenía edad para maquillarme empezaba a hacer acopio de cosméticos, sobre todo esmaltes de uñas, colonias y brillitos de labios. Me pinté en el baño y comprobé con bastante decepción que apenas se marcaba nada. Apreté más fuerte y conseguí un ligero tono lila muy discreto. Salimos a la calle, seguramente estábamos a temperatura bajo cero, y pasamos el resto de la tarde haciendo el tonto en un parque, o quizá en los recreativos, jugando al futbolín. Cuando llegué a casa, a la hora de cenar, recuerdo perfectamente a mi madre decir: "¿Qué te ha pasado en los morros?". Me miré en el espejo de la entrada y los tenía de color fucsia flúor.  Por mucho que me lavara con agua y jabón, incluso con toallitas desmaquillantes, no había manera de limpiarlo del todo. Le conté la historia del zoco bereber, y como era -y es-  muy aprensiva con los cosméticos que no son de marca  (tiene piel atópica como yo), me dijo que lo tirara. Creo que al final me lo quedé, seguramente esté guardado por ahí. Y la historia del labial azul se quedó ahí, enterrada en mi memoria, hasta hace pocos días porque...

www.alhucemas.info
Una amiga me enseñó orgullosa su nueva barra de labios mágica marroquí. Me dijo que lo había leído en el blog de Sara Carbonero, y que había comprado también la suya por internet.

Se trata de un pintalabios color verde Hulk. Pero no os engañéis, no es para disfrazarse de bruja ni mucho menos, sino que al aplicarlo, deja una película transparente pero pasados unos segundos el pigmento reacciona (henna) con la piel ¡convirtiéndose en un color fresa intenso! Depende de la pigmentación natural de cada labio, de la temperatura y de las capas que te apliques se verá más bien rosita natural, rosa más intenso e incluso frambuesa. Es permanente, 24 horas o más, casi no se quita al comer, ni al beber, ni al lavarte los dientes (lo acredito) y apenas deja manchas. A mí me reseca un pelín, pero te puedes echar cacao encima (no arrastra el tono).

Leyendo en internet sobre los pintalabios mágicos, me di cuenta de que el de color azul precisamente pinta fucsia intenso, y por tanto, de los más llamativos. Qué gran re-descubrimiento.

Supuestamente están elaborados con henna y aceite de argán para darle ese toque de untuosidad. Pero no lo tengo muy claro. Hace unos días recibí los míos (he comprado el pack de seis tonalidades de Hare), y en la barra pardójicamente sólo pone Made in Taiwan (tiene guasa la cosa).

www.testeropinion.es
Ahora, con conocimiento de causa, puedo sacar mucho más partido a este producto. Al trabajar cara al público y aunque procure maquillarme cada mañana, cuando pasan algunas horas no me queda nada en la cara. Estar con los labios perfectamente pintados todo el día da un aspecto más arreglado (aunque parezca Alice Cooper, con todo el rímel corrido jajaaja). Por no hablar de las cenas, de salir de copas o de ir a un evento tipo boda sin tener que retocarte. ¡Todo ventajas!

Tengo en casa catorce mil labiales en todos los formatos y colores habidos y por haber (en barra, en pastilla, en gel, en crayón, con brochita, rotulador, tubo etc etc), y siempre me pasa lo mismo. Los permanentes 24h se cuartean y me resecan una barbaridad, por lo que no estoy cómoda. Los cremosos no me duran ni dos telediarios, por no hablar de los glossys (o como se llamen), que, a excepción del Juicy Tube de Lancôme (pegajoso como él solo), pasados cinco minutos no me queda prácticamente nada. Debo de tener las paredes del estómago alicatadas de purpurina.

No obstante, hay un par de inconvenientes:

- Tienen sabor bastante amargo y rancio, a excepción del naranja que sí lleva aroma a naranja. Seguramente es por los aceites. No sé si existe alguna versión premium con aromas añadidos en todos los colores de la colección. El de mi amiga también sabe un poco mal (el suyo es el verde). Desconozco si  esto es endémico de los labiales mágicos, o si están todos pasados menos el naranja de casualidad. Si eres especial con el tema de los sabores, elige el naranja por si acaso, o bien no comas nada inmediatamente después de aplicarte la barra, espera por lo menos media hora.
- Si por motivos de trabajo no puedes -o no debes- ir muy pintada (yo qué sé, en quirófano o algo así), no te los recomiendo, porque de verdad que cuesta quitarse el color de encima. Quizá también depende del tipo de piel. Lo que más me ayuda es frotarme con una esponjita de konjac. Las venden en Mercadona por cosa de dos euros. Pero, sinceramente, suelo irme a la cama con restos de maquillaje por la cara de todas formas (ya, ya sé que es muy malo).

Estos pintalabios están a la venta online, y bastante baratos por cierto (+/-3€). Seguramente sí los hay en tiendas físicas (herbolarios) pero la verdad es que no he investigado.

Todavía no he tenido tiempo de usarlos todos. Depende de la temperatura corporal y ambiental oscila el tono final, pero más o menos quedan así:

VERDE: una capa genera un rosita muy natural y favorecedor (yo creo que favorece a todas, por eso es el más vendido). Dos o más capas, un rosa frambuesa intenso también muy bonito.
AZUL: con una capa queda un rosa tipo fucsia, y a más capas, más chillón.
ROSITA: un poco queda rosita candy (o rosita chicle o rosita cupcake o como se llame), dos o más capas tira a fucsia e incluso puede llegar a púrpura.
NARANJA: dicen que supuestamente es un coral (un rosa un poco anaranjado), pero yo lo veo muy similar al pintalabios rosita, aunque un pelín más intenso. También depende de la pigmentación de cada una. La verdad es que mis labios son bastante pálidos y poco definidos (y con la edad, a menos). Todos están en la gama de los colores cálidos rosas violáceos con más o menos intensidad. Si os gustan los granates y marrones o los perlados, no perdáis el tiempo :)

Me queda por utilizar el rojo (que supuestamente pinta rojo) y el morado (no me favorece, me hace más blanca). He comprado todos los que había en esa tienda, por pura curiosidad, pero si buscas algo versátil y discreto sólo con el pintalabios mágico verde te apañas bien. Si acaso, el tono rosita para maquillajes tipo princess, y el rojo para eventos especiales que requieran looks más marcados como una cena o Nochevieja. No creo que dé uso al resto, especialmente el azul  ¡que ya me jugó una mala pasada!

¡Probadlos y me contáis!








jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Cómo evitar los enredones en la nuca cuando llevas peluca?

Las chicas que hemos llevado peluca durante una temporada, o que la llevan desde hace un tiempo relativamente largo (meses o años), sabemos la tremenda lata e incomodidad que son los enredos en la nuca. Al rozar de manera continuada justo ahí (tampoco es que vayas a pasarte el día hiérática como un pinypón) empieza por enredarse en la base y hace que se vayan separando los mechones desde atrás. Sobre todo para las chicas con universal o areata que usan full lace pegada a la nuca.

¿Se puede evitar que esto suceda? A no ser que prescindas de mover el cuello cual muñeco, no. Pero sí se puede minimizar.  Hay un truco que está funcionando bastante bien.

Lo que recomendábamos era hidratar como mínimo una vez al día con aceite de argán a cholón esa zona. Al final, se acababa enredando (algo menos, eso sí), y el pelo terminaba apelmazado.

Por tanto, le hemos dado una tuerca de vuelta al truquillo, y ahora lo recomendamos así:

Si no te lo pegas: desenreda la peluca, quítatela, dale la vuelta, cepilla concienzudamente esa zona insistiendo en la parte más próxima a la base (a la altura de la nuca). Echa sérum hidratante o aceite de argán sólo ahí (señalado en rojo en la imagen), en esa pequeña zona. No lo extiendas de medios a puntas. Así conseguiremos que la lubricación se concentre en la parte más problemática, sin engrasar de medios a puntas y evitando que se separe más al apelmazarse.

Es importante que antes de aplicar el aceite, lo hayas desenredado bien, porque si pasas el cepillo por esa zona, se extenderá hacia abajo y estarás en las mismas.

Si te pegas la peluca, cepilla concienzudamente (sin tirones, ojo, un cepillo de estos de imitación tangle teezer va muy bien). Sujeta todo el pelo arriba con una pinza, y separa con un peine de púa la zona más próxima a la nuca. Aplica sérum sin aclarado o aceite de argán (o de coco o de lo que uses) justo ahí,con cuidado de que no toque mucho la base (malla) pues el aceite disolverá el adhesivo. Suelta el pelo y termina de estilar con los dedos o con un peine, pero sin pasar las púas por la zona de atrás.

Lo idóneo es que la peluca sea double drawn porque, aunque se termine enredando más en esa zona (es prácticamente inevitable), al tener más densidad de medios a puntas se verá una melena más tupida y se apelmazará menos. Ojo, en la zona de arriba el resultado ha de ser mucho más liviano y natural, porque con las double drawn mal planteadas hay mucho riesgo de pelucón :)

miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Se me cae el pelo o se me rompe el pelo?

Es importante asegurarnos de qué está pasando en nuestra azotea, pues la caída o la rotura son problemas muy distintos.

Cuando se pierden entre 50 y 150 pelos al día, es una cifra totalmente normal (aunque 150 os parezca una barbaridad) porque una cabeza sana (sin problemas de alopecia de ningún tipo) tiene la capacidad de regenerarlo. Si no te lavas el pelo todos los días, es lógico que se "acumulen" en la cabeza y se desprendan de golpe en la ducha, pero no significa que se te hayan caído en ese momento.

Cada cabello tiene su ciclo: nace, crece (anagen) se queda así quietecito (catagen) en período de latencia y muere (telogen). Generalmente el ciclo completo tiene una duración de entre 2 y 8 años. La fase anagen es la más larga, y la de latencia antes de que caiga suele ser de un par de meses aprox.  Cuando tenemos efluvio telógeno significa que un % más alto de cabellos de lo normal (lo normal es el 10%) entra en telogen a la vez, y se cae sin dar tiempo a que los pelos que vienen detrás (anagen) lo sustituyan. Esto descompensa el ciclo, y además de caída fuerte, notamos que a medio largo plazo aparecen calvitas o clareos.

imagen: www.valle36.com
Por tanto, si ahora casi casi en otoño notas más caída: no te preocupes por absolutamente nada. Es un efluvio telógeno natural. No podemos evitarlo, igual que no podemos hacer nada porque a un niño se le caigan los dientes de leche :) Sería muy ridículo que hubiera enjuagues bucales en el mercado (Dentixil anticaída o algo así) que prometieran evitarlo, ya que es un proceso natural: al final saldrán los dientes definitivos, a no ser que haya algún problema de salud (y aunque tuviera qué sé yo, piorrea, tampoco se podría evitar la caída de los de leche de todas formas).

Entiendo que muchas personas se alarmen y estén bastante asqueadas durante esta época del año, pues el pelo se verá peor, PERO, tarde o temprano se recupera (aunque tengáis alopecia).

Si te pasas la plancha cada día, te tiñes, llevas mechas o te lo permanentas (a liso o rizado):  seguramente se trate de tallos partidos (pelos rotos). Podemos considerar que los factores de caída son exógenos (básicamente lo tienes frito).  En otras ocasiones, lo que provoca más caída es la tracción: trenzas africanas, extensiones, moños o coletas muy tirantes... Y además de ver la raíz en el pelo que se cae, en la zona generalmente hay foliculitis (los poros se inflaman y tratan de "defenderse" de la agresión). También produce descamación, secreciones y picor.

Es importante que tengas el pelo en buenas condiciones, saneado y muy hidratado (sérum sin aclarado, mascarillas hidratantes, aceite de argán o aceite de coco y todo eso). 

Cuando se produce una alopecia por otros temas endógenos (tanto su caída natural como por algún otro problema) podrás ver la raiz en casi todos los pelitos que encuentras.  Si tienes angustia, consulta con un dermatólogo para que te haga un tricograma y valore el o los motivos de esta caída. Pero vamos, que si caes en este blog por casualidad precisamente en otoño, tranquila, es un efluvio estacional :)

martes, 16 de septiembre de 2014

Lavarse el pelo con frecuencia no provoca alopecia ni más caída del cabello

Qué suerte que por fin se haya publicado un artículo en un medio generalista de gran tirada, como es el diario 20 minutos, en el que desmontan los falsos mitos de la alopecia. Es genial que el artículo se haya redactado a partir de entrevistar a dos dermatólogos de prestigio, porque normalmente en esta época del año (estamos a nada de empezar el otoño) empiezan a bombardear con las lociones, vitaminas  y champús cosméticos anticaída por el efluvio inevitable que se avecina.
El artículo lo podéis leer completo aquí.  

Hay un párrafo muy interesante sobre la grasa capilar:  se produce por las glándulas sebáceas que hay en el cuero cabelludo y su regulación es neuro-hormonal. Las glándulas reciben impulsos del sistema nervioso que estimula la producción hormonal y esto conlleva el aumento de la producción de grasa" Dr. López Bran.

Algunos párrafos interesantes:

El doctro Vañó aclara que la alopecia tiene un diagnóstico y un tratamiento médico, y que el champú es un producto cosmético que no impide que se caiga menos pelo ni provoca calvicie".
López Bran puntúa que cuando el cabello está reseco o quebradizo la pérdida de pelo se produce porque se rompe el tallo, la solución es hidratarlo para reducir el % de rotura". 

También se ha publicado en el ABC un artículo sobre la caída de cabello en septiembre, y lejos de recomendar lociones o tratamientos anticaída, lo trata con bastante rigor: 

http://www.abc.es/sociedad/20140915/abci-alopecia-caida-pelo-septiembre-201409121418.html

¡Me alegro mucho de que se estén desmarcando de la nota de prensa del laboratorio X que vende crecepelos de septiembre a noviembre!

domingo, 14 de septiembre de 2014

Caída de cabello y menstruación o síndrome premenstrual (alopecia femenina)

Muchas chicas notan más caída de cabello en fechas próximas a su menstruación (síndrome pre menstrual) y se ven el pelo con peor aspecto: más ralo, sin volumen y más apelmazado.
Esto sí podría tener cierta explicación científica por lo siguiente:

- Durante los días previos y durante la mesntruación, nuetras hormonas fluctúan y eso además de afectarnos a nivel piel, puede influir en nuestro humor y estado de ánimo. De hecho, esos cambios hormonales alteran los niveles de serotonina disminuyéndola, y esto produce: cansancio, irritabilidad, problemas para dormir y muchas ganas de comer.

Los estrógenos y la progesterona bajan bruscamente respecto a la fase folicular y la ovulación, donde se produce el pico que yo personalmente denomino "de la felicidad", porque me veo guapa y estoy de buen humor. Al producirse esa caída de hormonas femeninas, es lógico que nos salgan granos, tengamos la cabeza más grasienta y también que experimentemos caída más de lo habitual.

Se puede tratar el síndrome premenstrual con remedios naturales, como con un suplemento de zinc que regule la grasa capilar y facial para evitar los granitos, así como el omega 6 (aceite de onagra) que aliviará la tensión en las mamas, y también muchas mujeres toman cola de caballo (diurético natural) y suplemento de yuca.

 No obstante si el síndrome premenstrual o los síntomas son muy severos, es imortante que acudas al médico :)

Fuente imagen: http://www.vestibulandoweb.com.br

sábado, 13 de septiembre de 2014

Coaching "Living la vida acomplejada": cómo enfrentarse a buscar pareja

En  muchas cosas seguro que no tengo ni la más remota idea pero al menos me esfuerzo por mejorar. Pero, en buscar pareja -desesperadamente- tengo un master de dos años. Sí, queridas, durante dos años de mi vida estaba totalmente obsesionada con tener un novio que me aguantara quisiera y tal.  Pero, hay una cosa muy importante que yo sí sabía y no quería creer. Y es que encontrar pareja no responde a los mismos axiomas que la búsqueda activa de empleo, porque no depende exclusivamente de ti, de tus actitudes y de tus aptitudes. Pensé que por más que me esforzara, por más que fuera vehemente y generosa en todos los aspectos (todos), tenaz hasta la nausea, estaría camino al altar en menos de lo que canta un gallo, pero no, sólo me sirvió para exactamente lo conrario: vacío y fracaso. 

A ver, vamos por partes. Cuando se tiene un complejo físico que nos condiciona nuestro día a día y altera todas nuestras esferas tanto personales como sociales (no estudiamos, no trabajamos, no nos relacionamos mucho con los demás, pasamos de nuestros amigos y de hacer cosas fuera de casa, estamos básicamente amargadas y frustradas...), vemos la  realidad distorsionada. La visión que tenemos de nuestra arrolladora "personalidad" está claramente sobrevalorada, es decir, nos creemos personas misterioras, con un gran mundo interior, especiales, super interesantes y tremendamente atormentadas, esperando que alguien nos descubra (pero caemos en la vanidad de situar nuestra existencia en el mismo rollo Poe, Rimbaud o Lautrec, todos esos genios incomprendidos...).Pero la realidad es otra. De hecho, la connotación  "especial" cambia respecto a la imagen que reciben de nosotras los demás, especialmente el sexo opuesto: especial no es bueno. Es problemático, ergo, que te aguante las neuras tu santa madre.

Lo voy a poner un poco más en la práctica: primero, suena a cliché, pero es más cierto que la tierra es redonda: no busques pareja, tiene que surgir. Sí, las parejas no se buscan ni se encuentran: surgen, incluso de las situaciones más rocambolescas y hostiles, por ejemplo, con la boca llena de puntos de sutura y en vaqueros. Tal y como me pasó a mí.

Si sois personas inestables, con vida social muy restringida y sobre todo os sentís muy solas: evitad buscar pareja online. Porque probablemente un alto porcentaje de vuestros candidatos está en la misma frecuencia,  y lo importante en estos casos es huir de la espiral de autodestrucción, no conseguir un cómplice que con todas sus buenas intenciones -no lo dudo- sólo os desquicie y os desequilibre más, retroalimentando la bestia.   Por no hablar de, como en todas las situaciones de la vida, hay gente que consciente o inconscientemente vive de aprovecharse del prójimo (el también denominado prometer hasta meter). Normalmente son mentirosos compulsivos con muy pocos escrúpulos. Hay personas que se comportan así y no se dan cuenta (aunque os cueste creerlo) y en su psique no se contempla otra forma de vida que parasitar a los demás en su exclusivo beneficio, seguramente desde su infancia en una familia pasota, malcriadora o negligente (que lo convirtió en niña o niño tirano).

Por un pinchito o una historia pasional, con la única finalidad de pasar el rato hasta que se cansan o encuentran algo mejor, como un niño rodeado de jueguetes que se encapricha de otro nuevo, son capaces de mentir y manipular en absolutamente todo y sin titubear. Tú creerás, lógico, que estás en tu propio cuento de hadas (cuánto daño ha hecho Disney con sus príncipes cianóticos). Te pueden decir que te quieren, mirándote a los ojos, y desaparecer sin dejar rastro a la mañana siguiente porque se han decantado por otra con la que salían al mismo tiempo (oh, sí, hay personas geniales en simultanear varias parejas sin levantar la más mínima sospecha, e incluso ir a misa todos los domingos) o lograr volver con una ex por la que se quedó pillado. Toda la historia que tú creías espontánea y de película, tenía fecha de caducidad y un guión perfectamente calculado y planeado por la otra persona, sobre todo cuando se trata de las vacaciones de verano.
Yo, pensaba, iba a ser inmune a esos depredadores porque era la más guapa, la más lista, la más interesante y la más misteriosa de sus conquistas. JAJAJAJAJA. A la tercera o a la cuarta historia de seguido, tenía ya callo de socióaptas y de vampiros emocionales. Ahora cuando me acuerdo, no sólo me hace mucha gracia por haber tropezado con la misma piedra tantas veces, sino que soy consciente de que me ha servido para darme cuenta de las cosas y aprender. Pero eso no quita los berrinches.

Hay otro subgrupo en ese inframundo online muy típico: los casados. Sí, amiguitas. Y con familia numerosa también. Nunca caigas en el error de que van a dejar a la mujer y a los churumbeles por ti, porque tú eres la mejor, la más guapa, la más idónea y la que más feliz le hace. Eso sucede en un 1% de los casos. Y aunque sí lo hiciera, piensa lo siguiente: ¿por qué no iba a hacerlo contigo cuando se aburra de verte la cara todos los días?  Normalmente no te vas a enterar de que está casado hasta que desaparezca sin motivos. A veces porque la situación se hace un tanto difícil de coordinar con la familia oficial y la, o las, amantes pasajeras. Y en eso casos, creedme, es mejor no indagar mucho. Porque una persona con la autoestima baja se siente culpable y desgraciada por ella misma y también por no haberse dado cuenta antes de la canallada. Recuerda: se vive muy feliz en la ignorancia, y a la menor sospecha: corre bien lejos de las personas tóxicas. NO las necesitas aunque ellos se empeñen en hacerte creer que sí, fomentando una dependencia emocional que roza lo patológico.

Sé que muchas de vosotras cargáis las tintas contra la santa esposa, cornuda y apaleada. Eso reafirma mi teoría: si eres una persona acomplejada o inestable, no busques pareja por internet en general, ni offline en particular.  Sobre todo si para colmo es a distancia: sólo alimentará la paranoia, la frustración, la inseguridad y, por supuesto, la imposibilidad de tener un proyecto en común que, en definitiva, es lo que caracteriza a los compañeros de vida.

Tener una pareja de verdad, de esas de las que sabes qué está  pensando con una mirada, requiere tres cosas: mucho sentido del humor, confianza ciega y mucha naturalidad.  Dicen que no hay leyes definidas para el amor, pero yo pienso que sí existe una universal: tiene que ser algo fácil. Deja los amores imposibles para la literatura, el cine y la televisión (o para los adolescentes, una época en la que todo se vive con mayor intensidad, y por mucho intercambio de calabazas, cuando llegas a los 30 yo creo que el recuerdo y la nostalgia casi siempre es bonita). 

Yo tengo historias para no dormir, que me las guardo, y gracias a eso he madurado mucho. He sido una persona muy tóxica tanto pasiva como activa (haciendo daño con saña deliberadamente por aliviar mi frustración y también por omisión o dejadez), pero también he recibido lo mío (el karma). De todo se aprende. Y si no os sale bien la primera ni la segunda ni la tercera, no pasa nada porque es normal. Sobre todo si vivís en una ciudad grande y "anónima". Pero, si tienes problemas, complejos y la autoestima muy baja por situaciones no resueltas contigo mismo, dejará trauma. No lo verás como una puntual derrota deportiva que permita ver con entusiasmo nuevas oportunidades por conocer a otras personas que nos llenen más. Sino que lo tomarás como un fracaso, lo arrastrarás cual piedra atada al cuello y compararás a los "nuevos" con el mismo rasero, llevando contigo todos esos prejuicios y frustraciones. Y así, imposible.

Como anécdota, tuve una cita con un colega de profesión que trabajaba en la competencia. Esto fue hace bastantes años. Tenía un currículum brilllante, un pico de oro y un físico bastante agraciado (sobre todo la cara). Estábamos en una cafetería, y se empeñó en pagar la cuenta. Bueno, esos céntimos de la vuelta los podría haber dejado en el platillo como propina, pero se los jugó en la tragaperras. Eso a mí me hizo cortocircuito, puse no sé qué excusa para marcharme, y ya no volví a contestar sus llamadas. Sé por amigos comunes que se ha casado este año, y me consta que es una persona excepcional. Pero a mí, ese estúpido detalle me generó un rechazo absoluto. Seguramente él estuvo bastante mosqueado por mi cambio de actitud, de un día para otro. No lo entendía. Muchas de nosotras hemos sido rechazadas por un comentario inapropiado pero no intencionado, o por qué no, porque algo de nuestro físico o de nuestra forma de ser no termina de agradar al otro. Estás conociendo a una potencial pareja, no comprando unos zapatos que, si te rozan, los guardas en el armario por siempre jamás. Es bueno ser exigente siempre desde el respeto.

Insisto, si estás pasando por una mala racha emocional, si eres una persona que tiene complejos que le afectan en su día a día y no puedes hacer una vida "normal", la clave está en que, detrás de la química (porque si no hay química, no hay ni chispa ni hay nada), busques paz, equilibrio, normalidad, comunicación, sentido del humor, complicidad y respeto. Todo lo demás, en una relación genuina de pareja, sobra.

viernes, 12 de septiembre de 2014

El post del viernes: cultivar cosas en casa (DIY huertos urbanos)

Es algo que se ha puesto muy de moda, eso de tener un balcón y terraza con tomatitos cherry en lugar de geranios. No son muy decorativos, pero bueno, nutritivos sí.

Este último año por causas de fuerza mayor tuve que mudarme a una casa sin balcón, sin terraza, sin galería y sin perrito que me ladre, pero antes tenía un pisito con una gran balconada y espacio habilitado con jardineras. En mi caso, probablemente era por seguir la moda agro-hipster, porque sólo me salió un tomate que se comieron mis conejos (tenía mascotas asilvestradas que vivían sueltas ahí) y no quiero ni pensar la de agua que desperdicié allí.

En breve organizaré ya la mudanza definitiva (o al menos eso espero), y estamos busca que te busca con una gran terraza, o azotea privada.  Hace poco vi un blog de un chico (me parece que Microsiervos) que había montado un mini huerto totalmente domotizado: riego, ph de la tierra, % de humedad etc, etc. Lo ha montado con una Raspberry PI y lo controla desde su smartphone. Eso me recuerda a las plantaciones de lechuga de Panasonic, realmente fascinantes.


Mi nivel de afición por las nuevas tecnologías no es tan intensa, así que voy a limitarme a lo de toda la vida: cajón de tierra y riego cuando toque o si acaso lo veo seco. Y a ver lo que sale. Mi intención a medio plazo (cuando nos mudemos por fin) será empezar a cultivar lo básico: patatas, ceolleta, lechuga y ajo, por varias razones:

- Cebolleta y ajo son esenciales en la cocina española. Muchas veces se me acaba, y vivir en una ciudad como Madrid no es muy de "vete a pedirle un ajo a la vecina". Sobre todo si estás en una zona dormitorio donde no sabes ni cómo se llama el vecino de al lado.

- La patata es muy agradecida  y se cultiva bastante fácil. No requiere riego excesivo.
- La lechuga es básica de cualquier ensalada. Es un must. Como el pan (otro día hablaré del pan casero que hago cuando estoy de humor, ¡y sin amasar!).

En estos cuatro casos, no hay que comprar semillas, vale con el culo. Me explico. De la lechuga no te comes el tallo ni el rabito plano que tiene (troncho, concho, el pie, los nervios, el culo... no sé cómo se denomina técnicamente, pero es precisamente lo que no se come). Lo pones en la tierra, echa raíces  de ahí empieza a surgir otra lechuga. Cuando la cosechas, te comes todo menos el culo otra vez, la vuelves a plantar y hale:  lechuga inmortal. Además, crecen rápido, como en 2-3 semanas. También se puede hacer con las coles, el brócoli... Aquí tenéis el paso a paso: http://www.ycomo.net/jardineria/frutas-y-vegetales/1095-como-cultivar-lechuga-romana-fresca-a-partir-del-tallo-descartado#axzz3D6tV1WJg

Con la cebolleta, igual, basta con plantar ese tajo que tiene los tallos, y sale otra. El caso de la patata es el más paradigmático, ¿a quién no le ha echado raíces una patata en el frigo o en cajón de la verdura? Pues eso, partes una patata en dos o tres trozos, los entierras, y voilá.

Con el ajo es algo más complicado porque me parece que hay que meterlos en agua unos días antes de enterrarlos, pero no estoy muy segura.

Lo bueno, a excepción de la lechuga, es que no requieren un gasto de agua muy alto. Aunque si no te gusta la cebolla picante, más te vale que la riegues más.

Para montar el huerto urbano, puedes comprar un saco o varios sacos de tierra en cualquier vivero de tu ciudad (o en Leroy Merlin, que también tiene).  Yo voy a ser un poco más exquisita, ya que prefiero recogerla personalmente en el campo (con cierto conocimiento de causa respecto al tema de las arcillas y demás, voy bien asesorada). De esta manera me evitaré que la hayan fumigado o algo.

Para las jardineras, hay varias opciones. Yo recomiendo que sean cajones de madera para que drene tras el riego. También existen los sacos de cultivo vertical, muy buena idea si carecéis de espacio (aunque no sé si el sol llega bien a todo).

jueves, 11 de septiembre de 2014

Cuidados de la piel del cuero cabelludo con alopecia areata

Me gustaría desarrollar este post un poco mejor, pero en serio, no tengo mucho tiempo. Y no, no lo digo para hacerme la interesante ni la guay ni la "inaccesible": es que esta semana voy con el culo a dos manos y me da vergüenza tener el blog tanto tiempo sin actualizar.

Este post se me ha ocurrido al hilo de una conversación con una clienta que está empezando con el tratamiento de infiltraciones esta semana, tras una areata fulminante. En menos de dos meses ha perdido mínimo el 80% de su pelo  (rubio natural, largo, rizado, abundante...) pero a esta chica se le ve siempre de buen rollo y con un optimismo impresionante (al menos de cara a la galería, igual por dentro está fatal). Me imagino que el hecho de estar guapísima rapada, ayuda.Nunca se había percatado de eso. De hecho, hay gente más guapa con el pelo cortísimo o rapado, como por ejemplo Natalie Portman. 

Esta chica siente literalmente dolor en la piel de la cabeza (como un golpe) y en esa zona se le inflama la piel y empieza a caer. Se trata de una microinflamación de los folículos totalmente relacionada con la areata. A mí no me sucede eso, a veces picor, pero normalmente ni siento ni padezco, simplemente se me cae.

Cuando me pica, me alivio con unas gotas de aceite de árbol de té. Nunca os lo echéis puro. Yo tengo en casa diluido en agua al 20%. Si es puro, puede hacer daño en la piel.

Para las zonas despobladas (areata) es importante que protejáis la piel de la cabeza. De hecho, el pelo está para eso, y cuando cae, se queda expuesta a todo. Si váis a pasar tiempo bajo el sol sin gorro ni peluca ni pañuelos, usa protector solar 50 en verano específico para esa zona, y factor 30 el resto del año (pregunta en tu farmacia, hay líneas específicas para echar ahí y no ensucian el pelo circundante).

Ten en cuenta que esas zonas despobladas se pueden secar más y descamarse, así que aplícate hidratante suave cada dos o tres días (o cuando te acuerdes). Te recomiendo las ligeritas o el gel de aloe vera 99% (asegúrate de que no lleve mucho alcohol). Ahora estoy utilizando una hidratante super ligera de Avene para cara, cuello, escote y también me la pongo de vez en cuando en las calvas. Es más, cuanto más hidratado está, menos me pica :)

Si tenéis algún truquillo más, soy toda oídos.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Coaching "la vida acomplejada": ¿por qué nos afecta tanto la alopecia a las mujeres?

No tengo ninguna formación en psicología ni nada por el estilo. De hecho me matriculé en la UNED, pero lo dejé por motivos laborales. Es más, sería pretencioso e intrusivo por mi parte. No obstante, desde mi experiencia personal, después de visitar a psicólogos y psiquiatras (ojo, algunos no estaban muy motivados y a otros tampoco les hice mucho caso) conseguí dar un cambio radical tras ponerme en manos de un coach (PNL).  Eso sí, lo fácil en estas situaciones es echar balones fuera y que lo resuelvan los demás, que saquen su varita mágica para borrar cualquier atisbo de complejo de nuestra mente (y que nos crezca el pelo, ya de paso): si no pones absolutamente nada de tu parte en  superar tu problema (no es el problema del psicólogo ni del terapeuta, es tu problema), da igual que te trate el mismísimo Freud desde ultratumba: ninguna terapia va a funcionar. Jamás. Lo de tomar psicofármacos de la felicidad ya es otra historia.

Tengo algunas teorías sobre por qué nos afecta tanto o más la alopecia respecto a otros problemas físicos como el sobrepeso o las marcas de acné. En primer lugar, porque es un problema supuestamente "feudo" exclusivo de los hombres: los chicos se quedan calvos. Las mujeres tienen el pelo abundante, bonito y largo. Lo del sobrepeso o el acné es algo más unisex. 

Cuando se tambalea un axioma que dábamos por supuesto: chicos calvos - chicas con melena, hacernos a la idea de que vamos a tener un "problemilla" inherente al género masculino no es tan sencillo: se nos rompen los esquemas ante el tabú. De hecho, todas hemos temido lo típico: tener un accidente con secuelas, caer enfermas, o qué sé yo, que nos salga acné durante la adolescencia (siempre había alguien en clase con la cara totalmente marcada). Eso de que se nos pueda caer total o parcialmente el pelo ni se nos pasaba por la cabeza (a no ser que hubiera antecedentes femeninos en la familia). El factor sorpresa es la clave en este asunto, la alopecia era algo para lo que no estábamos preparadas ni remotamente mentalizadas. Además, lo achacamos a las dietas o al abuso de tintes, mechas, planchas o permanentes. Y en la mayor parte de los casos, no tienen nada que ver. Esto nos descoloca mucho más.

En segundo lugar, una persona que por ejemplo sufre un traumatismo en la cara y le quedan marcas tras un accidente, tiene, en muchos casos, la posibilidad de ponerse en manos de un cirujano plástico y mejorar su imagen de manera permanente. O bien, una chica con complejo por su pecho pequeño decide pasar por quirófano para colocarse prótesis mamarias (duran creo que 10 años). Con la alopecia, en algunos casos se puede tratar de manera satisfactoria con medicina,  e incluso mediante autoinjertos, pero en otros (la mayoría), no funciona prácticamente nada o los impantes se caen. Y si el tratamiento funciona, sufriermos efectos secundarios incómodos (vello facial, irritación, molestias, ganar peso) o bien colaterales verdaderamente graves para la salud (problemas circulatorios, colesterol, taquicardia...). El caso de las alopecias de origen autoinmune es un poco distinto, pues, si bien un 80% de los afectados se recupera (con o sin tratamiento), hay un remanente a los que el problema se nos cronifica, es recurrente e incluso para muchas personas los fármacos son demasiado fuertes y se opta por no tomar nada.

Por tanto, cuando nos enfretamos a un problema que afea nuestra imagen (poco pelo, clarones, calvas) que está relacionado con el sexo opuesto y que además las posibilidades de tratarlo con fármacos o con injertos y recuperar al 100% nuestra imagen pre-alopécica son remotas, es lógico que nos agobiemos, tengamos la autoestima por los suelos y suframos mucho. Y aunque nos decantemos por una solución cosmética (una prótesis) debemos mentalizarnos para un cambio en nuestros hábitos de vida o higiene, ya que el adhesivo no va a durar diez años sino 10 días en el mejor de los casos, y necesitaremos dedicarle tiempo a los mantenimientos así como tomar ciertas precauciones.

Es normal tras cualquier pérdida, pasar por un período de "luto" en el que nos sintamos con rabia, tristeza, neguemos nuestro "destino" y negociemos con decenas de especialistas, y, en ocasiones nos gastemos cantidades obscenas de dinero en tratamientos que no nos ofrezcan más que un atisbo de esperanza de funcionar (no quiero ni pensar el tema del laser milagro...). Pasados los meses, tiene que llegar un momento en el que lo aceptemos. En principio con resignación, para culminar en una aceptación total y poder pasar página. Normalmente se trata de un período que dura alrededor de DOS AÑOS. Si a partir de ahí seguimos anímicamente mal o muy mal, ya no hablamso de un complejo físico puntual, sino de un trastorno de la personalidad que dirige y condiciona totalmente nuestra vida en cualquier aspecto: inseguridad, laboral, pareja, vida social...

Nosotras tenemos que ser dueñas de nuestro propio destino, y decidir qué hacer con este complejo: si queremos medicarnos, si queremos ignorarlo (hay mujeres que a pesar de carecer de pelo ni siquiera tratan de disimularlo con pañuelos ni pelucas) o si decidimos utilizar alguna solución de integración capilar sin cirugía (prótesis capilares, parciales etc), e incluso, por qué no, pasar por quirófano. Ser incapaces de mentalizarnos, de asumir la nueva realidad y de aceptarlo, va a pasarnos factura cuando nos demos cuenta de que estamos aisladas.

Pensad que somos, a nuestra manera, MUY afortunadas. Hay personas desfiguradas, que han sufrido terribles mutilaciones, que su movilidad está totalmente limitada o que han nacido con enfermedades graves y conviven con dolores. No por ello se encuentran deprimidas, y además, se esfuerzan mucho día a día por tener una vida normal. Muchas estáis en la fase de pensar: "prefiero perder una pierna que el pelo". Lo sé porque yo también lo he dicho alguna vez. Me hubiera gustado que, en ese momento, uno de mis vecinos de mi anterior casa -perdió un pie con 18 años tras un accidente de moto-  hubiera bajado a darme un zas en toda la boca con la empuñadura de su muleta a poder ser. Como véis me ha costado madurar, pero a mi manera lo he conseguido. 

Muchas clientas no saben que edito este blog. Decenas de ellas, que lógicamente padecen algún tipo de alopecia porque si no, no vendrían (a cualquier nivel, desde la raya un poco más ancha hasta la universal) me dicen lo mismo: "Es que si no lo has pasado tú, no puedes entenderme ni saber lo que se siente".  A veces, si estoy de humor, me levanto el parcial. Normalmente lo evito, por dos motivos: la alopecia es algo que forma parte de mi intimidad (también tengo el culo gordo y no lo voy enseñando), y por otro, de alguna manera siento como si le restregase por la cara mi situación privilegiada en cuanto que soy una persona que sí lo asume, que sí lo acepta y que soy feliz. Cada una vamos a nuestro ritmo y no es bueno forzar la máquina. Al encontramos en la fase: "Si no lo sufres no puedes comprenderme", estamos todavía bastante lejos de aceptarlo. Sufrir por esto de contínuo, es encasillarnos en un papel de víctima desvalida. ¡Me niego! Somos mucho más. 

Pueden pasar dos meses, pueden pasar dos semanas, pueden pasar hasta dos años largos. Eso sí, si llevas más tiempo con esta carga sobre tus hombros, te aseguro que necesitas ayuda.

martes, 9 de septiembre de 2014

Peinado para disimular el frontal de clips con un parcial: el cruzado mágico

Llevo bastantes días sin actualizar, pero es que no tengo tiempo últimamente. Temas personales, familiares, otra empresa... son cosas que se juntan, y al final, lo que más me gusta (escribir) se queda bastante relegado a los pocos ratitos de ocio.

Suelo hacerme bastante este peinado, pues me gusta ir cómoda, despejarme la cara y llevar el pelo hacia atrás, creo que me queda bien. La calva de la parte delantera se está repoblando, y la de atrás está todavía ahí peladita. Espero que no se haga mucho más grande porque sigo con bastante caída. Pero bueno, hay cosas mucho peores.

A este peinado lo llamo "el cruzado mágico": coloco estratégicamente un mechón cruzado para disimular el inicio del sistema. El resultado tiene que ser: me he peinado tan rápido con las manos que llevo un mechón descolocado, pero ha de quedar natural. Eso sí, el pelo tiene que estar perfectamente limpio. Si hay restos de grasa o de sudor, se apelmazará y no habrá manera de integrarlo con el contorno frontal. Si no contáis con suficiente pelo biológico, podéis ayudaros con fibras capilares para darle más densidad y disimular mejor (siempre un tono más oscuro que el tono de tu cabello).

Resultados:





Paso a paso:
1) Echa todo el pelo biológico que puedas hacia adelante, y posiciona el sistema a 1-1'5 cm detrás de la línea de nacimiento del pelo. Cuanto más cabello biológico tengas, colócalo más atrás (pero tampoco demasiado para que no se note mucho el salto ni el doblez).  Si tienes muy poquito, aplica fibras capilares antes del parcial.
2) Peina el sistema hacia delante, humedécelo un poco y seca con el secador para aportar volumen en la raiz. Mete la boquilla del secador apuntando al techo.
3) Haz la raya en un lado, da igual izquierdo o derecho, donde la lleves normalmente. Con un peine fino de púa o cola de ratón, echa el pelo hacia atrás y sujétalo con una pincita. Con la púa del peine saca un pequeño mechón de la zona sujeta (del tupé) y crúzalo hacia el otro lado, de manera que tape cualquier contorno que se pueda transparentar entre el pelo hacia atrás.
4) Finaliza con laca extra fuerte. Insisto: el pelo ha de estar recién lavado o muy limpio, pero sobre todo, esponjoso, no apelmazado ni grasiento.


sábado, 6 de septiembre de 2014

Coaching "la vida acomplejada": por qué nos cuesta tanto tomar decisiones

Inauguro nueva sección un poco egolátra, ya que ahora, desde la barrera y con un brote de alopecia areata que me da igual (bueno, las cejas y pestañas no, qué se le va a hacer), quiero tratar de poner en perspectiva cómo se vive (más bien se malvive) acomplejado, y qué imagen exportamos a los demás: amigos, pareja, desquiciar a nuestros compañeros de trabajo y familiares... etc..  Sé de primera mano que cuando se está ahí abajo, en el hoyo, no nos damos cuenta de que esa actitud no sólo es autodestructiva y nos supone aislamiento, sino también que los demás nos eviten.

Os voy a contar una historia, un poco bastante alejada de la alopecia (que es un complejo físico al fin y al cabo, no es una condición que nos limita la movilidad ni que cause dolor crónico, aunque sí afecte  directamente a nuestra personalidad y a nuestra interacción social). Sin embargo, con este ejemplo, al no empatizar directamente con la caída de cabello, lo váis a poder observar y analizar desde fuera, como un "árbitro":

Hace poco cené con una amiga a la que hacía meses que no veía. A pesar de tener mi edad y de ser las dos bastante jóvenes para según qué situaciones profesionales, su currículum es impresionante: ha trabajado en multiud de países, habla a la perfección tres idiomas, estudió dos carreras (una de ellas ingeniería superior), un MBA en una prestigiosa escuela de negocios en la que la becaron por su expediente brillante, y por supuesto, tiene un cargo directivo muy bien retribuido como expatriada en una multinacional y dirige un equipo de ocho personas (que casi casi le duplican la edad). Esta amiga estaba de paso en Madrid, ya que tenía que hacer escala en Barajas para trabajar fuera unos meses dirigiendo un proyecto de telecomunicaciones en África. Una crack. Aparte de eso, tiene un pelito precioso. Y a pesar de que cuenta con bastante sobrepeso, es una chica tan optimista, guapa, amable, divertida e inteligente que eso le da exactamente igual. En muchas ocasiones ha rechazado otros cargos mucho mejor remunerados por preferir hacer lo que más le gusta, y también me consta que a unos cuantos pretendientes guapos, atléticos, listos  y acaudalados simplemente porque no era el momento, prefería picotear de flor en flor, o centrarse en otras cosas que le realizaran más que un rollete o una relación de pareja.

Me relató, mientras tomábamos unas cañas, sus fascinantes vacaciones de verano: dos meses recorriendo América en plan mochilera, desde la Patagonia hasta Tijuana. En un principio viajaba con otra amiga en común. Tenían intención de visitar juntas Chile, Argentina, Brasil, Perú, Venezuela y México para terminar en Los Ángeles (California).

Esta otra amiga, a pesar de tener un tipín de esos que dan envidia de la mala, está profundamente acomplejada porque no baja de la talla 38 y tiene antecedentes de trastornos de la alimentacion desde su adolescencia: anorexia, atracones, bulimia... Nunca ha podido mantener un puesto de trabajo (no cualificado) más de cuatro o cinco meses seguidos, ni ha querido estudiar nada (tampoco es que pudiera concentrarse). Pero ahora, que ha cumplido los 30, está tremendamente obsesionada con encontrar pareja.

De hecho se quedó pillada de un amiguito casado y se supone que ese viaje era idóneo para"cambiar de aires", olvidarse de todo y "superar" su último desengaño amoroso.

La culpa, por supuesto, es de la persona que está  comprometida y engaña, pero ella es un adulto y también sabe claramente dónde se mete: por dos tardes de cine, cuatro cañas y un revolcón no iba a dejarlo todo y pedir el divorcio precisamente por su cara bonita. Él es un promiscuo y su santa esposa no lo sabe, o sí lo sabe, y bien por ella si hace igual. Pero, en cualquier caso: ¿tendrías una relación de pareja con un tipo que le ha puesto los cuernos a su mujer? No te engañes, no cambian. Pues eso.

Bueno, con estos antecentes, podéis imaginar lo que es viajar durante 24 horas al día y siete días a la semana a solas con este perfil de persona: INFERNAL. Cara de amargura contínua (rictus crónico huelecaca), quejas por absolutamente todo (si hace calor, si hace frío, si se aburre, si está cansada, si no entiende el idioma, si no le gusta la comida, si la ducha está fría, si le roza un zapato, o cómo no si la ropa que se compra para salir del paso no le queda bien o no le gusta el color, si el baño está sucio, si le duele la tripa, si le duele la cabeza, si le duelen los pies, si le duelen las tres cosas al mismo tiempo etc).  Nunca nada estaba lo suficientemente bien ni era lo suficientemente bueno, y en lugar de disfrutar de algo, del ahora, se amargaba proyectando cualquier otra cosa: "Hoy voy a dormir en un hotel genial, pero seguro que mañana toca el peor albergue de la comarca". En ese plan de victimismo extremo y de pobrecita para todo.

La gota que colmó el vaso fue una noche en la que discutían porque no podía decidirse sobre qué cenar: decantarse por arroz o bien por cualquier otra cosa (solían ir a carritos de comida ambulante, con varias opciones en cada calle). Esa situación tan estúpida le suponía un agobio, presión, ansiedad y bloqueo extremo. Esto terminó de crisparle los nervios a mi amiga la superwoman (inclusive a ella, acostumbrada a gestionar equipos, a trabajar duro bajo presión y a tomar decisiones estratégicas cruciales para el futuro de una gran compañía): una vez que se zanjó el plan decidiendo no cenar nada, la llevó de vuelta al hotel, hizo sus maletas y pasó la noche en un autobús para cruzar la frontera sola. Adiós muy buenas. A la mañana siguiente se juntó con un grupo de canadieses y siguió adelante con su viaje y tan feliz.

De la otra chica supe que pasó dos o tres días encerrada en la habitación, renegando, discutió con todo el personal (desde el botones hasta el director del hotel) hasta que consiguió billete en el primer vuelo directo a Madrid. Fin de la aventura. Bueno, en realidad no, en cuanto llegó a Madrid me contó lo super de bajona que estaba porque "la habían dejado tirada", que se iba al pueblo de sus abuelos porque no le apetecía mucho ponerse a buscar trabajo con esta depresión. Y que, en general, el viaje, una mierda. Eso sí, nada más poner un pie en España lo que hizo fue llamar al "susodicho" para que le "ayudara" con las maletas (que también son ganas de fustigarse).

Mientras, seguí recibiendo las actualizaciones en píldoras de la otra amiga, la viajera, que me enviaba entusiasmada fotos de la impresionante Machu Pichu, y me contó que había perdido 14 kg en un mes "gracias" a pillar amebas en Brasil, y que pudo volver a ponerse bikini despúes de 10 años.

Por tanto, ¿qué aprendemos con esta historia? Que dos personas del mismo entorno sociocultural, mismo país, misma edad, misma ciudad, procedentes de familias de clase media normal se encuentran en universos paralelos porque una no es capaz de superar un complejo que le afecta exclusivamente a su imagen física pero no le limita para nada más, y la otra, a pesar de su sobrepeso (ahora no por las amebas, pero sé que tarde o temprano lo recuperará porque nuestras tardes en Dunkin Donuts son legendarias) consigue todo lo que se propone y más.

Total, la moraleja es que vivir acomplejadas nos convierte en víctimas de nosotras mismas, y nos puede llegar a condicionar la vida para siempre: degenera en aislamiento social, en desarrollar conductas autodestructivas y nos marca hasta tal punto que tomar una decisión tan sencilla como cenar arroz o sopa nos suponga un universo para el desquicie del personal.

Sé que la alopecia no es como tener estrías, unos kilillos de más o celulitis: esto nos duele e impacta en nuestra imagen y autoestima un millón de veces más. Porque una mujer tiene pelo, largo, sano y abundante. Y ese es el canon que nos meten por los ojos, desde la baja edad media de Lady Godiva, pasando por la Venus de Botticelli  hasta la trenzaca de Jennifer Lawrence (por cierto, cuerpazo) en los futuristas "Juegos del Hambre". El pelo no es una moda pasajera como podían ser las redondeces del Renacimieneto o la delgadez enfermiza de Kate Moss. El pelo en la mujer siempre se ha preferido largo y abundante (salvo maravillosas excepciones como Versalles o Egipto, cuando las élites se rapaban la cabeza para llevar una peluca impecable y lucir esos peinados imposibles a la par que exhuberantes).

Yo misma me estoy quedando calva a cachitos (me da igual, pero al principio me sumió en una depresión autodestructiva durante dos años). Tampoco quiero frivolizar con la anorexia, pues es un trastorno psiquiátrico que distorsiona la realidad y normalmente no se supera (aunque tengan un peso saludable y sigan una dieta sana, siempre se fustigarán y se sentirán fatal, sobre todo si no hay terapia de por medio). Pero si una elección entre sopa o arroz es un mundo, nos estamos perdiendo vivir nuestra vida: con nuestras taras y nuestras virtudes, con nuestros dones y nuestros defectos, pero en definitiva vivirla y  también disfrutarla :)

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