Para meternos en situación, según propias palabras de una compañera de trabajo que tiene el cutis repleto y se ha documentado mucho, la causa principal del acné no está en el exceso de sebo facial. De hecho yo, como efecto secundario del Finasteride, parecía que había metido la cara en una freidora, pero apenas me salían 4 granos. Después de tres semanas tomando zinc (300% C.D.R.), lo tengo más que controladísimo.
Todos tenemos una serie de bacterias en la piel que se alimentan de esta grasilla. El problema no está en dichos microorganismos sino en nuestra hipersensibilidad a ellos, al igual que sucede con el folículo piloso y la DHT.
Es decir, a mí ya me pueden untar la cara con manteca a diario, que nunca jamás de los jamases tendré acné, porque mi propio cuerpo es inmune a estos bichitos que causan la infección, inflamación y supuración de los poros de la piel. Y no sólo de la cara, también del escote y de la espalda.
¿Cómo prevenir o terminar con el problema? Pues es complicado. En primer lugar, porque es de carácter genético, aunque en la mayoría de los casos se supera pasada la adolescencia una vez que las hormonas se normalizan. Muchas veces quedan marcas o cicatrices.
Hay dos maneras de tratarse. Por un lado, la higiene con geles y tónicos astringentes, para controlar el nivel de grasa en la superficie de la piel. Es necesario mantener a raya las glándulas sebáceas, y si están sobrestimuladas por un exceso de andrógenos en sangre es harto complicado. Lo ideal es eliminarlas para que así las bacterias mueran de inanición. Aquí entra en juego el fármaco Racután, que produce tal intoxicación por hipervitaminosis A que la gran mayoría de glándulas se atrofian. Esto por supuesto entraña otros riesgos para la salud debido a la toxiciad del retinol en muy altas dosis. Que cada cual haga de su capa un sayo, pero hay que informarse antes al menos. Y entre sus efectos secundarios: alopecia. Recordad que el acné es otro síntoma de androgenismo, y a veces el AGA va de la mano, un AGA que puede permanecer latente hasta que la sobredosis de esta vitamina la desencadene y se cronifique.
Otra opción para secar las glándulas sebáceas de manera irreversible, que además no implica tomar medicación, es el LASER. En general suelen obtenerse muy buenos resultados, pero también conlleva riesgo de quemar tejido adyacente y producir manchas en la piel. La tecnología se ha sofisticado muchísimo, pero no olvidemos que la sombra de la Ley de Murphy es alargada. Sin embargo, podemos meterlo en el saco de los métodos "no invasivos" (pero sí abrasivos) ya que no consiste en tomar pastillas. Económicamente este tratamiento es mucho más caro, aunque podría considerarse una inversión a medio plazo.
Entonces, como es lógico y normal, una niña de 14 años que se mira al espejo y tiene la cara como un mapa, le pide a su madre que le lleve al dermatólogo. Y el dermatólogo le recetará ACO combinado con Racután dependiendo de la gravedad del problema, así, sin mediar palabra. Hala. Ancha es Castilla.
Por eso, quiero solidarizarme con vosotras y os presento un plan "natural" que podría ayudaros considerablemente, aunque, como casi todo lo que merece la pena en esta vida, requiere constancia y disciplina:
En primer lugar, además de mantener una higiene muy escrupulosa, usa aceite puro de árbol de té, porque es un antibiótico bastante fuerte que ataca directamente a las bacterias. Es importante combinarlo con jabones y tónicos astringentes.
Impregna un algodón con apenas unas gotas y aplícalo sobre la zona afectada. Deja que actúe durante horas.
Un par de veces a la semana, puedes ponerte una mascarilla de arcilla roja. Si te ves la piel demasiado tirante y reseca, aplícate gel de aloe vera puro después.
Además de eso, hay que tomar: suplemento de zinc (30mg), que es seborregulador, aceite de onagra, que ayudará a balancear las hormonas (1gr.), y, para completar, 800 microgramos de retinol (C.D.R. de vitamina A), además de seguir una dieta variada y equilibrada, pero evita abusar de azúcares y de las grasas. Recuerda tomar el zinc antes de acostarte, al menos 2 horas después de beber lácteos. Todo esto puedes adquirirlo en cualquier herbolario. No olvidéis que a la hora de maquillaros, la base ha de ser oil free, aunque lo más recomendable sería utilizar polvos, como estos.
Si aún así os recetan ACO y Racután y queréis tomarlo, os recomiendo infusiones de boldo, diente de león y de salvia para ayudar al hígado, pero dadle antes una oportunidad de tres meses a la fitoterapia, mal no hará.




