domingo, 29 de septiembre de 2013

Las PYMES nos roban

Una lectora del blog me pidió que publicara un artículo sobre qué es una media peluca. Pero antes, voy a aprovechar para llamar un poco vuestra atención.

Sí, ya sé que desde que administro mi propia empresa me he convertido (culturalmente) en una estafadora, una explotadora y, por supuesto, en una vividora en potencia. Marca España Panderetas Country es así. No importa los gastos fijos que saldar, ni la carga fiscal, ni meter una media de 60 horas a la semana, ni haber dado trabajo a tres personas en un año (en nómina, claro, con sus seguros sociales, con su irpf, con su camisita y su canesú), ni haber arriesgado todo mi patrimonio más el préstamo, ni renunciar a márgenes más altos. Soy una vividora sin escrúpulos, y punto.

En definitiva, tener una pequeña empresa supone una carga fiscal desproporcionadamente elevada, de forma que, con buena parte de la riqueza que se genera, puedan sufragar todos esos servicios públicos indispensables para el bienestar social como es la sanidad, la educación, las pensiones, etc.

Las grandes corporaciones pueden permitirse contratar a equipos de expertos en asesoría fiscal, que realicen todos los ajustes pertinentes para evadir, de manera insultantemente legal, la contribución de millones de euros cada año. Cientos de millones que se transfieren a paraísos fiscales o SICAV.

La clase política, que realmente se está convirtiendo en una lacra para el bien común, asegura estar del lado de los jóvenes empresarios, de apoyar a las PYMEs como el principal motor generador de empleo. Mejor no publico aquí el dinero que me debe el Ayuntamiento de Madrid, porque aún albergo la ilusión de recuperarlo en un futuro no muy lejano.

Por otro lado, seguirá habiendo personas que, aunque no coticen y hagan un gasto a veces desmedido de los servicios públicos, sigan creyendo que las PYMES se aprovechan de sus clientes con esos precios ¡por encima del costo de fábrica! ¡El Armageddon! ¡Las PYMES nos roban!, piensan al otro lado de la pantalla, con una lata de refresco de una de las compañías más poderosas del planeta sobre su mesa. O lo que también suele suceder: se conectan a través de un router ADSL contratado en alguna multinacional de las telecomunicaciones con sede fiscal en Irlanda o en Holanda. Esos actos de "patriotismo", iguales a los de ex ministros o antiguos cargos públicos a la sazón de consejeros en empresas privatizadas, que deciden gastar millones de euros en absorber compañías extranjeras, mientras miles de españolitos entran en un ERE para terminar en la puñetera calle.

En definitiva, esa mentalidad y esa cultura del pillaje es un vicio que facilita el ascenso social de los trepas y sociópatas funcionales. 

Acabo de descubrir un comentario por casualidad en internet, que retrata de manera fiel el carácter chusto patrio. Como muchos sabéis, he fundado, junto a otros empresarios, una asociación sin ánimo de lucro. Algunas chicas se acercan a nuestra sede con la intención de cambiar de look de manera gratuita. Hay que explicarles que una donación de cabello es un acto de generosidad, que  realmente no te importa cortar todo lo que sea necesario para poder aprovecharlo. Muchas lo entienden y deciden sentarse en la silla del barbero. Otras se van.  Afortunadamente, este perfil de aprovechar la coyuntura ha sido minoritario. Decenas de jóvenes procedentes del extranjero y de toda España han donado su pelo de manera totalmente desinteresada. E incluso en numerosas ocasiones he tenido que convencerles de lo contrario: "No vamos a raparte la cabeza, no hace falta, necesitas dar buena imagen en tus entrevistas de trabajo".

Aunque se trate de una minoría, como anteriormente he dicho, es digamos una minoría ruidosa. El comentario publicado proviene de una donante que arremete contra la profesionalidad de la empresa y de la asociación, porque no le gustó el estilismo. No era el cambio de imagen que tenía en mente. Podía haberlo planteado in situ, y dar la posibilidad de mejorarlo. En lugar de eso, esperó a llegar a casa y dejarlo por escrito, a modo de advertencia, en internet.  Este ejemplo es uno de tantos cientos, de tantos miles, casos de la España de la cobardía, del orgullo pendenciero y del  provecho precario.

Verbigracia: "Quiero un corte de pelo gratis, si no me gusta el resultado voy a montar el pollo en internet, para que se jodan".  "Que se joda mi jefe, voy a pasarme el verano de vacaciones gratis, sólo tengo que fingir en el médico para conseguir una baja". "Qué bien, tengo por delante seis meses de paro, ya me pondré a buscar trabajo el año que viene, ahora relax". "¿Trabajar tres semanas en agosto interrumpiendo el subsidio? Quita, quita, me quedo en mi casa". "¿Cómo que levantarme a las 6 de la mañana para ir a cosechar los girasoles? Ya he cobrado el PER/PAC, que se pudran en el campo". "En el pueblo necesitamos reformar el colegio y contratar a otro médico en el ambulatorio, pero pagar las corridas de toros durante las fiestas patronales es una prioridad muy por encima de eso".

Afortunadamente, se está promoviendo la figura del emprendedor social, y en mi caso particular, hay cientos de personas a las que hemos podido ayudar tanto directa como indirectamente. Eso me da motivos por los que creer que remamos hacia la dirección correcta, con un objetivo claro.

Pero de verdad, no es que me duela España como dijo Unamuno. Es que ya no creo en España.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Increíble.. es que realmente no se muy bien que decir, mi lenguaje en tecnicismos de este tema es muy base, pero: mas allá de que ganes +o- con tu negocio, para eso es tu negocio. Nadie tiene que pedirte explicaciones de ello. Has invertido ilusiones y dinero, y yo, no es por ser pelota, pero, ayudas a muchas chicas que en esto de la alopecia estamos algo hundidas. Un parcial nos devuelve la esperanza, y ya no digamos una peluca. No solo inviertes tiempo "laboral" si no que te llevas el trabajo a casa con papeleos y contestando emails. Realmente yo le veo mucho mérito. Si ganas dinero haces bien, parece que la gente disfruta viendo la miseria en los demás.

Otro tema a parte es la persona que "protesta" pq tras salir de donar el pelo no le gusta el corte.. puffff, creo que si donas el pelo lo haces de forma altruista, no para pedir "un corte de pelo nuevo y no pagar un duro" patético.. Y más que no os diga nada en cabina y se dedique a exponer la queja en internet.. Doblemente patético..

Una conocida mía (sin entrar en detalles) se ha pasado todo el verano con una baja ficticia. Ahora en septiembre no le han renovado el contrato y aun baraja la posibilidad de denunciarles, jajaja. Así va España.

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola anónimo.
Hay dos Españas claramente enfrentadas (y no hablo de la guerra civil ni mucho menos). La clase currante y la clase parásita. En la clase parásita entran desde los políticos acusados de meter mano a las arcas, hasta las personas como tu conocida que pretende vivir del cuento a costa de engañar a su médico, a su jefe y a la seguridad social que pagamos todos. Pasando por toda la economía sumergida (no me refiero al pobre hombre que saca un extra de 400 euros al mes para alimentar a sus hijos, sino a la economía sumergida que mueve millones) y a toda la sinvergoncería torera de mentir, engañar y aprovecharse de los demás. La otra mitad vamos tirando del carro, o peor aún, gente tremendamente válida que lleva años desesperada sin poder trabajar en ningún sitio (mientras otros están de baja ficticia). Doctorandos que tienen que irse al extranjero, médicos que no tienen contrato fijo, fuga continua de ingenieros etc etc etc... España vuelve a ser un país en vías de desarrollo, y la cultura de la picaresca va a seguir siendo igual o peor (no nos escandalicemos, España era oficialmente un país en vías de desarrollo a principios de los años 80). Es lamentable, de verdad. Lamentable.

Anónimo dijo...

Anónimo, no! LUNABLANC12, jajaja, tanto me calenté que se me olvidó la firma. Claro, entiendo, lo peor es cuando meten al pobre currante en el carro del ladrón. A mi, cuando cojo un día libre, me han llegado a decir que que vidorra paso. Perdona? por librar un día a la semana cuando trabajo 60 horas semanales?

Hoy me he enterado que si cotizas 180 días tienes derecho a un subsidio de 400 euros por 6 meses.. habrá quien los necesite, pero me parece vergonzoso que hay muchiiiiisima gente que se aprovecha de eso para "veranear" 6 meses.. sobre todo ninis.. increíble y lamentable..

LUNABLANC12

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