lunes, 28 de julio de 2014

¿Reglas abundantes? Prueba una copa menstrual

Queridas amiguitas,

Hace seis lunas que utilizo una copa menstrual. Es un cáliz de silicona hipoalergénica que se inserta en la vagina, como un támpax. ¿Por qué lo empecé a usar? Pues porque me lo recomendó una amiga, muy hippy ella, pero sobre todo para evitar residuos y por pura comodidad. Aparte de eso, es algo más rentable (he calculado que una copa menstrual me permitiría ahorrar 120 € en cinco años, y no está nada mal), pero no obstante es necesario gastar agua para lavarla, así como gas/electricidad y hervirla una vez al mes.

Primero compré la  Mooncup. En la web había dos tallas. Una para menores de 30 años o chicas que no hayan tenido hijos mediante parto vaginal, y otra talla para las que tienen más de 30 o han sido madres. Tengo 29 así que hice caso y encargué la grande. Cuando me llegó a casa la vi tan cuqui (rosita) que me daba pena no tener la regla para estrenarla en ese mismo momento.

Y llegó el día R. La doblé dos veces y traté de insertarla. Ufff, qué dolor. En las instrucciones ponía que te puedes ayudar de un poco de lubricante para que resbale, y así fue cómo conseguí posicionarla por fin, pero me costó un buen rato. Una vez dentro, se despliega y ni te enteras. Mucho mejor que los tampones (a mí por ejemplo me irritan). Pero el problema fue al sacarla. Esperé unas tres horas. No había manera. Estaba totalmente atascada y me dolía mucho más: tenía que haber comprado la talla pequeña. Parece ser que mi musculatura pélvica es portentosa y debería estar entrenándome para un ping pong show (seguramente ganaría el triple que ahora).

De hecho, si trataba de relajarme era peor, pues notaba cómo subía más para arriba, se escurría entre los dedos como un renacuajo. Al final, después de 20 minutos de reloj, logré sacarla. Eso sí, la lié pero bien parda. Cuando salí del baño, estaban haciendo cola Drácula y los vampiros de True Blood. Edward Cullen no, porque dice que es vegetariano. De hecho, lo que más me motivó para empujar con todas mis fuerzas -hasta darme casi la vuelta- fue pensar en la vergüenza de ir a Urgencias con un "vaso de chupito" ahí atascado.

Sin embargo, tras esa experiencia hard core, no me di por vencida ni mucho menos. Me compré otra. Pequeña. Así es como descubrí la marca Meluna, que tiene varias tallas. Encargué la mini con capacidad para 23 ml, en color lila. Una maravilla. Sé que de haber escogido el tamaño apropiado de Mooncup estaría igual de contenta, ojo. Obviamente, no se pueden devolver ni descambiar después del primer uso ;-)


Lo máximo que la he llevado han sido 12 horas seguidas. Genial. Ni te enteras y no se escapa NI GOTA. Antes la combinaba con compresas "por si acaso" y ahora me pongo un protegeslip como máximo. Reconzco que al principio, al vaciarla, era un engorro. Ahora tengo truquillos:

He elegido el modelo que tiene el pitorro más largo, y gracias a su reducido tamaño se adapta mejor, pudiendo sacarla sin molestias. Es importante que la retiréis despacito. Si váis rápido, al final hará "plop", como al descorchar una botella de vino, y salpicaréis. Con cuidado vaciáis el contenido por el wc, no hace falta ni que te levantes. Seguramente el bidé os quede muy cerca. En mi casa está justo enfrente de la taza y puedo abrir el grifo mientras estoy sentada en el trono, basta con estirar el brazo.

La lavo bien (con agua tibia), y hala, otra vez pa'dentro.  Pensaba que el bidé era un mamotreto inútil en un baño tan pequeño, habiendo una ducha. Pero tiene más utilidades de las que imaginaba.

Cuando termino el período, hiervo la copa menstrual en un cazo pequeño durante 15 minutos. La guardo en su bolsita, y hasta la próxima. Tiene una vida útil de cinco años, supuestamente.

La mayoría trabajáis fuera de casa, así que ¿cómo hacerlo cuando tengas que vaciarla en el trabajo? Pues a ver, no habrá bidé y la taza estará separada del lavabo en el 99% de los casos. Cuando la extraigo, la envuelvo en papel higiénico y presiono para limpiarla. Después, le echo un agua que llevo en una botellita de plástico. Normalmente no la aclaro en el lavabo, porque tendría que limpiar con lejía, y no suelo tener tiempo de ponerme a hacer eso.

Os recomiendo que llevéis una botellita de agua en el bolso por si tenéis que cambiaros en un bar o en la oficina. Dirty and fast. Nadie tiene por qué sospechar nada. Luego una vez en casa la laváis bien y santas pascuas. He leído que algunas usuarias la limpian con gel íntimo varias veces al día. Yo no. Prefiero hervirla al terminar, ya que el jabón -por dentro- me escuece y me irrita.

 Hace meses sólo se podía conseguir por internet, pero ahora se venden varias marcas de copas menstruales en la farmacia. Y es cuestión de tiempo que haya hasta de Deliplus.


Gran invento la copa menstrual :)

Un inciso:

- Si yo no trabajara ni hiciera el huevo en todo el santo día, tendría todo el tiempo del mundo no sólo para usar el bidet de manera recurrente y constante, sino también la sauna sueca, la bañera, la cabina de hidromasaje, la piscina o el jacuzzi de la comunidad de vecinos (que siempre me ha dado un poco de yuyu pero en fin, está incluido en las cuotas). Lamentablemente soy una pobre mortal, que tiene que pasar 12 horas fuera de casa (normalmente de lunes a sábado) para ganarme el jornal  y conformarse con una o dos duchas diarias. Hay personas que se han sentido tremendamente escandalizadas por esta entrada, hasta tal punto de faltar al respeto e insultar. Me imagino que tienen un baño completo y a su total disposición en su puesto de trabajo, lo cual es una suerte tremenda. O igual son personas tan sumamente afortunadas que pueden permitirse el lujo de vivir de las rentas (o a lo mejor vivir en base a lo que cotizan las rentas ajenas). 

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