sábado, 22 de febrero de 2014

Resistencia a la insulina, alopecia y SOP

En este post voy a tratar de explicar -en profano- qué relación se establece entre la resistencia a la insulina y la alopecia femenina. Antes de nada advertir que no soy médico, y mi formación académica sanitaria no está homologada.

Sé que a muchas lectoras no les motivan los posts técnicos, y prefieren leer sobre mis aventuras y desventuras personales. He estado un poco ocupada por el trabajo y no  he cumplido con la promesa de actualizar tres veces por semana. Pero de verdad que en cosa de tres días voy  a volver a las andadas con el primer reajuste de mi prótesis capilar con cuero cabelludo que llevo cosida a la cabeza, y sobre el incidente de las anillas... próximamente.

Bueno, aquí empieza lo serio, ¿hay correlación entre la resistencia a la insulina y la alopecia? O, mejor dicho, ¿entre la resistencia a la insulina y los andrógenos?

En primer lugar, ¿qué es la resistencia a la insulina?

La resistencia a la insulina –también conocida como resistencia insulínica o insulinorresistencia– es una alteración genética o adquirida de la respuesta de nuestros tejidos a la Insulina. En términos fisiológicos se refiere a una inadecuada captación de la glucosa dependiente de insulina por parte de los tejidos, en especial del hígado, músculo y tejido adiposo.

Con el tiempo, como resultado de esta alteración los niveles de glucosa en sangre aumentan (Hiperglucemia) y se acompañan de hiperinsulinemia por la sobreproducción pancreática de insulina, llevando al organismo al desarrollo de Diabetes mellitus tipo 2.

Fuente: Wikipedia.

Y lo que nos atañe...

En 1935 Stein y Leventhal describieron una tríada de signos, dados por amenorrea, hirsutismo y obesidad, los cuales asociados a la presencia de ovarios poliquísticos bilaterales, constituyeron lo que por entonces se dio en llamar como síndrome de Stein-Leventhal. Posteriormente, diversos estudios fueron reconociendo una variedad de anormalidades subyacentes a la etiopatogenia de esta entidad; lo cual motivó la introducción del término síndrome de ovario poliquístico, para reflejar la heterogeneidad del mismo.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) se asocia con resistencia periférica a la insulina, intolerancia a la glucosa e hiperinsulinemia independiente de la obesidad. Se ha observado una notable correlación entre el grado de hiperinsulinemia y el hiperandrogenismo.
ntre 50 y 80% de mujeres con SOP son obesas, y la mayoría de mujeres con SOPQ tiene una historia de aumento de peso, previo al inicio de sus trastornos menstruales.
Tanto la resistencia a la insulina como la hiperinsulinemia subsecuente, son características comunes  tanto en la obesidad como en el SOP. Además, como se verá más adelante, es probable que la obesidad contribuya al desarrollo del SOP en algunas mujeres, debido a que puede ocurrir la exacerbación de una resistencia a la insulina preexistente. 




Hay evidencias que indican que la insulina contribuye al hiperandrogenismo del SOP por dos motivos principales:


1. Incremento de los niveles séricos de andrógenos ováricos.

2. Por la disminución de los niveles circulantes de la globulina transportadora de hormonas sexuales (SBHG). 

Este apunte es muy importante a la hora de determinar también en nuestros análisis de sangre hormonales. 





Hace años, había dos grandes teorías sobre el origen de este síndrome: 

1. Aquellas que postulan un defecto central primario, que lleva a un incremento de la secreción de LH, seguida por hiperestimulación de los ovarios e hiperandrogenismo.
2. Aquellas que postulan una anormalidad primaria del ovario, la cual resulta en hiperandrogenismo y un aumento en la secreción de LH como un evento secundario.


Pero en la actualidad, ya se conoce que el SOP es un trastorno caracterizado por resistencia a la insulina e hiperinsulinemia, al margen de si la paciente es o no obesa. La presencia de resistencia a la insulina fue inicialmente observada por los estudios de Burgen y  Chang; quienes también demostraron que los niveles de insulina se correlacionan con los niveles de andrógenos en estas pacientes. El SOPQ es uno entre un gran grupo de trastornos en los cuales la resistencia a la insulina y el hiperandrogenismo ovárico coexisten. Estos trastornos incluyen a los síndromes de resistencia a la insulina tipo A y B, acantosis nigricans, leprechaunismo, diabetes lipoatrófica y otros.

La hiperinsulinemia puede contribuir al desarrollo del SOP por:
1. Aumento de la secreción de LH.
2. Estimulación en la producción de andrógenos ováricos, aisladamente o energismo con LH.
3. Inhibiendo la acción de SHBG.
4. Inhibiendo las IGFBPs.
5. Estimulando el crecimiento ovárico y la formación de quistes en sinergismo con la LH.


La hiperandrogenemia en pacientes con ovario poliquístico es consecuencia de la hiperinsulinemia; ya que la reducción de la secreción ovárica de andrógenos no altera la resistencia a la insulina, pero la disminución de la hiperinsulinemia da como resultado una marcada reducción de la concentración sérica de andrógenos.

¿A qué consideramos hiperandrogenemia? Pues a síntomas físicos como la alopecia de patrón masculino en mujeres, el vello excesivo o el acné.

DIAGNÓSTICO
Para el diagnóstico preciso de la resistencia a la insulina son necesarias técnicas sofisticadas que determinan el uso de glucosa en estados inducidos experimentalmente de hiperinsulinemia.
Para hacer mas fácil su determinación se han diseñado en base a estudios epidemiológicos modelos mas sencillos que relacionan la glucemia y la insulinemia en ayunas, tal como es el caso de HOMA:
   
HOMA=\frac{Insulina(McIU/mL)\cdot Glucemia (mg/dL)}{22,5}
Aun no es claro un punto de corte exacto para la definición de una resistencia insulinica, porque ésta, es variable en relación a la cultura, raza, y estilo de vida, sin embargo, esta prueba es de gran utilidad ya que muestra a grandes rasgos la sensibilidad a la insulina en un determinado individuo.

¿SOLUCIÓN?

Dieta baja en hidratos de carbono, ejercicio al menos tres veces por semana, mantener un peso saludable o adelgazar si es el caso (porque hay un porcentaje de mujeres SOP normopeso o inclusive de bajo peso).  En casos más serios, es conveniente visitar a un endocrino para que valore el tratamiento con metformina.



Fuentes:
Wikipedia
http://professional.diabetes.org/UserFiles/File/Make%20the%20Link%20Docs/CVD%20Toolkit/Spanish/05.sp.InsulinResistance.pdf
http://sisbib.unmsm.edu.pe/BVRevistas/ginecologia/vol_45n3/rol.htm
http://professional.diabetes.org

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