martes, 28 de septiembre de 2010

Me he puesto una pieza parcial Vol II: de blanquear los nudos a liarla parda.

Pues sí, sí. La he liado parda blanqueando los nudos de mi pieza. En esto de la alopecia soy excesivamente neurótica. Me he acostumbrado a mi melena raquítica de menopáusica y una cabellera abundante se me hace extravagante y llamativa. Creí que blanqueando los nudos quedaría más natural. Así que lo hice en casa con decolorante de 30 volúmenes. Error.
Quedó amarillo pis.
La llevé a la peluquera para que me la arreglara, y la tuvo media hora con 40 volúmenes, y además, hizo el trabajo gratis, porque la chica es más maja... pero si bien había zonas blancas, el resto seguía amarillo pis. Sobre mi cabeza se trazaba una raya de color... ¿lo adivináis? Sí, amarillo pis.
Así que nada, con las mismas, he metido la pieza en una bolsita de El Corte Inglés (puedes llevar un gato muerto y pasearte por el Hotel Palace, que si la bolsa es de El Corte Inglés, es intrínsecamente glamouroso), y he cogido el metro hasta el ídem para comprar un tinte del hombre este que habla con voz rara (Longeras), color rubio oscuro.
Vuelta a casa, corriendo como puta por rastrojo. La he teñido enterita y he rezado más que en el vuelo Madrid - Londres con tormenta eléctrica y turbulencias.
Ha recuperado su color original. Tal cual me la entregó el viernes. Con los nudos marcados para los ojos clínicos y obsesivos que nos requetemiramos a 10 cm de distancia.
Ahora sólo me queda cambiar de pegamento, porque la cinta de doble cara no me convence nada. Dura apenas unas horas y se va quedando blanquecina.
No obstante, si alguien sabe de un lugar especializado en blanqueamiento de prótesis, y que de verdad quede bien (no amarillo pis), por favor, mandadme un mail con las señas.

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