miércoles, 26 de febrero de 2014

Prótesis capilar de integración con reajuste: primer mantenimiento

No, no me gusta hacer apología gratuita, y si algo me va mal, como me ha sucedido en tantas ocasiones, lo he dicho. Y si algo me va bien, lo digo también. El método del reajuste a mí me va bien.

¿Por qué? Por estas subjetivas razones:

- Mínimo dolor. He llevado extensiones afro durante ocho meses, y tengo el cuero cabelludo más dado de sí que un bebedero de patos. Pero sí, la primera vez normalmente duele. Incluso muchas chicas necesitan tomar ibuprofeno. También hay varias técnicas de colocación, como todo en esta vida. La que uso no es trenzado sino acordonado, reforzado con hilos, y el reajuste va variando de posición, no siempre en el mismo punto porque algo de pelo siempre se va a perder con la tracción.

- Me gusta tener pelo 24 horas al día.  Por eso me puse extensiones afro, por eso me afeité la cabeza con 26 años para pegarme la prótesis, etc etc. Sí, ya sé que muchas de vosotras no podéis imaginar la vida sin rascaros directamente el cuero cabelludo, o sin la dulce sensación de la suave brisa estival refrescando vuestra calva (¡soy poeta!), pero en mi caso tengo un síndrome de estocolmo de manual. Evito mirarme al espejo sin pelo, sólo lo hago cuando no me queda más remedio (secarlo tras la ducha cuando he usado peluca o parcial de clips, o para los mantenimientos con adhesivos). NO creo que sea un ejercicio de exposición sano recrearse en nuestra imagen con poco pelo o con ausencia del mismo. Muchas clientas me explican, las que están yendo a terapia, que han de hacer el esfuerzo de ver su reflejo sin llevar nada para acostumbrarse a su imagen y aceptarse tal y como son.

Yo, además de escasa melena, también tengo celulitis y alguna que otra lorza. En serio, no considero necesario observar mi piel de naranja ampliada 200 veces en una pantalla de plasma para sobrellevar mis defectos, ¡ya sé que lo tengo! Más bien es masoquismo y resignación, en lugar de aceptación.  Soy consciente de que soy una persona con defectos y virtudes (bueno, más bien con defectos de todo tipo) y trato de llevarlos con dignidad, sin regodearme, sin mirarme el cartón aunque eso fuera realmente terapéutico: ¡no me da la gana! Tapadito mejor.

- Higiene: creí que después de un mes iban a salir sapos y culebras. Pero qué va. Por no haber no había ni humedad debajo (apenas me lo había lavado 8 horas antes del reajuste). El pelo sí, estaba apelmazado, sin brillo pero apenas grasa, nada de descamación. Al lavarlo sólo dos veces por semana reconozco que cuando ya tocaba pasar por agua me picaba algo el contorno. Es verdad que he utilizado ketoconazol una vez por semana y a días alternos brea de hulla. Probablemente eso me
ha ayudado muchísimo a que no sentir picor ni descamación.

- No es algo que me planteo usar a largo plazo. Más bien para cosa de 2-3 meses y luego hacer un descanso. Un reajuste durante años, sin parar, pasa factura. Pero ahora no me imagino otro viaje a la playa, de mochilera, o a cualquier lugar sin las maravillas del reajuste, ya visualizo hasta el eslogan:  "Preocúpese de disfrutar de sus vacaciones, y para todo lo demás, hilo güttermann".

Principales inconvenientes:

- El primer día se siente, en mi caso, cierta tensión y ligero dolorcillo que se pasa como a las dos horas. Luego sí es verdad que noto presión, pero va disipando. Han pasado 23 horas y ya no noto NADA. Al dormir la primera noche la sensación es que te has dado un golpe, te ha salido un chichón y ha quedado la zona un poco dolorida al apoyarla contra la almohada. Pero, mi mente privilegiada de mayorista ha diseñado una postura super cómoda que ni el kamasutra:

- La almohada que uso es la más blandurria del Ikea. Recomiendo también una funda de satén, que es fresquita, y más que friccionar, patina. La cosió mi madre  hice a partir de un kimono que tenía por casa. Probablemente no sea ni de satén de verdad, pero bueno, es esa tela tipo rayón, efecto frío, que desliza. Entonces. Me tumbo de lado, sobre el costado izquierdo, meto un brazo por debajo de la almohada y por encima de mi cabeza, prácticamente hasta el hombro. La almohada queda peraltada, solo apoyo la cara (más bien la frente) y la nariz asoma por el hueco que queda entre la almohada y mi cuello.

De esta manera duermo mucho más cómoda sin necesidad de apoyar toda la cabeza, y respiro bien (esto es importante ya que ronco como un mamut lanudo). La primera vez, me quedé dormida bocabajo, con la cara totalmente hundida en el colchón porque me molestaba apoyar cualquier lado de la cabeza, y aparte del agobio, lo babeé todo. Lo divertido es que estos colchones modernos tienen
memoria y parecía una especie de sábana santa.

-Alergia al metal de las anillas. Sí, me salen ronchas por el contacto con las grapas. Qué rabia, porque el anillado es una manera de estirar -literalmente- el reajuste, ya que a medida que crece el pelo, la trenza se retrae y se mueve. Con las anillas en apenas 5 minutos se recoloca el frontal, y puede durar máximo 2 semanas más (pasamos de 3 a 5 semanas con el sistema fijo sin problemas, un ahorro de tiempo y sobre todo de dinero). Además, las anillas me dolieron el doble, y cuando traté de quitarme dos por mi cuenta, con unos alicates, lo hice mirando mi reflejo en el espejo, por lo que las apreté todavía más.  Como de todas maners me dan reacción,  tendré que reajustar cada 21 días. Eso sí, soy la primera persona con este problema que conozco :)

- Lavarlo es más laborioso, pero siguiendo al pie de la letra estas pautas, no es tan complicado ni ha de complicarse.

Ah, una cosita más. Este post está programado así que no voy a poder ver si se me desmaqueta o no hasta mañana.  Bueno, yo digo mañana pero para vosotras es ahora mismo.

FOTOS (pinchad para ampliar):


Al retirar el parcial el pelo de debajo estaba enroscadito así. Lo va succionando hacia dentro!

Aquí podéis ver el acordonado.

Antes de desenredar para lavar. Look Marla Singer.


Parcial ya cosido y recogido en una coleta para que veáis la diferencia. Tengo el pelo biológico más quemado por los tintes que el palo de un churrero.

Justo ahí podéis ver la unión. Yo no llevo flequillo, con mis babyhairs naturales se disimula muchísimo. Esta foto está sacada a mala baba para que veáis bien el truco.

Plano frontal. El pelo es virgen indio 1b. Lo qeu se ve de mi flequillo biológico es más claro.

Restos del naufragio. Esto es del cepillado. Luego al lavarme bien y al exfoliarme se me cayó el doble. Algo normal, un mes completo sin peinarme completamente lo que va debajo del sistema y sin lavarme toda la cabeza...









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