Mi psicoanalista dice que soy una chica mona, agradable y con buena conversación. Que invierto demasiado tiempo en obsesionarme con mi aspecto físico. Que he perdido la oportunidad de hacer viajes, de conocer gente nueva y de correrme muchas juergas. Prff. Puede incluso que tenga razón, pero el complejo de inferioridad que arrastro desde hace lustros, dice que no se me va a quitar ni con agua caliente, que no va a poder ayudarme si no pongo de mi parte... Ni sé francamente para qué me molesto en cambiar. Cuando empecé en esto de la alopecia androgenética femenina, mi obsesión nunca fue tener más que nadie, sino de conservar, de recuperar mi aspecto anterior. Si antes albergaba un halito de esperanza, ahora estoy convencida de que nunca jamás volverá. Como la dignidad de muchos médicos que abren su consulta privada.
La salud es otra mercancía lucrativa más. Y desde hace ya muchos años. Si acaso quedan médicos incorruptos que te tratan de mil amores en un box de urgencias de La Paz, en un hospital de campaña en el Sáhara o en un despacho destartalado de la Castellana. Pero son insultantemente pocos.
Por desgracia, cuando eres mujer y te dicen o sospechas que tienes un problema alopecia, hay que mentalizarse de que el desgaste emocional no va a ser lo único. También prepara el talonario, porque nunca, repito, NUNCA, en todos los años que llevo en "el negocio" de consulta en constulta, he dado con un médico que le haya echado sentido común al asunto además de la jeta de cobrar la "visita".
Como soy fan de webs tipo CIAO, creo que los especialistas presuntamente formados para tratar casos de alopecia femenina (dermatólogos, endocrinos y ginecólogos) necesitan una cura de humildad, un gran tirón de orejas y una distribución más equitativa de la riqueza. Tanto sabes, tanto mejoras, tanto debes ganar.
Por lo tanto, quiero que esta lista negra funcione a modo de encuestas, con votos positivos y negativos, y que comentéis lo que os dé la gana de manera anónima, o no. Si acaso ya me pillarán a mí (¿viva?) cuando algún nombre trascienda.
Recordad que nos han convertido en consumidores de la salud, y no en pacientes. Tenemos derecho legítimo a opinar públicamente sobre la calidad del servicio, igual que podemos hacerlo de un restaurante o de la velocidad del ADSL.
Ejemplo:
Doctor Fulanito - Madrid
- El doctor Fulanito pasa consulta en el municipio Tal. Es un gañán. No sólo se rió en mi cara, sino que me recetó Androcur sin hacerme análisis de nada, una dosis de minoxidil 2% semanal durante tres meses y ampollas Kaidax para toda la vida. Dice que el finasteride es obra del Maligno y que las mujeres no nos quedamos calvas, que eso se lo inventan en internet. Y además, me cobró 100 €.
10 comentarios:
Hola!! he llegado a tu blog buscando información sobre las vitaminas del mercadona pq este otoño se me ha caído un montón de pelo! no soy calvo y de hecho llego el pelo larguito pero la verdad es que es algo que me acojona bastante aunque de momento todo esta ok (o eso creo) jeje
Solo decir que tienes un blog muy interesante y desearte mucho ánimo y la verdad es que el pelo no es tan importante y la prótesis te queda genial!
Un saludo!!
Totalmente de acuerdo con el post.
"Nueva" (del foro)
Hola Ágape:
Cuánto me he reído (y llorado) con tu blog. Tengo cuarenta y ocho años, me conservo bastante bien y estoy en la premenopausia.
Mi primera crisis con el pelo lo tuve a los ocho años de edad. La falta de ciertos nutrientes me provocaba una secreción en el cuero cabelludo que confundían con liendres (las huevas del piojo). Si no me dejaron calva los tratamientos recurrentes con el famoso ZZ de los años setenta, con gorro de ducha incluído, para dormir con el producto puesto, fue de milagro.
El dermatólogo de la SS al que recurrió mi madre desesperada no atinaba con la causa hasta que la enfermera (antes los médicos no escribían recetas ni hacían ningún tipo de labor administrativa o de apoyo al enfermo, sólo te examinaban y diagnosticaban) medió en la tercera o cuarta visita y le dijo al doctor que podrían ser falta de vitaminas.
El caso es que no recuerdo que me recetara ningún apoyo nutricional pero lo que sí me dió fue una fórmula magistral que incluía una forma química de la pilocarpina (la receta la perdí hace años) que me vino fenomenal. A los tres meses de tratamiento empezó a salirme un melenón con ondas que era gloria verlo.
Sobre los quince o dieciséis empezó a caérseme y cuando empecé a tomar la píldora a los dieciocho más o menos vino la debacle.
Yo sufrí unos efectos secundarios tan molestos que apenas estuve unos pocos meses de tratamiento. Creo recordar que fueron menos de seis con dos cambios a pastillas con menos concentración y a minipíldora. Soy una de las afortunadas que descartó los anticonceptivos como forma de prevenir el embarazo absolutamente de plano. Ni mis dolorosísimas reglas ni ninguna otra cosa han conseguido que cediera a la recomendación de numerosos ginecólogos para que volviera a tomarlas.
Tenía una melena castaña muy larga, por debajo de la cintura, típica de las indias. Lisa con una onda muy larga. Hacía juego con mis facciones y más de una persona se me ha quedado mirando sin saber si era una turista de visita al país o no. La gente me consideraba muy hermosa.
Me di cuenta enseguida de que pasaba algo malo con mi pelo. Clareaba de un modo alarmante asi que volví al dermatólogo sobre esa edad.
Hechos los análisis pertinentes y en vista de que estaban bien todos mis niveles me recomendó que me cortase el pelo porque la longitud y su peso estaban atrofiando la raíz sin remedio.
Fui drástica aplicando el remedio. Salí por la mañana un día y me lo corté a lo chico. A mi madre casi le da un soponcio cuando me vio llegar por la noche a casa y varios amigos dejaron de hablarme durante una temporada.
Asi que ya tenemos algo en común las dos, somos de armas tomar.
Como no sé si tienes algún límite en la capacidad de los correos dejo aquí la historia y te escribo por partes.
Desde entonces jamás he vuelto a dejarme el pelo por debajo de la barbilla y eso sólo por un corto período de tiempo de menos de un año. El resto del tiempo voy con un corte a lo chico, que procuro que sea estilosillo y cuido todos los meses y voy que chuto. Tengo muchas canas pero muy blancas y brillantes y me quedan tan bien que me han llegado a preguntar en qué peluquería me hacen las mechas así que, supongo, debo estar satisfecha porque tanto el corte como el color me quedan bastante bien.
Intenté teñirme el pelo dos veces. Una de ellas me fui a una exclusivísima peluquería francesa que habían traído de su país un tinte nada agresivo con el pelo y otra en una academia de peluquería. Las dos experiencias fueron frustantes porque se me quemó todo el pelo casi por igual. He de añadir al problema de caída una cutícula que no resiste la más mínima agresión.
Tomo Onagra desde la adolescencia sin parar y pienso seguir así. Los suplementos dietéticos específicos para el pelo han sido mi compañía más fiel durante más de la mitad de mi vida (Cistina, Levadura de cerveza, Vitaminas varias, Complidermol, PilFood..etc). Prácticamente no puedo ponerlas todas porque ni me acuerdo de muchas de ellas pero soy de las que sigue un tratamiento un mínimo de un año asi que no permito que ningún médico me falte al respeto ni sugiera mínimamente que no soy constante en mis tratamientos.
Hace unos nueve años la caída fue tan espectacular que llequé a tener calvas. Y ahí empecé con el Minoxidil. Me lo recomendó el farmacéutico y empecé con el 2%, mañana y noche. Lo que yo no sabía porque siempre he usado fórmulas magistrales de farmacia por ser más baratas y lo único que podía permitirme en ése momento es que los dolores de cabeza y los mareos eran debidos a eso. Los picores y el pelo de la cara sí que lo deduje enseguida pero no los otros síntomas que me han perseguido a lo largo de los años que llevo utilizándolo y no sabía de otras marcas que no fueran prohibitivas asi que agradezco mucho los consejos que das, concretando marcas y precios aproximados.
Como tu recuperé muchísimo e, igualmente como tu, lo perdí cuando dejé de ponérmelo. También pasé por la experiencia de aumentar la concentración pero no volví a obtener, ni de lejos, los mismos resultados.
Desde entonces jamás he vuelto a dejarme el pelo por debajo de la barbilla y eso sólo por un corto período de tiempo de menos de un año. El resto del tiempo voy con un corte a lo chico, que procuro que sea estilosillo y cuido todos los meses y voy que chuto. Tengo muchas canas pero muy blancas y brillantes y me quedan tan bien que me han llegado a preguntar en qué peluquería me hacen las mechas así que, supongo, debo estar satisfecha porque tanto el corte como el color me quedan bastante bien.
Intenté teñirme el pelo dos veces. Una de ellas me fui a una exclusivísima peluquería francesa que habían traído de su país un tinte nada agresivo con el pelo y otra en una academia de peluquería. Las dos experiencias fueron frustantes porque se me quemó todo el pelo casi por igual. He de añadir al problema de caída una cutícula que no resiste la más mínima agresión.
Tomo Onagra desde la adolescencia sin parar y pienso seguir así. Los suplementos dietéticos específicos para el pelo han sido mi compañía más fiel durante más de la mitad de mi vida (Cistina, Levadura de cerveza, Vitaminas varias, Complidermol, PilFood..etc). Prácticamente no puedo ponerlas todas porque ni me acuerdo de muchas de ellas pero soy de las que sigue un tratamiento un mínimo de un año asi que no permito que ningún médico me falte al respeto ni sugiera mínimamente que no soy constante en mis tratamientos.
Hace unos nueve años la caída fue tan espectacular que llequé a tener calvas. Y ahí empecé con el Minoxidil. Me lo recomendó el farmacéutico y empecé con el 2%, mañana y noche. Lo que yo no sabía porque siempre he usado fórmulas magistrales de farmacia por ser más baratas y lo único que podía permitirme en ése momento es que los dolores de cabeza y los mareos eran debidos a eso. Los picores y el pelo de la cara sí que lo deduje enseguida pero no los otros síntomas que me han perseguido a lo largo de los años que llevo utilizándolo y no sabía de otras marcas que no fueran prohibitivas asi que agradezco mucho los consejos que das, concretando marcas y precios aproximados.
Como tu recuperé muchísimo e, igualmente como tu, lo perdí cuando dejé de ponérmelo. También pasé por la experiencia de aumentar la concentración pero no volví a obtener, ni de lejos, los mismos resultados.
De hecho hace dos años el dueño de una tienda de artículos para peluquería (porque yo siempre he añadido todo tipo de ampollas de placenta, mascarillas regeneradoras y champús especializados al tratamiento) me convenció para que dejase el Minoxidil y me lo tratara sólo con ampollas anticaída. Con decirte que no he vuelto a la tienda ya te lo digo todo. Fue tan catastrófico que ni el Minoxidil al 5% me ha hecho recuperar apenas de lo que perdí.
Este otoño ha sido devastador. Había días que después del masaje con el Minoxidil tenía los hombros como si me hubiera puesto en ellos las bolas de pelo que les extraigo a mis gatos en época de muda. Como si estuviera siguiendo un tratamiento de quimio. Aterrador.
Como a estas alturas acumulo una experiencia con la caída de pelo que para sí la quisieran muchos especialistas me vi de repente frente a un muro que, esta vez, no podía saltar ni de coña. Por primera vez en mi vida no encontraba salida a esto de la caída del pelo, ni un producto que me diera unas mínimas garantías de que el riesgo de aplicármelo mereciera la pena.
Y aquí me tienes, hace más de un mes, navegando por Internet para encontrar algún sitio donde me lo trataran. Me decidí por Svenson porque aún no conocía tu blog y ahora es tarde para ahorrarme los mil trescientos del ala que te sacuden por el tratamiento (más doscientos y pico de los productos de higiene). Estoy empezando y no puedo valorar aún en qué va a parar todo esto porque lo único que he llegado a constatar es que ha dejado de caérseme como antes -claro que, es que ya no queda mucho más pelo en la cabeza, esto es como la historia del paro en España los dos últimos años, ya no crece porque apenas queda gente trabajando- y tampoco se me había ocurrido que lo que tengo es alopecia androgénica.
Siempre creí que lo que tengo es alopecia areata aunque el pelo en la nuca está bastante bien. Aunque sólo era cuestión de tiempo que cayera en la cuenta de que es androgénica y que se me ha disparado por los desajustes hormonales que llevo padeciendo hace ahora un año. Pero me molesta especialmente haberme enterado de este modo.
Fue en la consulta del médico en Svenson. Le llevé todos los análisis de sangre de los últimos cinco años porque me hago dos al año para controlar el colesterol y, mira tu por dónde, también estaban los hormonales que me hicieron en enero de este año porque había tenido un período en el que manché durante tres semanas seguidas. Como de hierro estoy formidable no se me ocurrió meterme en Internet e intentar descifrar los niveles hormonales y el doctor éste me lo hizo ver en un momento, en cuanto le echó una mirada al análisis. Me recetó Finasterida STADA de 5 mg y me ha dicho que parta la pastilla por la mitad y que me tome media al día.
Aún no me la había comprado porque me gusta informarme de los medicamentos que tomo antes de comprarlos y, como le dije que no quería nada hormonal y me dijo que no eran hormonas pero se contradijo al indicarme que no me quedara embarazada, en éstas andaba buscando por Internet información de la Finasterida cuando he tropezado contigo ¡Hija mía de mi alma...!....:-D
Un gusto y un placer conocerte. Lo dicho, me he reído a carcajada limpia. Y me ha gustado mucho la claridad con que expones productos, tu experiencia con ellos, los médicos de los c...., y el humor, que no nos falte el humor...
Doctor GRIMALT - Barcelona
- Pasa consulta en Terrassa, Barcelona. Son padre e hijo. Ambos e iguald e inútiles y pseudo-eminencias. Me diagnosticó aGA sin mirarse mis análisis, me dio FINASTERIDE sin anticonceptivas y me despreció cuando le dije q estaba traumada por mi aspecto.
Este señor se enriquece escribiendo libros sobre el impacto psicologico de la alopecia en mujeres. Salí de la consulta llorando.70€
NO VAYAIS, Q CORRA LA VOZ
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