viernes, 7 de marzo de 2014

Anuncios de prótesis capilares y "crecepelo" en el siglo XIX

Soy muy fan del blog Scientia y de cómo mete caña a la cosmética "pseudocientífica" , por ejemplo todos esos productos milagro camuflados como supuestas "medicinas", y se atribuyen propiedades farmacológicas. Por ejemplo: Revivogen, Adenogen, Pilexil etc etc...

No es cosa del siglo XXI, ni mucho menos del siglo XX. Esto es más viejo que Carracuca.

El otro día, no sé cómo, di con la web de Yorokubu (gran descubrimiento), y leí un artículo fascinante sobre la publicidad en prensa escrita a finales del XIX, en concreto del diario "El Imparcial" (Madrid 1885).  Y entre los ejemplos encontré estos tres perlones: bisoñés con raya natural, el tinte natural que sirve para regenerar calvas  y el champú antiséptico que realza la belleza (¿anti pipis?).

Primero vamos con lo que más nos atañe por estos lares yermos de azotea: 

"Postizos con raya natural": ¡la sosesión de los alopécicos desde el principio de los tiempos!

Anda que no di vueltas y vuelvas y vueltas por el mundo hasta que conseguí mi primera pieza parcial con cuero cabelludo realista, qué recuerdos. Eso sí, me encantaría tener en mis manos un bisoñé de esta época, ¡o al menos lo que quede de él!

He hecho una breve búsqueda al hilo de los postizos retro  y he encontrado ¡la prótesis de John Wayne! Subastada en 2012 por cierto, su precio de salida fue nada más y nada menos que 1.500USD. Wayne llevaba prótesis desde 1948. Y por lo que se ve, el frontal estaba muy logrado:



Dicen las malas lenguas que Frank Sinatra, Humphrey Bogart, Burt Reynolds y Fred Astair también lo usaban. Y eran los grandes galanes del cine o la música en esa época, ojo, sobre todo Bogart.

Y ahora, vamos con la sección de cosmética milagro:

"El restaurador universal del cabello de la Señora S.A. Allen" (El Imparcial - 1885).



Sólo les faltó escribir en el anuncio que este restaurador "limpia, fija y da esplendor". Eso ya vendría después. Pero fijaos en cómo el mensaje publicitario de hace 130 años es en esencia prácticamente lo mismo: producto cosmético milagro. "Un frasco bastó para hacer desaparecer la caspa, la cana ha sido restablecida a su color natural y cuya calva se ha repoblado". Tela. Ni el Pilexil, oiga :)

El grabado de la izquierda  que ilustra el conjunto, es también muy elocuente. Parece una señora totalmente cubierta de pelo, como un arbusto.

FISAN (buen naming, lo reconozco, la limpieza del DIXAN y la potencia de un coche NISSAN):




¿Es un champú? Lo pongo entre interrogación porque después de leer el anuncio no me he aclarado. Propiedades tónicas, estimulantes y antisépticas "insustituible" para la higiene diaria. ¿Sería un champú o un jabón de tocador? Honestamente, dudo mucho que en el año 1885 se bañaran a diario ni los de clase alta, ¡como para lavarse todos los días el pelo!

Probablemente fuera algún tipo de loción, de esas de secar al aire. Lo que sí me ha sorprendido ha sido su precio, ¡7 pesetas! Una pasada para la época. En 1890 el sueldo mínimo era de 250 pesetas ANUALES. Esto lo cobraban jornaleros del campo mayoritariamente, o peones sin cualificación.

Probablemente diga una barbaridad, pero quizá sería comparable a los 7.700 € anuales de hoy en día. Si lo extrapolamos, el bote de Fisan vendría a costar unos 200 leuros.  OJO, no tengo ni idea de inflación, he hecho la cuenta de la vieja. Pero 90 € me pedían a mí por las  ampollas  de "vitaminas regeneradoras" de Mariano García hace ya 10 años, igual no voy desencaminada.

Total, que FISAN promete realzar extraordinariamente la belleza pero también desinfecta. No sé, no veo muy coherente el mensaje, es como si Sara Carbonero fuera la imagen de la próxima campaña publicitaria de  Ketoconazol o del Betadine jabonoso :)

Y con esto y un bizcocho, ¡hasta otro día, aunque no haya rima!

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