domingo, 5 de diciembre de 2010

Dominancia de estrógenos o por qué se me cae el pelo

Desde hace diez años tengo problemas de caída de cabello. Sí, ya sé que mucho peor es perder una pierna. Así trataba de consolarme mi madre, con el patriótico "mal de muchos".
Insisto, dos años de blog sin más esperanza que compartir mi experiencia para servir de ayuda a otras mujeres que están en mi situación. Y voy a pecar de soberbia, pero creo que lo he conseguido.

Comencé con problemas de alopecia a los 16 años, advirtiendo una pérdida de volúmen y de densidad. El médico de cabecera, más gañán que un bocadillo de panceta, descartó la anemia y me echó con cajas destempladas de su consulta. A los dos años, ya con 18, volví de nuevo luciendo los primeros clareos en la raya frontal. Descartó de nuevo anemia y además, tiroides. Insinuó que eso no era motivo de consulta, que me comprara cualquier champú anticaída de la farmacia.

Creí que estaba desamparada por la medicina, así que me dejé sisar la friolera de 1.200 euros (o más) en la clínica capilar MG. He de reconocer que durante esos 6 meses vi que me estaba naciendo pelusilla, pero también tuve la misma irritación y descamación que cuando posteriormente usé minoxidil, por lo que tengo la presunta certeza de que me lo vendían a 90 euros la caja de 15 ampollas, diluído en otras historias.

A los 20, sin esperanza, volví a consulta de una dermatóloga que me diagnosticó a ojo, me hizo análisis hormonales incompletos y me recetó Diane + 1ml de minoxidil al 5% al día. En febrero de ese mismo año, fui a otro médico, jefe de dermatología de un importante hospital de Madrid. En su consulta de la SS me trató con bastante falta de interés. En su gabinete privado me dio dos besos y me acompañó a la puerta. Cobraba 90 euros en el año 2005.

Este hombre me disuadió de que tomara Diane. No con un razonamiento científico, porque nadie se había molestado en hacerme análisis completos o de enviarme a un ginecólogo. Yo tampoco buscaba información por Internet. Confiaba en el buen hacer profesional de los médicos especialistas en dermatología. Me dijo simplemente que "si yo fuera su hija, no me las recetaría". Y me duplicó la dosis de minoxidil, un mililitro cada 12 horas.

Casualmente, y por otros motivos, ese año hice una dieta baja en hidratos para adelgazar, perdí 5 kilos en dos meses. Nunca tuve sobrepeso, pero sí un vestido ideal de Nochevieja de la talla 36. Como los médicos me habían inculcado que el pelo se me caería más si tenía anemia, estuve tomando por mi cuenta hierro e inneov durante 8 meses (inneov contiene taurina, os desvelaré esta clave más adelante).

Ese año usé minoxidil bien, 1ml cada 12 horas, al 5%, y mejoré mucho, demasiado. Nunca supe por qué en aquél entonces sí, y después no. Ahora lo he averiguado.
Huelga decir que el mismo médico me retiró el tratamiento meses después, dados los buenos resultados. Paralelamente, y creyéndolo ajeno al problema, dejé de hacer dieta baja en hidratos y también sustituí inneov (que contiene taurina, insisto) por otras más baratas.
En menos de un año había empeorado muchísimo, buceé en internet y aquí sigo, coleteando en las profundidades de la red, como una sirena histérica.

En 2007 volví a peregrinar por las consultas. Esta vez pagué los análisis de mi bolsillo (240 euros), y el resultado fue de lo más confuso. Esperaba rezumar testosterona, pero lo que salió disparado no fueron los andrógenos, sino el nivel de estradiol, cuatro veces más del límite. "Eres superwoman", "Es normal en mujeres jóvenes", "----" (lo cual significa silencio, es lo que obtuve de un endocrino de la seguridad social cuando le pregunté. Recuerdo que tenía nombre de poeta renacentista y pinta de estirado).

No quiero extenderme mucho más, la mayoría conocéis al dedillo las aventuras y desventuras que en tantas ocasiones he aireado. Hace aproximadamente cuatro semanas tuve la suerte de que una farmacéutica mexicana encontrara mi blog y se interesara por mi caso. Gracias a sus conocimientos, me ha pasado unos cuantos enlaces de artículos científicos y ha dado en el clavo. El problema es de origen hormonal, pero no es androgenético, sino un desorden que causa tener demasiados estrógenos en sangre. En mi caso, el estradiol, que encima es el maligno.

Algunos de los síntomas, o mejor dicho, daños colaterales que producen, son los siguientes:

1) Caída del cabello
2) Osteoporosis
3) Sobrepeso
4) Mamas fibroquísticas
5) Períodos irregulares o abundantes.
6) Dolores de cabeza
7) Tendencia a la depresión y ansiedad
8) Insomnio
9) Quistes ováricos
10) Cáncer de mama.
11)Hipotiroidismo.
12) Sequedad ocular (me lo advirtieron en Multiópticas hace 8 años cuando compré mis primeras lentillas, ¿quién podría relacionarlo con la alopecia de no saberlo?)
13) Alergias

Yo "padezco" la 1, la 7, y la 12. Mi madre TODAS menos la 1 y la 12.

La alternativa que me recetaron los médicos al minoxidil (sabiendo el resultado de los análisis) fue la anticoncepción oral, que contiene etinilestradiol (un estrógeno químico). En mi caso, que ya lo tenía muy alto per se, han incurrido en una negligencia grave, pues de haber seguido su consejo facultativo, cada vez tendría más papeletas para desarrollar cáncer. Aunque sé que mi organismo ha estado expuesto a un exceso patológico de estrógenos durante muchos años, tanto naturales como químicos, y ya tengo antecedentes en mi familia (como bien se lo hice saber).

No me considero lo suficientemente formada como para ahondar en el tema ni de sacar conclusiones con mis propias palabras, así que me gustaría que leyerais este artículo que me ha parecido un buen resumen: http://www.suite101.com/content/estrogen-dominance-a64874

He sufrido una pérdida progresiva de densidad de mi masa capilar, sé que hay cosas peores. Pero también, de haber sabido esto a los 18 ó 20 años, de haber tenido un diagnóstico certero, un análisis bien hecho e interpretado, podría haberlo encajado con deportividad, entereza y más esperanza. Habría hecho dieta, deporte, tomado los complementos con disciplina, porque estoy absolutamente segura de que daría resultado. No habría caído en una depresión diagnosticada que degeneró en agorafobia. No habría sentido asco y rechazo de mí misma, considerarme un bicho raro, un fenómeno de la naturaleza que nadie sabe qué tiene, con una falta de amor propio y de autoestima que me llevó al fracaso académico, sentimental, familiar y a darme a la bebida.

Existen fármacos que bloquean los estrógenos, pero no voy a volver al médico. Simplemente no son merecedores de mi confianza. Máxime duando llevo 15 meses tomando finasteride que NO está indicado en mi caso, pues eleva la testosterona libre, y mi organismo la sintetiza en más estrógenos para balancear, si no quería caldo... ahora me dan tres tazas...

Pasos a seguir:
- Dieta sin azúcar y muy baja en carbohidratos. Difícil porque soy vegetariana, pero no imposible. Tengo que adelgazar al menos 4 kgs (de 57 a 54, mido 1.68cm)
- Ejercicio al menos 4 días a la semana (ya que pago el gimnasio...)
- Complemento de 500mg de taurina (uno de los componentes de inneov y BLOQUEADOR de estrógenos).
- Complemento de 300mg de Diindolilmetano (bloqueador natural de estrógenos).

Según mis cálculos, en junio ya podré valorar resultados, y si son positivos, dejaré el finasteride, que después de casi 16 meses sólo me ha mantenido, aunque vi pelos creciendo en julio, ahora me doy cuenta de que simplemente me estaba recuperando de un efluvio que tuve la pasada Navidad por dejar Diane.

Por supuesto, no todas las mujeres con dominancia estrogénica (como mi madre), padecen alopecia. Entiendo que además hay que tener cierta sensibilidad.

Gracias a todos los médicos de familia, dermatólogos, endocrinos y ginecólogos por no haberos dado cuenta del problema, ni antes de los análisis, ni después cuando lo teníais a huevo. Gracias por nada. Que os den.




domingo, 21 de noviembre de 2010

"Se me cae mucho el pelo": caída estacional de otoño

Hay pocas cosas que me irriten más que los graznidos de Belén Esteban o los 72 minutos de Megavideo. Pero sí que hay algo en particular que despierta mis instintos homicidas: la ignorancia. Pero sólo la ignorancia contumaz, pues nadie nace sabiendo. Por eso, el ser humano ha dispuesto mecanismos de aprendizaje, como un sofisticado espíritu de supervivencia. Sólo con interés y sentido común se les da mil vueltas a los títulos universitarios y a los masters del universo.
Pero nada, que la gente no lee. La gente no escucha, la gente no espabila. Como las vacas mirando al tren. Y los responsables de Márketing de laboratorios farmacéuticos o cosméticos se frotan las manos hasta hacerse sangre. Porque al igual que la memoria colectiva se borra cada 2 años y los políticos aprovechan para manejar la opinión pública del electorado, otoño tras otoño los svensons, aminexiles, pilexiles, pillfoods, inneovs, complidermoles 5 alfa y demás zarandajas hacen el agosto.

Muchas farmacias de dudosa moralidad acogen a comerciales "disfrazados" con bata blanca, que se ofrecen a hacerte en unos minutos un análisis pormenorizado del cabello. Diagnóstico: asesinato. Para frenar esa horrible caída que "ha llegado por sorpresa" después de la resaca de Benidorm y el chiringuito, tienes un tratamiento a base de vitaminas, ampollas y champú por el módico precio de 60 euros. Copón bendito. Y la gente lo compra. A los dos meses o incluso antes, la caída frena, y encima el mérito se atribuye a las dichosas capsulitas.

Nadie se rasga las vestiduras porque a los árboles se les caigan las hojas todos los puñeteros años de septiembre a noviembre, para que en marzo vuelvan a salir.
La caída estacional, como he leído escrito en un publirreportaje de la revista Mariclaire "es un fenómeno que ataca a las mujeres en otoño y primavera". La naturaleza no ataca a menos que se trate de un terremoto o de un tsunami. Cuando empieza el otoño, empieza la caída NATURAL del cabello, y NO, no hay nada que lo frene. Volverá a crecer, incluso para las que tenemos AGA. No pasa nada.

Hace un par de semanas tuve que esperar un buen rato en la farmacia porque estaba llena hasta la bandera por un grupo de marujas ansiolíticas, una excursión de jubilados, y justo detrás de mí una choni que rondaría la veintena con el churumbel en brazos escoltada por su novio Kevin Jónathan de Jesús.

No me emocionó mucho el panorama, así que me acerqué a una señora pinturrajeada que estaba colocando cajas de Pilexil en una estantería, uniformada con bata blanca impecable.

- ¿Tienen collarines blandos?- le dije
- Sí, sí que tenemos.
- Vale, gracias, entonces me pongo a la cola.
- Bueno... mejor pregúntale al chico del mostrador, porque yo no sé...

Pues no, no sabía la pájara si había collarines en stock, porque no trabajaba en la farmacia. Era la comercial de Pilexil. Empezó a darle la brasa a una señora que tenía delante preguntándole si se le caía el pelo.

- Sí, hija, últimamente se me cae más.
- ¿Quiere que le haga un análisis del cabello? Con los productos pilexil la caída se frenará en unas semanas (claro, lo que dura el proceso natural). Son unas ampollas que...
- Déjalo, hija -le interrumpió la señora- yo me lavo el pelo cada 8 días y no quiero ponerme mierdas...

La comercial se quedó con un palmo de naríces, y como buena cazadora de incautos, siguió el orden de la cola hasta darse de bruces conmigo. Me pregunta a mí también si me interesa un análisis gratuito del cabello. Con la iglesia hemos topado.

Dudé unos segundos pues llevaba la microlínea y tuve tentaciones de pedirle que me analizara el cuero cabelludo tal cual, para dejarla en evidencia. Al final opté por no exponerme en público. Le repliqué con mi refinada educación británica que en otoño hay caída estacional y es un proceso fisiológico que no se puede frenar.

Estos comerciales, al igual que los visitadores médicos, están entrenados para vender frigoríficos en el Polo Norte y rebatir lo irrebatible. Me da la razón, pero matiza que también hay gente a la que se le cae más de lo normal por un problema hormonal. Ella estaba ahí para eso, porque podía descartarlo o diagnosticármelo, además de ofrecerme un tratamiento muy efectivo anticaída por sólo 60 euros.

Me puse seria y le advertí que si el problema, en abstracto, fuera hormonal, ya existen fármacos como el minoxidil y el finasteride con prescripción dermatológica. Ante ese argumento, a la tía cazurra sólo se le ocurre ir a por una una caja de ampollas anticaída para mostrarme el número de referencia: "Mira, mira, esto también es un fármaco, porque se vende sólo en las farmacias a través de cofares".

Arqueé la ceja, y le señalé la estantería de dodottis, la de compresas, la de cepillos de dientes... explicándole la diferencia entre un fármaco y lo que no, que Cofares distribuye artículos de higiene, cosméticos y medicamentos con receta, inclusive le dije la diferencia entre la caída estacional y la hormonal.

La mujer seguía leyendo en voz alta las perogrulladas de la caja, hasta que perdí la paciencia, y justo justito cuando iba a soltarle una burrada de las mías, nos asaltó la choni.
Había estado escuchando nuestra conversación y... no había podido evitar interrumpirnos: quería un análisis capilar gratis para ella y su marido.

El farmacéutico de verdad, el que despacha aspirinas tras el mostrador pero alquila la autoridad sanitaria del local para dar credibilidad a la campaña de Pilexil, me preguntó, algo incómodo y por lo bajini, si yo era médico. Entonces le sonreí mientras la comercial pasaba a la rebotica con Kimberly Vanessa, el Jónatan y su indomable primogénito.

¿De verdad hay gente que todavía se sorprende de que el país vaya como vaya?

sábado, 2 de octubre de 2010

Tipos de pelucas para alopecia femenina

¡¡ACTUALIZADO!!!
Gracias a una forera que me ha dado la idea, me he puesto manos a la obra para documentar con comentarios interesantes a la par que chorras e imágenes reales qué "remedios protésicos" hay para alopecia femenina. Ojo, estoy hablando de alopecia femenina y no de quimioterapia, porque los sistemas son diferentes.

Empecemos por la PELUCA (en inglés "wig"). Qué es. Según wikipedia, es una cabellera postiza de pelo sintético o natural. Pueden ser o no, indetectables a la vista. Sus orígenes se remontan a Egipto y a Japón (para actores de Kabuki y Geishas). También eran populares en Grecia y en Roma, y por supuesto, en el París aristrocrático del siglo XVIII. La forma, peinados y color ha ido cambiando según la moda.

Materiales:

Pelo humano (human wig). Aquí se subdivide en muchos tipos de pelo según su procedencia: indio remy, europeo, chino etc. Y también hay diferencias en los tratamientos que recibe, porque la mayoría están teñidos, alisados o permanentados:

Yaki: imita el pelo afro cuando ha sido alisado. Es más grueso y crespado.
Silk: sedoso y lacio, como el de las mujeres caucásicas.
Virgen: no ha recibido ningún tratamiento químico, ni siquiera tinte.

Aquí tenéis los ejemplos (haced click sobre la imagen para ampliar):
Al ser natural se pueden teñir, moldear, planchar, alisar, rizar etc. Son más caras que las sintéticas, a partir de 100 euros.

De pelo artificial (microfibra, kanekalon...) o una mezcla con natural. Los cuidados variarán según la composición, pues las sintéticas no pueden exponerse a fuentes de calor ya que se estropearían mucho antes. Cuestan desde 30 a 300€.

Ejemplos:
Respecto al "casco", "cuero cabelludo" o "scalp" en inglés, hay pelucas de diversos tipos también.

1) Monofilamento: tipo de material similar a un tul o malla, que imita el cuero cabelludo y permite peinar la raya en varias direcciones. Cuanto más superficie de monofilamento tenga una peluca, más cara suele ser:


2) Silk top wig: imita el cuero cabelludo, y es mucho más realista que el monofilamento, aunque también es más frágil, pero de verdad merece la pena.




3) Lace: se trata de tul. El pelo va anudado de ahí la importancia de que los nudos se decoloren  para que la raya sea indetectable.


4) Materiales plásticos: silicona, thinskin, P.U. etc... El pelo va inyectado y suele desprenderse fácilmente por lo que su durabilidad es menor, pero el resultado es muy natural. Hay diferentes colores y grosores de poliuretano, mates, brillantes (no recomendables) con cabello anudado o inyectado.


Cómo se ajustan:
1) Con gomas: llevan unas travillas como las de los tirantes del sujetador, y te la ajustas al contorno craneal para que no se salga. Este sistema es el ideal para mujeres en tratamiento por quimioterapia pues no necesita ningún producto adhesivo.

 2) Lace wig (sistema de Hollywood). Lleva una fina malla de tul en el contorno y se pega con un adhesivo para la piel. Lo ideal es raparse el pelo para que la adherencia sea mejor, pero también puede fijarse sólamente al contorno de la frente, debajo de la línea de implantación del pelo. Algunas sólo llevan ese tul por delante (front lace) y otras lo llevan hasta en la nuca, para poder peinarse con coletas altas (full lace). Suelen encargarse a medida. A partir de 45 €, dependiendo del material. Las de pelo natural cuestan desde 100 hasta 2.000€ si el pelo es ruso de verdad. Es preferible que sean a medida para que encajen en la línea de implantación como un guante.

3) Vacuum wigs: pelucas a medida que se fijan mediante vacío, adecuadas para alopecias universales y para tratamientos de quimioterapia. Aquí tenéis un artículo que lo explica muy bien. A partir de 600 €. Vacuum es la marca registrada, pero se pueden fabricar pelucas de base poliuretano totalmente a molde del cráneo, tanto en inyectado como en anudado. El problema es que transpiran poquísimo.

4) Glueless lace wigs: pelucas a medida elaboradas con un tipo de tul anudado que se ajustan perfectamente al contorno craneal y no requiere utilizar pegamento. Generalmente llevan cosidas pequeñas peinetas para reforzar la sujeción y varillas de aluminio maleables para adaptarlas al contorno de la cara. Son a medida. A partir de 100 € de pelo humano.

SISTEMAS PARCIALES Y DE INTEGRACIÓN: para pérdidas de densidad y alopecias de tipo androgenético, donde la zona frontal clarea. Se fabrican con los mismos materiales que las pelucas pero sólo cubren esa parte de la cabeza. Tienen diversos nombres: microlíneas, piezas parciales, touppes, prótesis parciales, toppers (en inglés), crowns... mismo sistema pero con distinto nombre. Dependiendo del material, largura y de la calidad, podéis encontrar a partir de 200 €.



Cómo se colocan:

Fijos: cosidos a trenzas afro, adheridos con pegamento especial para la piel, o sujetos con puntos de queratina o micro anillas. Requieren mantenimiento ya que hay que recolocarlos y ajustarlos cada cierto tiempo (depende de la fijación, pero mínimo cada semana o máximo cada tres semanas). Hay mujeres que deciden afeitarse parte de su cabeza, y otras que lo pegan justo por delante de la línea natural de implantación de su pelo.

De clips: como su propio nombre indica, van sujetos mediante peinetas o clips. De sencilla "instalación". No requiere mantenimiento, tú te lo quitas, tú te lo pones. Ejemplo aquí:

http://www.free-style.es/component/virtuemart/?view=productdetails&virtuemart_product_id=214&virtuemart_category_id=4

Adhesivos: pueden llevar clips además del tul frontal para fijar con pegamento (mi pieza). De esta manera la línea de implantación es totalmente natural y se puede peinar hacia atrás sin que se note ningún borde. Ejemplo de mi pieza:


Integración: estos sistemas llevan el cabello cosido a una red o malla gruesa que permite entresacar tu propio pelo por los agujeros. El resultado es una melena tremendamente tupida, sin un atisbo de cuero cabelludo, y no es muy natural. Aparte peinarse con un ganchillo cada mañana es muy tedioso.
Aquí ejemplo:


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Aquí podéis comprobar cómo queda puesto un parcial de cuero cabelludo postizo (silk), sujeto sólamente con clips en todo el contorno:  prótesis parcial para alopecia femenina. 

Además de estas dos soluciones estéticas, hay muchas más como las extensiones (cortinas cosidas, sujetas con anillas, adhesivas / sandwich) o flequillos postizos.

Espero que más o menos hayan quedado los conceptos claros, lamento no tener más tiempo ahora para explayarme. No obstante lo iré actualizando. Palabrita.


jueves, 30 de septiembre de 2010

Me he puesto una pieza parcial Vol III: pegamentos que no pegan y "Algo pasa con Mary"


Sigo empeñada en conseguir sacar el mayor partido a mi pieza parcial. Después de la desafortunada hazaña blanqueando nudos, ahora toca narrar la historieta del pegamento. En episodios anteriores os conté cómo se coloca, y en mis manos, es un total despropósito por torpeza y por fisionomía: tengo la frente estrechísima y el nacimiento del pelo me llega casi a las cejas. La única solución alternativa a afeitarme la cabeza y menos dolorosa que grapármela (no sabéis qué de pensamientos autodestructivos se agolpan en mi mente desesperada...) es "sujetarla" con un pequeño cuadradito de cinta de doble cara justo al comienzo de mi raya. Ahí donde la peluquera me afeitó los babyhair. El resultado es muy natural, pero no hay manera de fijarla. Imposible.

Con la cinta de doble cara no me dura ni un día. Al principio brilla, luego al secar se queda blanquecina, pero cuando pasan unas horas noto "clack". A tomar por culo la bicicleta. Ese "clack" puede ser fortuito del tipo "Hasta aquí hemos llegado, morena"; o accidental, por un mal estornudo (verídico). Conclusión: cinta de doble cara del papelito blanco never again (me han dicho que hay amarilla y roja, no sé hasta qué punto son mejor o peor).

Esta mañana tenía que hacer unas gestiones en el centro y he pasado por Monje's. Me ha atendido una chica encantadora. Al pedirle pegamento líquido para las front lace me ha vendido uno de marca Mastix, para efectos especiales de televisión :-$, un frasco más grande que una laca de uñas, con su pincelito al uso y 15 euros menos en el bolsillo.

¿Recordáis esa mítica escena de "Algo pasa con Mary"? Bueno, pues algo pasa también con mi pelo después de usar ese pegamento. En primer lugar es amarillo, y cuando se seca sobre la piel se descama como una desagradable psoriasis. En segundo lugar, es pringoso hasta la saciedad, y, en tercer lugar, pega los dedos, pega el pelo, pega los dedos al pelo etc, menos el tul de la pieza.

Después de varios minutos haciendo presión, "más o menos" se sostiene por sí sola, pero los pequeños mechones que irremediablemente y por proximidad han tenido "contacto" con el pringue, están duros, tiesos y blanquecinos. Huelga decir que al mínimo tironcillo se desprende.

Me visualizo entrando en la oficina con mi traje de raya diplomática, mis tacones de aguja, mi maxibolso Tous, mi Blackberry corporativa y lo más parecido a una corrida en el flequillo. No. No mola nada.

Hace diez años, trabajando de monitora de campamentos de verano, acabé en urgencias porque una niña aprovechó un descuido en el taller de manualidades para pegarse el bocadillo de la merienda a la mano. Usó cola de carpintero y fue increíble lo que costó despegárselo. Me pregunto si la seguirán fabricando, porque visto lo visto, los adhesivos específicos de front lace NO sirven ni para cerrar sobres. ¿Alguna sugerencia?

martes, 28 de septiembre de 2010

Me he puesto una pieza parcial Vol II: de blanquear los nudos a liarla parda.

Pues sí, sí. La he liado parda blanqueando los nudos de mi pieza. En esto de la alopecia soy excesivamente neurótica. Me he acostumbrado a mi melena raquítica de menopáusica y una cabellera abundante se me hace extravagante y llamativa. Creí que blanqueando los nudos quedaría más natural. Así que lo hice en casa con decolorante de 30 volúmenes. Error.
Quedó amarillo pis.
La llevé a la peluquera para que me la arreglara, y la tuvo media hora con 40 volúmenes, y además, hizo el trabajo gratis, porque la chica es más maja... pero si bien había zonas blancas, el resto seguía amarillo pis. Sobre mi cabeza se trazaba una raya de color... ¿lo adivináis? Sí, amarillo pis.
Así que nada, con las mismas, he metido la pieza en una bolsita de El Corte Inglés (puedes llevar un gato muerto y pasearte por el Hotel Palace, que si la bolsa es de El Corte Inglés, es intrínsecamente glamouroso), y he cogido el metro hasta el ídem para comprar un tinte del hombre este que habla con voz rara (Longeras), color rubio oscuro.
Vuelta a casa, corriendo como puta por rastrojo. La he teñido enterita y he rezado más que en el vuelo Madrid - Londres con tormenta eléctrica y turbulencias.
Ha recuperado su color original. Tal cual me la entregó el viernes. Con los nudos marcados para los ojos clínicos y obsesivos que nos requetemiramos a 10 cm de distancia.
Ahora sólo me queda cambiar de pegamento, porque la cinta de doble cara no me convence nada. Dura apenas unas horas y se va quedando blanquecina.
No obstante, si alguien sabe de un lugar especializado en blanqueamiento de prótesis, y que de verdad quede bien (no amarillo pis), por favor, mandadme un mail con las señas.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Me he puesto una prótesis parcial - Vol I

Creí que iba a ser plenamente feliz después de dar este paso, pero el hecho de verme tan tan bien, y tan tan joven (a mis 26 con el pelo de una menopáusica, se deteriora el aspecto físico) me vuelve bastante paranoica. ¿Y si lo notan los demás? Ahora estoy con ese runrún, aunque mi novio insiste en que no ve ningún cambio extraño, sí más pelo en la zona frontal, pero nada más, no hay cambio de color, ni de textura, ni de grosor, ni de peinado (soy fiel a la raya, como Zaplana). La pieza está muy lograda.

Si tengo que puntuar, le doy un 8 de 10. Y eso que es mi primera pieza y soy novata total. ¿Qué es lo que no me convence del todo? Que mi frente no es normal. Es demasiado estrecha, y además, mi línea natural de implantación del pelo es cuadrada, las sienes se extienden hasta casi hasta las cejas. Al salir de la peluquería (la chica me la colocó justo debajo), parecía Macario, a pesar de que me afeitó el vello de la frente.

Mientras merendaba en una cafetería, noté que el pegamento estaba flojo, así, que menos de dos horas después de colocarla, ya me había arrancado de cuajo la pieza en el baño del VIPS. Pensaba meterla en el bolso y olvidarme del tema, pero se me ocurrió fijar la tirita de pegamento sobre mi propio pelo, sí, encima. No en la frente, sino a la misma altura. El resultado es genial. Cuando me crezca lo rasurado, no va a darse cuenta ni mi madre.

Claro que, si luego no quito ese punto de pegamento con todo el mimo, cuidado, paciencia y tiempo del mundo (bastoncillo empapado en alcohol), me arranco mi propio pelo. Y posiblemente dentro de algunas semanas tenga una calva justo ahí, pero voy a tratar de que no suceda en la medida de lo posible. No se mueve. No pica, no tira, no pesa, no da calor, no molesta, no aprieta, no se enreda. He dormido con ella.

Tampoco estoy del todo satisfecha con los nudos, porque no están blanqueados, pero es algo que voy a solucionar en cuestión de días.

Al tacto no se nota nada. Sólo al hurgar con los dedos, pues va enganchada también con cinco clips. Estoy pensando en tunearla del todo y sustituirlos por los microclips de los flequillos postizos, más indetectables. También voy a probar con pegamento líquido, porque la cinta de doble cara es un poco engorrosa. En total tardo menos de 15 minutos en colocarla bien.

Lamento no haberme decido antes, y haber preferido mi pelo de menopáusica a una melena sana, joven y normal, aunque yo lo vea demasiado abundante. Siempre que me rondaba la idea de buscar una solución estética para mi problema, me imaginaba situaciones inverosímiles como un triple salto mortal desde un trampolín, un tornado o un curso de submarinismo, y en todas esas fantasías el apaño salía volando o flotando, mostrando mi desnudez capilar a toda la parroquia. Pero vivo en Madrid, siempre me dieron miedo los tiburones, las motos, y si hace tanto frío y viento como para despeinarme demasiado, hace años que uso esos sombreros tipo campana que me quedan tan bien. Excusas idiotas como el hecho de no habérmelo puesto antes.

Una imagen vale más que mil palabras, haced click y opinad sobre las fotos.
micro

martes, 7 de septiembre de 2010

Finasteride 5mg y fertilidad (tratamiento alopecia femenina) vol I


He recibido otro de tantos mensajes inspiradores de alguien quizá que por no haber, no habrá leído un libro desde el catecismo. Y se creerá a pies juntillas lo que dice su ginecólogo, su peluquera y su párraco. Allá ella.

Voy a demostrar, amigas detractoras estrechas de mente y anchas de lengua, que el finasteride NO produce infertilidad. Lo voy a hacer con un experimento científico, porque de no leer no leéis ni su prospecto en el que especifica que las pastillas podrnía causar esterilidad MASCULINA.

Todas las compañeras de fatigas que se tratan con este fármaco han recibido la misma advertencia de los facultativos: extremar precaución anticonceptiva porque de producirse el embarazo, el feto varón puede sufrir malformaciones. En este contexto, el término esterilidad no puede ni siquiera imaginarse.

Más bien por cabezonería que por sentido común, voy a gastar 13 euros en diez tests de ovulación, para que aparte de contemplar la maravillosa estampa de un palito impregnado por mi pis, comprobéis que efectivamente OVULO, para bien o para mal, y que me dejéis en paz.

viernes, 6 de agosto de 2010

Flores en el ático: 1 año de finasteride 5mg


Ay. parece que fue ayer. Y ya ha pasado un año. Seré breve. Funciona. Y aún me queda otro más por delante para valorar realmente la mejoría. Veo que regenero bastantes pelos en la raya, de mejor calidad que los del minoxidil, aunque he tenido dos efluvios fuertes de los que todavía no me he recuperado al 100%.
Estuve dos semanas sin tomar nada (no por voluntad propia, es que no lo recibí a tiempo por una confusión en el pedido) y sí noté más caída. Sin embargo hoy he contado 24 pelos entre ducha y cepillado. ¿Efectos secundarios? Análisis de sangre perfectos. Pero eso sí: el Cinfa me producía unos picores y rojeces cutáneas (no llegaban a erupciones) bastante molestas. Creo que era alérgica a algún excipiente, porque ha sido cambiar de marca y divinamente, oiga.
Gran noticia para todas, y gran luz al final del túnel.

domingo, 1 de agosto de 2010

Osis Dust it de Schwarzkopf: el nanogen transparente de marca impronunciable

Pues sí sí. Llevo una semana probando el invento, y estoy bastante contenta. Sólo bastante porque milagritos a Lourdes. No se puede sacar pelo de donde no hay, eso está claro. La raya sigue siendo más ancha de lo normal, pero ya no brilla bajo los halógenos y apenas lo hace bajo el sol (en Madrid pega fuerte, en otros lugares quizá no lo sufráis). Convierte el pelo en una mata áspera, con mayor grosor, y en apariencia como si hubiera más cantidad (el peinado no se mueve, como cemento armado, vaya). Sin embargo, le da un cierto color grisáceo, opaco, como dos o tres aplicaciones de minoxidil sin lavarlo. Eso de "movimiento natural del cabello" que dice el anuncio ya os aseguro que no es verdad.

Entonces, ¿en qué consiste Osis Dust it?
Simplificando, es un fijador en polvo matificante. La presentación del envase es en salero, igual que el nanogen, sólo que el producto es blanco (10 gr.). Se aplica igual, sobre pelo limpio y cepillado, salvo que no es necesario pincel, basta con atusarlo un poco con las yemas de los dedos.

Se puede utilizar de dos maneras: o bien echándolo en las manos, frotar y aplicar sobre el pelo, o directamente en la raíz para un volúmen extra. Recomiendo la segunda opción, dado nuestro caso.

Lo he probado de cuatro formas distintas y este ha sido el resultado:

1) Pelo recién lavado con H&S. Resultado mediocre. El pelo queda excesivamente sedoso y lacio debido a las siliconas del champú, alcoholes, parafinas y demás mierder. Es más difícil conseguir volúmen, hay que utilizar mayor cantidad de Osis Dust it.

2) Pelo recién lavado con champú "Sin dejar rastro" de Lush. El pelo queda limpio en profundidad. Sin caspa y sin grasa. Chirría. Con bastante volúmen una vez seco, por lo que Osis no es la única solución sino un gran aliado para mejorar el aspecto de nuestro pelo. El resultado es mucho mejor.

3) Pelo recién lavado con champú "Sin dejar rastro" de Lush, Osis Dust it y un poco de nanogen. ¿Alopecia? ¿Quién diría que tengo alopecia? Resultado espectacular (hay que tener maña y estilo para distribuirlo, si os echáis pegotones de una cosa o de la otra, se notará a la legua).

4) Sobre el pelo sucio. Ni se os ocurra. Enredos mortales de necesidad.

¿Dónde comprarlo?
En cualquier tienda de productos de peluquería (aprox. 12-13 euros), en alguna peluquería que trabaje con productos de la marca (será más caro), o en Internet.

domingo, 25 de julio de 2010

Medicina enferma y misógina VOL 2: el maltrato a la mujer en el parto

Desde hace dos semanas estoy macerando este post, meditando sobre si en este blog iba a resultar o no adecuado. Pero como sé que muchas de las mujeres que padecéis alopecia androgenética sufrís adicionalmente otros trastornos hormonales (SOP, RI etc) que dificultan la maternidad, y que destináis mucho esfuerzo económico y emocional a quedaros embarazadas, me gustaría que estuvierais en sobreaviso. La información es poder, y sólo conociendo en detalle cada parte y cada opción, podréis tomar las decisiones que creáis más adecuadas.

La mayoría de alopécicas prematuras ya hemos sufrido en nuestras carnes la desidia, la mofa o la insolencia de médicos dermatólogos, endocrinos o ginecólogos, que se erigen adalides de la verdad absoluta, sin tener ni repajolera idea de cómo tratar el problema. Sin embargo, están parapetados tras un título de medicina, por encima del bien y del mal, o al menos eso es lo que tratan de transmitir a sus pacientes.

La carrera de medicina se equipara en ese caso a cualquiera de letras puras: seis años memorizando libros gordos de síntomas y enfermedades, que repiten cual papagayos, sin mínimo criterio para el ingenio. Sólo aprenden a poner parches en su parcela, hasta que el cuerpo aguante.

Imaginad que semejantes elementos (la mayoría en activo) os llevaran el seguimiento del embarazo y mucho peor, os asistieran en el parto:

Embarazo

Dejarás de ser una mujer en la treintena, que se ha hecho a sí misma, con éxito en el entorno laboral o social, para ser una niña sumisa e ignorante, a la que hay que reñir por engordar más de la cuenta, por no engordar lo suficiente, por hacer demasiadas preguntas, por no hacerlas.

Recordad que en medicina es el doctor el que trae el niño al mundo, la mujer no. Desde el primer momento de embarazo, se os inculcará que sois pacientes débiles, sin conciencia, un mero receptáculo cuya función es hacer lo que os digan sin rechistar, que os abráis de piernas y dejéis que os extraigan el producto (bebé) cuando el sistema lo considere (ni se os ocurra poneros de parto un viernes por la tarde, o víspera de vacaciones). No os mováis, no os quejéis, y sobre todo, no protestéis ni exijáis intimidad o empatía. Las pruebas invasivas y dolorosas que os realicen son por vuestro bien, porque el embarazo es una enfermedad, y el parto algo terriblemente arriesgado. Sólo el médico es el que sabe. Vosotras no.

Parto

Si no tenéis la suerte de que se desencadene de manera "natural" (según los cálculos del médico), o cuando lo estime oportuno (por agenda), hay que inducir. Si bien durante el embarazo tu ginecólogo no te dejó ni oler un sobre de Frenadol infantil, en el parto todo vale, cualquier fármaco inyectado es bueno para ti, porque la única responsable de poner en riesgo su propia vida y la de su hijo es la mujer, que tiene un cuerpo contrahecho incompatible con el alumbramiento, (en jerga médica es desproporción cefalopélvica). Todas las que durante miles de años han parido niños prácticamente solas, incluso en la selva, se han extinguido porque no son de tu especie. Las modernas ya no sabemos ni podemos parir, no está en nuestra genética.

Te van a rasurar el vello púbico y te van a poner un enema, porque estás muy sucia y así no se te infectarán los puntos (¿a caso creías que te ibas a librar?). No importa que más tarde el médico se llene los guantes de diarrea cuando te vaya a hacer la episiotomía, ellos entienden de higiene, tú no.

Después te mantendrán inmovilizada en una cama, llena de cables, en posición horizontal, posiblemente sondada, con las correas de monitorización para controlar los latidos de un bebé apaleado por las contracciones brutales que produce la oxitocina sintética. Pero tú tienes suerte porque estás en un hospital repleto de señores con bata blanca, y no en cuclillas en el suelo de tu casa, como las locas esas de El Parto es Nuestro.

Si has roto aguas, hay mucho riesgo de infección (más que nada porque cada hora te van a meter la mano dos o tres personas diferentes), así que añadirán antibiótico al gotero. Si sólo tienes una fisura, o la bolsa está intacta, ellos mismos te la romperán (amiorrexis artificial), para acelerar la "cosa". Tienen ganas de terminar para irse a casa a cenar y descansar. No seas insolidaria con el personal sanitario que se desvive por atenderte.

Con la oxitocina, la inmovilización, la bolsa rota artificialmente, los tactos y demás perrerías, te va a doler. Muchísimo. Querrás morirte ahí mismo. Pero no te quejes, porque el parto es sufrimiento, es traumático, es peligroso, pero todas pasan por el aro.

Entonces te ofrecerán el regalo, el premio, la gran conquista de las feministas, una oferta que no podrás rechazar dadas las circunstancias. La "bendita" epidural. Y cuando no sientas ningún dolor, por el riesgo que le puede causar al bebé dicha analgesia (sufrimiento fetal), la monitorización será interna, y le clavarán un electrodo en la cabecita para controlar sus constantes vitales.

Después, irás a quirófano, donde te dejarán espatarrada para que todos los médicos, enfermeras, comadronas, celadores, estudiantes, personal de limpieza o cualquiera que pase por ahí, se deleiten con las vistas de tu esplendoroso chichi abierto de par en par. Pero ojo, al mínimo inconveniente, la última persona a la que dejarán estar presente será el padre de la criatura.

Llegar hasta ahí ya tiene mucho mérito. Que tu cuerpo entre en fase de expulsivo (la situación fisiológica más vulnerable) en un entorno desconocido, hostil y lleno de "amenazas" es muy difícil. ¿Habéis tratado alguna vez de cagar en mitad de un hipermercado? No. No se puede. Porque da vergüenza.

Ahora tendrás que hacer un esfuerzo hercúleo y empujar. No es que no sepas, es que en posición forzada de litotomía y sin sensibilidad para notar el reflejo de eyección, es harto complicado. Pase lo que pase, es por tu culpa, que no lo sabes hacer bien. Se subirán encima de ti (maniobra de Kristeller), cortarán tu vagina de un tijeretazo (episiotomía) y en el peor de los casos te lo sacarán con forceps o ventosa. Y ya ha nacido, ¡enhorabuena!

Inmediatamente le limpiarán con una sábana verde rasposa, le introducirán una sonda por el ano, le inyectarán vitaminas, le medirán, le pesarán, le pondrán pomada en sus ojitos (por si le has transmitido la gonorrea), y después de todo eso, te lo entregarán con la cabeza deformada, la carita hinchada, heridas, quizá la clavícula dislocada... en definitiva, hecho un guiñapo. Pero es lógico, le has hecho mucho daño. Los médicos lo han liberado de tu monstruosa vagina.

Algunas mujeres hablan de la importancia del contacto piel con piel, del amor a primera vista, del olor del recién nacido, de ese vínculo especial madre-hijo... pero no les hagas caso, ¡son unas hippys! ¿Quién mejor que el pediatra va a saber lo que es bueno para ti y para el bebé?

Y no te quejes. Te has librado de una cesárea y de estar más de dos horas separada de tu hijo. El bebé ha nacido sano, tienes suerte, deberías estar contenta por ello. No se te ocurra reclamar ni denunciar trato vejatorio. Todas han parido así y ahora son muy felices y buenas madres. Los médicos han obrado el milagro de la vida gracias al intervencionismo y a la ciencia. Cuando te den el alta, vuelve al cabo de unas semanas con un regalo (ráscate el bolsillo, que se note lo agradecida que estás).

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Puede que después del mal trago recuerdes ese día como algo traumático y extremadamente doloroso, y que caigas en una depresión postparto: que llores sin motivo aparente, que te sientas vacía o fracasada, con sentimiento de culpa, incapaz de hacerte cargo del bebé etc. Es normal. Puede también que dejes de tener relaciones sexuales placenteras con tu pareja, por la cicatriz de la episiotomía. O que te resulte complicado controlar los esfínteres (también es normal).

Recuerda que lo importante no es dar con un médico, con una comadrona o una doula de confianza con los que te sientas segura, protegida y cómoda. No. Ni tampoco gastarte más dinero en atención exclusiva que respete el proceso natural del parto, y que sólo se intervenga en caso de urgencia real. Para eso ya está la seguridad social o tu póliza privada.

Lo esencial y verdaderamente importante es destinar todo tu esfuerzo, ahorros y tiempo en conseguir el cochecito plegable más práctico, la canastilla más completa, los trajecitos más cuquis, la cuna más moderna, los juguetes más divertidos, la ropa premamá más fashion y un camisón ideal de la muerte que vean las visitas en el hospital.

Y para la minoría marginal, las perroflautas irresponsables como yo, sólo puedo "regalaros" el título de un libro: "La revolución del nacimiento", de Isabel Fernandez Castillo.

jueves, 15 de julio de 2010

Complidermol 5 alfa... (mi opinión sobre complidermol 5 alfa)


Actualización abril 2013: antes de que mi vida diera un giro de 180 grados cuando descubrí los postizos indetectables, tomaba todo lo habido y por haber para fortalecer el pelo. Esta era mi opinión respecto a la composición de Complidermol 5 alfa. 

Composición por cápsula: L-Cistina (500 mg), extracto lipídico de Sabal Serrulata (50 mg), extracto lipídico de Pygeum Africanum (50 mg), isoflavonas de soja (10 mg), nicotinato de tocoferol (5 mg), pantotenato cálcico (2,5 mg), piridoxina CIH (1 mg), biotina (0,075 mg), hierro (fumarato ferroso 7,5 mg), zinc (óxido de zinc 7,5 mg).

Las CDR:

Serenoa repens (saw palmetto - sabal serrulata): 300 mg / día (Complidermol 100 mg día)

Pygeum africanum: 100 mg día (Complidermol 100 mg día)

Isoflavonas de soja: 50 mg día
(Complidermol 20 mg día)


L - Cistina: 1 gr día (Complidermol 1 gr día)

Biotina: 300 mcg / día (Complidermol 150 mcg día).

Hierro: 25 mg día
(Complidermol 15 mg día).


Zinc: 25 mg día (Complidermol 15 mg día).

¿Sinceramente cuál es mi opinión sobre Complidermol 5 alfa? Que ni el saw palmetto ni el ciruelo africano han demostrado efectividad científica en problemas de alopecia (sí en inflamaciones prostáticas, pero dado este caso no procede, no tenemos próstata). Además, ni siquiera la dosis de 2 cápsulas de Complidermol alcanza los 300 mg de saw palmetto que recomiendan a diario. El buque insignia de estas vitaminas es precisamente la presencia de serenoa y ciruelo como inhibidores de la enzima 5 alfa reductasa, pero lo siento, no dan la talla. Su efectividad se reduce al 50% de leve o nulo.

Por otra parte, las Incapyl del Mercadona (no, no me pagan comisión, aunque lo parezca) son bastante completas y cuestan la mitad.

Que Complidermol 5 alfa estén indicadas en caso de alopecia androgenética es CIERTO. Pero que realmente inhiban la 5 alfa reductasa es harina de otro costal. Si podéis permitiros unas Inneov Homme o Inneov Masa Capilar (25€ mes aprox), fenomenal, si no, hay otras alternativas en el mercado mucho más baratas. Pero sobre todo, no os creáis que todo el monte es orégano. 

domingo, 11 de julio de 2010

Lush: jabones que me comería

Iniesta ha marcado el gol ganador del mundial de fútbol hace escasos minutos. Acabo de vaciar una botella de dos litros sobre una pandilla de trisómicos que se divertían tirando petardos en mi portal, para que retumbara bien. Va a ser una larga noche de atronadoras vuvucelas y borregos desgañitándose al grito de "viva España" "campeones" y demás.

Zapatero podría aprovechar ahora para subir el IVA al 25%. A nadie le va a importar un carajo, porque somos campeones. Y si la economía es una mierda, bueno y qué, ¡bueno y qué!

Al lío:

Esta semana entré en Lush por primera vez en la vida. Me pilla cerca del trabajo, y he pasado meses como espectadora de escaparate, conteniendo las ganas locas. Estaba segura de que al cruzar el umbral, arramplaría con todo. Siempre he pensado que dejarse los cuartos en este tipo de cosmética es un crimen, teniendo TRES Mercadonas cerca de mi casa. Pero a nadie le amarga un dulce, y reconozco que, aunque bastante caro, Lush ha sido un capricho muy jugoso que me ha convertido en una nueva incondicional. Y qué delicia la dependienta. Qué demostraciones en la palangana, qué masajes.... No me arrepiento de lo que me he gastado (mejor no preguntéis). Esta ha sido la cesta de la compra:

Champú Sublime (aprox 15 €): como su propio nombre indica. SU-BLI-ME. Cumplen lo que prometen. El pelo no brilla: resplandece. Llevaba un par de meses utizando jabón de aceite de árbol de té, también artesanal (y algo más barato), pero me quedaba un tanto opaco (eso sí, sin rastro de caspa ni de grasa).

Con Sublime consigo el mismo efecto limpieza profunda, pero con un brillo espectacular, más volúmen y además exfoliante, porque está formulado con escamas de sal marina, algas, zumo de lima limón y aceite de coco entre otros ingredientes naturales (extracto de mandarina, lirio etc). El resultado es una pasta grumosa que hace muchísima espuma. No importa lo sucio que esté el pelo. Con una pizca de Sublime, un leve masaje con las yemas de los dedos.... voilá, la cabeza a punto de nieve en segundos. Se aclara en un santiamén, porque no lleva siliconas ni otras mierdas que dejan residuos en el cuero cabelludo. Para las sibaritas como la menda, su olor recuerda mucho al perfume Very Valentino.

Dulce Placer: (aprox. 5€) ¿os imagináis una porción de gelatina royal? Pues igual, pero para la ducha. Huele a frutas del bosque, sabe dulce (sí, no he podido resistirme, lo he probado). Es una delicia. Me han recomendado que la deje en la nevera, para estos días de sofocante verano, pero aún no me he "atrevido". Lástima que resbale como una medusa.

Como nuevo: (aprox. 8€) un champú estimulante para cabezas agotadas, dicen. Francamente no lo sé, aún no lo he probado. Estoy sublimada con Sublime. Este en concreto lleva menta, clavo, ortiga y romero. Indicado para personas que sufren una pérdida temporal de cabello debido al estrés o a desarreglos hormonales. Por supuesto NO me va a solucionar la papeleta, pero es que, si lo compraba, me regalaban la latita.

Cariño, he lavado a los niños: (aprox. 8€) seguro que muchas de vosotras acumuláis botes de body milk de todas las modalidades posibles, muertos de risa, en el estante del baño. Os levantáis con el tiempo justo para una ducha rápida, y hale, a trabajar. Tranquilas. No sois las únicas. A mí también me pasa. Hasta que he descubierto que si te lavas el cuerpo con un jabón de aceite de ylang-ylang y miel, te queda la piel suave como el culito de un bebé, sin necesidad de nada más. "Cariño, he lavado a los niños" es ideal para las duchas rápidas, porque en menos de cinco minutos sales limpia, perfumada y con la piel sedosa, oliendo a apetitoso caramelo. No hace mucha espuma.

Stepping stone: (aprox. 4€) exfoliante para pies. Contiene polvo de piedra pómez, manteca de cacao y aceite de jojoba. Su fragancia a cítricos es deliciosa, pero mancha. Cuando lo probé, toda la bañera, azulejos y cortina se llenaron de churretones verdes, como si Hulk se hubiera cortado las venas. Además, mis grietas y durezas, a estas alturas del verano, se han convertido en un pavimento. Stepping stone no es suficiente. Necesito una buena cuchilla y vaselina en cantidades industriales.

Colour supplement rosa claro: (aprox. 11€) base de color "multiusos" para mezclar con la crema hidratante. Para mí no ha sido un buena elección, por las prisas con las que me levanto de buena mañana, pero se me había terminado el maquillaje. No obstante puede aplicarse directamente sobre la cara (así durará poco, es un tarrito pequeño). El resultado es bastante natural, y cobertura variable. Ojo, hay que trabajarlo bien. Está hecha a base de pigmentos naturales y aceites esenciales, ideal para pieles atópicas con mil alergias.

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La próxima vez que pase "casualmente" por ahí (calculo que en un par de semanas, cuando cobre), me haré con Squeaky Green, un champú sólido que lleva aceite de árbol de té (lo mejor para la caspa), ortiga, romero y menta. También con Dream, la joya de la corona en hidratantes corporales (otra más para la colección). La usan en unidades de quemados, y yo este verano me pienso torrar.

Nota: estos productos no sirven para tratar la alopecia androgenética femenina ni otros problemas dermatológicos del cuero cabelludo.

sábado, 19 de junio de 2010

Píldora y efecto rebote

Sé que ha pasado casi un mes desde que escribí el último post. No me ha hecho falta comprobar la fecha, puedo medir el tiempo por el tamaño de mis raíces. Gajes de fingir ser rubia. De hecho iba a colgar fotografías, lo prometí y no lo he cumplido. Me he quedado sin portátil y funciono con uno de prestadillo, que por no tener instalado no tiene ni el Office. Qué pereza ponerme a ello. Máxime cuando paso 8 horas diarias amorrada a la pantalla del ordenador de la oficina. Lo último que hago al llegar a casa es echufar esta cajita del demonio que tantas horas me ha tenido enganchada. Ahora hasta leo libros y todo.

Quería comentaros algo que me ha traido por la calle de la amargura durante el último año y medio. Cómo dejar la píldora sin quedarme calva en el intento. Creo que lo he conseguido, pero he tenido tres efluvios, dos de ellos bastante fuertes.

El primero duró de abril a finales de junio de 2009. Ese verano tiré la toalla y volví a tomar Diane. El segundo, igualmente, de diciembre de 2009 a febrero de 2010. Otro intento fracasado de abandonar el infame tratamiento de acetato de ciproterona. A mediados de febrero volví a refugiarme en ellas, y me sumieron en tal depresión química que literalmente me quería morir. Lo pasé francamente mal, aún no sé cómo pude ir a trabajar porque estaba para la baja. Más bien para el arrastre. Por esa causa de fuerza mayor, mandé al carajo el pelo (y sabéis cómo me afecta en mi día a día, imaginad mi estado de ánimo para anteponer cualquier otra cosa a la alopecia), y las cambié por Yasminelle a finales de marzo. Un tercer efluvio, más suave, no tardó en sucederse, aunque ahora que lo pienso, podría ser perfectamente caída estacional.

Yasminelle sería el anticonceptivo oral menos malo y más recomendable, si no fuera por el brote de candidiasis recurrente que me dejó el negocio literalmente en carne viva. No entiendo para qué usaban el cinturón de castidad en la edad media, teniendo la posibilidad de cultivar levaduras en cualquier sótano mohoso. Y no sólo es el dolor, irritación, hinchazón e incomodidad. Es que desmoraliza.

Después de tres semanas sin Yasminelle, he tenido mi primera regla natural (y con la onagra tan pichi, que no me entero de nada). No sólo mi vagina ha quedado limpia como una patena, sino que, por primera vez desde hace seis meses, no se me cae nada de pelo. Ni en mis mejores tiempos hormonándome con Diane. Apenas 20 en la ducha y el resto del día francamente no lo sé, porque he dejado de verlos en la ropa, en el escritorio, en el suelo, en los platos de comida... sin rastro, se mantienen bien pegados a la cabeza, no me quedo con ninguno ni aunque me pase la mano con saña. Supongo que once meses de Finasteride 5mg influyen mucho, pero hay otra teoría que me ronda la cabeza:

Y es que desde que dejara Yasminelle, no he padecido caída, pero sí ME HA SALIDO BIGOTE. He pasado de tener una fina pelusilla que me retiraba con pinzas, a hacerme la cera cada cuatro días. Exagerado. Crecen gruesos y oscuros. Es un efecto rebote en toda regla, sólo que en vez de tirarme el pelo, me sale debajo de la nariz, ya podría brotar encima de las cejas. De hecho, esta misma tarde, viajando de copiloto, se me ha ocurrido desplegar el espejo del parasol y retocarme el maquillaje, que además tiene una luz conectada al movimiento de la bisagra. Qué mostacho, por favor, se me transparentan hasta los cañones. No he querido besar a mi novio por miedo a cepillarle.

No sólo lo noto en el bigote, en las piernas tengo bastante más. Combinar ACO con Finasteride me permitía el lujo de pasarme la cuchilla cada 10 ó 15 días, porque para cuatro pelos que me salían ni me molestaba... ahora se acabó el chollo. He decidido ahorrar para hacerme la depilación con LASER, aunque, como dicen en Portugal, creo, "donde hay pelo hay alegría".

sábado, 29 de mayo de 2010

Finasteride, agua oxigenada y meter tijera

Buenas,
No tengo muchas ganas de escribir por aquí ya que en Madrid hace un tiempo de escándalo, pero os debo otra galería de fotos con mi nuevo look. Es brutal cómo disimula y cómo potencia los resultados del finasteride 5mg que tomo desde hace más de 9 meses. Incluso con el pelo mojado ya no da pena verme, ni se me apelmaza ni nada.

Respecto al efluvio de diane, está dando sus últimos coletazos, y cada vez se me cae menos. Además, al llevarlo tan cortito los pelos muertos abultan la mitad, y si se me caen por ejemplo diez al cepillármelo por la mañana, no se convierten en una bola grande.
Ahora cruzo los dedos porque hace casi 10 días que dejé Yasminelle. De golpe, a mitad de ciclo. Llevaba a cuestas 3 infecciones de cándida seguidas (3 ciclos), y aunque el médico se empeñara en que no tenía nada que ver con tomar la píldora (¡ja!), fue dejarlas y recuperarme sin fármacos, óvulos, pomadas etc.. yo solita.

Ni idea de cuándo se me regulará el ciclo después de interrumpir el tratamiento mal, pero confío plenamente en la onagra. Es más que probable que tenga un tercer efluvio por haber dejado las Yasminelle, o igual mi cuerpo ya se ha desahogado todo lo que tenía que desahogarse en la menopáusia química que me provocó haber dejado Diane en diciembre.
Aquí tenéis la foto (chica de la izda) que llevé a la peluquería para que me lo imitaran, y con unas mechas rubias el resultado es bárbaro. Con el volúmen queda tapada la coronilla, y la raya se ha tupido mucho, en parte por el finasteride, y en parte por el efecto óptico que consiguen las mechas. Lo que peor llevo es el flequillo, me estorba para todo. Así que puedo recogerlo hacia un lado con la típica horquilla de clip.

De momento no noto que el pelo se me haya resecado o estropeado por decolorarlo (llevaba más de 8 años sin teñirme con químicos), pero por si las moscas compraré una mascarilla nutritiva de herbolario. Con lo bien que me queda cada 2 meses iré a retocar la raíz. Y no es sólo por lo mucho que disimula, es que me endulza las facciones y parezco una cría de 20.

Hacedme caso, meted tijera. Y si queréis que os dé la dirección de mi peluquera, enviadme un mail. Es encantadora y además te da muy buenos consejos para apañarte en casa y disimular "los remolinos" (su eufemismo de clareo).

sábado, 8 de mayo de 2010

Peinados para disimular la alopecia

Esta mañana estaba de buen humor y he posado para mí misma con mis tres peinados que mejor disimulan la alopecia (más o menos). Espero que os sirvan de utilidad, aunque reconozco que no soy muy original.
Eso sí, bajo un halógeno o a pleno sol, se ve el cartón.

http://picasaweb.google.es/115517125199102677875/PeinadosDisimularAlopecia#

Nota: haced click con el botón derecho sobre los enlaces y pinchad "abrir en una pestaña nueva" o "abrir en una página nueva".

viernes, 7 de mayo de 2010

El finasteride funciona!


Así, así se me está poniendo la cabeza de pelos nuevos, que crecen tiesos, radiales, muchos más que después de 2 años con el engorro del minoxidil. En breve os doy más detalles del gran avance, que este fin de semana estoy de Rodríguez y me dará tiempo a escribir.

Si me tenéis que hacer consultas privadas, podéis enviarme un correo al mail que figura en la cabecera de este blog. No puedo escribir la dirección aquí, que me rastrean el HTML y me petan a SPAM.
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Actualización 8 de mayo
Aquí tenéis la galería de fotos, podéis ver los pelos nuevos: http://picasaweb.google.com/115517125199102677875/Finasteride9Meses#
Y aquí otra galería para que veáis cómo estoy:
Cuando empecé el tratamiento:
Estoy igual que cuando empecé, más o menos, igual un pelín mejor, pero pensad que he pasado 2 efluvios, bueno, estoy supernado el segundo.
Y finalmente, las fotos de finales de 2008, mucho mejor, pero ya llevo 3 efluvios a cuestas:

domingo, 18 de abril de 2010

AGA lo que AGA, mi pelo como una braga

Buenas,

Ya lo he decidido. Además ha coincidido con un ascenso, una sustancial subida salarial y unas palabras reveladoras de mi santo: "Creo que utilizar lo que esté a nuestro alcance para mejorar la apariencia física sin necesidad de pasar por quirófano es algo muy positivo y saludable. La gente tiene muchos prejuicios al respecto". Pues sí, querido, veremos si sigues pensando así cuando te des cuenta de que mi volúmen capilar ha pujado, cual levadura Royal, de la noche a la mañana.

Ya me he decantado por esta cadena de peluquería: http://www.hairdreams.com/es/espesor-de-cabello, que cuenta con varias franquicias en Madrid capital. Siempre quise ir a Yqué!, tengo muy buenas referencias, pero no me lo puedo permitir porque está muy lejos tanto de mi lugar de trabajo como de mi casa. Tardaría más de una hora en llegar en transporte público. Si un día se me descarrila el bisoñé y necesito una puesta a punto urgente, ¿cómo me apañaría sin coche? Imposible.

La próxima semana voy a llamar a las tres peluquerías más cercanas que trabajan con el sistema Volume+ para pedir presupuesto y que me hagan una demostración del producto. Dios Mediante para finales de mayo me olvidaré de la alopecia y podré darme un buen homenaje caribeño. Con submarinismo y todo.

Que recurra a la microlínea no significa que tire la toalla, de hecho mis clareos no son demasiado evidentes, pero mi raya se ha convertido en una pista de aterrizaje. Incluso pensé en alquilarla a AENA después del cristo que se ha montado en los aeropuertos por la nube de ceniza volcánica. Seguiré el tratamiento con finasteride y yasminelle sine die. Sé que yasminelle no me está ayudando nada, pero ahora que tengo pareja estable reconozco que tomarlas tiene cierta ventaja. Después de dos meses, creo que el efluvio por dejar las infame Diane está remitiendo poco a poco, pero aún me desespero cuando me peino y todos los restos del naufragio capilar se quedan apelotonados en el sumidero del lavabo...

Insisto en que soy de las pocas mujeres que lograron recuperarse sustancialmente, y en tan sólo 6 meses, simplemente utilizando minoxidil 5% 1ml cada 12 horas. Por desgracia, mi dermatólogo, a pesar de ser el jefe de servicio de uno de los hospitales más famosos de Madrid, me dijo que el tratamiento no era crónico, que si estaba contenta con los resultados, lo dejara. Por su puesto me faltó tiempo para tirar el frasco a la basura, ya no tenía prácticamente ningún clareo. Valiente hijo de Satán. Se me cayó todo, y jamás volví a responder con tanto éxito a ninguna medicación. Se pasó mi tren por hacer las cosas mal, por estar mal asesorada, vaya.

Posteriormente di con otros tantos doctores bocachancla que me recomendaron encarecidamente ACO, y eso fue el golpe de gracia a mi pelo. Ahora, gracias a todos y cada uno de ellos, necesito un postizo. ¡Belcebú os lo pagará con un gran herpes genital!

No voy a tirar la toalla. Aún me quedan 2 años para saber si el finasteride funciona en mi caso o no; no voy a dejar de tomar fármacos a pesar de haberme decantado por la prótesis parcial. Quizá en 2012 mi pelo haya dado un cambio de 180º y ya no necesite microlínea. O sí. No tengo ni idea, lo único de lo que estoy totalmente segura es que jamás volveré a confiar en ningún médico.

Os mantendré informadas de absolutamente todo, hasta de si me levanto de la cama con más o menos enredo. Cómo se lava, cómo se seca, cómo se recoloca, peina y moldea... Y colgaré muchas fotos. Muchas.

sábado, 20 de marzo de 2010

Champú extra volumen hair x de Oriflame

No suelo escribir sobre cosméticos, ya que me parece una pérdida de tiempo, porque no curan. Y lo que mejor aspecto le da a mi malogrado pelo es la henna que cuesta menos de 3 euros en cualquier herbolario. Pero voy a hacer una excepción, porque lo raro es que algo funcione. Que si nutritivos, que si hidratantes, que si fortificantes, que si antiencrespamiento, que si enriquecidos con provitaminas... todo eso está muy bien, pero, tengo alopecia. Tenemos alopecia. Lo que no ayude a disimular los clareos me importa un carajo. Y francamente, si no es con el peine de cardar, laca extra fuerte en cantidades industriales y bastante maña, últimamente no había manera de salir decente a la calle.

Hasta que en el catálogo de rebajas de febrero me topé con este producto:


Estaba al 50% y además, por ser socia, me hacen casi un 20% de descuento adicional, así que me decidí a comprarlo con cierto escepticismo. Cualquier champú de supermercado, a excepción de la línea Deliplus, iba a salir por el mismo precio. El primer día que lo probé, me apresuré a secarme el pelo cabeza abajo, con el secador en modo turbo supersónico, como siempre. Y el resultado fue putapénico. Todo encrespado y la raya marcada como si me hubieran pegado un hachazo en la cabeza.


Lo metí en el armario botiquín y ahí se quedó muerto de risa, hasta que un día, después de varias semanas, se me acabó el ketoconazol y no me quedó más remedio que echar mano del bote blanco y morado. Era una tarde de esas de pantuflas, televisión y manta, por lo que cepillé lo que me queda de melena y a vegetar al sofá. Con la calefacción central a todo trapo (inconvenientes de vivir en un bloque donde la media de edad supera los 60 años) en menos de una hora ya estaba completamente seco, y fue entonces cuando comprobé que así, al dejarlo reposar, secarse poco a poco, el champú había hecho efecto levadura royal y estaban todas las raíces completamente volumizadas.


Conclusión. Funciona, sí, pero a temperatura ambiente, sin prisas y con paciencia.


domingo, 7 de marzo de 2010

Sucesos para-anormales: el extraordinario caso de www.alopeciafemenina.com/es/net/info

Google Adsense me genera unos ingresos de 3 euros mensuales, más o menos. Lo digo abiertamente siguiendo mi política de total transparencia, porque quiero insistir en que soy totalmente independiente de consultas, clínicas, charlatanes, marcas de cosméticos o laboratorios.

Sí, habéis leido bien. Tres euros. Tamaña cifra que había pensado destinar en la compra de un dominio, o dos, para que este nuestro blog no figure bajo la URL cutre de Blogspot. Y ya estaba decidida a adquirir http://www.alopeciafemenina.com/ o bien http://www.alopeciafemenina.es/, cuando cuál sería mi sorpresa al comprobar que ambos dominios (más los homónimos .net e .info) no sólo ya están comprados, sino que además se encuentran en desuso, reservados a algún oscuro interés o simplemente bloqueados para evitar su utilidad. No encontraréis ningún tipo de información sobre el tratamiento de la alopecia femenina, ni siquiera un foro. En esas direcciones no hay nada. Es puro desperdicio.

Entonces hice un "whois" (en lenguaje profano: consultar quién es la persona que lo ha adquirido) y como curiosidad, el propietario de http://www.alopeciafemenina.com/, es un dentista colegiado especializado en odontología estética. ¿Se especializará también en prótesis capilares o habrá desarrollado un pegamento especial para full lace a partir del que se usa con las dentaduras postizas? Desde luego, hay gente para todo.

El propietario de http://www.alopeciafemenina.net/ es una agencia de publicidad (Copernal) que edita la revista "Hoy". Desconozco su periodicidad en los kioscos, de qué va, e incluso su web tampoco está disponible.

http://www.alopeciafemenina.info/ es propiedad de la sociedad Diego y Carballeira SL, empresa especializada en la fabricación de bolsas de tela, de plástico reciclable y fundas para trajes de novia. Definitivamente no debí preparar setas silvestres para cenar.

Pero, la información que realmente nos interesaba era localizar al propietario de http://www.alopeciafemenina.es/, adquirida por el Grupo Mercantis. Entre las empresas de dicho holding destaca una en especial: "CAPILACTIVA". Una especie de laboratorio para "investigación I + D" nacido en colaboración con el instituto Bellido: otro hatajo de charlatanes tipo Svenson que venden ampollas, bálsamos y crecepelos milagrosos por internet. También tienen una clínica en Madrid donde realizan sus "tratamientos". Ahí tenéis la razón de que http://www.alopeciafemenina.es/, por su precisión en las búsquedas de Google, sea un filón para estos buitres carroñeros. No han perdido el tiempo y ahora es suyo.

Me da rabia poner el enlace y generar tráfico a la clínica Bellido, pero me gustaría que fueráis realmente críticas con estas "peluquerías tuneadas como hospitales" y reflexionéis: si el laser o los champús milagrosos hicieran efecto, simplemente no habría calvos en el mundo. Y cada vez somos más. Sobre todo mujeres.

martes, 2 de marzo de 2010

Diane 35 y depresión

Me he obligado, literalmente, a salir de la cama y a arrastrarme hasta el sofá para escribir este post. Cuando he visto que tenía que volver al dormitorio a buscar el cable de la batería del portátil, casi me da un ataque de ansiedad, porque desde hace dos semanas, si no es para quedar con mi novio y languidecer junto a él, llego por la tarde y me meto en la cama. Fin del día.

¿Y qué es lo tan terrible que me ha pasado hace dos semanas como para tener estas ganas locas de pudrirme? Salgo con un chico maraviloso y todo iba sobre ruedas (ya no sé), estoy prosperando en el trabajo y mi puesto tiene bastante proyección, y además, ¡me ha tocado un sorteo! Un cheque regalo de 100€. No está mal.

Pues resulta que hace exactamente dos semanas llevaba una actividad frenética en el curro, pero de buen rollo, me sentía realmente estimulada por los proyectos y tenía mucha proactividad (no estrés, sino entusiasmo). Además, había vuelto a hacer deporte, a ir a bailar, y aprovechaba las tardes para exprimirlas al máximo: quedar con amigas, con mi pareja, hacer compras, pasear... Y los fines de semana, aún mucho más.

Pero ay, amigas, volví a Diane. No soporté el efluvio que me había hecho perder, en apenas 15 días, mis avances con Finasteride durante 5 meses. Y ahora puedo decir que he cometido un error GARRAFAL. De hecho, después de leer este artículo, he llegado a la conclusión de que las últimas dos veces que estuve en tratamiento con esas malditas píldoras, el hecho de no haber experimentado una depresión química me convertía en una afortunada. No pertenezco a una minoría marginal a la que le toca la china y ha de bregar con esta tristeza profunda e inconsolable debido al trasiego hormonal, no soy un caso aislado, qué va, lo raro era lo mío: haber salido de rositas en dos ocasiones. Pero a la tercera, mi cuerpo ha pegado un puñetazo en la mesa y me ha dicho "¡Catacrocker!, se acabó lo que se daba, zorra, ahora te vas a sentir como una mierda, igual que todas las demás, por sabotearme con pastillas cancerígenas".

Estas dos últimas semanas apenas he sonreido, ya no bromeo con mis compañeros de trabajo, un día fui al híper a hacer la compra y me dio un ataque de ansiedad por agorafobia (hacía casi tres años que no me sucedía), no he ido al gimnasio, no he ido a las clases de baile, no he usado el contorno de ojos, no me he depilado, ya no me levanto diez minutos antes para ir bien maquillada a trabajar, no he puesto más que una lavadora, no he planchado, no he limpiado a fondo la casa, no he leído los dos únicos libros que tenía pendientes, me he pegado unos seis atracones de galletas de chocolate (ahora mi apetito es incontrolable, como el de los zombis), tengo terrores nocturnos, ataques de llanto a diario (de los de hipo), estoy terriblemente cansada duerma cinco horas o duerma doce, fantaseo con la idea de morirme ya, y cuando me miro al espejo simplemente me doy asco.

Hace un par de días mi novio me gastó una broma un poco "siniestra". En condiciones normales, habría acabado con agujetas de reír, pero me eché a llorar. Su cara era un poema. Sé que ahora piensa que estoy loca, y posiblemente me dé pasaporte, pero le he explicado más o menos la situación y ha reaccionado bien. Me ha pedido por favor que deje de tomarlas (del pelo no sabe nada, por supuesto, además parto con cierta ventaja, el otro día hacía mucho viento y se le vio el cartón). Gracias, Diane. Gracias por esto y por los dos kilos que he engordado durante las últimas 3 semanas, incluso me da miedo mirarme la cara interna de los muslos. Creo que ya no me cabe más celulitis.

¿Y qué voy a hacer? Estoy en la semana de descanso. Espero recuperar, en los próximos días, un ligero porcentaje de mi anterior estado de ánimo, lo mínimo necesario para no entretenerme pensando en cómo suicidarme y que parezca un accidente (no quiero que mi madre se traumatice).

Me importa un carajo que se me caiga más o menos el pelo (sí es cierto que el efluvio por el efecto rebote ha remitido casi totalmente), es que sólo quiero volver a estar en paz conmigo misma. A ser tan feliz como antes de navidad, una chica independiente, sana, alegre y mucho más optimista. Me costó muchísimo conseguirlo, porque la alopecia siempre ha condicionado mi vida, como una piedrecita peremne en el zapato: me ha forjado un carácter introvertido y una autoestima suspendida en la cuerda floja. He estado muy hundida... cuando perdí a mi pareja de "toda la vida", cuando no tenía trabajo, cuando tenía problemas económicos o familiares... Pero jamás, jamás, JAMÁS de los jamases me había sentido tan MAL, sin una justificación real. Me he convertido en una ciclotímica de manual, y quiero parar esto antes de acabar con trastorno bipolar.

Dentro de cinco días empiezo un blíster de Yasminelle. Si se me cae el pelo más o sigo deprimida, dejaré los ACO definitivamente pase lo que pase, y encargaré una microlínea rubia para este verano. Cambio de look & feel. Me lo merzco, coño. Me lo merezco.

Ps. Huelga decir que la culpa la tienen los médicos. ;-)

sábado, 13 de febrero de 2010

Finasteride o viagra femenina??

Estoy desatada, como una loba en celo ¡¡¡¡¡¡¡¡WOARRGGHH!!!!!!

Aunque ahora que llevo unos 6 días con Diane, (por cierto, la grasa del pelo ha desaparecido prácticamente por completo. Jodidas píldoras del demonio, hay que ver lo rápido que alteran nuestro metabolismo) sigo con un ritmo bastante frenético, una media de 5 a la semana, pero ya noto que mi apetito sexual empieza a decaer a niveles normales...

Qué rabia. Voy a esperar a ver si me altero en la semana de descanso, y eso confirmaría la teoría que titula este post...

sábado, 30 de enero de 2010

Soluciones naturales para el acné. Otro síntoma de androgenismo en la mujer.

Nunca antes me había planteado cómo es vivir con acné. Si es mejor o peor que la alopecia femenina. Dependiendo del grado, claro está. En el caso de quedar estigmatizada con esas cicatrices por toda la cara, entonces podría considerarme afortunada de tener sólo calvicie, que en última instancia se soluciona con una peluca o una prótesis parcial.

Para meternos en situación, según propias palabras de una compañera de trabajo que tiene el cutis repleto y se ha documentado mucho, la causa principal del acné no está en el exceso de sebo facial. De hecho yo, como efecto secundario del Finasteride, parecía que había metido la cara en una freidora, pero apenas me salían 4 granos. Después de tres semanas tomando zinc (300% C.D.R.), lo tengo más que controladísimo.

Todos tenemos una serie de bacterias en la piel que se alimentan de esta grasilla. El problema no está en dichos microorganismos sino en nuestra hipersensibilidad a ellos, al igual que sucede con el folículo piloso y la DHT.

Es decir, a mí ya me pueden untar la cara con manteca a diario, que nunca jamás de los jamases tendré acné, porque mi propio cuerpo es inmune a estos bichitos que causan la infección, inflamación y supuración de los poros de la piel. Y no sólo de la cara, también del escote y de la espalda.

¿Cómo prevenir o terminar con el problema? Pues es complicado. En primer lugar, porque es de carácter genético, aunque en la mayoría de los casos se supera pasada la adolescencia una vez que las hormonas se normalizan. Muchas veces quedan marcas o cicatrices.

Hay dos maneras de tratarse. Por un lado, la higiene con geles y tónicos astringentes, para controlar el nivel de grasa en la superficie de la piel. Es necesario mantener a raya las glándulas sebáceas, y si están sobrestimuladas por un exceso de andrógenos en sangre es harto complicado. Lo ideal es eliminarlas para que así las bacterias mueran de inanición. Aquí entra en juego el fármaco Racután, que produce tal intoxicación por hipervitaminosis A que la gran mayoría de glándulas se atrofian. Esto por supuesto entraña otros riesgos para la salud debido a la toxiciad del retinol en muy altas dosis. Que cada cual haga de su capa un sayo, pero hay que informarse antes al menos. Y entre sus efectos secundarios: alopecia. Recordad que el acné es otro síntoma de androgenismo, y a veces el AGA va de la mano, un AGA que puede permanecer latente hasta que la sobredosis de esta vitamina la desencadene y se cronifique.

Otra opción para secar las glándulas sebáceas de manera irreversible, que además no implica tomar medicación, es el LASER. En general suelen obtenerse muy buenos resultados, pero también conlleva riesgo de quemar tejido adyacente y producir manchas en la piel. La tecnología se ha sofisticado muchísimo, pero no olvidemos que la sombra de la Ley de Murphy es alargada. Sin embargo, podemos meterlo en el saco de los métodos "no invasivos" (pero sí abrasivos) ya que no consiste en tomar pastillas. Económicamente este tratamiento es mucho más caro, aunque podría considerarse una inversión a medio plazo.

Entonces, como es lógico y normal, una niña de 14 años que se mira al espejo y tiene la cara como un mapa, le pide a su madre que le lleve al dermatólogo. Y el dermatólogo le recetará ACO combinado con Racután dependiendo de la gravedad del problema, así, sin mediar palabra. Hala. Ancha es Castilla.

Por eso, quiero solidarizarme con vosotras y os presento un plan "natural" que podría ayudaros considerablemente, aunque, como casi todo lo que merece la pena en esta vida, requiere constancia y disciplina:

En primer lugar, además de mantener una higiene muy escrupulosa, usa aceite puro de árbol de té, porque es un antibiótico bastante fuerte que ataca directamente a las bacterias. Es importante combinarlo con jabones y tónicos astringentes.

Impregna un algodón con apenas unas gotas y aplícalo sobre la zona afectada. Deja que actúe durante horas.

Un par de veces a la semana, puedes ponerte una mascarilla de arcilla roja. Si te ves la piel demasiado tirante y reseca, aplícate gel de aloe vera puro después.

Además de eso, hay que tomar: suplemento de zinc (30mg), que es seborregulador, aceite de onagra, que ayudará a balancear las hormonas (1gr.), y, para completar, 800 microgramos de retinol (C.D.R. de vitamina A), además de seguir una dieta variada y equilibrada, pero evita abusar de azúcares y de las grasas. Recuerda tomar el zinc antes de acostarte, al menos 2 horas después de beber lácteos. Todo esto puedes adquirirlo en cualquier herbolario. No olvidéis que a la hora de maquillaros, la base ha de ser oil free, aunque lo más recomendable sería utilizar polvos, como estos.

Si aún así os recetan ACO y Racután y queréis tomarlo, os recomiendo infusiones de boldo, diente de león y de salvia para ayudar al hígado, pero dadle antes una oportunidad de tres meses a la fitoterapia, mal no hará.

sábado, 23 de enero de 2010

Tiro la toalla II. Vuelvo a diane.

Dentro de exactamente dos semanas. El efecto rebote me ha sorprendido antes de lo que esperaba, y aún no me he recuperado del que sufrí el año pasado, unos tres meses después de dejarlas por primera vez. Me quedé pelada en la coronilla tras la caída masiva que sufrí. Sólo frenó cuando las retomé. No me atreví a seguir hasta el final.
No podía, ni puedo, permitirme el lujo de perde mucho pelo, después de padecer AGA desde hace 10 años. Todos mis esfuerzos y mi fuerza de voluntad durante meses, años... se fue por el sumidero.. y lo mismo está sucediendo ahora. Seis meses con finasteride, y cuando empiezo a notar resultados... sólo se me ocurre dejar Diane... toda la ilusión al carajo.

Aprovecho para mentar a los muertos pisoteaos de los tres médicos que me las recetaron como la solución a mi problema. No sólo me han dado patente de corso para envenenarme cada día con semejante ponzoña (de qué habrá tanto cáncer de mama últimamente?? No será del boom de los anticonceptivos en los años 8o? Por qué los ginecólogos están calladitos como meretrices??), ahora también llevo un grillete de criptonita del que no me puedo librar a no ser que quiera quedarme con cuatro pelos de rata en plena veintena. Y la autoestima, a nivel del mar.

Espero que estos tres individuos se encuentren ahora mismo en Haití, salvando vidas. Pero mucho me temo que seguirán aburguesados, apoltronados en sus escritorios de madera maciza, pasando consulta con bastante mediocridad y cobrando 100 euros por leer el vademécum sin vergüenza torera.

Esto me recuerda al chiste de...

- ¡Por favor! ¿Hay algún médico en la sala?

- ¡Lo siento, soy dermatólogo!

lunes, 4 de enero de 2010

Putas Diane 35, putas revistas del corazón, puto todo

Qué poco dura la alegría en la casa del pobre. Qué contenta estaba con los incipientes resultados del Finasteride, y cómo empezaba a notar el pelo con más cuerpo, más volúmen, en definitiva, más mejor. Hace ya un ciclo que dejé Diane, de hecho noto los primeros síntomas de mi regla natural, aunque eso sí, muy atenuados por el aceite de onagra.

Creí que las píldoras del demonio me darían tregua hasta primavera, que fue cuando padecí su efecto rebote la primera vez que las dejé. Con tres meses más de margen de maniobra para el Proscar, no lo notaría tanto, supuse. Pero parece que esas malditas pastillas de Satán se han enterado de mis planes, y desde hace tres días, el pelo no deja de caer y de caer y de caer. Ahora está lacio, grasiento, sin forma, ralo, me han salido varias espinillas en la cara. ¿Qué voy a hacer? ¿Esperar a ver si pasa? ¿Resignarme a tomar Diane como una maldita condena si no quiero quedarme pelona antes de cumplir 30? Me cago en mi mala suerte.

Otra cosa. Estuve en el dentista. No es que aspire a que tengan una suscripción a la National Geographic o a People, pero es que en la sala de espera sólo había "Cuores". Para las lectoras que no sepan qué es, se trata de una infrarrevista del Grupo Zeta (caído en desgracia por la crisis) en la que publican fotos in fragantis, humillantes o desfavorecidas de las famosas, y se burlan de su manera de vestir, de su celulitis o de casos de alopecia femenina. Ahí es dónde me toca la fibra sensible, mirusté.

Cuando Pe Cruz se pone un vestido que le sienta peor que a un Cristo dos pistolas, tiene remedio. A la próxima llevará un Versacce espectacular (que vale más que todas las nóminas de sus redactoras pedorras juntas) y entonces harán mutis por el foro. Pero cachondearse de los presuntos clareos de la cantante Soraya, por ejemplo, no tiene perdón de Dios. No se imaginan lo que es tener este problema, y deseo que nunca lo sufran. Y digo esto porque quedarse calvas es lo que les faltaba a las pobres "juntaletras" de Cuore. En un número que he estado hojeando salía una foto de grupo de la plantilla, y, madre de deu, la inmensa mayoría de las "periolistas" son feas con avaricia.

Lo que me suponía. Si es que tanta envidia, tanto resentimiento y, en definitiva, tanta maldad, no podía ser gratuita. Enhorabuena, colegas, ya que os erigís expertas fashionistas podéis hacer como Channel y usar el pseudónimo "coco" para firmar las columnas, aunque en diferente contexto, claro.

Lamentablemente no he encontrado en "Google images" la foto en cuestión, pero sí esta, que no tiene desperdicio:

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