miércoles, 21 de septiembre de 2011

La atención al parto en España es una vergüenza

Quiero aprovechar para compartir con vosotras  la carta de la bloguera Jesusa Ricoy Olariaga:

Carta abierta a la S.E.G.O

Amanecía mi día de hoy con un puñetazo en el estómago en forma de viñeta zafia, plantada en mi Iphone a través de una denuncia de la Asociación "El Parto es Nuestro".El dolor, la rabia y la incredulidad que he sentido son indescriptibles.

Entre varios de los trabajos que desempeño en relación con la maternidad, está el de escuchar a madres a las que sus partos les cambiaron la vida para peor, para infinitamente peor.
En la gran mayoría, digamos un 95% de las llamadas, los emails y las charlas que mantengo este sufrimiento a veces físico, a veces emocional, y a menudo ambos, ha sido derivado de la atención o el trato recibidos durante el embarazo y el parto.

Las situaciones que estas mujeres describen, a veces sólo pueden ser comparables a un relato de una victima de tortura, un secuestro o similar, en definitiva a lo que contaría alguien desprovisto de su identidad, privado de dignidad, humillado y tratado con muy poca o ninguna humanidad.

La humanidad en este contexto es eso que nos hace reconocernos en el otro y que por lo tanto nos hace saber cuando hacemos daño y nos obliga a dejar de hacerlo, sentimos compasión. El problema es que al sentir compasión hay alguien que se encuentra en una situación de poder frente a otro. Hay una victima.

Hay varios experimentos citados hasta la saciedad como el de Milgram (1) y el de Zimbardo (2) y conceptos como el de "banalidad del mal"(3) que explican comportamientos extremos que ocurren cuando se traslada nuestra autoridad a otro o a un sistema organizado, la capacidad de ser malos cuando nos convertimos en ejecutores y dejamos de ser autores.

Ustedes dirán que exagero con mis comparaciones y referencias, pero cuando las mujeres me cuentan que al llegar a una maternidad para dar a luz se les da una bolsa para que metan todas sus pertenencias y a continuación se les entrega una bata igual a todas las otras mujeres, cuando se les rasura el vello pubico, se las hace defecar, se expone su zona vaginal con la puerta de la habitación abierta, cuando se habla de ella y no con ella, cuando se le gritan ordenes y no se les escucha, cuando se la separa de sus seres queridos, sólo hay ciertos sitios y situaciones que se me antojan comparables.

Pero además escucho sus llantos, su falta de aire al recordar cada olor, cada gesto, cada palabra que se les repite una y otra vez, escucho que les duele la vagina y sé que la vagina es nuestro centro, nuestra identidad y nuestra fuerza y oigo en su voz que les duele el alma. Les aseguro que no me río, no sólo no me mofo, sino que su dolor entra en mi día y en mi casa, y lo llevo conmigo de alguna manera para siempre.

Les podría contar muchos casos, pero por respeto a estás mujeres sólo les diré que a menudo y refiriéndome tan sólo a practicas como el abuso y mal uso de fórceps y las episiotomías innecesarias dejan ustedes a una lista infinita de mujeres incontinentes, avergonzadas, asexuadas, aniñadas, mutiladas, heridas y vulnerables.

Hay mujeres que se divorcian, pierden el trabajo y están gravemente afectadas psicológicamente por como fueron tratadas durante sus partos, estas mujeres además cuidan de sus bebés, a veces entre lagrimas, a veces desconectadas de ellos y a menudo con un montón de sentimientos encontrados.

El dolor del que hablo, entiendo que no tiene un culpable y tal y como se "explica" en los experimentos anteriormente citados, el culpable de semejante dolor es ese sistema organizado que crea protocolos que acaban ajusticiando a aquellos a los que pretendían salvar. Hasta podríamos culpar a la iatrogénia, si necesitáramos excusas.

Pero el puñetazo en forma de viñeta, de la mano del Dr. Server. El "toque de humor" de la gaceta que publica la S.E.G.O va más allá y es simplemente inaceptable.
Lo que ustedes han hecho es reírse de sus victimas y sin compasión, es abuso de poder.
La forma de dibujarse a si mismos y a las mujeres para las que trabajan es la peor de las violencias, es el mayor de los mal tratos. Es reírse del que sufre tras hacerle sufrir. Es carecer de humanidad. Es cobarde. Es feo.
Pero así de esta manera tan vulgar y zafia se ofrecen por fin en la más absoluta sinceridad.
Lo han conseguido, por fin se puede decir alto y claro que es sistema de atención al parto en España es una vergüenza.
Y les aseguro que a mí esto no me hace ninguna gracia.

Ya está bien. La agresión es también reírse de ella y permitirla.
Si seguimos aceptando lo inaceptable además de victimas seremos verdugos.

Jesusa Ricoy Olariaga

http://jesusaricoy.blogspot.com/2011/09/la-tolerancia-de-lo-inaceptable_19.html

7 comentarios:

Anónimo dijo...

De que ese médico es un impresentable, no hay ninguna duda, pero de ahí a decir que la atención al parto es una vergüenza... me parece que eso es pasarse. Creo que en la sanidad hay excelentes profesionales, médicos, enfermeros, auxiliares, completamente entregados, que no merecen este artículo. ¿Qué me dirías si juzgáramos a todos los periodistas por la bazofia que escupen unos pocos sinvergüenzas? Mimemos nuestro sistema sanitario, que no sabemos lo que nos durará. No os perdáis el documental de Michael Moore sobre la sanidad en EEUU. Eso sí que es una vergüenza. La nuestra no es perfecta pero démonos con un canto en los dientes!!! En este país, las mujeres que entran a dar a luz en un hospital salen con su hijo sano en brazos, contentas y felices. Los problemas son la excepción, no la norma, como parece desprenderse de este escrito. Por favor!!!
Elena

ÁGApe dijo...

A ver... Elena relájate porque este texto (que no es mío), no habla del sistema sanitario, sino de la SEGO, que es una vergüenza. Y sí, el documental de Michael Moore habla del sistema sanitario general en USA, este post habla del a atención al parto en España. Creo que no tienes hijos, porque un parto no se trata de abrirse de piernas y que te lo saquen. Implica emociones, sentimientos y muchos otros condicionantes psicológicos. En la mayoría de hospitales públicos (y privados), la atención al parto es un maltrato hacia la mujer y también hacia al bebé. Eso de que siempre sale la mujer feliz con el niño en brazos no es real, al menos no si mutilaran tus genitales de manera innecesárea. De todas maneras, como ya he escrito en otros posts, la que quiera pasarlo mal y someterse a sufrimiento innecesario deliberadamente, puede hacer con su cuerpo y con su mente lo que le venga en gana. En el momento en que tenga un hijo, pariré con un profesional que me respete como paciente y como persona, y por supuesto que vele por mi salud y la del bebé. No con ningún tipejo/a de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (debería ser SMEGO, con M de misoginia) que simpatice con EL TARADO que ha difundido las viñetas. Y sí, el periodismo en este país, por norma, es bazofia. Problem?

Reciencansado dijo...

A mi me gustaría recordar que hay profesionales sanitarios en todas las áreas (incluida maternidad) que desempeñan bien su trabajo, tratan a las madres como seres humanos y se esfuerzan por ofrecer un contacto cercano en ese momento tan especial que es el parto. No estaría mal humanizarlo a nivel institucional para evitar casos como el que describe la carta, la crítica siempre es buena y ayuda a que el sistema mejore.

salu2

Anónimo dijo...

gracias verbatim por poner esta carta, yo tengo una niña preciosa y debo decirte que el trato que he tenido en el parto a dejado mucho que desear sinceramente en la Clínica Belén, pero a pesar de todo tengo que dar las gracias porque tengo una gran amiga que ha tenido el bebé en Diciembre pasado en Jimenez Díaz y ha quedado con incontinencia urinaria por una episotomía mal hecha, actualemente está siendo asesorada para iniciar juicio. asi que lamentablemente lo que comenta la sra. en su carta no es de ciencia ficción. Gracias

ÁGApe dijo...

Joé, pues dicen que en la Jiménez Díaz es donde más respetan los partos... Qué horror, creo que sólo nos va a quedar parir en casa o en Acuario...

Anónimo dijo...

Yo no se si algun dia volveré a tener hijos y todo por lo que paso.
Me llevaron al limite del dolor, mi hijo tuvo sufrimiento fetal, el matron (era un hombre) se sento a esperar en una silla que yo sola hiciera el trabajo: decir que llegue hasta casi expulsar la bolsa donde estaba el niño, yo pedi que la rompieran.
Me durmieron al final de todo sufrimiento y no vi a mi hijo nacer.
Cuando ya estaba en casa, no me recuperaba, fui a la matrona y allli estaban quince dias despues del parto: unas gasas se habian podrido dentro de mi.
Habia una infeccion. Le pregunté: ¿me va a pasar algo? ¿me voy a morir? - Su respuesta: No lo sabemos. Lloré y les dije que mi hijo acababa de nacer, que a mi no me podia pasar nada. Me mandaron de vuelta al hospital.
No puedo nombrar los inmumerables medicos particulares a los que acudí buscando si algo estaba dañado: cardiologos, ginecologos ...etc etc ....según mi cardiologo, tuve mucha suerte porque soy una tia sana y soy fuerte, pero podían haberme mandado para el otro mundo.
Lo que deberia haber sido lo más bonito del mundo, se convirtió en una tragedia, tal es asi que mi marido no quiere tener mas hijos porque se siente culpable de lo que pasó aquel dia porque él me dejo embarazada: pobre.
Y yo, me muero por darle una hermanito a mi hijo, pero el miedo me hace retroceder, no se si algun dia pasará. Han pasado dos años y no se me olvida, tengo pesadillas, aun no me creo que podia haber muerto ante un hecho tan natural.
Y todo por la desidia de algunos médicos ...

Esto me pasó a mi, y me ha cambiado la vida.

Maria (einstmarie del foro)

ÁGApe dijo...

Einstmarie, guapa, ¿por qué no hablas con las chicas de la asociación El parto es nuestro? Un abrazo.

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