miércoles, 28 de diciembre de 2011

Fotos microlínea: mi nueva prótesis parcial para alopecia femenina vol 3

No sé qué me pasa, si es porque estamos en Navidad y son tiempos de  compartir, amor al prójimo y demás, pero no hago otra cosa que echarme fotos para subirlas al blog y demostrar al mundo lo feliz que soy desde que uso esta prótesis parcial, a ver si mis amigas Drama Queens os animáis a dar el paso y encarriláis vuestra autoestima en vez de llorar por las esquinas. Esta pieza en concreto es complicada de detectar inclusive para un ojo entrenado. Si hay poca luz, no me la encuentro ni en el espejo. Al tacto sí, está abultada.

Claro que también puedo poner algunas pegas... Me preocupa la tosquedad del silk top en comparación con el front lace. Sé que en todas sucederá lo mismo, pero también estoy segura de que la unión puede perfeccionarse y difuminarse mucho mejor. Inclusive tejerse en una sola pieza en vez de coser las dos partes.

Los tiempos de producción que maneja esa fábrica son maravillosos, tardan menos de un mes en enviar la prótesis al consumidor final desde que reciben el pago. Muchas foreras están preocupadas porque han hecho pedidos a un distribuidor español que también compra en Quindao, pero se demora entre cuatro y cinco meses. Personalmente no me explico tanta diferencia. Ni me explico que Sinowigs (teóricamente fabricante) me hiciera esperar más de cuatro meses, con extravío de paquete incluido... Sin embargo, a pesar de que estoy al 90% satisfecha con este último fabricante y con su impecable atención al cliente (contestan rapidísimo, responden todas las dudas), ya tengo fichados otros tres candidatos para mi siguiente adquisición (finales de verano).

Aquí abajo veréis dos fotos más, peinada con una diadema. Quizá están un poco quemadas, las hago con la luz más fuerte que encuentro para no perder ni un detalle de su integración y de la linea natural de implantación. Aunque he de insistir en que es demasiado recta. Las que sois usuarias de esta prótesis: jamás afeitéis completamente vuestros babyhairs o pareceréis Jaimie Fox.

Me encantan las diademas, y ahora se han puesto muy de moda. Con esta pieza puedo llevar el pelo hacia atrás y dejar la frente despejada.

Por cierto, antes de que se me olvide: ¡Feliz año!






martes, 20 de diciembre de 2011

Aquellos maravillosos años...

Leyendo el blog de Barbijaputa, en concreto un post en el que habla de su abuelo, me he acordado de una coplilla que me cantaba mi abuela cuando era pequeña, cuando tenía esos laaaaaargos tirabuzones cobrizos:

"Pelona, sin pelo;
cuatro pelos que tenías
los vendiste al estraperlo.
Pelona, sin pelo".

No he encontrado nada en Youtube para que escuchéis la música, pero fue premonitorio total. Si mi abuela ya tenía fama de curandera en su pueblo, esto reafirma sus dotes clarividentes también :)

Muy grande mi abue. Qué buenos tiempos pasé con ella de pequeña. Qué risas cuando me enseñó la letra del Himno de Riego en su variante anticlerical. Y qué cara de alucine en el colegio -de monjas- cuando lo cantábamos en el recreo.







sábado, 17 de diciembre de 2011

Fotos microlínea: mi nueva prótesis parcial vol 2

He recibido la llamada de los trolls y eso me hace más fuerte, y me convence más del tremendo éxito que estoy cosechando respecto a microlíneas o toppers / parciales / prótesis capilares para alopecia femenina.

Quiero compatir con vosotras un par de planos detalle de la línea frontal, bajo un sol de justicia en Madrid.


¿Y bien? Espero vuestros comentarios :)

viernes, 16 de diciembre de 2011

Fotos microlínea: mi nueva y definitiva prótesis parcial femenina :)

A la tercera va la vencida. Bueno, en realidad es la cuarta que recibo, pero una pieza no cuenta porque metieron la pata con el color, y tuve que devolverla sin sacarla de la caja, así que técnicamente no era la mía.

Para las nuevas lectoras, os pongo en antecedentes. Tengo alopecia androgenética desde el día que nací. Hasta los 14 años mi melena era la envidia de la comarca. Después empecé a segregar hormonas a lo loco y a los 16 se me empezó a ensanchar la raya. A los 19 tenía que disimularlo con ingeniería del peinado, y a los 20 empecé un tratamiento farmacológico de verdad.

Antes de empezar a peregrinar de dermatólogo en dermatólogo,  me estafaron en la clínica MG con un paripé de terapia laser que huelga decir no sirve para más que para tirar el dinero, igualito que ir a Svenson..

He probado de todo: minoxidil, acetato de ciproterona, finasteride... y también homeopatía. Resultado: algunos tratamientos me fueron bien otros no tan bien, otros nulos. Y te cansas. Te cansas muchísimo porque ves que tu aspecto de cejas para arriba es un desastre a pesar del esfuerzo, los efectos secundarios momentáneos y los daños colaterales a largo plazo.

Cada vez que oía la palabra peluca me echaba a correr. Para mí era sinónimo de fracaso, tara, ortopedia, vergüenza.... Sin embargo, me animé con un postizo chiquitín que me hizo ver la vida con más optimismo.
Y así, sin comerlo ni beberlo, mi autoestima empezó a subir como la espuma...

Meses más tarde me cosí extensiones afro por toda la cabeza. ¡Menuda diferencia! Qué cambio más espectacular, qué alegría y qué descanso. Me olvidé absolutamente del problema. Dejé la medicación.
Era tan feliz...

Este verano decidí volver a las prótesis parciales o microlíneas, para tener más versatilidad en el peinado a pesar de requerir cierto mantenimiento y sobre todo, el tándem paciencia/maña. La ventaja de las extensiones cosidas es que no tienes que preocuparte por nada durante unas seis semanas. El inconveniente es que no tienes raya. Para mí, la raya era más que una preferencia. Era una obsesión.

Recuerdo que durante el verano de 2010, antes de adquirir mi primera tapita o de coserme las extensiones, ya empecé a pedir presupuestos en centros especializados de Madrid. Algunas peluquerías me pedían más de 1.000 euros por postizos de dudosa procedencia y calidad. Se me cayó el mundo encima, mi sueldo no era mucho más alto en esa época...

Una vez que me replanteé, en abril de 2011, la idea de coronarme otra microlínea o pieza parcial, me dirigí directamente a fábrica. La diferencia de precios, abismal. La atención al cliente, fantástica a priori, pero siempre viendo planear la sombra del factor sorpresa sobre mi cabeza, por la barrera idiomática, y no hablo precisamente de sorpresas agradables: qué quiero, qué me habrá entendido y qué coño me voy a encontrar cuando abra el paquetito.

Mi primera compra fue en Sinowigs. Un dolor. Tardaron casi 4 meses en mandarme el pedido (problemas de extravío incluido). Utilizaron pelo de rejunte (no la desenredaba ni dios), y la habían tan requete-decolorado que al final del verano estaba medio verdosa. La pieza tenía más alopecia que yo, a los dos meses de uso podían apreciarse los clareos (material thinskin inyectado, los cabellos se desprendían con pasar la mano), por no mencionar que el material que simulaba el cuero cabelludo, una especie de silicona, brillaba más que el sol. Bueno, me costó menos de 150 euros y me hizo el servicio. La machaqué bien bien, sin ningún remordimiento: playa, piscina, solarium, deportes al aire libre, gimnasio...

La segunda  llegó a mis manos gracias a un foro de mujeres angloparlantes con problemas de alopecia. Me registré para leer sus comentarios y aprender. Vi que hablaban bien de otro fabricante chino, Qdhairbeauty. Tralarí que te vi, les encargué un "topper". Esta vez me lo flipé con las especificaciones: ordené castaño claro, liso y ¡virgen! Me dijeron sí a todo, y además, low cost. Os recomiendo esta lectura para que entendáis por qué el pelo clarito o rubio nunca será virgen a un precio de ganga...

A las tres semanas recibí una pieza más negra que el sobaco de un grillo. Se habían equivocado. La devolví y esperé tres semanas más mi pedido. El pelo era suave, liso, sedoso, cero shedding, no se enredaba nunca... pero estaba teñidísimo. Vamos, que lo único virgen que había en mi casa era el aceite de oliva...
Alos dos días reclamé: "El color es precioso, pero parece pelo teñido, ¿verdad?". "Sí", me contestan. Con dos cojones. Te lo cobran "virgen" y por adelantado, envían teñido, y encima lo reconocen.

He utilizado esta pieza durante los últimos dos meses . La verdad es que me costó un poco hacerme a ella pues el material (lace silktop) es un engorro de pegar y de limpiar (si lo comparas con el thin skin). A medida que la lavaba, el tinte se aclaraba, y francamente, resulta un poco chocante ver a una supuesta rubia natural sin raíces con las cejas color castaño oscuro casi negro.

Así que a la tercera, como he dicho al principio de este post, la vencida. Pedí virgen (a Qdhairbeauty), pero virgen virgen de verdad, envié un mechón de mi pelo para que ajustaran el tono a la muestra, junto con un molde de mi cabeza. Tuve por supuesto que pelear por su pureza con uñas y dientes. Me escribieron un email, dos semanas antes del dead line, para comunicarme que habían decidido, unilateralmente, empezar a confeccionarla con cabello teñido. ¡Toma, Geroma, pastillas de goma!

Fui inflexible en eso: dije virgen, pagué virgen, no voy a admitir nada que no sea virgen. ¡Funcionó! ¡Y llegó a mi casa con dos días de adelanto! Todo perfecto, teniendo en cuenta por supuesto que los babyhairs vendrían sin blanquear. Pero de eso ya me había mentalizado...

Y para muestra, "un montón" jeje (click sobre la imagen para ampliarla):











Y aprovechando que este blog acaba de cumplir tres años, dentro de poco tengo una sorpresa para todas vosotras, compañeras de fatigas :)


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