sábado, 13 de diciembre de 2008

MG: Mariano García, Svenson a la española

(Post actualizado en 2012)

Mi madre estaba convencidísima de que mi alopecia se debía a los tintes y al secador. Sobre todo por las mechas rubias que hacían con decolorante (últimos coletazos de los años 90). Yo me resignaba a ver que perdía más y más densidad, hasta que a los 18 años se me veía el cartón.

Mucho tiempo después me dijeron que lo mío era un SOP por dominancia estrogénica, más tarde podría tratarse de resistencia a la insulina, y ahora, tengo unas marcas en las uñas desde tiempos inmemoriales que podrían considerarse psoriasis y, por lo tanto, explicar mi problema con el pelo. Así que, he tenido que dejar de echar la culpa a la peluquera del Spejo`s (se llamaba Jaqueline Patricia y vivía en mi barrio), el único salón de belleza que podía permitirme con la paga semanal (dos mil pelas).

Casi a la vez una amiga de mi madre padecía alopecia areata y se la "trataban" en MG, con láser. Lo que la buena mujer no sabía es que el pelo creció por sí solo: después de ir al dentista (se hizo una endodoncia porque tenía un buen flemón que le produjo las calvas). Sin embargo otorgó el milagrito a esta "clínica" capilar en lugar de agradecérselo a su odontólogo.

Día de autos. Enero de 2003. C/ Conde Peñalver (Madrid). En la sala de espera había fotos de famosos, como Carlos Larrañaga, que se supone habían seguido un tratamiento ahí. Voy acompañada de mis padres y una comercial con bata blanca y tropecientos diplomas en la pared (yo era joven e impresionable) me pregunta cuál es el motivo de la visita. No sé qué decir, porque no noto que se me caiga el pelo, simplemente lo tenía lacio, ralo, difuso, fino, sin brillo, con las puntas abiertas de par en par... un asquito. Me pregunta por mis hábitos de vida, nutrición, si tomo drogas, otras enfermedades, anemia... Los análisis de bioquímica que había encargado mi médico de cabecera, casi perdonándome la vida por perturbarle con semejante soplapollez, estaban perefectos.
Teatrillo; me revisa la cabeza con una lupa-fluorescente (es de agradecer, muchos médicos especialistas en dermatología ni se levantan del escritorio). Es agradable. Arranca dos pelos con unas pinzas de depilar de la coronilla -recuerdo perfectamente el tirón ahí- y los amplía con una especie de microscopio-televisor.

Su sonrisa profidén se desdibuja en una cara de pánico al mirar la raíz, y medita unos segundos haciéndose la interesante: -Uy, qué mal está el folículo...

Apunta no sé qué en la ficha, y me dice en un tono catastrofista:

- "No te voy a engañar. Si no te pones en tratamiento antes de que cumplas 21 habrás perdido más de la mitad de lo que te queda. El folículo está muy mal, muy deteriorado, y he visto que tienes un poco de caspa y grasa. Tenemos un método revolucionario de oferta, que incluye terapia de láser, vitaminas y masaje, además aconsejamos tónicos, mascarilla y champú para revitalizar y limpiar el cuero cabelludo".

 Además recogió más pelos en una bolsita zip de pruebas forenses -como las de CSI- que van a llevar a analizar en su laboratorio. Nunca vi los resultados. Tampoco me acordé de reclamarlos. Por supuesto no me los dieron.

Miré a mi madre con cara de pánico y dije: -bueno, quizá podría hablar con un dermatólogo a ver qué le parece....

La comercial me disuadió: - Aquí hay un dermatólogo que pasa consulta los jueves, pero te aseguro que te va a decir lo mismo que te he dicho yo, he visto a muchas chicas como tú.

Después me contó historias con desenlaces maravillosos.

Miré otra vez a mi madre que con cara de circunstancias me susurró: -Qué le vamos a hacer, hija, habrá que pagar lo que haga falta para que te ayuden, tú dices que te falta pelo pues que te den el láser...
Diagnóstico: ALOPECIA SEBORRÉICA (lo que le dicen a todo el mundo).
Total: 900 euros era la oferta de 6 meses de tratamiento -un día a la semana-. Aparte tenía que comprar un champú neutro, un champú anti grasa, una mascarilla anticaspa y un tónico (13 euros cada frasco). Sospecho que el tónico podría llevar minoxidil o al menos algo disuelto en alcohol porque escocía.


Tratamiento: la verdad que era agradable. Me lo hacía una chica joven, muy simpática, con un melenón rubio platino que ya me gustaría a mí... tampoco me explicaron qué formación tenía. Enfermera o dermatóloga seguro que no. Cada vez que llegaba a consulta, la comercial me revisaba en la lupa -siempre me decía que veía pelos nuevos regenerando- y después me pasaban a la "peluquería".

Primero usaban un aparatito cargado con electricidad estática con el que me crespaban las raíces. Hacía cosquillitas, era realmente agradable. Después el láser: un coñazo. Dividían la cabeza en rayas y cada pocos centímetros pulsaba el lapicero. Supuestamente los disparos con su haz de luz abren los poros y así penetra mejor la "vitamina". Todo mentira, vaya. Me ponía una ampolla de "algo" -frasco blanco de plástico con el logotipo de la empresa, nada más- y cinco minutos escasos de masaje que era lo mejor del día.

Antes de empezar las sesiones de laser me corté muchísimo el pelo, y lo notaba más voluminoso, eso quizá me influyó en cierta medida a verlo mejor. Además dejé de teñirme -su consejo más sensato- y se saneó bastante. Los primeros tres meses pasaron sin pena ni gloria, y al cuarto me encasquetaron otro tratamiento "adicional", unas ampollas (90 euros 15 unidades) para usar un día sí, otro no. Escocían bastante. Sospecho que quizá contenían un porcentaje de minoxidil, porque entonces sí empecé a percibir pelusilla muy fina emergiendo. Lástima no haber conservado ninguna caja. Tenía los ingredientes en el dorso, pero por ignorancia tampoco podría haberlo identificado como principio activo. O quizá todo era placebo, qué sé yo. Además, mi madre se enfadaba cuando me olvidaba de la ampolla, como si tuviera una fe ciega y absoluta en eso. Había invertido bastante dinero y ni ella ni yo veíamos resultados.

Tenían razón en MG con que me estaba saliendo pelusilla, así que en junio, cuando se acabó el curso académico y me marchaba de vacaciones, decidí dejarlo todo, a pesar de sus intentos infructuosos por venderme otro ciclo de láser. Les dije que mis padres no podían permitírselo, y debí de fingir bien la cara de pena porque coló y dejaron de presionarme. Este segundo tratamiento sólo me iba a costar 750 euros. Menos da una piedra, pensé. Evidentemente volví a equivocarme: todo lo que me había salido nuevo, meses más tarde se había caído. La teoría del minoxidil cobraba fuerza. En Svenson también lo administran, al 3%. Te sale más caro que el caviar.

Resultados: ninguno. Pero el pelo me olía muy bien.

Conclusión: paripé de seis meses, te disuaden de ver a un dermatólogo externo a ellos, te prometen el oro y el moro. Mis padres pagaron más de 1.000 euros entre productos y láser, aunque he de romper una lanza a su favor y es que no me atosigaron demasiado con otros tratamientos más caros y sofisticados. Dije "no" y no hubo más chantaje emocional que el de captación.

Una vez resuelto el misterio de la alopecia areata y la endodoncia, y por qué a la amiga de mi madre le funcionó de manera extraordinaria y a mí no, nos quedamos con una cara de tontos...
Aquí tenéis más opiniones.

8 comentarios:

Patricia dijo...

Hola!
nunca llegué a ir a una clínica de estas, y no por falta de ganas, sino quizás por no reconocer realmente el problema.

Hace un par de años me recomendaron un dermatólogo en el Clínico aquí en madrid, porque era amigo de un amigo de la familia... así que fuimos en plan favor, y me puso un poco los pies en el suelo. Me dijo que efectivamente algo tenía porque la falta de densidad sobre todo por la parte de la coronilla era evidente.
Me preguntó por desajustes con la regla pero como siempre he ido como un reloj dijo que podría ser androgénica o no... Me puso un tratamiento muy light para probar durante 6 meses a ver qué pasaba, pero lo cierto es que no ´vi reultado y no volví a ir.

Aunque tengo que decir que mi charla con este médico fue muy reveladora.
Yo también pensaba que mi pérdida de pelo venía por el uso de cierto champú, los tintes, el secador... éste médico me dijo que si la alopecia era androgénica, el uso del secador no afecta en la caída.

Por esa época le dije que tomaba Inneov, me dijo que no servía de nada, al menos para mi problema, que era un aporte de nutrientes que podría equivaler a tomarme un bocadillo de crorizo, nada más.

Finalmente, hace 8 meses decidí ir al dermatólogo de la SS, que bueno... me recetó Minoxidil (2% por la mañana; 5% por la noche) y ahora, hace 1 semana empecé con Diane 35... a ver qué tal...

Tampoco me quiero ilusionar demasiado, pero tampoco voy a resignarme. Y ahora que me has descubierto el Nanogen es un poco de tregua en todo esto.

Desde que uso el minoxidil sí que me encuentro mareada, con malestar, y dolores de cabeza más frecuentes que antes. Pero cuando me lo echo por la noche a la mañana siguiente me noto por la zona como más volumen, más sucio, pero más volumen. Eso sí, el efecto me dura 1 o 2 días, luego está guarro guarro :(

ÁGApe dijo...

Hola Patricia
Gracias por compartir tu experiencia, y me alegro que no hayas caído en esas clínicas que son todo sonrisas y falsas promesas, como una puta secta.
Sí, el minoxidil también me da un poco de volúmen, pero me deja el pelo tan guarro que tengo que lavarlo cada día.
¿Qué marca usas? A mí la fórmula magistral de farmacia me daba unos dolores de cabeza horribles, cambié al Viñas (5%)y la verdad que no me duele la cabeza ya, algún día tengo alguna molestia pero con un antifaz de gel azul de estos de congelador, mano de santo!
Ya me cuentas qué tal te va con el nanogen, que por cierto, te contesté en el otro hilo.

Patricia dijo...

Sí, leí lo de la fórmula magistral de la farmacia... qué horror!
El Minoxidil del 5% es el de Viñas. Le dije a la dermatóloga que podía ponérmelo por la noche, pero que por la mañana antes de ir al trabajo no me podía ir con eso, esperar a que se seque, que tarda un huevo!
Me dijo que por la mañana me echara Alopexi 2%
Reconozco que hay días que no me lo pongo porque voy con el tiempo justo y me deja el pelo fatal.

Empecé a ponerme flequillo porque la raya en medio era ya exageradamente blanca. Con el flequillo me veo bien, pero a veces tengo que cardarlo (ahora con el efecto laca del minoxidil cuesta menos "enfoscarlo")

La dermatóloga me mandó unas pastillas que estuve tomando durante un par de meses, no noté más densidad pero sí me crecía mejor y más rápido el pelo (el que ya tenía, no pelo nuevo) Se llaman Complidermol, la próxima vez que vaya tengo que preguntar si las puedo tomar junto con el Diane.

También he leído por foros hace poco que hay chicas a las que les han recomendado poner 1 o 2 pastillas de Diane en el champú y que con eso consigue aumentar el volumen del pelo.
http://foro.ganarpelo.org/viewtopic.php?p=96874
Tengo que preguntárselo a mi dermatóloga la próxima vez también (muchas preguntas) no sé si va a ser demasiado Diane o si es ya de por vida... o qué.
Tú sabías esto del champú + diane?

ÁGApe dijo...

Hola!
Lo de mezclar diane con champú no lo había leído en mi vida, porque diane es un anticonceptivo oral, son hormonas, me resulta difícil creer que tienen un efecto tópico.. pero bueno, si dicen que el pelo gana grosor en dos semanas... no lo he probado ni tengo pensado hacerlo, jeje. Quizá sería más efectivo poner en el champú minoxidil, pero claro, al aclarar con agua la absorción es mínima...
Sobre lo que me dices de tratamiento crónico, pues depende. Si tu alopecia es androgenética, el minoxidil es para toda la vida, aunque menos porculero que una hipoteca, desde luego jeje. Con respecto a Diane, sólo se pueden tomar hasta los 35 años. Ah, sobre lo de tomar Complidermol junto con diane, yo creo que en principio no hay ningú problema, aunque consulta a tu médico si quieres.
Besos!

Laura dijo...

hola, soy laura, queria preguntarte como la enodoncia era lo que le ayudo con la perdida del cabello a la amiga de tu mama, me pierdo en como los dientes tienen algo que ver con la perdida del cabello y me interesaria saber, agradesco tu respuesta

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola Laura
A muchas personas las infecciones en muelas les produce alopecia areata, generalmente se cae el pelo de la cabeza, pero también se puede caer el pelo de la barba o el vello corporal. Una vez que el dentista te arregla la boca, el pelo se recupera. Desde luego ni el LASER ni los champús ni nada lo soluciona en ese caso. Saludos!

Alegra García dijo...

Hola Ágape,

en primer lugar me gustaría felicitarte por tu blog. Llevo varios días leyéndolo y me parece maravilloso lo que haces. Hay más ayuda y empatía en una sola de tus entradas que en muchas consultas médicas.

Esta entrada me ha dejado en shock. En shock porque es exactamente lo mismo que yo viví en uno de estos centros (en mi caso uno cuyo nombre empieza por B. y tiene-o tenía- su sede muy cerquita de la Puerta del Sol de Madrid. A buen entendedor, con pocas letras bastan). Sospechaba que el centro al que fui era un poco el timo de la estampita, pero ignoraba que el procedimiento fuera idéntico en más sitios.

A él acudí por iniciativa de mi madre allá por el 98, cuando tenía sólo 12 añitos. Estaba en pleno desarrollo, con las hormonas revolucionadísimas: acné brutal que sólo se iría cinco años después, incipiente hirsutismo y, lo que se consideró en mi casa más acuciante: caída del pelo. Por suerte mis reglas han sido regulares desde el principio.

Recuerdo los numerosos mechones que se me caían al lavarme la cabeza. Aun así, como tenía mucho pelo, no llegué a tener calvas.

No sé si el pediatra dio su opinión acerca de llevarme a B. o no. En cualquier caso, allí me llevaron un día y representaron el mismo paripé que tú has descrito: te quitamos un pelito, lo ampliamos, qué mal lo tienes, no hay más que caspa grasa por todas parte tapando los folículos... Y lo que fue demoledor para una niña de 12 años: la dermatóloga (porque así se presentó-aún recuerdo su nombre) sentenció que ME IBA A QUEDAR CALVA. El diagnóstico: alopecia seborreica.

Recuerdo como si fuera ayer esa tarde, deprimidísima porque me iba a quedar calva. Y para evitarlo, mis padres decidieron que hiciera el tratamiento que en B. me recomendaban encarecidamente.

Ignoro si fue caro o barato. Si alguna vez supe el precio supongo que no pude hacerme una idea, porque a esas edades el concepto de caro o barato es relativo (lo creas en función de tu paga, básicamente).

Así pues, durante varios meses todos los sábados iba a las 11 de la mañana desde un municipio del sur de Madrid hasta Sol para recibir mi tratamiento en el "especialista". Era exactamente igual que el tuyo. A mí me encantaba el aparatito con la electricidad estática.

A ello hay que sumar el tratamiento complementario que había que realizar en casa tomando cápsula de no sé qué, echándome ampollas de no sé cuántos, usando varios champús... Todo de la marca B., por supuesto.

Tras varios meses creo que no noté mejoría. Sí me recomendaron hacer otro tratamiento más agresivo (y caro). Mis padres no quisieron y decidieron llevarme a un dermatólogo particular de cierta fama donde yo vivo. Directamente dijo que había que hormonarme. Mi madre se negó. Al menos pude controlar la dermatitis seborreica del cuero cabelludo con un buen champú que usé durante varios años.

Ese champú hizo más en un mes que todo el tratamiento de B. en casi un año.

Después parece que la caída mejoró algo. Y mis preocupaciones se centraron en un acné tremendo que me invadía toda la cara y la espalda. Pero esa es otra historia.

Siento el tochazo, pero me parecía necesario dejar otro testimonio para prevenir a futuros incautos.

Un saludo.

Blog de Alopecia Femenina dijo...

Hola Alegra
Muchas gracias por tu "tochazo". Estas experiencias sirven para que no haya más incautos como nosotras. Una dermatitis seborreica puede tener origen hormonal pero también puede ser por ansiedad, por alimentación, por alergias... y en estos centros NO pueden ayudarte porque no hacen tratamientos médicos sino cosméticos que valen un riñón. No entiendo por qué el colegio de dermatólogos lo ignora!! Deberían perseguir estas clínicas de pastel!

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