viernes, 24 de julio de 2009

Finasteride 5mg, aviso a navegantes

Buenas noches amigas, amigos, enemigas, enemigos.... a todo quisqui:

Hoy he recibido la impactante e imprevisible noticia de que estoy despedida, así que la parte positiva es que voy a tener mucho tiempo para actualizar este blog, dejado de la mano de Dios desde febrero.

Pues sí, seis mesecitos partiéndome los cuernos por una empresa que no me hizo contrato de curso legal (ni de curso ilegal, no lo tenía y punto). En junio se llegó a un acuerdo verbal (la situación ya era insostenible) y presuntamente este mes de agosto ya iba a formar parte de la plantilla. Pero, contrapronóstico, ahora en julio, deciden que no doy el perfil, ergo me voy a la puta calle. Me gustaría no tomármelo como algo personal (aunque creedme, es difícil), por lo que voy a dejarlo en manos de un abogado sindicalista. Y que salga el sol por donde quiera. Espero que la justicia me dé la razón. Debería decir que ¿confío? en ella.

Mientras en este país de pandereta y cuchufleta sigue estilando el empresario negrero y trapichero (si es que el término existe, jaja, que luego nos sorprendemos de que la cosa vaya como vaya), yo decidí que tenía que darme otra oportunidad, al margen de la homeopatía, para intentar recuperar algo de pelo, después del efecto rebotazo al dejar las Diane.

Mi primera opción fue, -y ya sé que desafortunada- volver a estas venenosas bombas hormonales (Diane). Llevo un ciclo completo más una semana, y efectivamente, la caída ha amainado de golpe. He pasado de 200 pelos por el sumidero del lavabo a quizá 30 cada día (exagerando). El resultado fue una deforestación bastante importante de la coronilla.

Pensé que no tendría redención de Dios (y aún no sé si podré librarme de ellas, al menos no a corto plazo), que tomé una mala decisión (avalada por un mal médico) y que de no haber empezado, jamás habría llegado a esta tesitura. Bueno, lo que está hecho, hecho está, hay que buscar soluciones en vez de lamentarse.


Una lectora me comentó que había conseguido finasterida gracias a su hermano, y que iba a automedicarse. En principio pensé que sería peligroso, pero por desconocimiento básicamente. Empecé a investigar sobre el fármaco, y la verdad, comparándolo escrupulosamente con lo que yo estoy tomando, es inocuo. El debate es bastante interesante, pues la única razón que encontramos (y que es la que realmente existe) por la que no lo recetan a mujeres es porque puede producir malformaciones en el feto en el caso de estar ya embarazada o buscando un embarazo.

Obviamente hace falta tener menos luces que el camerino de Stevie Wonder para reproducirse dadas las circunstancias, pero aún así hay mucha descerebrada suelta. Lástima porque unas cardan la lana, y otras llevan la fama, total, que no se lo recetan a ninguna por si las moscas.

Partimos de la base de que soy más que un útero loco por gestar a un cachorrillo humano, y que asumo la responsabilidad. Aparte mi intención es tratarme sólo con estas pastillas, y gradualmente dejar las ACO (no alteran el ciclo menstrual como por ejemplo sí sucede con androcur). Quiero intentarlo de nuevo, arriesgándome a otro efecto rebote, pero quizá menor y más controlado.

Lo encargué por Internet y justo cuando ya estaba decidida a lanzarme a la piscina, a ser cobaya, localicé a una dermatóloga, especializada en alopecia de patrón femenino, que había publicado ensayos clínicos de esta droga en mujeres, con excelentes resultados.

Ni corta ni perezosa llamé y pedí consulta. Estaba convencida de que saldría con la sensación de haber gastado dinero para nada, que tampoco me daría solución. Una vez más, mi planteamiento era erróneo. Tengo el vicio de confiar en las personas que no debo y de desconfiar sistemáticamente de las personas que sí buscan mi bien. Así me van las cosas, claro. En todos los aspectos.

Le expliqué de manera educada pero razonable toda mi historia, y por qué no seguir hormonándome. No sólo lo comprendió sino que me preguntó si estaba dispuesta a tratarme con finasteride 5mg. A mí se me iluminó la cara y lo demás, pues os lo podéis imaginar. Me ha pedido análisis de sangre para comprobar que transaminasas y azúcar están en su sitio y avanti.

Respecto a la homeopatía, esta dermatóloga me ha hecho dudar. Efectivamente el homeópata me ha detectado un problema pancreático, de insulina, que podría ser real. Lo que ya no sé es si esto es el resultado de tomar Diane 35 durante más de un año (viene en el prospecto como efecto secundario) o si yo ya lo tenía de serie. No hay manera de saberlo, pues nunca antes se había pedido un análisis tan específico. Sabéis que un exceso de insulina, una resistencia a ésta, provoca alopecia. Los ovarios la metabolizan y como resultado segregan un exceso de andrógenos.

El tema es el siguiente: ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Esto me ha venido a raíz de tomar la píldora, ya lo padecía pero no se diagnosticó en su momento, o quizá yo tenía una predisposición genética que me ha desencadenado Diane? Aunque entonces no explicaría la alopecia como síntoma.

En cualquier caso, voy a seguir tomando homeopatía por si las moscas, que es cara pero me sienta divinamente, además de finasteride y minoxdil. He leído por ahí que en los próximos 2 años recuperaré pelo y después de un descanso de 5 meses, tendré que tomarlo saecula saeculorum si quiero mantener lo ganado. En fin. Es lo que hay, habrá que resignarse. Me tengo que resignar a tantas cosas últimamente, que ahora que me veo sin trabajo, sin paro y sin liquidación, estoy empezando a relativizar mucho. Incluso a madurar.

No dejéis de postear comentarios. Cualquier duda, ruego, petición, agape_capilar@hotmail.com

Al menos a Google le mola este blog y me ha regalado 50 euros para una campaña de adwords y extender mi dominio blogueríl, cosa que creo voy a aprovechar, MOHAHAHAHAHAHA!

miércoles, 22 de julio de 2009

Finasteride 5mg....

Bueno, voy a tratarme con finasteride 5mg (me lo han recetado). Ya os contaré todo con muuuucho detalle y sobre todo cómo lo he conseguido,jaja.

lunes, 13 de julio de 2009

Dermatólogos: flora y fauna

Desde hace días me ronda la idea en la cabeza de comprar Proscar a través de internet y automedicarme. Hay estudios de doble ciego con mujeres de entre 20 y 40 años, combinando 2.5 mg de finasteride con yasmin. Más del 60% acusó mejoría, y aunque no es un resultado muy halagüeño, la dermatóloga que llevó a cabo el experimento señaló que las alopecias que reaccionaron favorablemente al fármaco fueron las de las chicas que comenzaron con este problema durante la adolescencia, cuando la actividad androgénica sí es determinante. Las mujeres que la desarrollaron a partir de la menopausia no lograron un gran avance, pues hay otros factores que la condicionan, como una bajada considerable de estrógenos.

Total, que en el foro estamos como locas por un dermatólogo/a que esté dispuesto/a a recetárnoslo, y no crea que las mujeres somos un hatajo de borregas descerebradas, con la única finalidad de embarazarnos, a pesar de tomar -y ser conscientes de ello- un medicamento teratogénico. Pero parece ser que alguna que otra borrica ya ha creado precedente, pues si no, no me lo explico.


Bueno, pensando en mi experiencia visitando a media docena de especialistas, y con todas las historias que he leído de muchas de vosotras, he llegado a la conclusión de que el 90% de los dermatólogos, por no decir el 99%, no tienen ningún interés en ayudarnos. En todo caso por desidia, negligencia o vaya usted a saber, nos echan la mano al cuello. Hay dos tipos bien diferenciados:


1) Los que peinan canas, llevan unas cuantas décadas de ejercicio a sus espaldas, están curados de espanto, y se han granjeado una reputación a base de títulos que salpican la pared de la consulta, clases magistrales y en defivnitiva, años de experiencia. No han leído una publicación sobre alopecia femenina posiblemente desde 1994, pero saben que la sota, caballo y rey del vademécum es lo que a trancas o a barrancas, funciona. En cualquier caso: diane, minoxidil, vitaminas. El orden de los factores no altera el producto.


No dan información, cuesta arrancarles las palabras de la boca. Generalmente estudian la analítica en silencio, asintiendo o ladeando la cabeza. Eso si hay suerte y te la piden al laboratorio, por lo general diagnostican a ojo, muchos conservan tal vista de pájaro que no necesitan ni levantarse del escritorio. Tampoco suelen responder a las preguntas, a menos no sin evasivas. A pesar de prescribirte el pack completo de primeros auxilios contra AGA, su frase favorita es: "No te preocupes, las mujeres no se quedan calvas". Pues claro que no, hombre de Dios. Pero de quedarme como el que retransmite la Fórmula 1 a conservar una especie de finísima tela de araña que apenas me cubra el cráneo y se me vean hasta las ideas, prefiero la primera opción. De esta manera no tendría que afeitarme los cuatro pelillos mal puestos antes de ceñirme la prótesis. Muchas veces la medicación es peor que la enfermedad, y para informar sobre los efectos secundarios, tampoco gastan saliva, en todo caso arrojarían un desganado "Es por tu bien, tontita, que no te vas a quedar calva".


2) Dermatólogos con vocación de peluqueros. Haberlos, háylos, y cada vez más. No sé si me dan más o menos miedo que los primeros. Malgastas dinero a expuertas, y además tiempo precioso, tiempo que es pelo, pero al menos no recetan fármacos que pueden perjudicar más que ayudar.


Sales de la consulta con una lista interminable de potingues, champús, mascarillas, ampollas, vitaminas, lociones...

- Los lunes, miércoles y viernes, hay que lavarse con el champú "Biocapil Anticaída 500" de laboratorios KY, que son los que le invitan a los congresos sobre herpes labial en Ibiza. Hotel de cinco estrellas, todos los gastos incluidos. Después, usar la loción "Organics Hair Plus 2.500", de C'utreal.

- Martes, jueves y sábados, champú y mascarilla Roxy Possay de laboratorios Warrix, para cabellos grasos, porque le envían por Navidad una cesta enorme con un jamón de jabugo.


- Los domingos, hay que lavarse con el champú "Revivogenil Adenoxino", de laboratorios Pus, y ponerse las ampollas regenerantes con saciaslím, el principio activo de la corteza del árbol de Judas, un potente renovador del ADN capilar y que además te borra las líneas de expresión (del chichi). Cien euros la media docena. Estos son los que le pagan las pilinguis.

Todos los días, antes de comer, un sobre de "Vitamitil Megatrón A-Z" y dos cápsulas de Ferrofortix C. Los fines de semana, añadir también una pastilla de "Crescinín Ultracomplet".

Por supuesto, infiltraciones de Blerfinil Peich Julay, un ácido que se extrae de los testículos del pájaro Do-Do, con un porrón de vitaminas y minerales, porque su cuñado es practicante y hay que buscarle trabajo, que la cosa está mu malamente con la crisis.

Ah, también te receta 1ml de minoxidil al 2% el tercer jueves de cada mes, si coincide luna llena, no vaya a ser que notes mejoría.

Pues nada, yo llevo 1 mes de Diane (tiré la toalla, no podía soportar el hecho de desatascar el sumidero dos veces por ducha), y ahora tengo dos coronillas, una raya lateral igual de ancha que la central, y un puñado de pelos cada vez que me paso la mano. Ahora se cae algo menos, gracias a Dios. El ánimo, por los suelos.

Compártelo:

|

También te interesaría leer...

Blog Widget by LinkWithin