martes, 12 de agosto de 2014

Cómo decidir la densidad idónea en una prótesis capilar o parcial en cada caso

He escrito sobre este tema "cienes" y "cienes" de veces, pero nunca está de más repetirse para que así las cosas queden más organizadas.

En una peluca, la elección de densidad es bastante sencilla en tanto que no hay que integrarla (hacer blending) con tu pelo biológico. ¿Te gusta mucho pelo? Pues mucho pelo. ¿Que te gusta poco o normal? Pues ea. 

Ahora bien, ten en cuenta que a más cabello implantado mediante nudos a la base (normalmente las pelucas son de malla o lace), más volúmen (se anuda perpendicular), por lo que si quieres evitarte el efecto pelucón, es preferible decantarse por densidades más naturales.

Cuando queremos usar prótesis o parciales, hay básicamente dos maneras:

- Ensayo/error, es mi método, desde la primera pieza que pedí hace cinco años hasta hoy en día que estoy constantemente probando métodos nuevos (ahora he empezado a ensayar con uno para mandar los clips al carajo, ya que a la larga pueden hacer daño e incluso calvitas). Sinceramente, después de haber probado de todo, no tengo problema en ir cambiando a ver si acaso algo nuevo puede ser mejor.

- Que te aconseje un profesional y te explique los pros y contras de cada uno, así como te puedas probar diversos tamaños y densidades. Aunque en este caso, también hay riesgo de adentrarse en una  zona pantanosa subjetiva, y es que, aunque técnicamente la pieza o peluca encaje y sea fiel a las especificaciones solicitadas, la "sensación" de llevarla por primera vez -también denominado efecto MVR o Me Veo Rara- puede suponer cierta incomodidad al principio, e incluso muerte y destrucción.

Si te decantas por la primera opción, estos son algunos parámetros a tener en cuenta :)

Ejemplo: 

Prótesis capilar densidad media-baja (fuente: www.free-style.es)
Prótesis capilar densidad media-alta (fuente: www.free-style.es)
1)  Tu alopecia está ya avanzada (sobre todo difusa) y te cuesta un mundo disimular los clareos, inclusive las fibras ya no ayudan. Elige densidades bajas. Sí, ya lo sé, pedir un flequillorro o una buena mata de pelo delante va a tapar cualquier resquicio de contorno, pero con parcial y sin parcial serás como el día y la noche; nunca antes has tenido que lidiar con tanta melena (lavar, secar, peinar a diario) y además, te vas a sentir incómoda (peso, calor, sensación de claustrofobia y sí, seguramente la gente que te conozca va a notarlo a la legua).

Eso sí, hay personas que deciden liarse la manta a la cabeza (nunca mejor dicho), y les importa poco o nada lo que opinan los demás, lo cual les permite aparecer como Bonnie Tyler de un día para otro. 

2) Si tu alopecia tampoco es muy avanzada pero prefieres ir familiarizándote con este tipo de sistemas (porque vas a dejar la medicación o porque te niegas a tomar nada) puedes solicitar una densidad media e incluso media-alta. Eso sí, ten en cuenta que tu cabeza parecerá algo más grande de lo normal, es como colocarse un pañuelo y encima, más pelo. Idea: si tu pelo es ondulado o rizado, sacrifica la textura que te ha dado la madre naturaleza por el liso. Cuanto más plano y lacio lleves el pelo postizo, mejor. Evita el volumen.
 
3) Para ambos casos: a veces no es tanto densidad como tamaño de la base. Es importante que no nos deforme el cráneo. Cada fabricante tiene sus estándars pero no hay una ISO a nivel internacional que te asegure nada, es cuestión de probar. Aquí podría disertar respecto a los diferentes tipos de cráneo, a las convexidades, etc etc, pero básicamente podemos simplificarlo en dos reglas universales: si te lo aplastas con los dedos y te hace cabeza de casco, te está grande. Si te hace cabeza de huevo o de pepino, te está pequeño.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando estaba en la universidad, coincidía en la parada del bus con una chica de otra carrera. Desde el primer día que la vi, me chiflaba su pelo. Lo llevaba a la altura de los hombros, con flequillo recto. Era de ese color que los americanos llaman "strawberry blonde"; aquel tono tan precioso no me extrañaba nada porque era una chica blanquísima. Ya te imaginas lo que viene. Me gustaba tanto aquel pelazo, su color, su abundancia, que no dejaba de mirarlo. A veces la chica se daba cuenta y yo le sonreía, pero ella se alejaba un poco. De tanto mirarlo, empezó a llamarme la atención que la raya la tuviese tan finita, que ni se veía la piel, pero claro, con tanto pelo... Y a base de mirar y mirar, verde de envidia, un día me di cuenta de que la chica llevaba las rayas de los ojos pintadas muy de negro porque ¡no tenía pestañas! Y entonces caí en la cuenta de que aquella melenaza que llevaba envidiando todo el curso era una peluca.

Moraleja: cuando más espectacular, más te mirarán (para admirarte) y más peligro de que lo noten.

Añado que de esto hace tropecientos años.

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