jueves, 15 de mayo de 2014

Cómo superar el complejo de la alopecia femenina, paso a paso (autoayuda low cost)

imgace.com
Este post no es técnico, simplemente me voy a limitar a escribir lo que yo he hecho y a mí me ha funcionado para superar un complejo. Cuando se tiene un defecto físico, algo que "empeora" nuestra imagen, suele derivar en un sentimiento o creecencia de ser inferior a los demás. Si bien un problema de alopecia (de caída o no tener nada de pelo) es algo real y objetivo (sí, ha sucedido), no tiene por qué convertirse en realidad lo demás, es decir, que no puedas hacer vida normal por eso.

¿Qué considero yo por vida normal? No me refiero a correr mil aventuras de mochileros por el mundo (sé de personas para las que eso es su leitmotiv y bien por ellas), ni tener como objetivo dirigir una multinacional (a menos que sea tu sueño), ni tampoco pasarte el día de juerga a lo Paris Hilton en Ibiza (#menudavidorra #envidiacochina).

En primer lugar, has de llegar a ser una persona independiente emocional. ¿Por qué? Porque la  independencia emocional es esencial, nuestra felicidad no puede estar condicionada por lo que otras personas piensen o sientan respecto a nosotros, y tampoco podemos delegar toda la responsabilidad  a los demás para que se encarguen de hacernos felices en esta vida (sólo una vida y muy corta, por cierto). Normalmente, cuando se está en esta situación mental, es común que consigamos nuestros

objetivos (de manera inconsciente) a través de comportamientos victimistas, de quejas contínuas y de chantajes emocionales. Al principio comprobarás (inconscientemente) que eso te funciona, y por tanto será tu principal recurso. Al cabo de unos meses, esa actitud sólo conseguirá aislarte todavía más de los demás, pues la gente que no tiene ningún problema de dependencia emocional evita -más bien huye despavorida sin mirar atrás- de las personas tóxicas.

Además, podemos sufrir episodios de manía persecutoria y paranoia. Lo cual es muy duro porque perdemos el contacto con la realidad y todo se distorsiona. Sí, yo he sido más tóxica que el estramonio. Lo reconozco y lo he corregido. Por eso sé de lo que hablo.

El deporte me ayudó mucho a pensar con claridad. Ojo, soy más vaga que el sastre de Tarzán, pero ahora me he puesto a dieta en serio y he vuelto al gimnasio para la boda. Dentro de un par de meses estaré orgullosa y el cuerpo me va a pedir que siga. Ahora me resigno a engrosar la lista de cuerpoescombros de la sala de cardio. Por cierto, el zumba mola.

Hace siete años, durante unos meses entrené duro y estaba totalmente en forma. Cuando empecé a trabajar, se fue al garete, porque llegaba tan agotada a casa que no me apetecía -ni me apetece- ir a trotar al gimnasio. Antes de eso, como estudiante, dedicaba casi 2 horas diarias al ejercicio. Una en el gimnasio  (principalmente cardio y tonificación), elíptica y levantar poco peso pero muchas repeticiones.También salía a correr entre 5 y 8 km, depende de las ganas, cada día.

Cuidándome la alimentación (es decir, nada de comida basura salvo raras excepciones y no al contrario), en menos de seis meses estaba super buenorra. No os imagináis lo importante que es estar en forma y practicar deporte regularmente por varias cosas: 1) Salud física, en especial para ti, chica SOP. 2) Salud mental. Durante y tras el ejercicio segregamos hormonas que te despejan la mente, y se siente auténtica paz. Un remanso. Son drojas. 3) Autoestima. Vencer la vagancia y trabajar duro para conseguir un objetivo es muy edificante: YES WE CAN!!!

Fotograma de "El lobo de Wall Street"
En segundo lugar, pero no menos importante, ser una persona con independencia económica. Podemos ser todo lo utópicos y antisistema que queramos, pero, hoy día si me lees desde cualquier punto de España, vivimos en una sociedad capitalista basado en el consumo. Con sus cosas buenas, regulares y malas.

 Lo mejor es que todavía queda cierto resquicio del estado de bienestar, y esto significa que si tienes un trabajo: por un lado pagas impuestos (sí, de ahí se saca el dinero para los hospitales, carreteras, colegios y pensiones) y, por otro lado, a mayor poder adquisitivo, normalmente se consume más, lo cual supone un IVA (demasiado alto y no ayuda, por cierto). A medio plazo esa demanda genera la creación de nuevos puestos de trabajo. Es una explicación tan simple que muchas de mis lectoras economistas en ejercicio seguramente habrán lanzado el portátil por la ventana de su despacho.

Lo he escrito en otras ocasiones, pero no me cuesta nada repetirlo: una de las grandes ayudas para salir del hoyo fue incorporarme al  mundo laboral (en un puesto de lo que había estudiado, todo un privilegio por el alto índice de paro del sector). Era mi primer empleo de verdad (no prácticas) y literalmente me explotaban 60 horas a la semana.  Por un lado, me sentía valorada y me gustaba ejercer la que había elegido como profesión (aunque las condiciones fueran ilegales, pero nadie me obligaba a hacerlo). Por otro lado, me pagaban: tenía para el alquiler, las facturas, cubrir mis gastos básicos y darme algún caprichito. No hay nada más guay que comprar algo que quieres cuando tú te lo has ganado con tu coco o con tus manos.

Además, los hábitos saludables que ya había adquirido de comer sano, evitar los atracones y de hacer ejercicio (en mis días libres) habían mejorado un millón de veces mi autoestima. Hoy en día, el panorama laboral está bastante difícil, pero siempre hay algo que puedas hacer fuera de casa, como voluntariado u otras iniciativa: montar un huerto urbano en tu barrio o ayudar en el negocio familiar. En definitiva: hacer proyectos. Ser útil.

Gif: gifsapm.tumblr.com
Años más tarde, cuando tuve una recaída, acudí a terapia con un coach personal (PNL). En menos de dos meses estaba como nueva. Me dijo algo que nunca se me hubiera ocurrido. Normalmente, la terapia para una persona acomplejada se centra en potenciar su autoestima. Pero era contraproducente en mi caso personal, ¿por qué? Por vanidosa. Si nunca hubiera dado tanto valor intangible a mi aspecto físico, un problema estético como la alopecia me habría sido más fácil de capear, y además, no me hubiera generado  otros trastornos: agorafobia, ansiedad y depresión. El primer paso para solucionar un problema es reconocerlo.

Y sí, probablemente por bioquímica cerebral/hormonas/genética soy propensa al pesimismo, a la bajona y a la depresión. Pero eso no justifica que los demás tengan que cargar con ello, y por tanto, que no me dé la gana de cambiar (es tan cómodo vivir así, ¿verdad?). La actitud lo es todo. Estar amargada y regodearse en lo malo es lo que proyectas a los demás: se nota. Se huele a la legua, y por eso, te evitan. Cuando eres realmente consciente de que la alopecia no es el problema, pero tu actitud sí lo es, vienen los cabezazos contra la pared y el rechinar de dientes; has perdido los mejores años de tu vida sin disfrutar de nada: de la uni, de los amigos, de viajar, de promocionar en tu trabajo, de disfrutar de tu familia, de tu pareja o de tus hijos... y eso, queridas, ya no vuelve. Fairy dust.

En tercer lugar, buscar soluciones. No quedarse a verlas venir, sin hacer nada. O lo que es peor, esperar a que alguien nos diga qué debemos hacer, qué no hacer o cómo hacerlo. Hay defectos fisicos como la alopecia que afortunadamente sí tienen solución, y además, de tres tipos: medicamentos, es decir, tratamientos para la alopecia femenina  que científicamente están validados. Con mejores o peores resulados, pero a largo plazo, algo o mucho sí funcionan. 

Soluciones quirúrgicas. No recomendadas en todos los casos, pero un % de alopécicos y alopécicas han visto en esto el remedio a su problema. También hay soluciones cosméticas (estéticas) como son las prótesis capilares y las pelucas. Si estáis en la diatriba entre tratamiento médico o postizos para el pelo, lee por favor este post sobre toma de decisiones.

En cuarto y último lugar, os voy a contar una historia real.

Odio ir a funerales, porque siempre es para despedirte de personas que has conocido y que probablemente has querido mucho. Hace casi 9 años tuve que asistir al entierro de una amiga. Era muy joven, y había pasado los últimos años de su vida en una silla de ruedas. El sermón del cura (no soy una persona religiosa, por cierto) es el único de mi vida que recuerdo con una nitidez absoluta, porque en mis momentos de bajona respecto a mi aspecto físico, me reconfortaba mucho:

Dos hermanos debían ir a por agua a una fuente, pero eran muy pobres, así que sólo tenían dos cántaros. Uno era nuevo, muy bien torneado y adornado con bonitos dibujos. El otro era feo, muy viejo, y además resquebrajado. El agua se filtraba por los agujeros, así que uno de los aguadores tendría que hacer más viajes a la fuente para poder llenar el depósito. Los chavales, como no podía ser de otra manera, se peleaban por utilizar el nuevo. Un anciano les preguntó cuál era el motivo de la disputa: -"Estamos decidiendo quién va a por agua con este cántaro roto, y quién usa el bueno", le explicaron.

El sabio sonrió y les dijo:

-"¿No os dáis cuenta de que ese cántaro tan feo y agrietado escurre parte del agua, y ahora los márgenes del camino a la fuente están repletos de margaritas que han florecido gracias a su paso?".


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Bonnus track: "99 Luftballons" subtitulada alemán-español. Esta canción ayuda mucho a poner las cosas que de verdad importan en perspectiva. ¡Y tiene un ritmo muy pegadizo!











10 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno tu post de hoy agapé!
Estoy deacuerdo en todo lo que dices, esto es un proceso que tenemos que ir descubriendo cada uno. Pena que nadie escarmiente en cabeza ajena.

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Gracias por tu comentario! Cuando el proceso dura más de 2 años y no salimos del agujero, se pueden desarrollar trastornos de la personalidad con los que hay que convivir a veces toda la vida, por eso es mejor detectar estas cosas cuanto antes! Yo todavía lo paso muy mal en hipermercados y en zonas concurridas.

Aleyda Brito Acosta dijo...

Pero la alopecia tiene cura?

Aleyda Brito Acosta dijo...

Tengo Una sobrina de 20 años que sufre de alopecia desde 8 años y mi pregunta es si ay algún tratamiento para curar la elocuencia?

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola Aleyda! Gracias por tu comentario.
Sí, hay alopecias que se curan al 100%, otras que se consiguen estacionar, ralentizar o incluso mejorar, y otras que lamentablemente no responden a ningún tipo de tratamiento. Depende del diagnóstico, del pronóstico, y por supuesto del avance de la medicina en cada epoca. Hace 20 años sólo existía el minoxidil por ejemplo y ahora se está ensayando con células madre... aunque sinceramente, "erradicar" totalmente la alopecia no es algo que pueda interesar ni a laboratorios cosméticos ni a laboratorios farmacéuticos :)

Depende del problema que tenga tu sobrina necesitará un tratamiento u otro, qué le ha dicho su médico?

Anónimo dijo...

Hola,
Tengo una duda enorme. Hace como medio año me recetaron minoxidil. Cuando llevaba con el tratamiento como un mes empezó a caerseme el pelo horrores (que posteriormente descubrí que era shedding porque la dermatóloga no me comentó nada sobre los efectos del medicamento). Dejé el minoxidil en ese momento porque el médico de cabecera me lo dijo y a los tres meses la caída exagerada terminó. Ahora llevo mes y medio con finasteride y ahora me está sucediendo lo mismo, con la diferencia que la cantidad de pelo que me queda ahora no es ni la mitad de la que tenía entonces. No se si será porque el primer mes tomé Proscar y ahora estoy tomando un genérico, pero no se que hacer. Además no tengo fecha con la dermatóloga hasta agosto. Tenía entendido que el shedding con el finasteride era muy suave, y no se cuanto va a durar esto. ¿Que debería hacer? Se que el shedding es temporal (si es eso), y que después el pelo vuelve a crecer, pero la caída me pone histérica...

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola anónimo!
En mi caso, el shedding tomando finasteride fue muy muy suave, pero hay otras personas a las que les afecta mucho más.
Yo tomé proscar al principio pero tuve efectos secundarios (me salían sarpullidos) así que me cambié al genérico y fenomenal. Aunque sea genérico el principio activo es el mismo, lo único que cambia es sus excipientes (hay personas más o menos sensibles). No obstante voy a investigar bien eso de si son cien por cien idénticos o si puede haber alguna variación, ya que de farmacología voy un poco pez. Aparte del finasteride, estás tomando alguna otra cosa o has dejado de tomar otra (píldora por ejemplo) que pueda ser responsables también de caída? Gracias por comentar!

Patricia dijo...

Hola,
He ido hoy a una farmacia y la farmaceutica me ha asegurado que que son idénticos, pero como también me ha asegurado que eso del efecto shedding no existe no se si creer mucho en lo que dice. Llevo tomando, a parte del finasteride, complidermol 5 alfa y diane (que llevo tomando desde hace años), pero como lo llevo tomándo desde hace tiempo no creo que me haga provocado rebote al mezclarlo (o a saber). Lo que me gustaría saber sobretodo es cuanto me va a durar, porque si es como he leido en algunos sitios que dura entre mes y mes y medio, si sigue así, para entonces ya no me queda mucho. Muchas gracias por contestar, es muy dificil encontrar a alguien que entienda lo dificil que es llevar esto.

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Probablemente sean un 95% iguales pero no el 100%, pero la función ha de ser la misma. Normalmente dura como 3-4 semanas aprox pero ya te digo que depende mucho de cada persona y del % de pelo en fase telógena que tuvieras justo antes de empezar el tratamiento con finas porque se cae de golpe. Si además coincdide que has dejado de usar minoxidil por el finasteride o que has reducido la dosis, eso también influye mucho.

Anónimo dijo...

Buen post! tomare en cuenta todo lo que dices, salir del estado de confort es lo mas importante ahora :) GRACIAS!

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