sábado, 8 de noviembre de 2008

Bienvenidas a mi Oráculo

Que una mujer se desenvuelva en sociedad con el ático despoblado no es algo que pase inadvertido. Mucho peor si la fémina en cuestión es joven. Llevo seis años viviendo en Madrid y cada día observo casos más que elocuentes. La gran mayoría son chicas que no superan, a ojo de buen cubero, los 35.

¿Qué está ocurriendo? ¿Serán ciertas las soflamas de los discípulos Algoreros y su cambio climático, que causa estragos en nuestro metabolismo? ¿La manida justificación de "estrés"? ¿Nos encontramos ante una generosa-generación de hormonas alteradas? ¿Pertenecemos a una avanzadilla metamorfósica en mujer futurista, con el cráneo de Nefertiti, ojos reptilianos y sin un pelo? ¿Por qué se desprenden de mi cabeza pero nacen orgullosos, enhiestos, fuertes, invencibles, zaínos y bravucones en mis piernas?

Sólo sé que no sé nada. Desde 2005 leo cada día sobre el tema y lo máximo que he conseguido es un archivador de Hello Kitty rebosante de estudios impresos y recortes. Hasta aquí hemos llegado, Hermanas.

Me erijo Adalid de la Liberación Pilífera, aguerrida Paladín de la Orden Moralista contra aprovechados y estafadores.
Castigadora Inmisericorde de las hordas de Svenson y de la Ciproterona. Alabardera Custodia del Vademécum de la Verdad. Devota de San Minoxidil y Santa Finasterida. Mártir de la Caída Estacional y de la Atrofia Folicular. Bienvenidas a mi Oráculo. Estáis todas invitadas a sentaros en la mesa del ÁGApe del amor y la fraternidad capilar.


No hay comentarios:

Compártelo:

|

También te interesaría leer...

Blog Widget by LinkWithin